NO GANE EL MEJOR DISFRAZ PERO ME LLEVE EL MEJOR PREMIO - Empezo a empujar su verga, senti dolor pero no demasiado, con Roberto fue un dolor delicioso, sentia como si me metieran algo muy caliente en el culo, lo calentito de su tranca se sentia riquisimoNO GANÉ EL MEJOR DISFRAZ PERO ME LLEVÉ EL MEJOR PREMIO Empezó a empujar su verga, sentí dolor pero no demasiado, con Roberto fue un dolor delicioso, sentía como si me metieran algo muy caliente en el culo, lo calentito de su tranca se sentía riquísimo Soy un hombre de 28 años que gusta mucho del ejercicio y de mantenerme en forma, mido 1.68mts y peso 60 kilos, muy bien distribuidos moreno de ojos verdes y me he dejado el cabello largo y hace poco viví una experiencia que definitivamente me cambió la vida de una manera muy especial y deliciosa.
Había estado viendo las páginas porno de la red y las que me llamaban mucho mi atención eran las de travestís, vivo en Tijuana e iba a viajar a la capital por motivo de trabajo, así que busqué una que me permitiera contactar a alguno de estos seres maravillosos en mi viaje y descubrí la mejor página de acompañantes que he conocido, ahí estuve viendo los posibles acompañantes y vi a una chica travesti vestida de Gatúbela que me excitó muchísimo, pero la verdad, llegó el día de mi viaje y no me atreví a llamar a nadie, además de que el viaje era muy corto, solo estuve una noche allá y tuve que salir con los compañeros de otras ciudades, por lo que no fue posible realizar mi fantasía.
Regresé a Tijuana, con la noticia que mis compañeros habían decidido organizar una fiesta de disfraces para el día de Halloween, y que se haría un concurso de mejor disfraz, todos ya tenían muy buenos disfraces que habían comprado y pensé que no tendría ninguna oportunidad, por eso se me pasaron los días sin decidir de que me disfrazaría, llegó el día y no tenía nada que ponerme, pensé en no ir a la fiesta, pero una compañera me insistió, por lo que me comprometí de no muy buena gana. No sabía que ponerme cuando pensé, ¿y si me visto de Gatúbela?, debo decirles que desde chico mi mamá me decía que tenía piernas de mujer, pues yo cuido mi físico, voy al gimnasio por lo menos 3 veces por semana, tengo 28 años y mis rasgos son delicados, así que me decidí sin comentarlo con nadie y me fui a comprar mi atuendo, que comencé con una deliciosa tanga negra de hilo dental que me abría el culito de una manera deliciosa…
Jamás las había usado y pensé que sería incómoda, por lo que compré una de microfibra que ni se siente y me paraba el culito delicioso, me compré un corsette que me hiciera reducir mi cintura, yo soy 29 y me la reduje a 26, me compré una peluca de pelo castaño oscuro y unos pechos de silicona en una tienda para adultos que quien vive en esta frontera debe conocer, la F de la calle 3ª en Chulavista, un bodystocking opaco negro que se me pegaba al cuerpo de una manera deliciosa y me hacía ver como toda una reina, complementé con unas botas arriba de la rodilla con un tacón de 7 cms. que hacían ver mucho mejor a mis piernas y más delgado mi cuerpo y un antifaz que cubría mis ojos como el de Gatúbela para completar el disfraz. Fue un problema para ocultar mi paquete que al contacto con la lycra comenzó a endurecerse pero como ya había leído que lo jalas hacia atrás entre las piernas, logré esconderlo muy bien.
Al llegar a la fiesta fui la sensación, comenzaron los silbidos y los comentarios de que me veía mejor que las compañeras, algunos ya estaban bailando y a mí me dio mucha pena, me quise integrar con unos compañeros que platicaban y tomaban cerveza pero uno de Ensenada me dijo “Es plática de hombres allá están las mujeres vete con ellas”, todos se rieron pero cambiaron el tema, la verdad, sentí mala vibra y me fui por una cerveza, una de las chicas me dijo, ya te corrieron, vente con nosotras, pero también comenzaron las bromas, en eso entró Eduardo, el subdirector de porción y se dirigió al grupo de las chicas, donde es admirado por varias porque es alto y muy guapo, y me saludó sin saber quien era, y después se fue al grupo de los hombres a tomar con ellos, empezó la música y muchos se fueron a bailar en un circulo, al cual yo me integré sin bailar con nadie en especial, fue cuando Roberto comenz&o
acute; a bailar conmigo y me separó del grupo, ya se había tomado varias cervezas, por lo que creo que perdió la vergüenza de estar bailando con otro hombre, aunque pareciera la más guapa de las que estaban ahí.
Al cabo de un rato nos fuimos a sentar y me dijo que me veía súper bien, y que nunca se hubiera imaginado que yo me le pudiera antojar tanto, que si quería podía aprovechar que estaba hospedado en el Gran Hotel, que es uno de los más lujosos de Tijuana, y que podía pasar la noche con él, yo no creía lo que oía y no sabía si hablaba en serio, por lo que opté por tomarlo como una broma y unirme al grupo. La fiesta siguió y comenzó la votación por el mejor disfraz, en la cual ganó Enrique, quien iba de Pica piedra, y yo quedé empatada en segundo con Aide, quien era una de las organizadoras, disfrazada de bruja vieja, varios dijeron que no votaron por mi, por no saber quien era, en fin, la fiesta continuó y algunos comenzaron a retirarse, yo no había ido al baño por lo difícil que era con esa indumentaria, por lo que decidí retirarme, y fue cuando Roberto de Mexicali volvió y me dijo que si no iba con él, que por lo menos le diera un aventón, ya que él había tomado demasiado y no podía manejar en esas condiciones…
Yo de pretexto le dije que yo también, para no llevarlo, y fue cuando Gabriel dijo que él lo llevaría pero que desconocía el camino, que los acompañara y él me regresaba por mi carro, como casi todos los de Tijuana se habían ido me dio pena negarme y accedí, ya que todos saben que vivo solo y que me parrandeo a menudo. Ya en el carro, Roberto comenzó a acariciar mis piernas subiendo cada vez más cerca de mis nalgas, la sensación para mi era deliciosa con la lycra pegada a mi cuerpo y el pene me comenzó a despertar , yo me hacía la desentendida para que Gabriel no notara nada, pero la verdad es que me estaba excitando y mucho, sentí mi pene crecer en mi rayita, hacia atrás de una forma deliciosa, y al llegar Roberto se hizo el borracho y dormido, por lo que me ofrecí a ayudarlo a llegar a su habitación mientras Gabriel acomodaba el carro.
En cuanto entramos al elevador Roberto me dijo que yo bien sabía que él se estaba haciendo y que me quería quedar, y me dio un beso como nunca me lo habían dado, y pegó su cuerpo al mío, hasta que sentí su verga de un tamaño fenomenal y puso mi mano en ella, lo cual no me disgustó, pude darme cuenta de que era muy grande y muy gruesa, como de unos 22 cms fácilmente. Y pensé, no está mal para ser mi primera experiencia. Al llegar al cuarto le marco por celular a Gabriel y le dijo que estacionara el carro ya que yo me iba a tardar porque quería usar el baño, y no era fácil con mi vestimenta, que se fuera a dormir y que yo tomaría un taxi o él me llevaba, que ya estaba mejor.
Se abalanzó sobre mi y me dijo, ahora si viene lo bueno, gatita, y me metió la lengua hasta mi campanilla mientras me acariciaba todo mi cuerpo, y después me empujó a que me hincara y sacó de su pantalón el pedazo de carne más apetitoso que he visto, y me lo hizo tragar sin que me pudiera oponer, claro que yo no quería resistirme, pero como era mi primer contacto con una verga que no fuera la mía, la quería admirar, así que tragué hasta donde pude, ya que realmente estaba gruesa y la saqué, le dije todavía con su verga apretada en mi mano izquierda, con calma mi rey, que ya me convenciste de quedarme, solo que me debes prometer que me tratarás con delicadeza porque eres mi primer hombre…
Al decirle eso sentí como se le ponía más dura y grande en mi mano porque lo excitaba más y me dijo, jajá, pues pareces una experta, pero si es tu primera vez te aseguro que no será la última, porque te lo voy a hacer de una manera que ya no la querrás dejar.
Entonces jaló mi traje por los hombros y me lo comenzó bajar, hasta llegar a la cintura, me acostó en la cama y comenzó a quitar mis botas, y luego continuó quitándome el traje negro, hasta dejarme solo con mi tanga negra y mi corssette negro, y ya mi verga estaba toda húmeda de líquido preseminal, anticipando la cogida que había soñado por años y que hoy de manera inesperada se presentaba. Mi verga se me había salido por un lado de la tanga y se veía como un poste erguido, totalmente dura y erecta.
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oberto la tomó en sus manos y comenzó a masturbarme, luego la acercó a su boca y me la empezó a mamar de una forma en que nadie lo había hecho, iba a terminar en su boca, y creo que lo notó porque lo dejó de hacer, dejándome supercaliente queriendo terminar, pero se detuvo y me dijo, no te toques, y se desnudó por completo y se colocó sobre mi pecho, aplastando mis postizas y dándome una sensación de dominio absoluto, ya que puso sus piernas sobre mis brazos abiertos y yo no me podía mover, levantó mi cabeza un poco con una almohada y me acercó su verga a la boca otra vez, ahora comencé lamiendo su cabezota como si fuera un helado gigante y luego a tragar hasta donde pudiera, solo fue la mitad, pero creo que le gustó porque se bajó y me dio vuelta a ponerme boca abajo, jaló mi tanga a un lado y me comenzó a besar mis nalguitas hasta llegar a mi ano, el cual al sentir su lengua apreté tratando de aprisionarla para disfrutar el máximo el momento…
Él chupó y lamió como un experto y se ayudó metiendo uno y luego 2, hasta que tuve 3 dedos en mi culo haciendo círculos y dándome masaje para aflojarlo según decía él. Roberto me estuvo besando el culo y lamiéndolo unos 15 minutos hasta que yo estaba en la gloria con el culo totalmente húmedo y abierto, y luego me puso una almohada bajo la pelvis y colocó la cabeza de su verga en mi culito, se recostó sobre mi y me comenzó a besar la nuca y cuando volteé me besó en la boca, su lengua sabía a mi culito y cuando comencé a saborearlo, empezó a empujar su verga abrazándome con fuerza, sentí dolor pero no demasiado, había leído que dolía muchísimo, pero con Roberto fue un dolor delicioso, sentía como si me metieran algo muy caliente en el culo, pero lo calentito de su tranca se sentía riquísimo…
Luego se detuvo y pensé que había entrado todo, pero no , iba la mitad de sus 22 centímetros apenas, luego empujo más y me sentí súper lleno, pensé que iba a reventar, pero no me dolía era una sensación de estarme llenando y que yo iba a explotar, fue cuando sentí sus huevo chocar con los míos y supe que estaba totalmente empalado por esa magnífica tranca, permaneció unos instantes y me dijo, Lista?, ahora viene lo mejor, y comenzó a sacarla lentamente, hasta salir un par de centímetros, y volvió a entrar bien adentro, despacio, siguió acelerando hasta llegar a un ritmo enloquecedor que me hacía empujar hacia atrás cuando lo sentía venir hacia adentro, y al salir sentía que me dejaba un vacío que quería volver a llenar, luego sentí en mis huevos los temblores de que yo iba a terminar y le dije, termina conmigo Roberto, quiero sentir tu leche caliente en mi interior, al terminar de decirle eso sentí su primer chorro, él grito Ayyyyyyy, aaaaggghhh, ohhhhh, y yo toqué el cielo…
En ese momento, comencé a venirme con una fuerza y en una cantidad que jamás lo había hecho. Roberto cayó rendido en mi espalda, y luego se hizo a un lado, me quitó el antifaz y me dijo, es el mejor sexo que he tenido en mucho tiempo, tendremos que ponerte un nombre de mujer porque esto lo vamos a repetir muchas veces, con lo que yo estuve totalmente de acuerdo, esa misma noche lo hicimos otra vez y luego se la chupé hasta dejársela limpia, luego nos bañamos y nos dormimos, ya eran como las 6 de la mañana. Mi problema fue salir de día vestido con mi disfraz, pero valió la pena.
Autor: Gatúbela |