LIZA MI AMORRR - Me sentia realizada, porque ya era mi segunda verga, era la segunda verga que habia dejado satisfecha, era la segunda verga que habia dejado aniquilada. Que rico es sentirse mas deseadaLIZA MI AMORRR Me sentía realizada, porque ya era mi segunda verga, era la segunda verga que había dejado satisfecha, era la segunda verga que había dejado aniquilada. Que rico es sentirse más deseada Hola de nuevo amigos, esta vez les contaré como fue mi segunda experiencia con otra amiga mía la cual se llama Liza.
Después de conocer a Katia me entusiasmé mucho más, porque entendí que no solamente me gusta sentirme mujer si no que también me encanta que me traten como tal.
Mi vida continúo después de mi primer encuentro como si nada, al menos superficialmente.
Katia me dio su número de celular para que nos mantuviéramos en contacto, a menudo nos llamábamos y platicábamos de como me sentía. Me trataba como a otra amiga más, además también siempre me preguntaba si la iría a visitar, sin embargo no la pude ver hasta después de un par de semanas. Nuestro siguiente encuentro no sucedió nada como en el anterior, solamente nos tocamos mutuamente y nos besamos.
Un día sábado me llamó ella temprano como a eso de las 10 de la noche para que le hiciera un favor.
Bueno le dije, ahí estaré dentro de unos minutos.
Cuando llegué me dijo que necesitaba que la llevara donde unas amigas las cuales trabajaban ofreciendo compañía a cualquiera que la necesite, ellas están en una zona roja de San Salvador. Yo gustosamente la llevé porque me gustaba pasar con ella y porque aparte era muy linda y me sentía muy a gusto a su lado.
Cuando llegamos ahí me dijo: solo platicaré con ellas unos minutos y nos vamos. No te preocupes le dije, me estacioné y cuando Katia se bajó del carro llegaron a nosotras dos amigas de ella, una no la recuerdo para nada, pero si a Liza, desde que la vi me gusto mucho, porque es una rubia alta, de muy bonita figura y se viste de una manera muy sensual.
Liza se quedó platicando conmigo mientras Katia platicaba con su amiga. ¿Que pasó mi amor, para donde nos vamos? me dijo. No para ningún lugar respondí, le dije que simplemente estaba acompañándola a ella (mi primer marido y macho). Bueno me dijo pero no sabes lo que te pierdes, SI, respondí ya me imagino como has de estar, si mi amor dijo y tomó mi mano y la puso en su bulto (Ummm pero que rico sentí, ya que con solo un roce pude apreciar que era más grande que la de mi primer amor). Nos dimos los números de celular y nos retiramos con Katia.
Cuando llegamos al lugar en el cual trabaja ella se bajó y me lo agradeció con un gran beso.
Cuando regresaba para mi casa no pude desprenderme de la mente lo linda que es Liza y sobre todo de su ¡ENORME! talento.
Al siguiente sábado me decidí a ir la a buscar, yo como siempre llevaba un par de zapatitos solo de meter tacón alto y short para sentir la brisa en mis piernas.
Cuando llegué a la zona le pregunté a una de ellas por Liza, porque a simple vista no la vi, ella me respondió que no tardaba en llegar que pronto estaría ahí, porque aun era temprano (tanta era mi desesperación que aun eran las nueve de la noche demasiado temprano para ellas), me estacioné y esperé unos diez minutos. Repentinamente la voy viendo llegar con una minifalda blanca muy pequeña, unos zapatos de plataforma transparentes y un pedacito de tela cubriendo sus pechitos.
Que preciosa!, fue lo único que pensé, ella al ver que la estaba esperando se acercó a mi de muy buena gana, mi corazón estaba a reventar porque es una mujer muy bella.
Cuando llego a mi me dijo: hola mi amor!, que vamos a hacer hoy? ¿Vamos a estar solas? me dijo.
¡No! le respondí, solo he venido a verte. ¿Y porque pues? Respondió, porque no es lo que tú crees, no te busco por tus servicios, solo quiero estar a tu lado un momento respondí. A pues si quieres me subo dijo. A mi se me salía el corazón del nervio (y también de la gana que le tenía).
Al sentarse a la par mía lo primero que hizo fue agarrarme del pene, Ummm mi amor, pensé, yo igual le puse mi mano en su pierna. Comencé a subir mi mano para tocar más, para tocar lo que me había hecho pensar toda la semana.
Le quieres dar un beso me dijo. Claro que si mi amor, le respondí.
Se la ¡SACO! y que lindaaaaaaaaaa vergaa
aaaaaa tiene, creo que hasta me brillaban los ojos de la emoción de tener frente a mi una verga tan preciosa.
Se la tomé del tronco y le sobé un par de veces los testículos, que ricooooooooo pensaba. Era la segunda verga que tenía en mis manos aparte de la mía, pero esta me volvió loca, ya que es grandeeeee, con una cabeza muy bien formada y para arriba, ummmmmmmmmm, es lo que todas quisiéramos tener como nuestras amigas y sobre todo como nuestra castigadoraaaaa.
Luego de verla un par de minutos y de acariciarla con mis manos, no me aguanté más y me le acerqué de a poquito, pero y es que siento que me había puesto en trance, yo solo le veía la punta y me hacia pensar en lo linda que es, en lo rica que la tiene. Al llegar cerquita solo abrí mis labios y saboreé ese glande rico, rico entre duro, esponjadito y blando, queeeeeeeeeeeeeeeeeeee ricooooooooooooooooooo, que sensación más deliciosaaaaa, la quería hasta morderrrrrrr, se la quería arrancarrrrrrrrrrrr, quería que solo fuera miaaaaaaaaaa, la besé toditaaaaaaaa, pero toditaaaaaaaa, desde los testículos hasta la puntita.
Siento que se la mamé rico, porque ella pronto me dijo: espérate que ya no aguanto, espérate que ya voy a acabar, me dijo.
No importa mi amorrr!, le respondí si eso quiero.
Ella acabó en mi bocaaaaaaaaaaaa!, pero que ricoooooooooooo, que ricaaaaaa lechitaaaaaaaaaaa, que sabor más especial, no puedo ni describir lo que sentí porque me sentía más que bien, ya que esta vez había hecho acabar a mi nuevo amor sin mucho problema.
Esto me hizo pensar en que me gusta más el sexo oral que el anal. Luego ella simplemente me dijo: ¿Te gustó? SI le dije, claro que si me gustó, y es que no pude dejar de pensar en vos. Y eso porque respondió, desde que te vi te quise para mí, le respondí.
Luego nos quedamos platicando unos treinta minutos y me dio tiempo para decirle lo que quería, lo que aparte de estar con ella quería, el cual seguía siento no solo vestirme de mujer sino que hoy quería salir a las calles como ella, no para prestar mis servicios (aunque si salía un hombre guapo no lo iba a pensar dos veces).
Mira me dijo, el otro sábado te voy a traer un par de zapatos y una faldita.
Yo no lo podía creer lo bien que me estaban saliendo las cosas. Me fui muy ilusionada para la casa, ilusionada y muy pero muy feliz, porque aun sentía esa rica verga en mi boca.
Toda la semana conté los días porque ya quería que se llegara ese sábado, pero los cuales les confesaré que fueron demasiados largos.
Cuando al fin llegó el sábado, en la tarde como las cuatro me comencé a preparar, me metí al baño y me limpié toda y todo, por si las dudas. Me rasuré las piernas bien y todo lo que pude, hasta mi rayita porque una nunca sabe y hay que estar lista para cualquier subida y bajada.
Al llegar donde se mantiene mi amor, ella estaba con otras amigas, al verme al instante me reconoció, solo vi que tomó una bolsa de entre ellas y se dirigió a mi.
Hola mi amor me dijo. Hola!, le respondí, ¿me has traído lo que me prometiste?, Si claro que si, dijo. Se subió al carro y me sacó una faldita muy chiquita de lona color azul, luego al ponérmela solo me tapó las nalgas, y además un par de zapatos negros de tacón alto, normales con tirantes en los tobillos, me los medí y me quedaron a la medida.
Cuando me vi como me quedaron me sorprendí, me sentía muy bien y muy puta, (justo lo que estaba deseando sentir).
Ella me dijo: hoy quiero que te bajes y que nos vayamos a un lugar solitario.
Yo no me podía negar aunque les confieso que no espere que pasara nada, pensé que solo quería verme como caminaba y como se me veía la falta y los zapatos.
Solo caminamos unos metros y había un predio sobre el cual creo que había sido una casa anteriormente, era muy grande pero solo tenia monte y un poco de grama bastante alta, estaba muy oscuro y al principio sentí un poco de temor, pero también desea saber que pasaría.
Como era mi primera vez en la calle sentí temor y pena, pero también estaba con ella y sentía que no había nada que temer.
Cuando aun estaba caminado como a medio predio me tomo de la cintura, me giro, me acerco a ella y me dijo: Te ves tan rica que mírame como me has puesto!
Tomó mi mano y la puso en su (mi dueña) rica verga y al tocarla la
tenía bien paradaaaaaaaaaa, bien parada y muy duraaaaaaaa!
Que rica la tenés mi amor le dije, ¿la quieres? me respondió, claro que si le dije, entonces agáchate mi amor. Yo ya no tenia voluntad propia ya que cuando una tiene dueño ya lo único que hace es obedecer.
Me agaché y la tomé del tronco y nuevamente puedo apreciar porque me tiene loca. La mamé como siempre, con un gran deseo, sentía que cada vez que me la metía a la boca estaba haciéndolo mejor que nadie, mejor que una mujer, sentía que solo era para mi porque así quería que fuera, le mamé los testículos y la rayita que tiene ese pene en el lado de abajo con mi lengua. Pero solo me duró un rato ese sueño rico que estaba viendo porque ella me tomó de las manos y me puso de pie, me dio un rico beso y dijo:
¡Hoy no solo la tendrás en la boca, si no donde yo quiera, me dijo. Cuando ella me dijo eso me asustoó porque ese pene es bien pero bien grande (pero rico).
Me volteó y me dijo: quiero que te agaches un poco que hoy serás toda mía!
Yo creo que me dio miedo eso que escuché, pero como les repito, yo ya no tenía voluntad propia. Me agaché como a recoger algo del suelo sin doblar las piernas y Liza sacó un preservativo y un lubricante y se lo puso en el pene.
Como ya a Katia le había dejado mi virginidad pensé que esta vez no me dolería como con ella. Comenzó por ponerme un poco de lubricante en mi traserito y lo hacía de arriba para abajo y viceversa, también con el lubricante creo que sin querer (al menos es mi impresión) me metió un par de veces los dedos. Luego se tomó del pene y me lo acercó hasta ponérmelo en mi culito, cuando la sentí que ya estaba en formación de atacarme le dije: ten cuidado que no estoy acostumbrada a esto, quiero que por favor me la metas suavecito. No te preocupes mi amor me dijo, solo ponete rica para mi. Pero cuando la comenzó a meter esa cabecita que tanto me gusta mamarle sentí muy rico pero según ese enorme y grueso pene se iba metiendo en mi sentí como que me estaban desgarrando, sentí que gritaba y que no la aguantaba.
Cuando intenté zafarme de ella, me tomó de la cintura y me dijo: no me dejaras viva mi verga mamacita! quiero que me la dejes muerta de placer.
Con eso que me dijo en mi espalda me hiso sentir tan mujer que hasta se me erizo la piel, no pude hacer nada más que solo resignarme a soportar en mis nalgas y trasero ese enorme pene, esta bien mi amor, le dije, y solo retrocedí lentamente para que ese pene se terminara de adueñar de mi, ella siguió metiendo la de poquito. Yo con cada centímetro quería gritar y le decía constantemente:
Suave mi amor, suave mi amor que me matas!
Ya casi mi vida, ya casi termino de metértela toda me dijo, pero yo solo quería gritar más fuerte y llorar, pero de repente mi amor se detuvo y me dijo: baya mi amor ya ves como te ha has tragado toda, ya ves como si me la aguantas, Ya ves como hoy si eres mía!
Yo con los ojos lagrimosos le dije: si pero no sabes como me duele, no sabes como quiero llorar, pues si quieres lo puedes hacer, pero hoy ya me perteneces todita mamacita respondió, si lo se, le dije.
A como pude por debajo como si iba a tocar mi pene le busque la de ella y no la encontré, solo toque los testículos pegaditos a los míos. En ese momento entendí porque no la encontraba.
De repente se comenzó a mover, yo solo le ponía mi mano derecha para detener un poco esas estocadas que me estaba dando, sin embargo el dolor poco a poco disminuía, yo solo sentía como se topaba a mis nalgas (que hoy eran ya todas de ella) y yo con cada metida de mi rica dueña en mis nalgas sentía cada vez más rico, sentía delicioso. Liza me dijo: que rica estás mi amor, hoy soy solo para ti amor respondí (a como pude).
Cuando de repentinamente sentí que aceleró y me dijo: movete un poco mi amor que voy a acabarrrrrrr!
Yo como su esclava que soy solo le obedecí. Con un poco de dolor me hacía para adelante y para atrás. Cuando de repente se estremeció y yo me moví aun más porque quería que estuviera ella felizzzzzzzz, felizzzzzzzzzz porque había sido la hembra de otro macho(al menos en esos momentos). Me sentía realizada, porque ya era mi segunda verga, era la segunda verga que había dejado satisfecha, era la segunda verga que había dejado aniquilada. Que rico me decía en mi mente
!. Que rico es sentirse cada vez más deseada.
Cuando terminó de acabar se recostó encima de mi y me dijo: desde hoy eres mía. Hoy si mi amor le respondí! hoy si puedes decir que soy para ti mi amor, le dije.
Déjenme decirles que no quería que me la sacara, pero poco a poco como es natural se dejó de poner dura. Cuando lastimosamente se salió de mi, me volteo y me dio otro rico beso, yo sumisamente la veía a los ojos y luego a mi rica nueva dueña y vi con mucha satisfacción como la había dejado, (bien chorreadita de lechitaaaaa y sobre todo muerta), solo le colgaba a Liza esa rica verga.
Nos limpiamos y yo me cambié, como pude caminé de ahí hacia el carro porque las piernas me temblaban mucho. Me dijo: ¿te llevaras las cosas?. Si le dije, ¿no te importa? No claro que no mi amor dijo, si las he traído para ti.
Me llevó de la mano hasta el carro porque sentía que me dolía todo, era una cosa bien rara, ya que me sentía muy adolorida del trasero, de la cintura y de las piernas.
Muchas gracias dije; cuando me senté me dio una gran pulsación en mi agujeritooooo, sentí que me dolió un poco.
Mira acá tengo un par de zapatos de los míos le dije, si quieres te los dejo para que te los pongas el próximo sábado y así vengo y te los veo como se te ven le dije, si claro que si me respondió.
Me fui para mi casa toda temblorosa, pero también muy realizada, me sentía más que mujer, me sentí feliz. Al llegar a la casa me masturbe de pensar en lo que me habían hecho, me tocaba el trasero y aun te sentía Liza mi amor.
Al amanecer me toqué mi agujerito y me dolía un poco, pero lo sentía muy rico. Me levanté y me dio un rico baño, me metí el dedo y me masturbé pensado que estaba con ella nuevamente.
Nos seguimos hablando por celular con ella y tuvimos un par de encuentros más.
Hasta acá mi segundo relato, luego les contaré otros dos más los cuales son los que han marcado mi vida.
Como siempre agradeceré sus comentarios ya sean positivos o negativos a mi correo.
PD: si pudiera alguien de El Salvador pasivo escribirme, de antemano se lo agradeceré mucho (tal vez y siga escribiendo más relatos de mis nuevas aventuras).
Autor: Karlitatrav karlitatrav (arroba) hotmail.com |