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BUSCANDO UNA MILF III - Por fin se nos hizo lo que ambos buscabamos

BUSCANDO UNA MILF III Por fin se nos hizo lo que ambos buscábamos

Son las 11:30 de la noche, del lunes 16 de junio del 2008, estoy escribiendo y siento una cruda moral espantosa, me siento muy mal, me siento muy triste y no tengo el valor de mirar a mi esposa y a mi hija, siento que les he fallado, aunque no se den cuenta. Es muy tarde y no se como acercarme a la cama para dormir, me siento triste por lo que hice.

El lunes anterior como les conté en el relato Buscando una Milf II, estuvo de agasajo, toda la semana no sentía culpa alguna, sino ansiaba llegara el día de hoy. Después de pasar el domingo que se le dedica al Papá en familia, empiezo el día con un gran ánimo y confianza, pues hoy volvería a encontrarme con la señora preciosa y además cachonda. Como quedamos el lunes anterior de vernos hoy a las 10:00 hrs, como de costumbre salí de mi casa para el despacho. A las 9:30 hrs dejé algunos asuntos pendientes en oficina y salí hecho un tigre para mi cita con esa Milf. Llegué unos 10 minutos antes de la hora pactada, no sentía nervios, me sentía tranquilo y emocionado listo para eso que buscábamos. Puntualmente nos encontramos en el área de revistas de Wal Mart, ambos llegamos casi al mismo tiempo, nos saludamos y nos metimos entre los estantes de la ropa de caballero, ahí nos pusimos de acuerdo.

Me dice que tenemos que ir a otro lugar, dándome indicaciones que hacer, me dice que la espere en la salida de estacionamiento que esta frente al Burger King en unos 10 minutos estará ahí. Antes tiene que comprar algo. Me pregunta de qué color es mi coche, yo le contesto dándole el modelo y color. Bueno espérame a la salida para que me sigas, yo traigo mi camioneta que ya conoces. Salí por mi coche y espere en el lugar indicado. Esta vez no estaba arreglada como en ocasiones anteriores, hoy vestía unos pants ajustados al cuerpo especiales para hacer aeróbic en color en color rosa, tenis blancos y una gorra en color blanco, gafas oscuras, el pelo recogido en un chongo, y nada de maquillaje, pero igual su ajustado pans dejaba ver su armoniosa figura, seguramente venia del gimnasio.

Al aproximarse en su camioneta, me hizo señales con las luces, yo saqué la mano para confirmarle de enterado, al emparejar bajo el vidrio y me dijo: sígueme ¿quieres?, y la seguí. Al salir tomo por una avenida hasta llegar al estacionamiento de otro centro comercial, entre detrás de ella tomando el boleto pues es estacionamiento de cuota. El estacionamiento estaba casi vacío pues era lunes y temprano, ella circulaba por la arteria principal hasta el otro lado del edificio, ahí habían más autos que al frente, se parqueó y yo también a un lado de ella.

Bajó de su camioneta y entró en mi coche. Nos vamos en tu coche aquí dejo mi camioneta me dice. Ok le contesto, solo hay que pagar. Bajé del coche y fui a pagar al sistema de cajeros de cobro del estacionamiento, en menos de cinco minutos ya estaba de regreso. Listo le digo, pues vámonos. En ese momento saca de una mochila una gorra de golfista, se quita la cachucha y se pone el gorro y sus gafas oscuras, se sume en el asiento del copiloto como escondiéndose y en silencio, salimos del estacionamiento y le pregunto:

Yo: _ para dónde le doy.
Ella: _ dale para el norte, hasta la salida a (nombre de un pueblo).
Yo: _ a dónde vamos?Ella: _ a una finca que tengo, el sábado estuve ahí.
Yo: _ es muy lejos?Ella: _ unos 20 minutos, hay un camino de terracería y no esta muy bueno ahoritaYo: _ está padre por allá?Ella: _ ahorita no, esta muy seco.
Ella: _ el sábado arregle un poco, íbamos a ir el domingo pero mis hijas y mi esposo pero prefirieron estar en casa festejando el día del padre.
Yo: _ oh, que bien.
Ella: _ solo tenemos tiempo hasta las 2:00 pm, tengo que hacer la comida para mis hijasYo: _ son las 10:40, llegaremos a las 11:00 hrs?Ella: _ no, como a las 11:10 hrs, más o menos.
Yo: _ ok, nos regresamos a la 1:30 pm. Ella: _ nooooo, antes de la 1:00 pm, como a las 12:30 hrs.
Yo: _ ps, porqué tan pronto?Ella: _ tengo que arreglarme e ir a comprar algunas cosas para cocinar, vez hoy no hice la despensa por estar acá.
Yo: _ ¿tienes que regresar al súper?Ella: _ si, cómo vez?Yo: _ ufff....., entonces solo tenemos en este momento una hora con quince minutos para todo.
Ella: _ pues síYo: _ mmmmm, y si vamos a otro lado más cerca?Ella: _ tienes otro plan?Yo: _ te importa se nos vamos a un motel de por aquí


;?Ella: _ si no está muy malo, no importa, solo que no haya animales, como cucarachasYo: _ eso si no sé, nunca he estado ahí pero no se ve tan mal.
Ella: _ ok, como quieras.

Me pasé al carril de alta para tomar un retorno, pues el motel se encuentra en la otra acera y ya lo habíamos pasado. Entramos al lobby motor y baje para registrarme, ella permaneció en el coche, me atendió un chavo joven como de unos 24 años, tomo los datos y me dio la llave electrónica, tal vez se dio cuenta que estaba nervioso y con razón pues jamás había estado en esta situación.

El joven: ¿como va hacer su pago?Yo: _ en efectivo, para no dejar huella con la tarjetaEl joven: _ es la 14, hasta el final del andénYo: _ ok, graciasEl joven: _ no se ponga nervioso amigo, relájese y buen provechoYo: _ ah! ¿A poco se notan mis nervios?El joven: _ si, tranquilo no pasa nadaEl joven: _ si necesita alguna bebida, solo llame aquí y con gusto lo atendemosYo: _ ok, gracias.

Salí de la recepción y subí al coche, llegué hasta el final y entre al garaje, bajamos del coche y entramos a la habitación que no estaba nada mal.
En la habitación se quitó los tenis, las gafas y el sombrero que golfista, dejó sobre una mesita su mochila y se tumbo en uno de los sillones de una manera muy cómoda, yo me senté en la cama frente a ella. Era evidente el nerviosismo de ambos, de momento nadie tomó la iniciativa aunque ambos estábamos algo calientes, entonces me dice:

Ella: _ ¿qué vamos hacer? En tono burlesco.
Yo: _ ¿no creo que tomar café ó si?

Ella soltó una carcajada y dice: empecemos ya. En ese momento nos paramos y nos empezamos a besar en la boca apasionadamente, empecé a tocarla por todos lados, le apretaba con mis manos sus nalgas y ella me abrazaba muy fuerte, así estuvimos un rato agasajándonos de una manera muy desesperada, luego ella se apartó un momento se sacó la sudadera quedándose en top blancos, se soltó el pelo y de nuevo se lanzo a mis brazos, empecé a recorrer con mis manos su espalda, su abdomen y sus tetas, mientras ella cada vez estaba más caliente y se nos aceleraba la respiración, le subí los top dejando libres sus ricas tetas ella colaboró y se lo quito en ese momento se tumbo sobre la cama, inmediatamente me lance sobre ella, besándole sus tetas y todo su abdomen, le acariciaba por todos lados mientras ella permanecía quieta, cerrados los ojos y soltaba suspiros y jadeos.

Bajé mi mano y empecé a acariciarle el biscochito muy suavemente y ella cada vez más cachonda se ponía, empecé a bajarle su pants lo cual no puso ninguna resistencia se lo saqué todo, sólo se quedó con unas pantys tipo boxer de una tela muy suavecita y sedosa no tenían costuras es por eso que no se le notaba nada por encima de los pants, ya la tenía a placer para poseerla, y ella lo quería, así que le quité lo único que le tenía y quedó completamente desnuda, su biscochito de verdad que esta de lujo, sus vello púbico bien recortadito y muy ricamente depiladita su panochita, debo admitir que no imaginé que tuviera así su biscochito, sus labios carnosos y rosaditos casi como de una joven sino virgen, si de poca actividad sexual y que jamás había sido mamá, pues aun eran de una piel muy consistente, parecía que iba a desquintiar.

Es una referencia pues así estaba de durita cuando por vez primera le metí la verga a mi esposa y le rompí el himen desvirginandola. No pude más y empecé a darle unos lengüetazos a ese rico biscochito, luego le abrí sus labios vaginales y soplaba muy suavemente con mi boca de manera alternada, le chupaba y le soplaba su panocha mientras ella se ponía tiesa y arqueaba la espalda soltando gemidos de placer, hasta que me pidió casi suplicando:

Ella: _ ¡ya, ya, ya, métela, quiero sentirla adentro! ya por favor. Cógeme.

Me aparté un momento de ella, rápidamente me quité los pantalones y calzones al mismo tiempo, igual me quité la camisa, y los zapatos quedándome solo en calcetines, me lance nuevamente a ella acariciándola por todas partes, hasta que volvió a pedirme que se la metiera toda. En ese momento me puse de rodillas, le abrí las piernas, la tomé de la cintura, apunte mi verga bien parada y se la deje ir toda, ella gemía de emoción mientras se aferraba con sus piernas a mi cintura fuertemente, yo metía y sacaba mi palo a un ritmo semilento y pau

sado sintiendo su calor, mientras ella con los ojos cerrados se movía al ritmo que yo le marcaba, hicimos varias posiciones derivadas del misionero.

Luego ella propone que quiere estar arriba; rápidamente me coloco boca arriba y ella se monta, empezando a jinetear suave y haciendo círculos, mientras yo acaricio sus pechos, luego empieza a moverse a un ritmo más rápido y soltando gemidos de placer yo sentía un placer espeluznante, luego se bajo y se puso de a perrito, y tomándola de la cadera le dejé ir toda mi verga y empecé a bombear a un ritmo rápido, la metía y la sacaba sintiendo ambos las delicias del sexo, ella gemía y gritaba, reía y casi lloraba a la vez, cuando empecé a sentir que ya me venía, ella entre jadeos y gemidos me decía que los quería en el culo. Así lo hice toda la lechita se la eche en su culito y en sus nalgas, ambos terminamos, mientras ella decía entre suspiros: qué rico, qué rico, rico.

Al terminar exhaustos nos quedamos en la cama mirándonos a los ojos con cara de satisfacción, nos dimos un rico beso y nos quedamos unos minutos en silencio.
Durante los cinco o seis minutos en silencio, ella tomo la una orilla de la colcha y se cubrió, tal vez sintió algo de pena. Yo pensaba cómo es posible que estemos aquí sin saber quienes somos, ni siquiera sabemos nuestros nombres, solo unidos por las ganas de coger ó tal vez ambos buscábamos lo mismo, luego recordé algo:! chingue a cuacha, no use el condón!, ¡no mames!, sentí miedo y ni del gel me acordé pues con la calentura se me olvidó. Para romper el silencio no me quedó otra que preguntarle su nombre:

Yo: _ oye, y después de todo cómo te llamas?Ella: _ NNNNNN, y tú?Yo: _ NNNNN

Y ambos soltamos una risa y nos dimos un besito, ya nos sentíamos en confianza. Luego hice otro comentario:

Yo: _ oye, no usamos ninguna protección, ¿no pasa nada?Ella: _ yo no puedo quedar embarazadaYo: _ ¿y no hay problema por alguna infección?

Entonces con cara de sorpresa me dice:

Ella: _ por mi parte no hay ningún problema, espero que tampoco por el tuyo ¿ó sí?Yo: _ no, ningún problema, estoy totalmente seguro.
Ella: _ de verdad por mi parte no hay problema.

Ambos sentimos un gran alivio al aclarar que no había problemas de una enfermedad venérea o sida, sin embargo quedaba cierta inquietud. Habíamos pasado unos 20 minutos platicando, cuando pregunta que hora era:

Yo: _ son las 12:37 hrs, tenemos una hora más, ¿no?Ella: _ mmmmm sí, hasta la 1:30 hrs.
Yo: _ ¿nos aventamos otro palo?Ella: _ sí, pero sin condón al fin no hay problema ¿ó sí?Yo: _ ¡por mí ninguno!Ella: _ ¡Me gustó mucho, cómo me tocabas con las hojas de la revista!Ella: _ ¡ Sentí un cosquilleo muy rico, eso me puso cachonda ese día! Házmelo otra vez sí?

Yo: _ ¡ Claro, a mi también me gustó! Tome una hoja de publicidad que se encontraba en un mueble y le dije con esta hoja te lo haré. Ella se paró, ambos estábamos desnudos y dice: Ella: _ deja me pongo el pans solamente.
Yo: _ nooooo!, mejor nada más tus pantysElla: _ ok

Se puso sus pantys blancas de una tela muy suavecita y sin costuras que se ajustaban perfectamente a su culo, parecía como una segunda piel sintética. Se colocó en pie junto al mueble tocador mirándose en el espejo, y me dice aquí esta bien. Yo me coloque a su lado igual que el pasado lunes, y con la esquina de la hoja empecé a recorrer sus nalguitas, al instante empezó a sentir rico, la piel se le puso chinita y empezó a hacer gestos de gozo, subía y bajaba con la hija acariciándola, al igual que ella también me empecé a poner cachondo. Entonces le puse la hoja de papel entre las piernas y con el filo de la hoja le toque su biscochito, en ese momento se irguió, se paro de puntitas de los pies y soltó un suspiro de placer, eso provocó que mi verga se pusiera duro de chingaso, continué rozándole la panocha hasta que ya no pudo más, empezó a tocarse las tetas, se metía los dedos entre el pelo, ya estaba bien cachonda tanto que tiro a la cama jadeando y diciendo:

Ella: _ estoy bien hot!, estoy bien Hot!

Igual que ella yo también los estaba, y no esperé más le quite sus pantys, me lance sobre ella y se la deje ir, esta vez ambos estábamos bien calientes tanto que me temblaban las piernas, los gemidos de placer de ambos parecían una sinfonía, camb

iábamos de posición manteniendo un ritmo, casi perdiendo el sentido, solo nos dejamos llevar por la sensación y el placer, sentimos tocar el cielo, este palo duró más tiempo que el primero, nos conectamos de tal manera que sin presumir, sus orgasmos eran unos tras otro, cuando al fin iba a terminar le pregunté:

Yo: _ ¿dónde los quieres?Ella: _ en mis tetas, en mis tetas.

Entonces me monté en su abdomen y salieron chorros de leche la cual con sus manos la extendió por todas sus deliciosas tetas, luego tomó mi verga y la exprimió toda con sus manos y al final le dio un besito en la punta diciendo, tu eres mi Dorlisss.

Descansamos un rato, nos vestimos y salimos del motel. La llevé hasta donde su camioneta, nos despedimos con un rico beso. Y quedamos en vernos el lunes nuevamente.

Casi es media noche y aún estoy viviendo esos momentos, aun siento su piel, es por eso que tengo una cruda moral que no se cómo curarla. No sé, si se vuelva a repetir, si es así tal vez comparta con ustedes esta experiencia. No me que más que contarles, sólo les digo que en mi ciudad si existen las MILF.

Adiós.

Autor: Jorge pp.n.ando (arroba) hotmail.com

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