MI AMIGA LA QUIERE EN EL ANO - La clave completita. Le empuje las seis pulgadas de mi palo de carne. Le meti tres buenos empujones como nunca le habia podido hacer. Le puse el culo como si fuera la conchaMI AMIGA LA QUIERE EN EL ANO La clavé completita. Le empujé las seis pulgadas de mi palo de carne. Le metí tres buenos empujones como nunca le había podido hacer. Le puse el culo como si fuera la concha
Ese día ella estaba bien bellaca. Llegó a nuestro encuentro en falda, lo que me indica el ánimo que traía, pues siempre anda en pantalones. Y no fue para menos, en el carro por la carretera de Caguas iba con sus piernas abiertas y la falda subida mostrando sus panties que apenas escondían su chocho hinchado, peludo y caliente. Cuando apenas la conocía me dijo que tenía la concha chiquita pero carnosa; y así es.
Días antes, para mi asombro, cuando acordamos esta cita me dijo: Quería que se la diera por el culo ya que hacía tiempo no cogía por el culo…
Gran sorpresa la mía pues aunque me ha regalado el ano antes es algo que nunca se menciona. No sabía que le gustara tanto (pues todas las veces que le como el culo se lo saca enseguida y quejándose) ni como me iba a demostrar ese día lo experta que se ha convertido haciéndolo.
En Puerto Rico tenemos el baile del perreo, y esa perra caliente estaba en celo.
Ya en el motel Arco Iris cogimos a gusto y gana nuestra. Ella hace de todo pero más le gusta cuando le mamo la chocha. Especialmente que descubrí como cuando le succiono el clítoris se le estira la vagina y me lleno la boca con ella. Momento que aprovecho para morderle el clítoris.
Con ella descubrí también el placer del beso negro. Hay que abrirle sus nalgas redondas y grandes para llegar ahí. Soy su mama culo profesional para toda la vida.
Como ambos somos casados ahí siempre nos desquitamos la amargura de vivir con nuestros cornudos cónyuges. Ese día, a mitad de jornada luego de almorzar, caminando de regreso a la cama ella frente a mi me empieza a perrear (un baile erótico inmoral donde la mujer de espaldas frota el pene con su culo) sólo que no estábamos en una disco y estábamos desnudos…
Ahí mismo se dio la primera sodomía. Con ella bailándome así en cuatro me bajé para alcanzarle las nalgas y perforar su ano con mi cabeza (soy más alto que ella). Y lo logré, la agarré por las caderas anchas y sabrosas y empecé a violarle el culito. Ella ni gritó ni gimió. No se porqué le hacía falta ahí ese día pero yo tampoco iba a preguntar…
Entonces nos fuimos a la cama. A mi me dolía el bicho pues no hubo lubricación, pero yo tenía otros planes. Le pedí me dejara buscar algo al carro, era una cremita lubricante que yo tenía guardada desde hace meses para cuando llegara la oportunidad.
Ella nunca lo quiere hacer por detrás con lociones pero yo si, pues la fricción me raspa el pene. Pero esta vez yo me iba a salir con la mía.
Regresé y ella estaba esperándome en la cama. Para no insistirle a ella yo me puse la crema en mi bicho parado. Se me pone rojo, casi violeta y ella le dice el colorao. Así que con el colorao embadurnado la puse en cuatro patas en la cama, busqué su culito y ahí fue.
La clavé completita. Le empujé las seis pulgadas de mi palo de carne tal gordo y largo es. Le metí tres buenos empujones como nunca le había podido hacer. Le puse el culo como si fuera la concha.
Suavecito que le entraba en el ano, gracias al lubricante, y completo adentro. Como me sintió gozando tanto creyó que me iba a venir y entonces hizo algo inaudito. Se salió para sentarse en la cama y decirme que esperara por ella. Yo no podía creer semejante estupidez. Pero ya era muy tarde. Me vine entre mi incredulidad y la idiotez.
Por lo menos le metí tres buenas clavadas como nunca había disfrutado sus nalgotas. Ahora pienso que si salió a la tercera empujada era que le dolía pero soportó calladita su violación anal, aunque cuando le pregunté si le dolió me confesó: que no.
Autor: Antillano