ASISTENTE GERENCIAL II - Me corri sobre su verga, lo que facilito la penetracion, en segundos devore la pija. Una vez que tenia los 20 cms de carne caliente adentro, comence a moverme para adelante y para atras, el bramabaASISTENTE GERENCIAL II Me corrí sobre su verga, lo que facilitó la penetración, en segundos devoré la pija. Una vez que tenía los 20 cms de carne caliente adentro, comencé a moverme para adelante y para atrás, él bramaba Al día siguiente me levanté muy temprano para ir a mi nuevo empleo, era una empresa de Asesoría, Consultoría y Contratos. Argos era nueva en el mercado, pero estaba ya posicionada en un importante segmento, el sueldo era bastante bueno, para comenzar, 1500 dólares 16 veces al año, y un bono semestral por resultados.
Llegué tempranito, y Carlos, el gerente general, ya estaba en su oficina, de modo que toqué la puerta de su oficina, adelante me contestó desde adentro, ingresé, con una minifalda ad-hoc para mi cuerpo esbelto, tengo 1.70 de estatura, peso 59 kg, y mis medidas son, desde aquella época 89-59-92, me vestí ese 1er. día con un colores oscuros que resaltaran la blancura de mi piel, blanca y rosada, el Gerente me invitó a sentarme, lo que hice haciendo gala de mis formas, su rostro denotaba satisfacción.
Mi nuevo jefe se levantó, dirigiéndose a la puerta de su despacho, cerrando un pestillo para impedir que alguien abra la misma. Me imaginé para qué lo hacía, no creo que sea por la privacidad de nuestro diálogo, y efectivamente luego comprobaría que no me equivocaba, podía ver claramente la lujuria en sus ojos.
Eres mejor de lo que esperaba encontrar, me dijo, una rara combinación, de inteligencia + belleza + ardor sexual, este mismo mes puedes tener un aumento, de acuerdo a la evaluación de tus habilidades, y a tu desempeño, me gusta combinar el trabajo con el placer. Estoy totalmente de acuerdo, ya tendrá usted oportunidad de comprobar mi performance Sr. Herrera. Carlos, Alejandra, Carlos, por favor, me dijo, con sensualidad y deferencia.
Acá, en este file, encontrarás tus primeros casos, por favor estúdialos bien, todo lo que necesites, me lo consultas, y ahora, sorpréndeme. Entendí clarísimamente el mensaje, Carlos quería una primera muestra de desempeño laboral, pero no exigía, sólo lo insinuó con sus ojos vivaces.
Me quité la blusa y la tanga, Sorpresa, le dije, mientras me acercaba a él, Sorpresa, me contestó él, abriendo su pantalón, dejando a la vista su hermosa pinga de unos 19-20 cms, con un generoso glande, rojo, calientísimo. Sólo le dije, ohhhhhhhhhhhh, bella sorpresa, lo que era nada más y nada menos que la verdad, una hermosa pieza de carne.
Me dediqué a mamarla, desde sus testículos a punto de reventar por la cantidad de leche que tenían, hasta su glande, pasando por su largo tronco, no me entretuve con el maravilloso instrumento, del apuesto y joven gerente, y me senté encima de él, dirigiendo con mi mano izquierda su poderosa arma hacia la entrada de mi concha ansiosa, sólo el contemplarla me había lubricado abundantemente.
Voy a imaginarme que hay un contrato de 2 millones de dólares de por medio, requiero de su gran satisfacción para la firma, ahora probará usted algo muy especial, e inicié mi lento y placentero descenso a lo largo de su pingota.
Cada milímetro que descendía, a lo largo del formidable instrumento, me recorrían oleadas de placer, su pinga era gruesa y venosa, fuerte, poderosa, de pronto, a la mitad, más o menos del largo recorrido, mi concha comenzó a hacer sus movimientos ondulatorios, comencé, con lo que en Lima llaman perrito, a succionar con mi canal vaginal, su grande y bello falo, para Carlos fue algo extraordinario, suspiraba y gemía con gran placer, ahhhhhhhhhhhhhhhh, decía, ohhhhhhhhhhhhh repetía, ricoooooooo, agregaba. Continué deslizándome hacia la raíz de su mazo, avanzando milímetro a milímetro, cuando sentí que su pene comenzaría a eyacular.
En el momento que me di cuenta que su pinga daría inicio a la eyaculación, me corrí sobre su pichula, lo que facilitó la penetración, en pocos segundos terminé de devorar la pinga.
Una vez que tenía los 20 cms de carne caliente adentro, comencé a moverme para adelante y para atrás, él bramaba, bajito, de placer, hasta que comenzó a disparar su leche en mi co
ncha ardiente. ummm decía, una y otra vez, mmmmmmmm, repetía.
Eyaculó poderosamente, con gran fuerza, era un macho de 30 años, en toda su potencia, mis 21 años eran perfectos para su potencia de macho...
Excelente, me dijo, acabas de ganar tu primer aumento Alejandra, eres una maravilla, acabando la quincena sabrás cuánto es, aquí todo es voluntario, me encanta el sexo, y siento que a ti también.
Es cierto Carlos, me encanta follar contigo, es un placer cacharte, y trabajar también lo será, juntos iremos muy arriba, le dije, Este es un gran equipo Alejandra, Es cierto, le dije contestando y guiñándole un ojo.
Luego, me levanté de su regazo, y le mamé la pinga llena de semen, era una delicia su leche espesa, en su baño privado me lavé prolijamente, los demás ya comenzaban a llegar, Me retiré a conocer mis casos, ¡qué buen comienzo de labores!, ¡muy delicioso!
Autor: Devoradora |