MI ULTIMA EXPERIENCIA - Entro su cabeza, y empece a bajar hasta que me la trague toda y senti los pelos de su pelvis en mis nalgas, empece a bombear aquel trozo de carne en mis entrañas, me estaba volviendo locaMI ÚLTIMA EXPERIENCIA Entró su cabeza, y empecé a bajar hasta que me la tragué toda y sentí los pelos de su pelvis en mis nalgas, empecé a bombear aquel trozo de carne en mis entrañas, me estaba volviendo loca Mí última vez hace tan solo unos días, recientemente conocí una zona muy discreta para tomar el sol de hecho es una zona donde la frecuentan nudistas, por su difícil acceso lejos de miradas indiscretas, el otro domingo me levanté temprano, estaba pasando el fin de semana en la playa, cogí una toalla y un tanga estampado en azul que me había comprado una talla más pequeña para que me disimulase bien el paquete, y me fui paseando en busca de ese acantilado rocoso…
Cuando llegué me moría de ganas de ponerme al sol y estrenar mi bikini tipo tanga nuevo, y así lo hice me desnudé del todo, me lo puse, extendí la toalla y como una reina me puse a tomar el sol, el sitio era divino, súper tranquilo y discreto, escuchando las olas en las rocas y con tanto sosiego me quedé dormida por una media hora, cuando me desperté cual fue mi sorpresa que vi una toalla extendida a unos dos metros de mi, levanté la mirada y vi como un hombre delgado, fibroso, velludo, de unos 45 años, y con barba venía hacia mi después de refrescarse en el agua.
Me puse muy nerviosa y no supe que hacer me quedé inmóvil, cuando llegó me dio los buenos días y se echó en su toalla a tomar el sol, a la vez que empezó a charlar, lo primero que me dijo fue, -Estás muy guapo, perdón guapa con ese tanga, te sienta de maravilla, estaba claro que se había dado de cuenta de mí género y lo mejor es que no le disgustaba.
Empezamos una conversación que la verdad no se ni cual fue el momento en que empezó a tener un tono bastante acalorado, cosa que a él le animó a preguntarme si me importaba que hiciera nudismo. Eso si, sin darme tiempo ni a contestar, ya se estaba quitando el bañador, y cuando vi aquel trozo de carne solo pude decirle que no me molestaba para nada mientras mi boca se derretía viendo su miembro y mi culo se volvía loco por tragárselo, él aprovechó para acercarse más a mi quedando tan solo a unos centímetros, era inevitable que se percatase de mi cara de deseo por lo que cogió mi mano y se la llevó a su polla, cosa que agradecí enormemente y se la empecé a acariciar con suavidad mientras que la notaba crecer y endurecerse en mi mano…
Entonces me dijo que si me apetecía chupársela cosa a la que accedí poniendo el único reparo de que si nos vería alguien, por lo que se sentó en una roca y me dijo, tranquila cielo, yo vigilo, me arrodillé delante de él y empecé con mi maravillosa tarea, mmmm que delicia comerse ese rabo, me volvía loca chuparlo y pajearlo, para aquel entonces estaba ya muy duro y en su pleno esplendor calculo que unos 20 cm de largo y unos 5 de diámetro era maravilloso comerse ese palo mientras acariciaba su huevos.
Cuando ya estaba bien caliente me dijo, amor mójate el culito, quiero follarte, me incorporé y él mismo me quitó el tanga, cosa que agradecí, ya que por la excitación que tenía y lo apretado del tanga ya me dolía mi pene de tanto apretón, moje bien mis dedos en saliva y me mojé el culo lo más que pude, él se sentó en una piedra más baja y me dijo, -ven reina, siéntate en tu trono, así lo hice, sin reparos agarré su miembro y lo empecé a introducir, pero no pude, era muy grueso y me dolía bastante, no pude más que meter su cabeza y me tuve que levantar, él me dijo que estuviera tranquila que él lo arreglaba y así fue, con su líquido preseminal, un poco de saliva, y un par de dedos, así lo hizo, y caramba como lo hizo, me volvía loca lo que me hacia estaba que me derretía…
Fue entonces cuando me propuso que siguiera yo que ahora estaba lista, y así fue volví a sentarme encima de él, volvió dolerme algo ya que la tenía bastante gorda, pero en el momento que entró su cabeza, y empecé a bajar aquel dolor se convirtió en placer hasta que me la tragué toda, y sentí los pelos de su pelvis en mis nalgas, entonces empecé a bo
mbear, a subir y bajar, meter y quitar aquel trozo de carne de mis entrañas, me estaba volviendo loca, cuando él me dijo espera viene gente, me levanté aprisa y efectivamente por el mar venían dos piraguas, menudo corte de rollo, justo en el mejor momento…
Nos metimos en el agua para disimular y esperar que desapareciesen por la costa, cuando se fueron salimos del agua se había ido el calentón que teníamos, él se sentó de nuevo y me propuso que se la chupara, volví a comérmela toda, me la tragaba hasta que me daban arcadas pero me encantaba su sabor, me volvía loca tenerla en mi boca, él me sobaba las tetas, no estoy hormonada pero si algo rellenita por lo que tengo unos pechitos ricos, él me los sobaba diciendo que tenía mejores tetas que su mujer, lo que si a mi me excitaba todavía más…
Estaba muy caliente, y me dijo menéatela tú, quiero ver como lo haces mientras me corro en tu pecho, y así fue, no me hizo falta tocarme mucho para llegar al orgasmo, sobre todo cuando vi como él empezaba a correrse y sentí el primer chorro de leche caliente en mis tetas, me brindó cuatro chorros maravillosos y me dijo que se lo acabara yo, se la cogí con mis manos para seguir pajeándolo muy lenta y suavemente, tratando de alargar lo máximo posible su orgasmo mientras se la limpiaba con mi boca, tragándome los últimos restos de leche que manaban de su polla.
Cuando acabamos nos fuimos lavar al mar, a mi me llevó un poco más de tiempo debido a que tenía mis tetas y el vientre repletos de su corrida, no pude evitarlo y antes de empezar a lavarme deslicé mis dedos por aquel maravilloso líquido y me los llevé a la boca, quería saborear de nuevo el néctar de mi amante, que tanto placer acababa de proporcionarme.
Una vez que acabamos nos echamos en la toalla a fumar un pitillo yo boca abajo y él de lado, justo a mi lado, me pidió que abriera las piernas mientras me sobaba las nalgas y un dedito tonto empezó a sobarme de nuevo mi hoyito, masajeándolo con delicadeza. Lo que ocurrió luego quien sabe quizá si me publicáis este, me anime y os lo cuente en otro relato. Mientras tanto espero que este lo disfrutéis al menos como yo lo disfruté. Un beso.
Autor: Mara mara.999 (arroba) hotmail.com |