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MI PROFESOR ES MI AMO - Me empezo a coger parada, me metia la verga con fuerza al punto de levantarme un poco del suelo, me mordia los pezones y yo sentia un placer que nunca habia sentido, nos corrimos juntos los dos

MI PROFESOR ES MI AMO Me empezó a coger parada, me metía la verga con fuerza al punto de levantarme un poco del suelo, me mordía los pezones y yo sentía un placer que nunca había sentido, nos corrimos juntos los dos

Bueno, pues es la primera vez que escribo, y quiero contar una experiencia que tuve hace unos pocos días, yo soy una persona normal, estudio, tengo 20 años y físicamente soy atractiva. Muchos hombres me molestan y tengo mi novio, desde hace algún tiempo he leído historias sobre humillación, dominación y todo eso, pero nunca había tenido una experiencia verdadera, fantaseaba y chateaba pero la verdad era que me daba pena que la gente se diera cuenta mucho menos mi novio.

Este semestre he tenido algunos problemas con mis estudios y me estaba yendo mal en una materia, yo sabía que le gustaba al profesor pero me parecía demasiado desagradable, tiene 42 años y yo 20, me parecía demasiado viejo. Pero al no tener más alternativa me tocó ir a pedirle ayuda al profesor, se llama Julio, cuando llegué me miró y me dijo que era una sorpresa bastante agradable tenerme allí, con una mirada con la que me dejó desnuda, me senté y le dije que estaba muy preocupada porque tenía muchos problemas con la materia, a lo cual me respondió que una niña como yo, tan dulce no tenía porque estar preocupada, que él con mucho gusto me iba a ayudar, pero que ahí no le parecía un buen sitio para explicarme. Me dijo que si quería fuera a su casa y allí hablábamos con más calma. Le dije que sí, que no había ningún problema y que en la noche iría.

Lo pensé mucho porque a pesar de que no me había propuesto nada ya sabía para que era y lo que pasaría. Pero me pudo más la nota que el asco que pudiera sentir por el viejito. Bueno llegué a la casa de él, tenía una casa bastante bonita, más de lo que me imaginaba. Toqué la puerta y me abrió, me invitó a pasar y me dijo que estaba muy contento de que estuviera allí por que me quería ayudar, me senté en un sillón, me dijo, yo se que tú ya tienes control sobre tus decisiones, y puedes decidir si subir la nota o no.

Mi petición es muy simple, quiero tener sexo contigo, pero quiero tenerlo a mi manera, quiero que esta noche seas mi puta, quiero que seas mi perra y mi esclava. En esos momentos yo cambié de colores y me levanté y le dije que prefería perder la materia a tener que hacer eso. Cuando iba para la puerta, se vinieron a mi cabeza todas las veces que fantaseaba con ser una puta, me quedé justo enfrente de la puerta, me volteé y le pregunté, ¿Que tengo que hacer?, con una sonrisa me dijo, solo lo que yo te diga.

Se sentó y me hizo pararme enfrente de él, me dijo desnúdate perra, quiero ver tus tetas, a mi nunca me habían dicho algo como eso. Me quedé mirándolo y empecé lentamente a quitarme la ropa, mientras me la quitaba veía su mirada por todo mi cuerpo, no se porque pero me estaba empezando a excitar, luego de que estaba completamente desnuda me dijo, ponte en cuatro y mámame el pene, yo me puse en cuatro y mientras lo estaba mamando me tomó del pelo y me dijo, perra inútil, ¡con ganas!, y me lo metía y me lo sacaba con fuerza, luego me soltó el pelo y yo seguía mamándolo con ganas y con mucha excitación…

Me metió la mano en el coño y me dio una palmada y me dijo, así me gusta perra, que estés caliente. Pues notó que estaba bastante mojada, luego me sacó la verga de la boca y me echó todo el semen en la cara, luego me dijo que fuera a la cocina y que le trajera una cerveza que tenía mucha sed, mientras sacaba de la nevera la cerveza sentía como mi cuerpo estaba excitado y que estaba a punto de explotar, no entendía como una persona tan desagradable me podía dar tanto placer, le llevé la cerveza y nos subimos al cuarto…

Me acostó en la cama y me preguntó que si me gustaba la cerveza y le dije que si, entonces me la empezó a echar por las tetas y a tomar de ahí, me mordía y me metía el dedo, estaba a punto de explotar, luego me echó cerveza en el coño y me lo chupaba, me vine en ese momento, luego de eso me preguntó si


algún día me habían dado por detrás y yo le dije que no, me dijo que esta era la hora, me volteó y me lo metió con cuidado pues estaba my estrecho, salieron lágrimas de mis ojos pues me dolía mucho, le decía que ya no quería más, pero él seguía.

Luego de un rato dejé de sentir un poco el dolor y pasé a sentir placer. Le decía, SIII, soy tu perra, hazme tuya, más duro, mientras él me daba nalgadas, no podía creer lo que este hombre me estaba haciendo ni lo que yo estaba haciendo, cuando sentí que se vino me la sacó y yo caí en el suelo rendida, fue al baño y se lavó y cuando regresó me dijo, levántate perra que no te has ganado la nota todavía, me levanté y me dijo que faltaba usarme el hueco principal, pero me dijo que tenía que parársela con mamadas y que tenía que hacer bien mi trabajo solo con la boca, trajo una correa y me amarró las manos y me dijo que podía empezar.

Empecé a mamar y ya no lo hacía con asco, lo hacía con gusto, con hambre de verga, solo quería que se le parara y que me cogiera. Cuando se le paró se levantó y dijo ábrete ya, me abrí de piernas y me empezó a coger parada, mientras me halaba el pelo y me preguntaba, ¿Te gusta puta?, yo le respondía que Siiiiiiiiiiiii, me metía la verga con fuerza al punto de levantarme un poco del suelo, me mordía los pezones y yo sentía un placer que nunca había sentido, sentía que era capaz de hacer lo que él me pidiera por desagradable que me pudiera parecer, se vino y me vine…

Fue la primera vez que lograba venirme junto con alguien, se acostó en la cama y me dijo, ok ya tienes tu nota, has sido una muy buena perra, ahora si quieres te puedes ir, y seguir con tu vida normalmente y hacer de cuenta que esto nunca pasó o si quieres podemos seguir. Es tú decisión, me senté al lado de su cama y le dije que estaba dispuesta a ser su puta. Y hacer todo lo que me pidiera, desde entonces llevamos una relación amo-esclava. Yo sigo con mi vida normal pero cuando me veo con él soy su esclava y estoy dispuesta a cumplir con lo que me pida.

Y por supuesto desde eso han pasado muchas otras cosas que tal vez luego les cuente, ahora ya no me da pena decir que me gusta que me traten como puta, al contrario me siento orgullosa de poder complacer a un hombre.

Si te gustó lo que leíste y quieres hablar conmigo me puedes escribir a mi correo, y vota mi relato...

Autor: Daisy dsyms87 (arroba) hotmail.com

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