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MORBO EN EL VIAJE DE ESTUDIOS II - Senti mi segundo orgasmo viniendo y ante la mirada de todos en la habitacion me corri en los brazos de Pablo que no dejaba de cogerme ni por un segundo

MORBO EN EL VIAJE DE ESTUDIOS II Sentí mi segundo orgasmo viniendo y ante la mirada de todos en la habitación me corrí en los brazos de Pablo que no dejaba de cogerme ni por un segundo

A la mañana siguiente me levanté de la cama un poco cansada ya que no había dormido bien. Al despertarme se me vino a la mente todo lo ocurrido el día anterior con mis vecinitos y me dio una vergüenza y una angustia tremenda.

Recordaba muy bien las últimas palabras: Esto apenas comienza putita y también sabía que si los delataba o los ignoraba, corría con el riesgo de que enviaran las fotos a mi novio o quien sabe a quien más…

En fin… amanecí y aproveché que era la primera en despertar de mis amigas (que la noche anterior habían tomado un poquito de más), y me metí en el baño para lavarme la cara y arreglarme un poco. Cuando salí, ya algunas compañeras se estaban despertando así que mientras ellas hacían un poco de pereza yo me cambié. Me puse algo cómodo, un jeans ajustado y una remera blanca suelta que usaba de entrecasa. Cuando terminé de cambiarme noté que ellas todavía estaban saliendo de la cama por lo que las traté de vagas y bajé yo sola a desayunar.

Cuando bajé al comedor del hotel miré bien que no estuvieran mis vecinos y de paso para ver si había algún profesor o algún amigo, ya que no quería averiguar si los porteños tenían intenciones serias de chantajearme o si era en broma… Había muchos chicos de otros colegios, pero al fin descubrí que un grupo de padres con los que había venido, estaban desayunando cómodamente cerca de donde estaba yo, por lo que me relajé y caminé hacia ellos los saludé y me senté.

Ellos me preguntaron que por qué me había levantado tan temprano, a lo que yo respondí que no había podido dormir bien porque mis compañeras roncaban mucho (lo cual era una mentira, la verdadera razón era un poco más morbosa). En fin… ellos me saludaron y siguieron charlando varias cosas mientras yo desayunaba en silencio. Transcurrió un rato largo hasta que pude ver al fin a uno de mis vecinitos. Tenía una cara de sueño terrible y cuando venía caminando y me vio, se sonrió y volvió por donde venía (seguramente a llamar al resto). Esto me estremeció un poquito, pero estaba al lado de los padres, estaba segura.

Estaba en lo correcto con mi hipótesis ya que al cabo de un rato bajaron los tres vecinos que conocía, más otros 2 agregados que no reconocí. Los miré con cara de enojo, pero ellos sonrieron y se acercaron sin ningún drama. Mi rostro debió reflejar el espanto que sentí cuando saludaron al grupo de padres y se sentaron al lado y al frente mío. Aún así estoy segura, pensé para mis adentros… Ellos me saludaron como si nada, por lo que el grupo de padres supuso que eran amigos míos, yo los saludé para no despertar muchas sospechas y haya problemas.

Pablo se sentó al lado mío, me dio un beso en el cachete y me dijo: Hola, ¿Tati no te vimos anoche en el boliche a donde te metiste?, yo le dije que no me sentí bien y por eso no salí. Pablo continuó hablando: uuumm que lástima, pero mira las fotos que hicimos anoche están buenísimas, dijo eso mientras sacaba su cámara digital y comenzó a mostrarme las fotos que me habían tomado el día anterior. Yo me puse como un tomate, pero los padres siguieron charlando creyendo que solo eran fotos del boliche. Guarda eso por favor o te acuso acá mismo, le dije. Ellos rieron y me dijeron: dale contales, o mejor todavía ¿no queres que les mostremos las fotos a ellos y a todos tus compañeros? Yo me puse más roja todavía y dije no con la cabeza.

Ellos al ver mi reacción sabían que estaba totalmente entregada a sus caprichos. Bien, bien, princesita, me susurraba Pablo al oído, lo primero que tienes que entender es que de ahora en más eres nuestra muñequita personal, mientras decía esto deslizaba una mano por debajo de la mesa y acariciaba mis piernas por encima del pantalón. Huy, huy, huy ¿qué es esto? Me dijo haciéndose el sorprendido, mientras estés en el hotel nada de pantalones, solo polleritas y vestiditos bien cortitos.

Yo l


e respondí que no tenía tantas como para pasearme todos los días a lo que respondió: pídele a tus compañeras, arréglatelas de alguna forma o el castigo será peor. Está bien, está bien, pero borrá esas fotos por favor, le dije. Shhh vos callate y hacenos caso, solamente así tendremos las fotitos guardadas lejos de los ojos de otros ¿OK? Yo ya tenía ganas de largarme a llorar, mi viaje de estudios se había convertido en toda una pesadilla y ni siquiera podía confiar en la traidora de mi amiga. Bueno ahora terminá de desayunar tranquila y andá a las excursiones con tu cole, pero cuando vuelvas te esperamos en nuestra habitación bañadita y vestidita bien de gata.

Diciendo esto se levantaron y se fueron, yo me quedé temblando y pensando de qué forma podía zafar de esta, pero en todas estaba el considerable riesgo de que otros vieran las fotos (sobre todo mi novio), por lo que decidí hacer lo que me pidieron. Pasó la excursión de la tarde y me olvidé un poco del asunto, pero cuando llegué al hotel de nuevo volvieron mis nervios. Me metí a bañar primero que las chicas mientras pensaba que carajo ponerme para mis vecinos… Me sequé el pelo y me puse a seleccionar ropa, me puse un conjuntito muy lindo de tanguita y corpiño.

Una vez que salí del baño me esperaba mi amiga Carla que con un guiño de ojo me dijo que tenía un vestidito para prestarme. Las demás compañeras se miraron entre sí, pero no dijeron nada. Era claro que Carla sabía lo que estaba pasando y por eso se aprovechaba de mí, cuando vi el vestidito me quería morir, era terriblemente corto y le dije que se me iba ver todo, pero Carla me dijo: esa es la idea. La muy maldita sabía lo que se proponían los chicos y solo quería verme humillada, algún día me la iba a pagar. Al final me tragué la bronca y me puse el vestidito y unas botitas negras.

Por el escote del vestido decidí usarlo sin corpiño para que no se viera muy ridículo. Mis amigas al verme vestida así, comenzaron a decirme que estaba hecha una puta, que me iban a coger si salía así al pasillo del hotel. Pero Carla les respondió que estaban celosas de que yo era todo un bombón, por supuesto que eso no me reconfortó mucho. Salí de mi pieza y me dirigí rápido donde mis vecinos ya que no quería que nadie me viera así. Cuando golpeé la puerta me atendió uno de ellos y se sonrió viendo mi atuendo. El me saludó y mientras pasaba me pellizcó el culito, yo ni me molesté en protestar, quería que esto se terminara pronto. Los chicos estaban sentados en sus camas, algunos estaban en calzoncillos y otros con los pantalones puestos, habían llegado de su excursión hace rato y me estaban esperando con ansias.

Al verme comenzaron a silbarme y a decirme de todo, yo no pude evitar sonrojarme y hacer una leve sonrisa. Pablo estaba con su bóxer y un bulto enorme se marcaba en ellos, lo que dejaba ver que mi aspecto le había gustado. Se levantó y me abrazó tomándome por la cola, yo pegué un leve grito de la sorpresa y sentí como me apoyaba el pito mientras lo hacía. Los demás también hicieron lo mismo por lo que me tuve que bancar que cada uno se franeleara contra mí. Cuando pasó el alubión, Pablo sacó de su bolso su cámara y me comentó que las fotos estaban muy buenas, pero que esta vez iba a grabar la sesión para que se viera más real, según dijo él. Yo protesté y me negué, pero enseguida sentí que otro me refregaba la mano sobre la cola y me decía: ¿estas segura Tati?, mirá que tu novio puede pensar más de las fotos. Esto me cayó como balde de agua fría así que accedí a su pedido.

Mientras encendía su cámara le pregunté que es lo que debía hacer. El me apuntó con la cámara y me dijo: yo te voy a ir señalando las poses por lo pronto sonreí y saludá a la cámara. Y así comenzó la sesión, comenzó con poses simples que iban diciendo los chicos. Decían cosas como: ponete en cuatro putita, calentanos, dale mostrale tu culito a la cámara y mostrá la tanguita Tati, que sabemos te gusta. Algunos de ellos se comenzaron a tocar la verga por sobre el calzoncillo, lo que me hizo poner muy nerviosa. Aún así continué con mis movimientos, aunque un poco torpes, parecí

;an excitar a los chicos y me quedé mirando el bulto de Pablo que era enorme y crecía cada vez más.

Al ver esto Pablo se rió y dijo: bueno es hora de hacer algo más interesante, veo que te has enamorado de mi verga así que acércate y dale un besito encima del calzoncillo. Yo lo miré sin decir nada, estaba tildada, no sabía que querían humillarme de tal manera. Al ver que no reaccionaba, uno de los chicos me agarró y me puso de rodillas frente a Pablo, dale trolita que después seguís con nosotros. Pablo posó su bulto frente a mí, así que rápidamente y sin pensarlo lo besé para que me dejara en paz. Nooo con eso no zafás perrita, dijo y me tomó de la cabeza y me puso la boca tocando el bóxer. Lámelo y bésalo putita, yo me dejaba hacer, tenía miedo a que me terminaran violando, así que saqué la lengüita afuera y comencé a lamerlo y a besarlo.

Pablo jadeaba de placer al verme mientras me seguía enfocando con la cámara. Lamela toda a lo largo trola, que te gusta putita, yo obedecía sin pensar, me invadía el olor de la pija de Pablo y las groserías que me decían los demás. Mirá a la cámara, eso, sonreí y decime cuanto te gusta mi verga. Yo seguía lamiendo con los ojos llenos de lágrimas. Decilo puta, me gritó Pablo. Yo miré a la cámara nuevamente y dije: me encanta lamerte la verga Pablo. Los demás sacaron sus penes afuera y comenzaron a hacerse terrible paja, mientras yo los miraba de reojo.

Pablo de reía y me dijo: bueno si te gusta tanto bájame los calzoncillos con los dientes así la podes saborear mejor. Yo obedecí sin protestar ya estaba totalmente quebrada, tomé el elástico con mis dientes y hacía fuerza hacia abajo, pero por más que intentaba no podía. Que cosa inútil que sos Tati, dejame ayudarte, de un tirón bajó su calzoncillo y su miembro enorme me pegó de lleno en la cara. Los demás rieron y me dijeron de todo, pero la verdad es que me dolió ya que su verga era enorme, mucho más grande que la de mi novio, por lo menos el doble de largo y maciza como mi antebrazo, era lago descomunal y no pude ocultar mi sorpresa ya que ni siquiera estaba del todo dura. Pablo se reía y me comenzó a pegar en el cachete con su verga para que se le pusiera dura, parece que disfrutaba mucho verme humillada.

Mientras seguía filmando me dijo: ¿nunca viste algo tan grande no? Decime que es mucho más grande que la de tu novio. Yo repetí tal cual me dijo y luego me hizo sacar la lengua afuera y cerrar los ojos mientras él se refregaba la pija por mi cara y lengüita. El sabor de su pija era fuerte y masculino, mucho más intensa que la de Fede.

De pronto me dijo: abrí la boca putita es hora de la función, yo abrí la boca esperando lo que venía, pero al sentir que me tomaba del pelo y me inclinaba hacia su verga, casi me disloca la mandíbula con su pedazo de pija. Aaaahhhh, siiii, dijo Pablo sin importarle nada lo incómodo de mi posición y me dijo: ni se te ocurra morder putita, ahora comenzá a chupar, así comenzó a cogerme la cara a gusto mientras que yo solo atinaba a abrir la boca lo que más podía y acomodar la lengua de manera tal que no estorbara la acción de su pija. Quise agarrarla con la mano para dejarme respirar un rato, pero los chicos me tomaron de las manos y cada uno puso mi manito en su verga y me hicieron pajearlos. El que quedaba se colocó por detrás de mí y me bajó la tanguita y se disponía a cogerme, pero Pablo lo detuvo: Ni se te ocurra Fran, ese papito es mío primero, pero puedes tomar mi lugar cuando termine, mientras puedes lamérselo todo lo que quieras.

El tal Fran se irritó un poco, pero no perdió el tiempo y comenzó a lamerme el papito. Yo me estaba excitando con la lamida y más todavía cuando su legua pasó a mi culito, ahí si que me perdí. Comencé a pajearlos con ganas y a tratar de chupar la pija que tenía en frente (aunque me costaba mucho solo mantenerla en mi boca).

Pablo de a ratos la sacaba para que pudiera respirar, pero aprovechaba para refregarla sobre mi carita, llenándola de mi saliva. Luego la volvía a meter, a todo esto sin dejar de filmarme. Yo hacía muecas de asco cuando me pasaba la pija por la cara ya que eso no me gustaba, pero Pablo se sonrió se acercó a mi cara como para besarme, yo me preparé para besarlo, pero me escupió de l

leno sobre el rostro, lo que causó nuevamente la risa de todos. Dale cerdita sonreí para la cámara, con la cara toda hecha un asco que te ves como la puta que sos.

Yo creí que mayor humillación que esta no podía haber, pero estaba equivocada. Uno de los chicos sacó mi celular de mi cartera y revolviendo entre los contactos, llamó a mi novio y me acercó el celular a la oreja. Casi me desmayo cuando escuche a Fede del otro lado decir: hola Tati, que alegría que me llames, como va el viaje de estudios. Ugghhuuhg, intenté hablar, pero no podía, Pablo me soltó y pude responderle: bien, bien, acá ando con las chicas en la pieza, todos se echaron a reír y a imitar voces femeninas, pero se seguían pajeando con mis manos y lamiendo el coño. Pablo me pegaba con su vergota en la cara y me la hacía tragar para que se me dificultara el habla.

¿Estás bien? Se te escucha un poco agitada, me decía, a lo que yo respondía que andaba medio apurada, pero nunca podía terminar la oración porque Pablo me la mandaba una y otra vez. No te entiendo Tati, ¿cómo decís? Decía Fede. Entre mi propia excitación y la molestia de su pene en mi boca no podía hablar de forma coherente y Fede no podía entender nada, solo escuchaba jadeos y risas.

Todo se complicó cuando los chicos comenzaron a correrse, el primero que se vino fue el que tenía el teléfono en mi oreja. Aaahhhh, Siii, toma putasaa, toma mi leche, se sentó y dejó caer el celular mientras su semen me rociaba toda la parte de atrás del vestido y la cabeza. Yo me sorprendí e intenté esquivarlo, pero fue inútil, el segundo en venirse sorprendentemente fue Fran que se estaba haciendo terrible paja mientras me lamía el chocho. Él me volcó todo el culito, la tanga y parte del vestido. Ya estaba hecha un asco, cuando Pablo finalmente dijo: pajéalo a Ramiro solita y hacelo correrse. Yo solo quería terminar con esto, estaba excitada eso sí, pero la idea de estar bañada en semen no me gustaba mucho.

Fue tanta la excitación de Ramiro, así se llamaba según Pablo, que con solo dos tirones a su verga ya estaba largando leche. Su chorro me dio de lleno en la cara y Pablo lo grabó todo. No te limpies puta, y sonreí con tu boca llena de leche, eso, siii, ahora júntala con tus dedos y ponete un poco en la boca. Yo hice lo que me pidió con un poco de asco. Ahora trágatela trolita y más vale que te guste. Yo hice el gesto de tragarla. Pero era tan feo el sabor que tosí un poco hasta lograr hacerlo.

Pablo le pasó la cámara a Ramiro mientras se pajeaba su pija diciendo: Y ahora para el broche de oro. Se colocó detrás de mí y poniéndome de nuevo en 4 patas, me tomó de la cintura y me la clavó en mi concha. Ahhhhhhh, noooooo, asii noooo, gritaba. Su pija era enorme, mi papo tuvo que abrirse más allá del máximo para que entrara semejante pija y aún así no entraba toda, ya que todavía no sentía que mi culo hiciera contacto con su pelvis. Aahh, sii que estás apretada putita, esto si que lo voy a disfrutar y comenzó a bombear lento primero y luego más rápido.

De todo el jugueteo previo, las lamidas y finalmente esta verga en mi concha tuve mi primer orgasmo que quedó filmado como un grito y un temblor de todo mi cuerpo. ¿Te gusta Tati? Pues hay más para que tengas, se burlaba Pablo, a quien mi humillación parecía excitarle más que cualquier otra cosa. Me tomó de las tetitas por encima del vestido (que ya estaba hecho un desastre), y me puso contra la ventana de su habitación, que daba a la calle. Estábamos en un primer piso y la calle estaba llena de estudiantes que iban y venían, por lo que yo le rogué que parara, que nos iban a ver. Pero él lejos de hacerme caso, levantó mi vestido por sobre mi cabeza y me lo sacó entero, y antes de que reaccionara se me abalanzó y me tomó del cabello mientras mis tetitas se aplastaban contra la ventana ofreciendo una vista espectacular a cualquiera que mirara hacia nuestra posición.

Aahh, noo, noo, por favor, nos van a ver, ahhhh, pero mi voluntad se terminó de derrumbar cuando sentí mi segundo orgasmo viniendo y ante la mirada de todos en la habitación me corrí en los brazos de Pablo que no dejaba de cogerme ni por un segundo. Bueno más vale que terminemos esto pronto porque mi cámara se esta quedando sin baterías, diciendo esto aumentó la velocidad

de su bombeo. Aahhhh ahhh, gemía yo y no podía evitar sentir como se aproximaba otro orgasmo.

Pablo parecía no poder acabar, hasta que una sonrisa maléfica se dibujó en su rostro. Me apartó de la ventana y le hizo gesto a uno de sus amigos para que la abriera. Yo miré horrorizada que la ventana se abría y se sentía todo el ruido de la calle. Pablo me tomó nuevamente de mis pechos y me hizo sujetar al marco de la ventana con mis manos mientras él me serruchaba desde atrás. Tuve que morderme la lengua para no gritar del placer y alertar a alguna persona, así fue como tuve mi tercer orgasmo de la tarde. El no pudo contenerse más y descargó todo su semen en mi conchita. Parecía que nunca iba a terminar, pero finalmente retiró su verga de mi coño y yo caí rendida al piso y la cuca abierta largando leche.

Los chicos se reían ante tan lamentable estado que tenía. Mientras reunía fuerzas para ponerme de pie escuché a uno decir: Vaya, ahora si que tienes problemas, pues tu celular a quedado prendido todo el tiempo… así que ruega que tu novio no haya seguido escuchando. Mi rostro se puso pálido al ver que el celular seguía en el suelo y nadie lo había apagado, mi mente comenzaba a dar vueltas cuando otro me interrumpió. Además la gente de la calle pudo haberte visto, ahí si que estarías en graves problemas Tati.

Yo me estaba parando para volver a mi habitación, agarré mi tanga y me la puse ignorando el dolor y el semen que brotaban de mi entrepierna. Y por si fuera poco… dijo Pablo, tendrás que volver a tu habitación como estás, porque en el calor de la pasión el vestido que traías se cayó hacia el lado de la calle.

Mi ojos se abrieron como dos melones mientras me asomaba por la ventana para ver si era verdad… efectivamente vi a 2 chicos juntando todo el vestido lleno de semen y miraron hacia arriba para ver de donde pudo caerse, en ese momento me metí adentro y cerré la ventana, la vergüenza sería demasiada si supieran que ese era mi vestido. Poniendo cara de lástima les rogué a los chicos que me dieran algo para cubrirme, pero me ignoraron y cada uno se acostó en su cama dispuestos a descansar.

Por lo que con enojo me asomé por la puerta para ver si alguien venía, junté todas mis cosas, y corrí rápidamente a mi habitación rogando que no estuviera con llave. Ni bien salí corriendo escuché que Pablo me decía: nos vemos mañana mi putita…

Autor: Taty nenis17tongis (arroba) hotmail.com

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