SEXO CON SANDRA - Empezamos a follar de un modo desenfrenado, ella se sobaba mientras estabamos cogiendo y llego al orgasmo tres veces mientras que yo llegue a uno, disfrutamos como cosacosSEXO CON SANDRA Empezamos a follar de un modo desenfrenado, ella se sobaba mientras estabamos cogiendo y llegó al orgasmo tres veces mientras que yo llegue a uno, disfrutamos como cosacos Hecho verídico que me sucedió cuando conocí a una chica, Sandra.
Tenía yo por aquel entonces la edad de 18 años cuando estaba muy pero que muy viciado a los móviles y a enviar los típicos mensajes de texto, (SMS) que normalmente hacen que tu saldo se agote). De hecho me enganché a un chat vía móvil, el cual me hizo conocer a una chica, Sandra. Nos caímos bien y al final decidimos quedar, cosa normal, creo yo.
El primer día cuando habíamos quedado fue lo típico cuando conoces a una chica, dos besos de rigor y me pasé toda la tarde en Valencia con ella. A mí aquella chica me gustó. Mediría como 170, era castaña y bueno, de cuerpo normalita. Luego, cuando ya estaba cada uno de vuelta para su casa, le comenté que me había gustado mucho su forma de ser y todo ella. Ella me dijo que se sentía igual, y que quedásemos el día siguiente, sin dudarlo le dije que si, y luego le pregunté si quería salir conmigo (sí ya sé que es hortera, pedir salir a alguien vía sms, pero la distancia es la distancia) a lo que ella tardó en contestar 10 largos minutos, y a lo que respondió afirmativamente.
Al día siguiente, nada más verla, le di un beso, y ella me preguntó si sabia de algún parque que hubiese de por allí cerca, que no tenia ganas de perder el tiempo, ya que como había dicho antes, nos separaban unos 110 kilómetros. Le dije que no, ya que yo tampoco era de Valencia Capital, así que nos fuimos desde la estación a buscar un parque con bancos. Al fin, y después de media hora, lo encontramos.
Ella se sentó a mi lado y empezamos a morrearnos como dos locos, durante una media hora, después ella me cogió la mano y me la metió por la parte delantera de su pantalón, ¡estaba tocándole el chocho!, la primera vez que lo tocaba!! Y aunque estaba lleno de pelos, no me importó.
Después de una tarde loca de besos y toqueteos, quedamos que a la semana siguiente ella se vendría a mi casa, ya que mis padres se iban de viaje a un parque temático que hay cerca de Valencia
La semana siguiente me la pasé en casa pensando en lo que pasaría ese día en mi casa. Llegó el sábado y mis padres se fueron al parque y nada más levantarme me fui a Valencia a por mi querida Sandra. La recogí y al llegar a mi casa, nos pusimos a enrollarnos en el sofá, ella empezó a desnudarse y a toquetearme, y luego yo la correspondí con unos gratos toqueteos y me empecé a desnudar. Al principio solo estábamos sin la parte de arriba, cosa que a mí me gusta mucho, ir despacio para así calentarnos más... ella acostada encima mío y los dos enrollándonos, hasta que la hice parar y la llevé a mi habitación. Allí, los dos en mi cama, empezamos a jugar de nuevo, pero nos dimos cuenta de que la cama no era demasiado grande para los dos y decidimos irnos de mi cuarto, por lo que pasamos al cuarto de mis padres ¡esa cama si que es grande!
Allí los dos tumbados, seguimos con los besos apasionados y empecé a desabrocharle el pantalón, ella se dejaba hacer y en unos momentos la tenia sin el pantalón y con el tanga que llevaba ante mí.
Ella me quitó el pantalón, que aunque era corto, también llevaba una cremallera que dio para abrir, ya que era esa de todo lleno de botones, que jode mucho para quitarte el pantalón y ponértelo.
Después de quitármelo me dijo que quería jugar a algo más divertido a lo que también se quitó la tanga y me quitó los bóxers que llevaba, después de esto, ella empezó a lamer la cabeza de mi pene, haciéndome sentir en el quinto cielo, a lo que le dije que no, que no quería que jugase solo ella, por lo que la cogí y la puse de forma que pudiésemos disfrutar los dos: en forma del 69.
Ahí los dos podíamos disfrutar, y tanto yo como ella, llegamos al orgasmo muy placentero que nos dejó rendidos en la cama, y para desgracia mía, con señales incluidas en las sábanas de la cama de mis padres... m
i semen se quedó incrustado cuando eyaculé.
Luego, como ya era hora de comer, decidimos ir al restaurante chino de mi ciudad, y nos compramos la comida y volvimos a mi casa, terminamos de comer y nos pusimos otra vez venga al toqueteo, y después ella se desnudó y me desnudé y empezamos a hacer el amor de un modo desenfrenado, llegando ella al orgasmo dos veces mientras que yo llegué a uno, ya que ella había estado tocándose mientras le metía mi pene dentro.
Después de dos horas en la cama, se nos hicieron las 6, y decidimos que era hora de irnos ya cada uno a su casa. La acompañé hasta la estación de trenes de Valencia y luego nos despedimos con un beso muy fuerte, y me dijo que lo había pasado muy bien, esperaba que se repitiera...
A los dos nos costó despedirnos, pero fue algo muy bonito y desde luego, disfrutamos como un cosaco (y una cosaca, por supuesto)
Espero que les haya gustado mi relato. De ser así espero el fallo de sus votos...
Autor: Filialista |