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SEXO SALVAJE CON SONIA - Me gusta tu polla, quiero mas no pares mi semental, me matas, ahora quiero que me destroces el coño al igual que me has destrozado el culo, pero no me dio tiempo y me corri dentro de su culo

SEXO SALVAJE CON SONIA Me gusta tu polla, quiero más no pares mi semental, me matas, ahora quiero que me destroces el coño al igual que me has destrozado el culo, pero no me dio tiempo y me corrí dentro de su culo

Soy un chico bastante normal, 32 años, felizmente casado desde hace tres, mi vida sexual es activa no se si mucho o poco pero lo importante es que para mi está bastante bien. Pero poseo unos deseos reprimidos, que aunque lo hemos hablado mi mujer no me puede satisfacer y esos son el hacer el amor de una manera salvaje como lo hacen en las películas x, de las cuales soy bastante admirador, con su sexo anal, sus mamadas hasta el final y por supuesto el poder correrme en la cara de la pareja.

Ya se que son cosas bastante normales, pero para mi que he sido fiel con mi esposa parecía una cosa imposible, y ahora vamos a la historia.

Yo suelo parar a menudo al salir del trabajo en un bar muy tranquilo, del que soy muy amigo de la camarera, con la cual al aprovechar que muchas veces quedamos solos, pues hablamos de todo y llega la confianza hasta el punto de haber comentado con ella mis problemas que hace un momento os he comentado a vosotros. Ella me comentaba que ese problema también lo tenían algunas mujeres, yo aluciné, no me esperaba que hubiera hombres a los que no le gustara probar más cosas en el sexo, y ahí quedo la cosa hasta hace un par de meses en los que conocí a una mujer en ese mismo bar y amiga también de la camarera.

Nos presentaron, ella se llamaba Sonia, digo llamaba por que fue cosa de una vez y no volví a verla, tendría unos 40 años, divorciada, de tipo no estaba mal grandes pechos como a mi me gusta, no era ninguna belleza pero sus preciosos ojos, de los que te miran al hablar y parece que te pierdes en ellos suplía con creces todas sus demás carencias.

Me contó que su ex marido 10 años mayor que ella, la trataba bastante mal por culpa de la bebida y que le abandonó por no tener con ella las atenciones que ella creía que se merecía. Ahí seguimos hablando, yo embelesado de su facilidad de palabra y por supuesto de sus ojos, no me daba tiempo ni en fijarme en su generoso escote.

La conversación varió al tema del sexo, del cual por suerte no me da mucho apuro hablar abiertamente y me confesó que ella también tenía esos deseos que yo poseía y que desde hace tiempo el único compañero que había tenido era su consolador de látex que la misma camarera le había regalado por su cumpleaños, y que su marido, la mayor veces borracho la hacía el amor de manera salvaje, pero no de la manera salvaje que yo la contaba, porque ella no disfrutaba salvajemente como se imaginaba que yo la haría disfrutar.

A este comentario ya os podéis imaginar como me puse yo, me agarré una erección tremenda, a la cual ella perfectamente se dio cuenta, quien diga que la edad no da experiencia está equivocado, porque ella desde el comentario me clavó la vista en el paquete inmediatamente para ver mi reacción y la debió de gustar porque me invitó a tomar una copa en otro lugar porque allí ya llevábamos demasiado tiempo y la dolía el trasero debido a que, según ella, la dureza de la banqueta estaba bastante bien pero no tenía la forma ideal para que su culo se encontrara a gusto. Otro comentario y mi erección que no bajaba.

Salimos dimos un paseo y paramos en un hotel de la ciudad en el cual hay una cafetería bastante mona, seguimos hablando y el tema siendo el mismo, hasta que ella ya cansada de mi poca falta de iniciativa me invitó a preguntar si habría habitaciones libres y así dejarnos de monsergas y pasar a la acción por que ella ya estaba un poco incomoda al pensar que mi polla estaba ahogándose dentro de mis pantalones y que la estaba pidiendo a gritos que la ayudara a salir. Yo no se como acepté, pero mi ardor de entrepierna, el deseo de poseer a esa mujer, me llevaron a ello, cogimos la habitación, subimos en el ascensor y en el transcurso me echó la mano al bulto de mis pantalones y con mirada lasciva me dijo al oído que quería que la hiciera disfrutar como una perra y que yo iba a tener todo lo que necesitaba.

Abrió la puerta y nada más cerrarla ya se estaba quitando la blusa y el sujetador dejándome ver todo ese precioso par de tetas yo me abalancé h


acia ella pero me frenó en seco diciéndome que me quitara la ropa a la de ya, que no quería perder el tiempo en tonterías que lo que ella quería es que me la follara inmediatamente.

Me desnudé entero, mi polla no es para nada grande, de adolescente tenía complejo, mucha culpa de ello fue por el porno, pero al conocer a chicas ya me enteré que estaba más o menos en la media y que fui tonto al compararme con esos miembros descomunales. Ella me miró de arriba abajo y pude ver por su expresión que ella ya había tenido pollas más grandes. Pero me halagó el decirme que su forma era preciosa y que tenía el tamaño perfecto para entrar por donde queríamos que entrara, eso me puso a mil. Se clavó de rodillas al suelo enfrente de mí, me agarró con ambas manos las nalgas y mirándome me dijo:

-Esta polla hoy va a sufrir de lo lindo, y esos huevos no van a parar de vaciarse.

Se metió mi rabo hasta el fondo de tirón y con su lengua y movimientos vertiginosos de cabeza me hizo una mamada de campeonato, que velocidad, yo no podía más de puro gozo que me daba y la pedí por favor que parara que me corría. Ella se sacó la polla de la boca y cayéndola saliva de las comisuras de sus labios me dijo que me corriera en sus tetas, se las agarró con las manos por debajo alzándolas hacia mi polla, la que no me hizo falta casi menear para que saliera un chorro tremendo de semen directo a su boca el primero y después con algo más de destreza a sus pechos, ella sacó su lengua y empezó a relamer el semen de su cara y con los dedos recogía el de sus pechos y se los metía en la boca.

Yo al estar todo el rato de pie, me empezaron las piernas a temblar y casi me caigo, me fui directo a la cama, a revivir en mi mente todo el placer que había tenido en poco menos de tres minutos. Ella vino a la cama y me dijo que era la primera vez que tragaba semen, que no esperaba hacerlo pero que debido a lo bien que le había sabido mi polla, no podía salir de ella nada que no fuera un manjar.

Debo de ser muy sensible a ciertos comentarios, pero al escuchar esas palabras mi polla se alzó como un mástil mirando hacia el techo de la habitación, no me suele pasar nunca que después de correrme, y mucho menos después de esa pedazo de corrida brutal que tuve, se me ponga la polla en perfecto estado de revista, pero así pasó.

Ella la cogió con cara de sorpresa y deseo, primero acariciándola en toda su longitud para pasar a agarrarla fuerte y decirme.

-No se si será un efecto óptico pero la veo más grande que antes y de dureza anda terrible, lo que voy a gozar. -Eso es lo que yo quiero, que goces como una loca-

Contestando esto se abrió de piernas mostrándome su precioso y depilado sexo y diciendo.

-Quiero que me comas el coño de la misma forma que te he comido yo a ti, no tengas piedad con el, por favor quítame esta calentura que tengo, ya no aguanto más-

Cogiéndome con una mano por detrás de la cabeza se llevó mi boca a su sexo, caliente y súper húmedo en el cual mi lengua se introdujo a la primera lanzando ella un alarido de placer.

-Sigue así, cómetelo todo, más fuerte, quiero sentir tu lengua en todos mis pliegues, ahhhhhhhh siiii, no seas tonto y prepárame para tu embestida, juego con tus dedos en mi culo-

Movía yo la lengua frenéticamente, ya me dolía, pasé los dedos por su raja y los dirigí a la entrada de su culo, froté su esfínter primero con movimientos circulares alrededor de la entrada para luego meter poquito a poco a introducirlos dentro, ella me decía que lo estaba haciendo muy bien, pero que ahí si tuviera cuidado que era la primera vez para ella, cuando ya tenía un dedo bien dentro y lo podía mover hacía dentro y fuera con bastante soltura, flexionó las rodillas y levantó las piernas todo lo que podía, dejándome ver una imagen que llevo grabada en mi cabeza desde entonces, ver sus dos orificios justo en frente de mi cara en todo su esplendor, ofreciéndomelos y ordenándome:

-No te quedes tan parado y dame esa polla que la veo que está apunto de reventar-

Puse sus piernas a ambos lados de mi cabeza ella misma me cogió la polla dirigiéndola a la abertura de su culo, estando enfrentados me gritó

-Empuja cabrón, ahhh cuanto tiempo sin sentir a un hombre dentro, muévete rápido más rápido, fróta

me el clítoris fuerte- yo no podía más acataba sin rechistar todas sus ordenes, empujando todo lo que podía, ahí si que deseé tener un pollón como los que veía en las películas para hacerla reventar de placer, a cada metida que hacía ella respondía con un gemido que me ayudaba a que la siguiente acometida fuera más brutal, eso y sus comentarios como

-Me gusta tu polla, quiero más no pares mi semental, me matas, ahora quiero que me destroces el coño al igual que me has destrozado el culo, soy tu puta- pero no me dio tiempo y me corrí dentro de su culo, y ella rápidamente me la sacó de su agujero de un fuerte empujón en mi pecho me tumbó en la cama y con una agilidad de tigresa, el adjetivo le viene que ni pintado, se lanzó como una loca a mi polla a chupar todo el jugo que había quedado en ella.

Nos tumbamos relajadamente en la cama uno al lado del otro, como se hace en el cine yo me saqué un cigarro y la ofrecí uno, ella declinó la oferta y con risas me dijo que ya debería saber que solo le gustaba fumar buenos puros. Al rato de estar charlando amigablemente como al principio, desnudos en la cama yo volví a tener noción del tiempo, miré mi reloj y me di cuenta que era muy tarde, que aunque fuera sábado a la mañana se me estaba acabando la excusa que le di a mi buena mujer de que me iba a tomar café y a leer el diario, me quise levantar de la cama alegando que era ya muy tarde pues eran las dos del mediodía, cuando me agarró y me dijo que yo no me iba de ahí hasta no dejarla bien satisfecha, que se había corrido muy a gusto con la buena comida de coño que la hice pero que la faltaba un buen chorro de mi leche dentro de el, que me quería sentir dentro y corrernos los dos juntos.

Empezó a acariciarme el miembro, pero esta vez tuvo algo más de problemas para ponerlo a punto, así que pasó a darme unas buenas lengüetadas por debajo de la polla y en mis huevos, hasta que consiguió lo que quería, yo me recliné con toda la intención de darla toda la medicina que necesitaba, cuando me sujetó y me dijo:

-Tranquilo que ahora voy a ser yo la que te folle a ti, se puse de pie en la cama con una pierna a cada lado de mi cuerpo, con los dos brazos levantados y apoyando las palmas de las manos en el techo de la habitación, me regaló un baile sensual, moviendo sus caderas, para que yo pudiera comprobar como se podía mover una mujer en sus cuarenta, yo ya me la imaginaba con ese movimiento pero insertada en mi falo, se frotaba los pechos bajaba sus manos hacia su sexo, con sus dedos se lo abría y me lo mostraba alegando.

-Aquí quiero tu polla, mi macho, prepárate para una cabalgada tremenda, ya veo que lo estás deseando, pero vas a sufrir un poco más-

Se dio la vuelta mostrándome su culo y haciéndolo mover a un ritmo vertiginoso e insinuante, flexionando las rodillas y bajándolo hasta la altura de mi cara, donde mi lengua estaba perfectamente esperando su aterrizaje, lo posó, me agarró la poya con una mano y empezó un gozoso y breve sesenta y nueve, se volvió a levantar y se dio vuelta otra vez bajando poco a poco en dirección a mi pene, cuando estaba a pocos centímetros lo cogió con las manos y se lo refregó por todo su coño, llenándomelo de sus jugos, hasta que se lo metió poco a poco dentro, yo no paraba de gozar, su sube y baja se volvía cada vez más rápido, cuando se cansaba, se la metía entera y empezaba a girar en círculos, volviéndome loco de placer y diciéndome.

-A que así no te folla tu mujer, si así lo hiciera no estarías tu buscando coño ajeno, a que si cabrón, veo que te gusta que te follen fuerte diablo, cada vez la noto más dura y me gusta.

A mi no es que me hiciera demasiada gracia el comentario pero me estaba follando como nadie me había hecho antes, pero la cogí, me la saqué de encima, la levanté de la cama y la senté con fuerza encima de un escritorio, se la clavé lo más fuerte que pude lanzando ella un gritó, la empecé a decir.

-Y a ti seguro que el borracho de tu marido con su polla grande pero flácida debido al alcohol, no te puede dar duro como yo lo estoy haciendo ahora mismo, y seguro que no chillabas de placer como lo haces ahora- ella entre jadeos respondió. -Como sabía que tocándote el orgullo ibas responder, ahora si que me estás follando como el semental que sabía que

eras, como me gustas, adoro tu polla, con nadie he sentido lo que estoy sintiendo ahora mismo, me corro, me corro, no puedo más-

Se corrió, pude ver que se la escaparon algunas lágrimas de los ojos, me pidió que parara que ya había tenido bastante y como si del principio fuera se volvió a colocar de rodillas pidiéndome a la vez que me la chupaba, que me corriera en su cara y en su boca, y así hice explotando de placer en ella, que rebozaba su cara por toda mi polla.

Acordamos mutuamente no repetirlo porque ella aún soltera no quería meterse en mi matrimonio, que sabía que yo quería a mi mujer como se lo pude demostrar cuando follábamos por la reacción a sus comentarios en contra de ella. Me dio las gracias por haberla dado la mejor sesión de sexo de su vida, cosa que yo era el que se lo tenía que agradecer a ella, me dio el consejo de intentar forzar un poco a mi mujer para que accediera a que me la follara como me la había follado a ella, que seguro que me lo iba a agradecer. Y con un beso en la mejilla se despidió de mi cerró la puerta de la habitación y me dejó allí solo pensando si alguna vez volvería a sentir lo que había sentido.

Por favor envíen comentarios a mi correo electrónico diciéndome que les ha parecido, quizás me anime y vuelva a escribir más. Todo este relato ha salido de mi imaginación y ni por asomo soy yo el protagonista, aunque a quien no le gustaría serlo?

Saludos y espero de verdad que hayan disfrutado. Sus votos me lo confirmarán.

Autor: Pelotis hurra pelotis_hurra (arroba) hotmail.com

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