MI COMPAÑERA DE TRABAJO - Estabamos gozando demasiado para ser la primera vez, ella seguia con sus movimientos y mi polla pedia masMI COMPAÑERA DE TRABAJO Estábamos gozando demasiado para ser la primera vez, ella seguía con sus movimientos y mi polla pedía más Ella diez años menor, yo de 36, siempre conversábamos y nos reíamos mucho, siempre historias distintas, hasta que un día soñé con ella que me la cogía y acababa en su culo parado y me decía en sueños: ufff siempre me ha gustado que me acaben ahí, yo al otro día no sentía las ganas de verla. Para mi suerte, ella llegó con una falda cortita a cuadros... parecía colegiala. Más me calentó... y se apoyaba en la pared a conversar conmigo... hasta que un día quedamos solos... y le dije que me gustaba que era muy sexy... y respondió tú también me gustas como hombre.
Yo en ese tiempo iba mucho al gimnasio y me mantenía muy bien estaba recaliente... me acerqué, le di un beso suave y tierno... pero mi polla me jugó una mala pasada, se paró enseguida ella se dio cuenta y se rió... estaba sentada...abrió sus piernas y me acerqué y nos empezamos a restregar los cuerpos uno al otro, re calientes los dos... yo mojado y a punto de acabar... era demasiado esperar... tanto tiempo... queriendo cogérmela. No se sacaba su tanguita... en todo eso me dice: estoy súper mojada nunca me había mojado tanto, me da vergüenza, no te preocupes le dije, de eso me encargo yo, pero no se conformaba, entonces hace a un lado su tanguita de su vagina y me muestra sus líquidos...
Pasa su mano derecha y con sus dos dedos por sus labios vaginales y me muestra la cantidad que tenía, olía a manjares, se para y se baja su tanguita amarilla y la deja a la altura de los tobillos, yo estaba goteando... mi polla morada de placer... me dice que acerque mi polla a su clítoris. La toma muy suavemente con su diestra y se la empieza a pasar por sus labios mojaditos y por el clítoris muy suave... yo estaba con unas ganas de botar mi semen en su rica y suave vulva, pero me dice: me gusta pajearme así... déjame hacerme una pajita con tu polla sin meterla... ya verás que te va a gustar... recuerden que yo estaba hincado y ella sentada en su silla de oficina con las piernas abiertas.
Ya había pasado un rato desde que estábamos jugando y mis rodillas no daban más de dolor, pero con la calentura se sentía menos... ella con su mano derecha muy suave agarraba mi polla y mi cabeza de la polla se la frotaba muy suave al comienzo por toda su vagina y sus piernas... cada vez más mojada ella y yo, goteaba ese líquido que sale cuando estás súper caliente... así la veía muy caliente y su cara demostraba su autosatisfacción con mi polla morada de ganas de penetrarla... pero ella solamente se pajeaba... quiero mamártela mientras me pajeo...
Así comenzó otra embestida de parte de ella... sus dedos muy hábiles se frotaban en esa exquisita vagina que yo no podía coger... su mano izquierda no se quedaba atrás y abría sus labios para sentir más placer... me decía: estoy tan caliente que no quiero acabar aún y yo le respondía que solamente gozara... ya cuando estaba a punto... empezó a gemir con mi polla en su boca... mandándose una acabada deliciosa y muy, muy mojada... pero seguía frotándose suavemente su clítoris y lamiéndome mi polla durísima... como sintiendo su orgasmo con los ojos cerrados... alejó su boca de mi polla y suavemente su lengua me lamía toda la cabeza, mientras acariciaba su clítoris adolorido, pero placentero... se paró de la silla y me dijo: ya vuelvo voy al baño... así la vi caminar hacia el baño con su culito parado blanco y redondo y con su faldita en su cintura…
Yo quedé recaliente, pero también estaba gozando como loco... era invierno, así que encendí la calefacción en la oficina... no sabía que iba a pasar después... yo con mi polla erecta aún y con terribles ganas de seguir... así que me acomodé en la silla y comencé a pajearme muy lentamente, ella había dejado su tanguita amarilla a un lado la cuál no dudé en tomar, estaba mojada y con todo sus olores vaginales, los cuales son el mejor perfume para calentarte, justo en ese momento sale del baño.
Para mi sorpresa la veo y estaba solamente con un sujetador y sus tacos altos... ella es bajita, pero tiene un cuerpo de los dioses, busto
81, cintura 61, cadera 89, un culo parado de los mejores que he visto... se acerca y me dice: aahh con mis tangas no, tiene que ser conmigo, pero te las voy a regalar para que puedas hacerte tus pajas con mi olor. Yo casi acabé con lo que me dijo y sigue, ahora te toca a ti, pero sabes me faltó un poquito, creo que puedo mandarme otra mojadita antes que tú, ¿quieres? Yo entrecortado dije si, pero sabes me tienes súper caliente y quiero tirarte mi semen y después seguimos. Me dice que aún no, que quiere seguir jugando un poquito y me quiere reservar otro tiempo, que le gustaba verme con mi verga así de congestionada y dura, yo como estaba sentado y mi polla recontra erecta, sólo atinaba a ver su cuerpo bien formado.
Me dice, tengo poco tiempo, se da vuelta y pone su culito frente a mi polla, se acerca y me dice lubrícame con tu saliva mi culo, así lo hice. Al ver ese culo parado, su ano color café, yo estaba a mil por hora. Me dice, pon tu polla en mi culito, pero no trates de meterla déjame a mí, entonces puso su culo en la punta de mi verga y empezó a moverse en un vaivén de adelante para atrás, raspando suavemente su ano contra la cabeza de mi polla, era un goce de los dioses.
Mientras ella se empezó a calentar con su mano derecha en la vagina que comenzó a mojarse nuevamente, se metía los dedos en su boca saboreando sus jugos vaginales, de pronto como pudo me puso sus dedos mojados en mi boca para que sintiera el sabor de su rica vagina que aún no lamía. Era un sabor delicioso, yo con mis manos en sus caderas y ella un poco agachada para que su culito quedara más expuesto a mi polla... yo gozaba y le repetía que quería acabar. Ella al agacharse se veían sus senos pequeños, pero muy parados y me dice córrete en mi boca, así lo hice, no aguanté más y le llené la boca de semen. Se fue al baño y volvió en unos minutos y pensaba por fin acabé, pero me pasó igual que ella, algo faltó.
Al volver le dije: entonces me dice espera un poco ya vuelvo, sacó un cojín de una silla cercana y se puso de rodillas delante de mi pija, empezó a lamérmela suavemente, a ratos me dolía un poco y me dice te voy a succionar para que quedes sin semen. Al decir eso me calenté nuevamente, pero no podía erectar... entonces ella se paró y comenzó a restregar su vagina en mi rodilla, pajeándose suavemente y me decía: mira mi vagina, yo al mirársela me encendí nuevamente se sentía como se mojaba, se dio vuelta y seguía haciendo lo mismo, pero ahora yo veía su culo como se meneaba frente a mis ojos, ahí sentí como erectaba nuevamente aunque no muy duro, pero si con ganas de perforarle su culito delicioso.
Se para nuevamente me ve que estoy a punto, se pone frente a mí y coloca su vagina frente a mi polla, abre sus piernas y las junta nuevamente, quedando mi polla apretada entre sus piernas y la cabeza de la verga topando su clítoris, entonces comenzó a moverse como pajeándome con sus piernas y clítoris, era riquísimo... mis manos apretaban sus glúteos parados y blanditos... pasaba mi dedo por su culito, quería meterle un dedo, pero me dijo que no, sólo por fuera, que le hiciera círculos en su anito que así gozaba... que me mojara con mi saliva los dedos y le siguiera tocando de esa forma su culito.
Nos calentamos de nuevo con tantas ganas que no queríamos terminar. Estábamos gozando demasiado para ser la primera vez, ella seguía con sus movimientos y mi polla pedía más y me dice tratemos de acabar juntos, estoy demasiado caliente otra vez y le dije: yo igual. Así estuvimos como unos diez minutos gozando y gozando, nunca mi polla había tenido mayor cantidad de caricias nuevas y placenteras, todo era distinto.
Así y con todo, de pronto abre sus piernas, yo con ganas de acabar, agarra mi polla y se la frota muy, muy fuerte en su clítoris... aquella vagina mojada era perfecta para mi polla. En ese momento sentí que ella llegaba a su clímax, gimió cansada y comenzó a pajearme con sus piernas juntas y topando su clítoris sé movía muy fuerte y me hizo correr casi junto con ella. Tenía su mano izquierda en mi hombro y su mano derecha estaba en su culito haciendo los círculos en su anito, mientras yo eyaculaba con todas mis ganas. Ella abrió sus piernas, se pasó las manos por su clítoris y dijo: hoy nos empezamos a conocer y comenzamos muy bien, eres como yo, ahí me di cuenta que sin meterlo habí
;a gozado demasiado.
Lo bueno de todo esto es que además de haber tanto ella como yo acabado varias veces, fue que al llegar a casa, me acosté pensando en lo que había pasado y cómo había gozado... que tenía su tanga en mis manos y me calenté nuevamente, tuve que pajearme para quedarme dormido.
Autor: Roganu |