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DE FIESTA CON LA MADURITA - La puse a cuatro patas y se la meti por el coño primero y por el culo despues hasta que ella tuvo dos orgasmo y yo otros dos

DE FIESTA CON LA MADURITA La puse a cuatro patas y se la metí por el coño primero y por el culo después hasta que ella tuvo dos orgasmo y yo otros dos

Mi nombre es Mauro y vivo en s/c de Tenerife (España) este relato no diré que es 100% verídico el que se lo quiera creer se lo creerá y el que no pues no se lo creerá.

Cuando esto sucedió tenía 19 años (ahora tengo 23) y mi sueño era hacerlo con alguna mujer madura aunque nunca lo había conseguido yo era un chico joven moreno flaco mi pene no es demasiado grande ni demasiado grueso es un pene normal de los que entran dentro de la media así que andaba yo siempre muy caliente pensando como podía cumplir mi sueño y me decidí una noche a salir de fiesta a una discoteca a la que suelen ir muchas mujeres mayores.

Llegada la noche me preparé y me fui para dicha discoteca, al llegar me encontré un poco azorado pues no había mucha gente y yo había ido solo, pero pronto me fui soltando gracias al alcohol, fui bailando y entrando en materia, así pasó la noche bailando con algunas mujeres y me fui calentando, pero no pasé de algunos roces y magreos hasta que sin darme cuenta ya no aguantaba más, me dolían mucho los huevos y al ver que no conseguía nada decidí irme para mi casa.

Al llegar en el aparcamiento, tras bajarme de mi vehículo me encontré con una vecina que estaba intentando aparcar el coche sin mucho éxito, se le veía algo alcoholizada así que decidí ofrecerme para ayudarla.

-Hola vecina, ¿le echo una mano?-dije yo -Si gracias, ¿te importaría aparcármelo?-me contestó, entonces se bajó del coche y fue cuando yo me quedé atontado.

Traía un traje ceñido que le hacía un culo maravilloso y unas tetas enormes, nunca me había fijado así en aquella mujer, tendría como unos 40 años pero muy bien conservados, la visión de aquella mujer me provocó una erección instantánea pero no me atrevía a decirle nada, solo me subí en el coche y se lo aparqué.

Al bajarme del coche nos fuimos juntos hacia nuestras casas y creo que se dio cuenta de mi erección porque me preguntó: -¿Que una buena noche?-y yo le contesté -No la verdad es que no-y ella en voz más baja contestó -Ya entiendo porque estás así -refiriéndose a mi erección, aunque se había equivocado totalmente, ya que mi erección era por ella, yo me hice el bobo y le dije -Si-Aunque enseguida ella me contestó -Si quieres, tomaré la última en mi casa- ahí pensé que me daba algo, no sabía que hacer ni que contestar, me moría de ganas pero me quedé en blanco mudo, y ella, como si supiera lo que me pasaba, me tomó la polla y me dice -Aunque yo preferiría beber de aquí-ya está, esta es la mía pensé yo, esta vez si que cumplo mi sueño y así fue.

Subimos a su casa y nada más entrar me dijo que me sentara, que se iba a poner algo más cómodo, yo me senté en el salón y ella entró a su habitación, cuando salió no se había puesto nada más cómodo, más bien se había quitado, salió con un sujetador negro y un tanga del mismo color, se acercó más y me pegó un beso, así estuvimos besándonos y metiéndonos mano, hasta que ella bajó hacia mi pene y me empezó a hacer la mejor mamada de mi vida, chupaba muy bien, y yo no quería correrme, pero con la excitación que tenía enseguida me corrí en su boca, ella se tragó todo mi semen, y yo le dije ahora me toca a mí.

Entonces fue ella la que se sentó y yo me puse de rodillas y rodándole el tanga comencé a chuparle el coño, yo no sabia como se hacía pero ella me fue indicando como hacerlo, en poco tiempo yo ya tenía una erección brutal, así que me levanté y sin mediar palabra se la metí, primero empecé un vaivén suave y poco a poco fui aumentando el ritmo hasta que ella se corrió, después de su orgasmo nos fuimos hacia su cuarto, allí me tiró en la cama y me cabalgó como si fuera un potro, ella lo hacía todo, yo solo disfrutaba.

Sus gemidos me estaban poniendo a punto de estallar, así se lo dij


e, y boom llegó otro orgasmo, nos quedamos tumbados en la cama aunque yo seguía teniendo ganas de más, así que le dije, solo me queda un deseo por cumplir y ella me pregunta, ¿Cuál?, enseguida sin pensármelo le digo, metértela por el culo, al principio me dijo que no, que por ahí no lo había hecho nunca, pero después de mucho insistir accedió.

Se fue a la cocina a por un poco de aceite, me unté dos dedos y fui jugando con su orificio mientras ella me la volvía a chupar, metí un dedo y entró como si nada, luego dos y tres cuando ya estaba completamente erecto me unté un poco de aceite en el pene y poniéndola boca abajo en la cama, se la empecé a meter poco a poco.

Al principio le dolía mucho, cuando la logré meter toda me quedé quieto un ratito para que su ano se acostumbrara a mi pene, era maravilloso sentir como su ano apretaba mi pene, pasado un momento empecé a moverme, a ella parecía que no le gustaba demasiado pero yo seguí y ella empezó a disfrutarlo, mientras me la estaba enculando le iba tocando el clítoris y ella se corrió, según me dijo más tarde, como nunca se había corrido jamás, yo aún seguía bombeando hasta que sin mediar palabra la saqué y un chorro de semen fue a parar a su agujerito, fue el mejor orgasmo de mi vida, así nos quedamos dormidos en su cama.

A la mañana siguiente yo seguía durmiendo pero un sensación buenísima recorría mi cuerpo, yo pensaba que todo había sido un sueño, pero noté algo en mi pene, algo que me gustaba mucho, abrí los ojos y ahí estaba mi vecina chupando a primera hora de la mañana, volví a cerrar los ojos por si acaso fuera una alucinación, pero al volver a abrirlos aún seguía ahí, yo estaba a punto de correrme, así que la aparté y fui yo el que empezó a chupar, esta vez también le chupé el culo.

Cuando ya se me había relajado un poco el pene me subí encima de ella y se la metí, así estuvimos un rato hasta que la puse a cuatro patas y se la metí por el coño primero y por el culo después hasta que ella tuvo dos orgasmo y yo otros dos.

Menuda nochecita tuve al final, después de todo había cumplido mis sueños, todos en una noche y una mañana inolvidable, después de aquellos dos orgasmos nos duchamos juntos, aunque esta vez no hubo sexo yo me fui para mi casa, después de aquello mi vecina cada vez que me faltaba algo subía a su casa y si estaba sola pues había fiesta así estuvimos 11 meses hasta que ella se mudó y nunca más lo he vuelto a hacer con una mujer madura, siempre me han vuelto loco y después de aquella noche más aún.

Ustedes deciden con su voto...Gracias...

Autor: Mauro

Un producto Marqueze Telecom S. A.