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EL MENU DE COCINERA - Que hermosas tetas Paulita, que pezones ricos duritos y grandes, mordisqueaba mis pezones, sobaba los labios de mi vagina haciendo a un lado mi tanguita, dejame enseñarte como te come una mujer

EL MENÚ DE COCINERA Que hermosas tetas Paulita, que pezones ricos duritos y grandes, mordisqueaba mis pezones, sobaba los labios de mi vagina haciendo a un lado mi tanguita, déjame enseñarte como te come una mujer

Soy una chica de 25 años, casada, con un hijo de 7 años. Físicamente soy trigueña, mido 1.55m, bonita, sensual, ojos cafés, cabello largo lacio, color negro, cuerpo latino exuberante, muy curveada, tengo unos senos grandes, talla 38B, cinturita delgada, abdomen liso y firme, con solo 90 cms, mi trasero es grande, redondito, paradito, durito, muy llamativo, alcanza los 96 cms., mis piernas, aunque cortas, son macicitas y bien torneadas, es por eso que mi esposo casi no me deja vestirme con ropas apretadas y llamativas, ya que en la calle los hombres y hasta algunas mujeres se me quedan mirando y algunos hasta me fastidian.

Mi esposo gana muy poco dinero en su trabajo, para aumentar nuestros ingresos yo me dedico a vender almuerzos, los cuales preparo en mi casa y luego los reparto en algunas oficinas y negocios de mi barrio. El lugar donde vivo es alquilado, yo vivo en el primer piso, en un salón con dos cuartos y baño, al lado queda la cocina, pero para ingresar a ella tengo que ir por otra puerta ya que la entrada de la casa es como un callejón con dos puertas, una, da para mi cuarto y otra que conduce a una sala, a la cocina, a un baño y a un segundo piso, por eso tengo que pasar por esa segunda puerta para entrar a mi cocina. EL dueño de la casa donde vivo es un señor de unos 57 años, que vive con su hija de 33 y una sobrina de 35 años, ambas separadas.

Desde que entré a vivir allí me trataron con mucho respeto a mi esposo y a mi, incluso yo le vendo almuerzo a una de ellas, la de 33 años, cuyo nombre es Julia, ella es una chica trigueña, delgada, muy alta, como de 1.70 m, senos pequeños, y un pompis paradito y bien torneado, cabello rojizo corto, no es bonita, pero, si muy llamativa por los rasgos bruscos de su cara, trabaja en una oficina cerca de la casa y yo le llevo el almuerzo todos los días.

Siempre me trató con mucho respeto aunque últimamente mi esposo notó que me miraba raro, no le di importancia y le dije que eso eran cosas de mujeres que nunca habíamos tenido ningún problema y que además era una cliente muy fiel a mi sazón. Todos trabajan, por eso desde por la mañana quedo sola en la casa, mi hijo sale con su papá desde la 7:00 a.m. y solo regresa a las 2:00 p.m. que voy por él a su escuela, y los tres del segundo piso salen también muy temprano para sus trabajos.

Una mañana como a las 08:30 a.m. tocaron la puerta de la cocina, yo andaba ya preparando los almuerzos del día. Ese día me había vestido con un pantaloncito corto alicrado color negro, que me queda súper pegado y una camiseta color plomo con un estampado, brassier y tanguita blancos y unas sandalias, tenía el cabello en una cola cogido. Me acerqué a abrir la puerta y grande fue mi sorpresa al ver que era Julia en pijama.

-Hola Paula, disculpa, no tuve que ir a trabajar hoy y quería preguntarte que vas a preparar de almuerzo, no pienso salir y quería saber si puedo venir a las 12m a almorzar acá contigo-me dijo, la noté medio extraña, como un poco nerviosa, al tiempo que me miró de pies a cabeza; su pijama era un pantalón largo de tela de algodón de florecitas y una camisa de igual tela, que estaba un poco desabotonada, por lo que se podían ver sus senos libres sin sostén.

-Ah, un sudado-respondí- -Disculpa, ¿tienes un poco de agua helada para que me des? -Sí- le dije, me dirigí hacia la nevera y saqué una jarra de agua. De pronto sentí que Julia se me acercó por detrás y sujetándome con su mano izquierda por la cintura mientras que con la otra sentí que se había sacado los senos y los sobaba contra mi espalda.

-¿Qué te pasa, estas loca? -le dije mientras trataba de soltarme.

-Ay mamita, me tienes loca, con ese culazo, esa carita y esas tetas que tienes. Hace días que quiero tocarte y comerte todita. –decía, mientras sentía que me apretaba cada vez más, sentí su mano que recorría mi trasero. Me sujetaba fuertemente de la cintura y yo hacia fuerza por deshacerme de su acoso, con su mano derecha bruscamente abrió un poco mis piernas y pasó desde atr&aac


ute;s su mano por mi conchita para luego voltearme la cara y besarme a la fuerza. Quería gritar pero no me dejaba, me metía la lengua hasta mi garganta, mientras metía y sacaba su mano por mi entrepierna.

-Déjame, por favor, le decía -Nooooo, quiero comerte todita, me arrechas demasiado. Te deseo. -No por favor, me vas a hacer daño -suéltame -le dije, pero me agarró y me volteó, me besó apasionadamente mientras me sujetaba de la cintura, sentía su boca en mi cuello, y su mano recorriéndome mi conchita se retorcía contra mi y empecé a excitarme.

-Noooo, le decía -Shhhhhh, cállate y disfruta, te deseo, eres bien rica, te voy a devorar toditaYo puse mis manos en el filo del pollo y ella agachándose un poco empezó a besarme por el cuello, no sacaba su mano de mi entrepierna, me soltó un poco y con sus dos manos me sujetó de la cintura y comenzó a mover su pubis sobándolo contra mi conchita. -Ahhhh, no por favor, ¿por que me haces esto?-le dije— -Porque te deseo, porque de solo verte me vuelves loca y se me moja la cuca con ese culazo y estas tetonas lindas. -Ahhhhh, ahhhhh, noooo, nooooo- le decía, mientras sentía que me excitaba más, pero a la vez tenia miedo de que llegara alguien y nos viera así con esta arrechara en la que estábamos…

En eso con sus dos manos me bajó los pantaloncitos hasta sacármelo totalmente de una de mis piernas, se paró y nuevamente puso su mano entre mis piernas, me quedé solo con la tanguita, me pasó un dedo por el culo y con sus manos hizo que abriera más las piernas, me sobaba con suavidad y experiencia la conchita por encima de la tanga, me sujetó de la cintura y luego me subió la camiseta.

-Ahhhh, ahhhhhhh, nooooo, noooooooo. Desabrochó el sujetador del brasier y cuando estuvo suelto de un tirón me sacó la camiseta y el brasier cayó sobre el pollo. Ya me tenía solo de tanguitas.
Metía y sacaba su mano por entre mis piernas y con la otra mano me empezó a apretar las tetas -Mmmmmmmm, que hermosas tetas Paulita, así me las imaginaba, que pezones ricos, duritos y grandes tienes…ummmm….nunca me he comido unas tetas de este tamaño y tan ricas….ummmm, me mordisqueaba mis pezones mientras que con la otra mano me sobaba ya directamente los labios de mi cuquita, haciendo a un lado mi diminuta tanguita.

-Sueltameee, no sigas, por favor -No, si ya estás toda calentita ricura, solo déjate llevar, déjame enseñarte como te come una mujer……quiero que seas mía…todita miaaaa…Para ese momento estaba súper excitada y sentía mis tanguitas totalmente mojadas.

-Mmmmmmm, tú eres mi menú hoy Paula, uffff, que culo rico, que conchita mojadita y calientita…ummmm

Yo tenía mis manos en el filo del pollo y solo me pasaba por mi mente que mis fuerzas se agotaban y el deseo y el placer se apoderaban de mí.

-Ves mamita, ya te está gustando -ahora quiero que juntes tus piernitas.

Junte mis piernas y ella se agachó un poco y terminó de sacarme el pantaloncito y luego me quitó las tanguitas para luego besarme desesperadamente mis muslos, mi entrepierna y llegar con su lengua hasta mi conchita la cual abrió mis pliegues con su mano derecha.

-Uffffff, que rica conchaza que tienes mamacita, toda rapadita y limpiecita como me gustan…ummm…vamos, quiero que te agaches un poco.

Hizo que me echara un poco sobre el pollo para hacerme subir mi pie derecho sobre el mesón. Quedé total mente abierta y a su antojo en esa posición. Vi como se llevo dos dedos a su boca, lubricándolos con bastante saliva luego los llevo a mi concha y fácilmente me los metió. Empezó el mete y saca.

-Auuuuuu, auuuuuu, auuuuuu, nooooooo, noooooo, auuuuuu, ayyyyyyy -empecé a gemir los sacaba primero lentamente y luego aceleraba fuertemente el ritmo de los dedos. -Toma Paula, que ricura, tienes la conchita apretadita y mojadita uyyyyy, tienes emparamada de lechita toda esa concha, mira como estas botando, ufffff, mira como te doy dedo en esa chimba (chimba = concha) rica…, toma, toma más. -Mmmmmm, ayyyyyy, ayyyyy-

Gemía como loca, lo único que atine para no gritar tanto fue agarrar un secador de cocina que había cerca y empezar a morderlo -Que rico como me das dedo, me estas abriendo todita, ayyyyyyy, ayyyyyyyy, siento que me voy a desmayar, ayyyy, ayyyyyyy, auuuuu -Toma culona, toma. Que tetas ricas ¡esa conchaza necesitaba una hembra como yo. Mientras me daba dedo, me mordía los pezones, brincando con su boca de uno en uno, aprovechaba tambié

n para manosearme ambas tetas, lengüeteaba sabiamente mis pezones y mi aureolas.

-Ayyyyyy, ayyyyyyy, ayyyyyyy, sigue así…fuerte, dame dedo mami……que rico, ayyyyyyyy. Cuando estaba a punto de venirme saco los dedos y me dijo.

-Ven perrita, vamos al lavaplatos, quiero que te sientes allí.

Me cojió de la mano y me llevó hacia donde se encontraba el lavadero e hizo a un lado las cosas que había en el mesón, me alzó y me sentó encima del pollo, su lengua quedo justo a la entrada de mi conchita.

-Vamos, apoya tus pies en el filo del mesón y abre bien las piernas -me decía mientras apretaba mis tetas. Luego sujetándome de la cintura me jaló hacia el borde del mesón y empezó a darme nuevamente dedo, me pasó la mano por el cuello y me atrajo hacia ella para y comenzó a besarme.

-Ahhhh, ohhhhh, siii…. Massss, aaaaaaaaaaaaaaaah, gemía yo -El sonido que producía la metida y sacada de sus tres dedos con los jugos de mi conchita era excitante -Ahhhh, ahhhhhhh, ahhhhh, ayyyyyy, no los metas tan fuerte, me haces daño, ahhhhhhh. Pero ella no hacia caso a mis suplicas, por el contrario más se calentaba al oír que me quejaba. -Toma ricura, te voy a destrozar esa conchita, ahora recién sabes lo que es hacer el amor con una hembra como yo.

Me mordió los pezones, mientras que con su mano derecha me daba dedo en mi conchita, con la izquierda me metía dos dedos en la boca y me hacia que hiciera como si mamara una verga. Así perra, muévete, abre esas piernas, dame conchita, que tetonas ricas….ummmm -Ayyyy, Ayyyyyyy, ohhhhh, ahhhhhhhhhhhh, me abres todita, ahhhhhhh… -Uffff, sigue así, gime puta, grita, me arrechas más –Para que no se oyeran tanto mis gritos y gemidos empecé a besarla, así mis alaridos se perdían en su boca mientras sus dedos se abrían paso cada vez más dentro de mi cuquita y mis tetas se restregaban con las suyas.

-Así mami, que rica eres, eres una ricura, eres la mejor de todas –Vamos amor, córrete ya...obedéceme… -Siiiii…… Yaaaaa…Ahhhhh, ahhhhhh, ahhhhhhh, ahhhhhhh, ahhhhhhhh. ahhhhhahhhhhh, Me corrrrro….. Ahhhhh…. ahhhhh… yaaaaaa….siiiiii…

Mientras me convulsionaba con mi llegada me besó, sentía su lengua casi en mi garganta, lentamente sacó los dedos de mi rajita e inmediatamente me dijo: bájate de ahí, ven, vamos a la cama. En ese momento me bajo y arrastrándome de la mano abrió la puerta de la cocina y me llevó al segundo piso hacia su cuarto -Nooo, a donde me llevas, pueden venir -Vamos, siempre tuve la fantasía de que vinieras a mi cuarto toda calientica para agarrarte a lengüetazos.

Su cuarto tenía una ventana que estaba abierta de par en par y que daba hacia una escalera de caracol que llevaba hacia la azotea. Abrió la puerta del cuarto y me puso sobre la cama. Fue hacia un armario, sacó un consolador negro de atar, se amarró las correas a su cintura y sus piernas y se acercó hacia mi, me jaló hacia el borde de la cama, puso el consolador en mi boca, me hizo lengüetearlo y humedecerlo con mi saliva, era largo y grueso, como uno de verdad, con venas que sobresalían, luego puso mis piernas sobre sus hombros y de una me enterró su cosota.

-Ayyyyyy, ahhhhhhh, ahhh, me dueleeeee, eres una salvaje, ahhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhhh -Toma ricura, toma mi preciosa perra, hoy tu eres mi menú, y que menú…. Sentía que como entraba todo ese aparato hasta el fondo, me dolía, pero a pesar de todo me excitaba, para no gritar cada vez que sentía que me venia metía mi lengua en su boca y la besaba, así me cogio como 5 minutos, luego….

-Ven culona, quiero que te pongas en cuatro, quiero clavarte mirándote el culo hermoso que tienesMe puse de rodillas al filo de la cama, definitivamente en esa posición iba a sentir toda su cosota. Sentí como me paso la cabeza del consolador por los labios de mi conchita para luego meterlo -Ahhh, ayyyyy, auuuuuuu, ahhhhhhhhh, ahhhhhhhhh-gemía mientras apretaba con mis manos la sabana y me mordía los dedos mientras bombeaba su nabazo dentro de mí.

-Siii, que rico, que culo rico -me apretaba las nalgas con fuerza y llegue a sentir que para ese momento su pene en su totalidad había encajado en mi vagina, la sentía llena de su cosota -ufffff, ahora quiero te sientes en encima de mi, hazte a un lado para acostarme.
Me hice a un lado, mi conchita latía, de un jalón hizo que me sentase encima, yo misma acomode el coso negro para que entrara fácil en mi conchita, jalo mi cara hacia ella con sus dos manos y me empezó

; a besar, su cosote me taladraba la conchita.

-Aaaaaaaaaaaay, ahhhhh, está mal esto que estamos haciendo Julia, ahhhhhh, ahhhhhhh, ohhhh, ahhhhhhhh, -Vamos Paula, dime que te gusta, dilo perrita, dime que quieres ser mi putica….anda…dilo.

-Ahiiiii…siiiiiiii, me gustaaaaaa, quiero que me hagas lo que quieras, quiero ser tuya, tu putica, amor….sigue mami, le decía ahora. Subía y bajaba en la longitud de su presota y ella me mordisqueaba, chupaba y besaba las tetas -Que tetas, que ricas, todas grandotas, siempre quise estar así, comiéndome tus tetas ricas….ummmmmm. Que pezones ricos, parecen de chocolate…ummmm…ummm.

-Hazlo, comételas mami, muérdelas, chúpamelas, haz lo que quieras conmigo, le dije

En eso mientras la cabalgaba aceleradamente sentí que un gran chorro de leche quería salir de mi conchita- estaba apunto de correrme…. Ella se dio cuenta y empezó a moverse más rápido y a darme palmadas en mis nalgas con una mano, mientras que con la otra me tomaba del cabello y me hacia doblar hacia delante para besarme y darme lengua….. Vente ya perraaaa…. Correteeee conmigo...yyyyyaaaaaaaa….ahhhhhh -Ahhhhhh, siiiiii….mamiiiii…….siiiiiii.. Ahhhhhh -arremetí con más fuerza – y me corrí toda…..si te doy mi leche… todaaaa hasta la última gota mamiiiiiiiii…. ahhhhhh…. ahhhhh….yaaa….yaaaaaa….me corrrrroooooooo…ahhh.

Ella también llegó, ahhhhhhhhh. Aahhhhh, ricoooo.. Ayyyyy, ayyyyyyyyyy, yaaaaaa – mientras se venía me estaba destrozando la conchita y me comía las tetas lo cual llegó a excitarme más y me vine por tercera vez. Una vez que nos corrimos juntas me dio un beso apasionado, estaba exhausta y me acosté en la cama, la conchita me dolía, ella se levanto y se fue hacia el baño, que queda al lado de su cuarto, sentí que abrió la ducha y comenzó a refrescarse. Al rato escuché que me dijo:-ven Paula, báñate.

Fui al baño, me acerqué a la ducha donde ella estaba, me haló hacia ella y comenzó nuevamente a agarrar mis nalgas, se agachó y empezó a mordisquearme los pezones mientras el agua nos caía a los dos, estuvimos ahí como 5 minutos acariciándonos y besándonos mientras el agua fría de la ducha nos caía.

-Ven salgamos, siéntate en el sanitario. Me senté desnuda en la taza del sanitario, ella también desnuda se aproximó a mi. Al estar yo sentada y ella de pie con las piernas abiertas quedó encima de mí con su cosita pegada a mi boca. – Pasó su mano por mi cuello pegando mi cara a su conchita y me dijo: -Mámala. Abrí mi boca y comencé a darle lengua, sabia rico, toda limpiecita después de habernos bañado. Era rico sentir su cuevita en mi boca, ella con sus dos manos se agarraba de mi cabeza y me pegaba fuertemente a ella, casi ni podía respirar y solo atinaba a hundirle más mi lengua en su cosita.

Sentía que ella estaba al borde de llegar, su cadera se movía más rápidamente y yo trataba de meterle hasta el fondo mi lengua, con mis dos manos la agarraba de sus nalgas…luego exploto…Si puta…que mamada…Yaaaaahhh… me vengo…Ahhhhh….ahhhh….ahhhhh….ahhhh….Yo seguí dándole lengua y chupaba toda su descarga de lechita en mi boca, sabia deliciosa…Uuuhhhmmm.

Tan pronto se recuperó me dijo. – te tengo una sorpresa por lo bien que te has portado. Yo me sorprendí al no entender de que me hablaba, me dijo: Recuesta tu cabeza en el tanque del sanitario y cierra los ojos. Así lo hice. Ella seguía de pie, encima de mí con sus piernas abiertas, ahora su cosita estaba a la altura de mis tetas. Este es mi regalito putica rica…..Inmediatamente sentí un liquido caliente chorreando por mis tetas y mi vientre, hasta llegar chorreando a mi chimba, para luego caer en la tasa del sanitario. Era su pis, su líquido amarillo con el que me estaba bañando toda, mientras yo estaba sentada en la taza del sanitario.

Sorprendida abrí los ojos y levanté la cabeza, lo que hizo que el chorro me cayera en mi cara. Entonces me dijo: - por desobediente abre la boca. No sabía que tenía esa mujer sobre mi, pero cada vez que me ordenaba algo yo obedecía ciegamente. Abrí la boca y puso su chimba en mis labios para terminar de hacer su pis, mi boca se llenó, trate de botarlo, pero, me dijo: Traga perra, traga mi lluvia dorada, dudé un poco, pero luego obedecí y tragué, sentí recorrer por mi garganta un líquido salado y caliente. Luego me ordenó: Limpiá mi chimba con tu lengua. Así lo hice…y sin dud

arlo y limpié las ultimas góticas de pis que le quedaban. Era un sabor salado.

Ufff….que rica….que putica eres amor…. ¿Te gustó mi pis saladito?... ¿te gustó perrita?....-Siiiii, si me gustó mami... Ummm… Sigue amor, que bien que la chupas, huuuyyyy. Ya se estaba arrechando nuevamente. Sus caderas se movían rítmicamente contra mi cara, me sujetó de la cabeza y me restregó su vagina en mi rostro, yo metía y sacaba mi lengua de su rajita.

-Levántate un poquito, quiero que me metas ese pezonzote en mi conchita, me dijo.

Me levanté un poquito y cogí mi tetona derecha con su pezón grande y paradito, ella levanto su pierna derecha y pudo abrir con sus dos manos su vagina, se pegó contra mi teta y así puede penetrarla con mi pezón erecto, se agarró fuerte de mi cabello y pego a un más su chimba contra mi pezón moviéndose ya rítmicamente, sentía su clítoris rozar mi pezón cada vez mas fuerte… -Ufffff, que bien, que rico es esto contigo, que caliente eres Paula, eres demasiado rica, espero que no sea la ultima vez que te tenga para mi..Ufff. Que rico….Voy a llegar otra vez…..si putica…sigue…méteme esa teta….ahhhh… ahhhh….ahhh…yaaaaaa….siiiiiii…. la sentí nuevamente convulsionarse y extasiarse de placer…. Se separó y se apoyó de espaldas en la pared del baño para reponerse.

Ella se dio cuenta que yo no había llegado y que la escenita me había dejado toda caliente, mis dedos estaba acariciando mi conchita que quería otra vez repetir la faena. Ahora quiero que te levantes y te dobles apoyando tus manitos en el filo del wáter y abras bien tus piernitas. Fue a la cama y cuando regresó me encontró en la posición que quería, estaba en cuatro, mi culo estaba listico para su antojo, cuando la miré de reojo le vi el aparato negro atado en sus caderas. Se aproximó lentamente masturbándose la verga que estaba llena de crema lubricante; recorría sus labios con su lengua en una actitud súper morbosa, caliente y dominante...

Me cojió de la cintura y empezó a penetrarme por mi culo…No era la primera vez que me penetraban por detrás, pero si era la primera vez que me cogían con un aparato de caucho, tan grande y grueso, además manejado tan espectacularmente por una mujer.

-Ahhhhh, ahhhhhhh, duele….ahhhhha….ahhh…Toma perra, dame culo…..quiero que me sientas dentro de ti, quiero que te acuerdes de mi toda la vida como la primera hembra que te dio por detrás…..tomaaaa…toma….. ahhhh…. ahhhh…. Si mami…..métamela….déme por el culooo…..siiiii…sigue, ahhhhhh, ahhhhhhhh, métemela, no te detengas- le dije- ayyyyy, que rica verga, que grande, que gruesa, ahhhhhh, ahhhhh, ahhhhhhhh, ahhhhhhh, siga mami, cómame…cómame…..Eso perra goza, goza perra….Dime que eres mi puta, pídeme mas…..Si mami, soy tu puta, tu zorra, tu nena, ahhhhhhhhh… ahhhh….. Déme más, métamelo todo por el culo…. cómame… Aaaaaahhhh.

-Huuyyy, vaya que culo rico….. esto es lo máximo, sigue culona muévete, mueve ese culazo, Me cogía de la cintura, pero luego soltaba una mano y me cogia del cabello como una potra manejada con la rienda, luego sentía su mano dándome fuertes nalgadas, que en vez de molestarme me arrechaban más, luego sentía sus manos agarrarme de las tetas y pellizcarme los pezones, era tormentoso, pero delicioso, estaba en la gloria, transportada en placer, morbo y sexo, me sentía plena, llena, toda una hembra sometida y dominada por su amante mujer…..era el cielo…

Nuevamente quería llegar, empecé a gemir y gritar fuerte, ya no me importaba si mis vecinos oían mis chillidos y gemidos, solo quería venirme y explotar al máximo…Eso es perra, estás muy caliente….date dedo con una mano perra, yo también me daré, quiero que lleguemos juntas….te correrás cuando yo te diga…

Con mi culo hacia círculos alrededor de su verga negra –Ambas estábamos gimiendo como perras en celo….Hasta que la oí que me dijo: -Ya puta……correteeee…dámela todaaa…….yo me vengoooo.,…ahhhhh…..ahhhh…..Y yo también lo hice y me vine a chorros…..si mamiiiii….yo también me corrooooo….ahhha…ahhhha…..siii…. ayyyaaa…yaaaaaaa…aaaaaahhhh.

No se como no nos caímos al piso, ella se desplomó encima mío y yo como puede me logré sostener en esa posición agarraba al borde del sanitario. Para no caernos nos pusimos de pie, nos besamos y abrazamos, como refrescándonos y confirmándonos que esa llegada era la más espectacular que h

abía tenido desde que daban por el culo. A ambas las piernas nos temblaban. Ven, quiero sentarme en el wáter. Se sentó en el wáter, me puso de espaldas a ella e hizo que me sentara en sus piernas dándole la espalda. Me susurraba al oído cosas como: me fascinan tus tetas, tu culote, me arrecha cuando gimes, cuando te corres… quiero seguir clavándote por esa conchita estrechita.. Vamos perrita colócate… mis piernas las puse por fuera de sus piernas, me abrió la chimba y me metió el coso, me sujete de sus muslos mientras subía y bajaba por el aparato.

-Ay Julia, no puedo más, me vas a matar de tanto llegar, nunca había llegado tantas veces y seguido…ahiiii…ahhhh -Si mi perrita, así, nunca te olvidaras de mi, ni este día, desearas muchas veces que te vuelva a comer como hoy lo estoy haciendo, te acordaras de mi y te tendrás que dar dedo mientras podamos estar nuevamente juntas….. ¿Me deseas perrita?...¿Quieres que te vuelva a comer otro día?.... ¿Te masturbarás por mi cada vez que me desees?...dilo putica…dímelo… Si mami, te deseoooo… quiero ser tuyaaaa….tu puta….tu zorraaa, tu nena…

Me sacaré la lechita por ti cada vez que te deseeee….ahhh…ohh, vas a hacer que me venga de nuevo mamiii……, huuyyy, mira como se balancean esas tetas ricas… Ummmm…Yo misma subía y bajaba por la verga apoyándome en sus muslos, me jaló de la cintura, llevó mi espalda hacia ella y empezó a apretarme las tetas mientras seguía metiendo y sacando el coso, mi cuevita ya se había amoldado completamente a los 21cms pero aún así me producía más placer que dolor -quiero que te corras nuevamente putica. Hazlo, obedece a mami, grita, gime como perra en celo…dámela todaaaa…dámela… Yo estaba a mil y le obedecí nuevamente.

-Ahhhhhh, ahhhhhh, ahhhhhhh, ahhhhhhhh.. Aaaaahhhhh, ahhhhhhh, yaaaaaaa…… me corroooooo…. que rico –decía mientras me venia por séptima vez. Quede sentada encima de ella con esa verga ensartada en mi chimba, estaba volando de placer y tenia convulsiones de mi llegada, me cogio de la cara, me la hizo girar y me beso apasionadamente demostrándome todo el deseo que dos mujeres pueden darse.

En eso, sentimos que de la calle llamaban a la puerta, me levanté como un resorte, abrí la puerta del baño y corriendo desnuda bajé por las escaleras, entré a mi cocina y como pude me puse mis tanguitas, el brasier, los shorts y el polo, creo que lo hice en menos de tres minutos, Abrí la puerta para ver quien era. Era un vecino que quería encargarme el almuerzo, me dijo: -Que le pasa Paula, esta súper agitada y acalorada. -No es nada respondí, en esa cocina hace mucho calor y además me estaba moviendo mucho preparando el menú de hoy. -¿Y cuál es el menú de hoy? -Es estofado de carne, y ya una vecina lo probó y quedó fascinada con el sabor y lo tierno de la carne que le di a probar. Que bien, entonces sepáreme 3 para las 12:30 p.m. Hasta luego.

Sonriendo maliciosamente por lo que me había acabado de suceder, cerré la puerta y fui nuevamente hacia la cocina, saqué una jarra con agua, estaba súper acalorada y sedienta, me dolía todo, mis pezones, mi conchita, mi culo, hasta la mandíbula de mi boca de tanto dar lengua, y para acabar de ajustar tenía un gran cargo de conciencia que hizo que me empezara a doler hasta la cabeza…

Definitivamente lo que había hecho estaba muy mal, pero no podía negarlo había sido muy, pero muy rico… No había duda de que Julia, mi vecina, seguiría probando muy a menudo el menú de su preferencia… ¿Qué menú querrá ahora a las 12m que viene a mi cocina a almorzar?

Autor: Mara

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