MI HISTORIA CON DANIEL - Yo mamaba con mas ganas, me encantaba oirlo gemir, chupe su cabeza lami sus huevos, su ingle olia a machoMI HISTORIA CON DANIEL Yo mamaba con más ganas, me encantaba oírlo gemir, chupé su cabeza lamí sus huevos, su ingle olía a macho Bueno este es mi primer relato espero que les guste es mi historia con Daniel el hombre más guapo y lindo según yo primero voy a empezar por describirme
Tengo 20 años moreno claro ojos cafés cuerpo delgado pelo negro mi Dani es atlético pelo castaño ojos miel piel aperlada todo un rey
Bueno aquí empieza la historia
Yo entré a trabajar a un banco como cajero porque necesitaba algo de plata para la escuela y mis gastos personales total que pasé la entrevista y de todo me dejaron entrar al trabajo y me dieron la capacitación y todo, en fin pasé como tres semanas sin integrarme al grupo hasta que lo hice, como soy parcial tengo horario inestable a veces me ocupan de día o de tarde por la escuela yo pedí de tarde y así quedó.
Cuando llegué con mis compañeros no me gustó nada ya que habia puras mujeres y solo dos chavos pero mayores y no me gustaban, en fin dije, aquí nada más voy a trabajar
Pasó el tiempo y me resigné aunque a veces cambiaban a otras personas del turno de mañana y eran caras nuevas para mi, nada especial hasta que vi. A Daniel, un chavo de 23 años, súper guapo aunque algo déspota y creído, pero con razón, ya que siendo cajero tenia un carro último modelo, ósea él no necesitaba el dinero, pero él no dirigía la palabra y nos veía como si fuéramos menos para él, yo traté de acercarme y escucharlo, porque me contó que sus padres se habían divorciado y que vivía con su papá porque su mamá se fue con otro, y que el papá no le ponía atención, eso si, eran de dinero
Total un día que estaba lloviendo cuando salimos del trabajo, y él se subió a su carro y pasó enfrente de todos y querían que los llevara pero él se negó, entonces le dijeron que me llevara, ya que su casa queda de camino a su casa a regañadientes aceptó y me subió, en el camino platicamos de cosas triviales y en fin llegué a mi casa, yo estaba emocionado por ir con el macho del trabajo pero en fin, sabía que no pasaría nada, pero entonces me dijo pues hasta aquí te dejo, le dije muchas gracias que bueno eres, él se me quedó viendo y dijo que bueno soy? Pero si yo no quería, le dije no digas nada, le acaricié la cara y no aguanté más le di un beso en la boca, fue muy rápido pero sentí sus labios tan ricos, me bajé del carro y le dije perdóname yo te quiero, mucho perdón
Los días siguientes me sentía tan culpable que pedí turnos donde él no estaba no quería encontrármelo y lo evadí como tres semanas hasta que no pude más y me lo topé, él me miraba mucho y pensé que me quería matar o algo, evité sus miradas y cuando se acabó el turno, tardé en salir para que él se fuera, pero salió mal, él me esperó en el vestidor y me dijo, por fin te dejas ver, yo le dije que lo sentía y él me dijo no es nada, solo dime, ¿en verdad me amas? entonces yo le dije, me gustas mucho, eres guapo fuerte, me atraes mucho pero, no digas más es suficiente adiós y se fue.
Pasaron varios días e hizo un frío tremendo al terminar el turno de noche él se ofreció amablemente a llevarnos a todos y nos fue dejando uno por uno en las casas respectivamente, hasta que solo quedamos él y yo.
Yo me sentía muy nervioso y me dijo, pues casi llegamos a tu casa, se estaciona y me dice, nunca pensaste lo que sentía yo, le dije perdón no entiendo, que no pensaste que eres la única persona que me comprende y me quiere, yo también te quiero, en eso hace mi asiento para atrás y se lanza conmigo, me empieza a besar, yo siento esos labios de macho eran ardientes y llenos de deseo, me besó el cuello, me decía que me quería, que me necesitaba, que yo era su niña pequeña y que me quería mucho, yo respondía diciéndole que él era el hombre con el que soñaba todas las noches, sentía su aliento, su lengua en mi boca haciéndome sentir maravillas, me repetía que me quería, se detuvo y me dijo, espera un poco, quiero dart
e esto, y sacó un anillo de plata con la leyenda yours ever (o sea tuyo siempre) me dijo esto representas para mi, tomó mi mano y lo puso en mi dedo, empecé a llorar y me abracé a él, lo besé y me besó, y me dijo listo para el siguiente paso, en mi casa estoy solo no se si quieras… yo le dije claro que quiero vamos, entonces llevó su auto hasta su casa y nos metimos.
Su casa era muy bonita, y luego me llevó a su cuarto, me miró a los ojos, me besó y me dijo ¿puedo hacerte el amor? yo le acaricié la cara y le dije, soy tuya para siempre, él me quitó la camisa y empezó a besar mis tetillas como si fueran unos senos de mujer desarrollados, eso me volvió loco, luego me besó el cuello, no me pude resistir, me dejaba hacer lo que quisiera, paró de besarme y se quitó la camisa, que cuerpo, me dijo, ¿te gusta? y yo le dije me encanta, él nada más sonrió y me besó, me dijo espero que te gusten las cosas grandes, le dije, mi culito es muy estrecho, mmm dijo, eso me agrada aún más, me quitó el pantalón y él dejó que yo le quitara el suyo, cuando pude ver su enorme pene me quedé asombrada, como 19 cm. y 5 de gruesa me abracé y le dije, déjame mamarla él dijo es tuya ándale
Empecé a mamar como loca como un caramelo que se le da a un niño, él solo gemía y yo mamaba con más ganas, me encantaba oírlo gemir, chupé su cabeza lamí sus huevos, su ingle olía a macho, me decía que bien la mamas, sigue así, mamé y mamé, le salió liquido pre seminal muy salado pero me lo tragué todo, y me dijo, ya para, ponte en cuatro que te voy hacer mía, me dijo no quiero que me dejes nunca, cuando mi pene te atraviese serás mía, no me dejes con mi verga, te marcaré, yo le decía que si que lo amaba que nunca lo dejaría
Me puse en cuatro patas y él se lubricó con saliva, empezó a mover su verga contra mi culito y me penetró muy despacio, creía que me partiría en dos, pero él me dejó y me penetró más despacio, al fin entró toda y me la dejó quieta como por dos minutos, cuando me acostumbré a su tamaño comenzó la embestida, un mete y saca brutal, el ritmo era exagerado, él tiene una excelente condición física lo que lo ayudó a mantener el ritmo, gemía gritaba, todo al mismo tiempo, después de unos minutos terminó en mi culo, sentí como esa leche caliente se deslizaba por mis piernas, me abrazó y me besó me dijo que era feliz y le dije que yo también. Nos vestimos y me dejó en mi casa no sin antes besarme de despedida,
Bueno este fue mi primer relato espero que les haya gustado.
Autor: Alberto |