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CIELO ESTRELLADO, INFINITO ANIMAL EN CELO - Lami tiernamente aquella polla con ganas y delirio, la masajee con mis pechos y aun deseosos del calor de su liquido magico, eran tan grandes que le podia encerrar en aquella dulce carcel

CIELO ESTRELLADO, INFINITO ANIMAL EN CELO Lamí tiernamente aquella polla con ganas y delirio, la masajeé con mis pechos y aún deseosos del calor de su líquido mágico, eran tan grandes que le podía encerrar en aquella dulce cárcel

Sacudidas fuertes de mi estómago y contracciones involuntarias de mi clítoris me estaban empezando a jugar una mala pasada, hasta que como si de un exorcismo se tratara dijo tienes que ser muy bestial y muy puta en la cama, tú si te sueltas, no quiero ni pensarlo, que placer me das.

Un nuevo mensaje de texto… tres sonoros tic y todo comenzó de nuevo, después de tres años de ausencia recordada, de tibios pensamientos aderezados por el deseo de volver a encontrarnos, de volver a saber si nuestro abandono había sido temporal y casual o causal y caprichoso. Antiguos compañeros de trabajo que a lo largo de casi dos años compartimos lo mejor y lo peor de aquellas largas horas en la oficina, contratos temporales y olores mezclados de tarteras deseosas de aquel sabor añejo a hogar.

Ese nuevo mensaje de móvil me recordó de pronto aquellos capítulos incompletos de mi vida anterior en la que Luis y yo fuimos forjando una amistad entre aquellas cuatro paredes y un riguroso control horario y en las que ese día tumultuoso y rutinario nos había regalado como broche al terminar la etapa en la empresa un intercambio de nuestro numero de teléfono y la promesa de encuentros fortuitos con actualizaciones periódicas e intermitentes de nuestra vida…. Así pasaron tres largos años y aquel día volvió a retomar fuerza ese tren parado en vía muerta, ¡cuánto tiempo! Había perdido mi número de teléfono, aquel que ya no volvería a olvidarse tan fácilmente…

Por aquel entonces yo atravesaba un momento delicado de mi vida, la relación rota con mi novio después de casi doce años me hacía quedar relegada en la sutileza del silencio compartido y la superficialidad de cualquier carcajada sonora ante los comentarios estúpidos de las horas de café de cualquier compañero de trabajo.

Físicamente, no puedo quejarme, no soy muy alta pero si explosiva y sensual, voluptuosa y extremadamente sensible ante una mirada indiscreta a mis dos senos que parecen dos montañas de chocolate caliente que invitan a ser escalados por labios juguetones.. Pese a mi poca altura la sinuosidad curvilínea de mi cuerpo y mis labios húmedos y mullidos hace que sea muy fácil la excitación febril de mentes maniatadas a sucios perjuicios, realmente era interesante ver como cada vez me iba pareciendo más a la clásica mujer de los años 50.

Un primer encuentro serviría para refrescarnos, para retomar aquel delgado hilo que nos unía.
Yo volvía a tener novio, un chico más joven que yo que me hacía reír y soñar sin dejar que tomara las riendas de una relación seria y con el fantasma de la falta de confianza siempre presente que hacía huidiza cualquier situación de compromiso emocional o personal. Estaba tan cerca de él que no me veía hiciera lo que fuera, crueldad emocional que pone en jaque cualquier jugada de la partida. Así que un rato de charla ajena que me hiciera visualizar algo más que mi ombligo no me venía mal.

Sin quererlo ese encuentro había despertado en mi un nuevo sentimiento… hablamos de su vida, sus aventuras con las mujeres, de cuanto le había tocado sufrir en la última relación, pues ella estaba casada y no pasaría de ser todo una aventura en el tiempo en la que los caprichos de unas horas regaladas y el morbo de lo prohibido fueron todos los ingredientes de aquel juego macabro que tuvo retenido durante el último año a mi amigo Luis. Hasta que como si de una hipoteca se tratara le puso día de caducidad final…

Luis estaba muy divertido contándolo todo en clave de humor, narraba hazañas que no paraban de hacerme reír, anécdotas sumisas ante sus labios que estallaban en el aire dando un sabor especial a la tarde calurosa. Después de la segunda copa le conté mi situación actual con mi pareja, sin muchos detalles y ahí quedó todo, en ese apeadero pausado, que serviría de ensayo mental frente al spring final que me ofrecería después.

La siguiente


cita que prometía repetir la rebeldía de la tarde pasada y la sonrisa fresca de sus labios, fue con otros amigos con lo que pasamos una noche bailando junto a Baco en aquel esplendor de la sensualidad implícita de los bailes exuberantes que Afrodita puso en mis caderas con cada nota musical que iba sonando…

Iba avanzando la noche y con ella sus deseos más íntimos que como malabares repetidos en el aire hicieron su alarde.. iban dejándose caer, miradas furtivas, pequeños roces , que entre baile y baile iban dando un toque terriblemente embriagador a la noche. En aquella hora de brujas… de sapos y culebras mágicas en las que todo vale, se fundió de forma inesperada pero agradecida en un abrazo de sincero agradecimiento y una tumultuosa catarata de caricias abrazadas que yo creí que iban derechos al saco de los recuerdos secundarios pero que explotaron en mi al escuchar aquel susurro callado No me dejes solo que me repetía al oído….y que pareció el hechizo final a un ritual terriblemente mágico y tentador.

Ambos estábamos necesitados de ese cariño tan humano y él tal vez, él, embriagado por algo más (pues llevaba 7 meses sin estar cerca de una mujer). Se que con cada movimiento de mis caderas había ido decayendo su resistencia a mi… y a aquella imagen fría y distante a la que tanto me tenía acostumbrada... se había puesto en marcha un extraño reloj morfológico que iba atrapándome en cada segundo. Juego erótico en el que nada acababa de quedar claro y todo parecía fundido bajo aquella bola plateada de colorines que tanto me gustaba mirar.

Al día siguiente y para quitarle aspereza a la situación (pues ante todo primaba la amistad y el hecho de tener pareja y vidas separadas ) se abrió el velo de la estupidez mental para aclarar lo que había ocurrido … ¡cuatro copas y la noche…que me han confundido! Dijo, solo ha sido eso. Semejante idiotez que no se la creía ni él. Pero que a mi me pareció frustrante…. ¿le hubiera dado igual abrazar a cualquier chica?…. ¿y eso de que no le dejara solo? Uhmmm demasiadas idioteces en el mismo día…. Que entorpecieron el pequeño ascenso que estaba empezando a tener….

Se que mi escote y mis grandes senos eran algo más que tentadores para él… y eso era algo que le había ido cautivando... cualquier cosa me hubiera parecido mejor que aquella excusa repensada y amoldada que levantaba el fantasma de todo lo que había odiado hasta ese momento…¡aquel intento de racionalizarlo todo! Poco después, y tras varios e-mails cocinados al amor de la incertidumbre mental, volvimos a quedar esta vez para hablar de trabajo.. y como compensación a aquel mal exceso pasado fuimos dando un paseo tranquilo por el campo, cercano a donde el vivía. Envolviéndome en aquellas anécdotas que tanto me gustaba oír. Junto al cauce del río pasamos la tarde entre piedras y poco preparados para la excursión, como única compañía una botella de vino que accidentalmente teníamos en nuestras manos para compartir, eso, y sus ganas cada vez más patentes de acercarse a mi, de oler mi cuerpo.. y de aprender a ensoñar en mi memoria.

Los taninos de vino comenzaron su efecto embriagador ayudados por el murmullo de Venus, que fueron destensando el ambiente algo cargado por aquellas indirectas y la tensión de lo pasado. Se fue haciendo de noche y mi necesidad de volver engañó aquella situación que a ambos tenía atrapados. Cruces de miradas y pequeños roces despistados iban haciendo su aparición… Ya de vuelta y oyendo una música que invitaba al susurro , paramos un momento en un lateral de la carretera y mi necesidad de una locura compartida hicieron el resto.

¡Vamos a bailar! ¡Venga! Que siempre bailas fatal, déjame que te enseñe dije. Mientras me iba preparando para ese vacío de luces estrelladas que simulaban ser como ese infinito animal en celo, como la luz que lo cubre todo ¡aquí en medio de la nada! no podemos dijo muy sorprendido, si venga, déjate llevar será solo una canción y ya que has parado no nos ve nadie.

Así comenzamos el cortejo infernal de escorpiones, de impulsos cada vez más y más descontrolados… aquellas manos apretadas contra mis caderas.., mis pechos tan pegados a él que apenas si respiraba.. Su aliento en mi cuello casi podía saborearlo y su miembro eréctil y caliente que no paraba de dar movimientos en círculos llamando la atención de mi pubis…arqueado ya preso del deseo.. Uhmmmmm! Estaba saboreando cada latido acelerado

de mi corazón que no podía frenar… Pensando que la situación estaba controlada me encantaba excitarle.. era un juego morboso y nuevo para mi… ver si aquella contestación estúpida de la noche anterior servía también para esta….mi vanidad de mujer estaba en juego.

Estaba siendo cómplice de aquel espectáculo erótico en el que suave y lentamente me estaba dejando llevar.. y me estaba haciendo ver que mi tranquilo y callado amigo estaba empezando a explotar… Su aliento en mi cuello fue el caldo de cultivo mejor preparado para cocinar a fuego lento aquellos fluidos que estaban empezando a empapar mis braguitas… y sin quererlo fui abriéndome de piernas cada vez más, así muy despacio. Dejándome sentir aquel miembro tan duro y calentito que mi amigo tenía...

De pronto se atrevió a entrarme y prepararme una encerrona a la que difícilmente podría resistirme….. ese beso tan deseado, cruce maquiavélico de dos lenguas y mis labios húmedos y abiertos.. que deseaban ser penetrados por esos deditos juguetones que empezaban a rozar mis pezones puntiagudos… uhmmm! Vale, vale… ya chiquitín, para un poco… nos estamos pasando… dije mientras mis caderas sin oírme seguían enredadas junto a su pubis…y mis bragas no paraban de chorrear pidiendo a gritos sus deditos maestros muy dentro de mi… ¡Que buena que estás!, ¡tengo que comerme esos pechos! deja que te los toque , que se que lo estas deseando…. No podía evitar pensar como sería su miembro de grande.. pues por el contacto me parecía enorme y muy duro y calentito.

En efecto, su paquete era mucho más grande de lo que yo estaba acostumbrada… mi novio además de tenerla muy pequeña y poco erguida… apenas sentía nada conmigo… era una situación que me desbordaba…¡que rico debía estar! bufff y era tentador saber si otro hombre podía o no disfrutar de mi. Tenía que ofrecérselo, tenía que prepararme para ese rico deleite… y dejarme hacer

¿Te gusta eh? Dijo ya fuera de si… entre gritos jadeantes de placer… así…poco a poco… verás como te gusta… y fue llevando mi mano, cogiéndola y deslizándola entre sus prendas para dejarla descansar en aquel hermoso paquete…, vamos… nena.. agárrala fuerte y muévela despacito ..que te sorprenderá todo lo que puede hacerte si la mimas bien.. uhmmmm! Se que me has estado provocando con esos dos enormes pechos que ahora mismo voy a comerme… y luego mojaré con mi leche calentita para que sepas lo que es bueno, zorrita! Y sin pensarlo dije ¿quieres que te los enseñe eh? Seguro que no has visto unos tan firmes y grandes como los míos… y mientras él, jadeante de placer no paraba de repetirme lo sensual que le parecía allí, bajo aquella luz de las estrellas.

Ambos fuimos a la parte trasera de su coche entre tropiezos acelerados de corazones húmedos… que se convirtió en improvisada cama y tumbándome no paraba de masajear brutalmente aquellos senos con enormes pezones que ignoraba fueran míos. Estaba sintiéndome como una putita barata… como su puta, y haría todo lo que él me pidiera… con tal de ser deseada con ese fuego acaparador de su mirada y con esa ventisca que llevaba acumulada en sus labios… no podía parar de mirarle.. y aquel grandioso capullo que asomaba entre mis manos digno de veneración entre reinas… tenía que ser cabalgado por mi... tenía que montarme a horcajadas sobre él y hundírmelo bien adentro …muy lentamente.. pero muy dentro de mi coñito juguetón y sediento de esa bebida mágica que guardaba para mi….solo para mi…

Sacudidas fuertes de mi estómago y contracciones involuntarias de mi clítoris me estaban empezando a jugar una mala pasada… se nublaba esa luz azul que me guiaba en aquella frialdad que trataba de mostrar ocultando mi verdadero deseo de posesión.... hasta que como si de un exorcismo se tratara dijo tienes que ser muy bestial y muy puta en la cama… tú si te sueltas…no quiero ni pensarlo uhmmm!

Que placer me das... y entonces no pude evitarlo… empecé a relamer mis labios y prepararme para el dulce manjar que me ofrecía… cogí su verga... aquel capullo duro y húmedo, grandioso..que se deshacía entre mis manos y empecé a masajear una y otra vez… desde abajo hacia arriba... rozando el capullo con mi lengua… primero muy despacio con mis tres deditos y luego de forma violenta con toda la fuerza de mi mano….sintiendo la amenaza, la embestida de la dureza que apenas me permitía cerrar mi mano en aquel dios erguido con alguna delicadeza… me estaba convirtiendo a la rel

igión de aquel orador... estaba interpretando sus movimientos sus deseos eran órdenes para mi... y lamí tiernamente aquella polla con ganas... con delirio... la masajeé con mis pechos grandiosos y calientes y aún deseosos del calor de su líquido mágico... eran tan grandes que le podía encerrar en aquella dulce cárcel mientras jugueteaba alrededor de aquel culo prieto que pedía con urgencia una sensual caricia de mis deditos juguetones...

Fue un estallido de placer… para él , embistiéndome fuertemente con su lengua…corriéndose y gritando entre mis manos...oohhhh... ¿Había servido a mi rey…? ¿Su esclava sumisa le había complacido? Mi deleite mental se convirtió en borrachera emocional a partir de aquel momento.. pues mis deseos de hundirme en él y clavar mi aliento con sus fluidos fue el toque mágico y perverso que dejara abierto… un último encuentro…

Delicias incompletas de un gran pastel… que él había elaborado pacientemente para mi… y me lo haría llegar suave y complaciente… como amante experimentado que embruja a su concubina… que la empuja a aquel ferviente delirio mental…. Su olor se clavó en mi cuerpo y su sabor lo llevaba ya en mi corazón….deseaba seguir dándole placer por encima de todo...mojaba mis deditos en aquel fluido vertido sobre mi vientre y los hundía en su boca, chupando junto a él ese sabor tan interno.. una y otra vez... Uhmmmmm! aún así…eternos minutos prohibidos de sensual sutileza emocional

Él seguiría siendo mi amigo en la distancia…en ese delgado hilo que resiste las embestidas del tiempo de las horas de espera y de la ansiedad de los amantes más fogosos...

Aún así… después de eso…seguiríamos viéndonos para tomar ese café...y reír hablando de lo cotidiano… de la sumisión de los días y de la sucesión incompleta del tiempo...encerrando en las miradas aquel sentimiento poderoso que tanto nos abrasaba….una y otra vez... mágicamente descubierto.

Autor: Melibea

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