LA MEJOR DESPEDIDA - Mi miembro busco el camino del placer, la besaba en los labios y en el cuello, entre tanto entraba y salia de su sexo, queria durara lo mas posible y el orgasmo nos llego al mismo tiempo a los dosLA MEJOR DESPEDIDA Mi miembro buscó el camino del placer, la besaba en los labios y en el cuello, entre tanto entraba y salía de su sexo, quería durara lo más posible y el orgasmo nos llegó al mismo tiempo a los dos Me gustaría que me conocieran un poco, mi nombre es Daniel, y radico desde hace varios años en Cd. Juárez México. Actualmente trabajo como oficinista pero durante el lapso de varios años más por diversión que por otra cosa, trabaje en varios de los Salones, Discotecas, Bares, Night club´s que hay en esta ciudad, hice varias cosas: mesero, cantinero y Disk Jockey. Obviamente en este ambiente de frivolidad, diversión y desenfreno, tuve muchas experiencias dignas de ser contadas y es lo que espero ir haciendo poco a poco, de antemano les pido una disculpa si en algunos de mis relatos peco de demasiado romántico pero esa es mi naturaleza, creo que la mejor forma de dejar huella en la vida de otra persona es con amor, hay que saber entregarse y vivir plenamente cada relación para poder disfrutarla y también hay que saber separarse sin salir lastimado y rehacer nuestras vidas como si nada hubiera pasado, esta es mi filosofía y ojalá algunos la compartan, pasemos a la historia que nos ocupa.
Como mesero uno puede ver infinidad de chicas bellas y como también las conoce uno en su mejor momento o sea cuando se están divirtiendo y se muestran en su verdadera naturaleza, podemos identificar a las que pueden ser prospectos para alguna situación interesante, ese fue el caso con Danny (Daniela). Pocas chicas he conocido tan bellas, su cuerpo delgado era perfecto, cabello largo ondulado en las puntas, ojos marrones y labios carnosos, se notaba en todos los aspectos el cuidado que le daba a su cuerpo, en sus manos, en su cara, en su cabello, en su figura. Danny tenía 21 años y estaba con un grupo de amigas, 4 incluyendo a Daniela, habían pedido una botella de tequila y parecían estar en completo jolgorio, todas excepto Danny que no reía igual que las demás, no se veía aburrida sino más bien triste.
Conforme avanzaba la noche la cosa seguía igual, mientras todas las amigas salían a bailar, Danny se quedaba sola en la mesa, le sobraban infinidad de pretendientes y algunos se estaban mucho rato platicando con ella me imagino que tratando de convencerla pero ella desatendía a todos con el mismo desdén, yo me daba cuenta de todo puesto que estaba atendiendo su mesa y continuamente me acercaba a dar servicio aunque al principio ella pareció no notarlo poco a poco se dio cuenta que la miraba mucho, y en una ocasión cuando la estaba mirando fijamente me llamó a su mesa, me acerqué pensando que se le ofrecía algo y solo me dijo – dime – yo solo pregunté - ¿necesitas algo? – No, nada – respondió ella – es que como me mirabas mucho creí que querías decirme algo – la verdad es que no puedo parar de mirarte, eres realmente hermosa, más que cualquier otra aquí en la disco – conteste, ella simplemente me dio las gracias.
Un poco más tarde me volvió a llamar a la mesa y me pidió un caballito (vaso tequilero) cuando se lo entregué me preguntó mi nombre, - Danny le dije – y ella soltó una carcajada - ¿qué es tan gracioso? - le pregunté, - nada - dijo ella – es que yo también me llamo Danny, es decir Daniela pero me dicen Danny – es una agradable coincidencia – añadí, y me retiré. Daniela parecía haber ya pasado el momento de tristeza que demostraba al iniciar la noche, supongo que era por el efecto del tequila y es que ella había tomado más que las amigas quienes solo se la pasaban bailando, en otra ocasión en que para variar la estaba mirando, se iba a tomar un caballito de tequila y antes de hacerlo lo levantó hacia mi y con una gran sonrisa me dijo – Salud –
Obviamente yo no tenía nada para brindar pero devolví la atención con una ligera inclinación de cabeza. Casi enseguida extrajo de su bolso una cajita dorada con cigarros y presuroso me acerqué a ofrecerle fuego, sostuve el encendedor con ambas manos y Danny puso sus manos alrededor de las mías, fueron solo unos instantes pero muy agradables y me preguntó que si no tenía algo más fuerte de beber, le ofrecí Coñac Martell y me dijo que nunca lo había probado, - pues si lo que quieres es algo fuerte este vino
no te decepcionará porque es de sabor agradable pero muy fuerte – me pidió que le llevara uno y aproveché que estaba cerca una persona que vendía flores para comprar una rosa roja la cual le lleve junto con el Coñac. – Esto es cortesía mía – dije al ponerlos sobre la mesa – ¿la flor o el vino? – Preguntó Danny, - los dos – me apresuré a decir – Que galante – fue su respuesta.
Tomó primero la copa de vino y le dio un pequeño sorbo, - está rico – me dijo, luego tomó la flor y aspiró su aroma y cerrando los ojos pasó los pétalos de la rosa por sus labios, por su cuello y por el nacimiento de sus senos. Siguió tomando tequila y entre tanto y tanto me pedía más coñac, en total se tomó cuatro, la mirada se le veía vidriosa, seña inequívoca de que ya estaba mareada cuando de pronto se acercó un individuo igual que los otros para sacarla a bailar y que igual que a los otros rechazó, sin embargo este estúpido mirando el estado en que se encontraba se puso a acariciarle las piernas y a mi me entró mucho coraje por lo que me acerqué a su mesa y le pregunté si la estaban molestando, - No – me dijo ella – el caballero ya se va –
Aquel tipo me mandó una mirada fulminante que yo desafié sosteniéndole la mirada y sin retirarme de ahí, finalmente el tipejo se retiró y Danny me dio las gracias porque el tipo aquel ya se estaba poniendo pesado – si – le dije yo – se le ve que es un aprovechado, - ayúdame a ir al baño porque estoy muy mareada – me pidió Danny. Yo accedí tomándola por la cintura y ella me abrazó también y así abrazados caminamos hasta el baño, casi estábamos a punto de llegar cuando nos vio una de sus amigas y se fue sobre mí echa una furia, me dio una cachetada mientras me decía – ¿que le haces a mi prima?, déjala baboso.
La verdad no pude ni meter las manos porque si soltaba a Daniela se caía, levantó la mano para volver a cachetearme y yo solo me giré hacia un lado, afortunadamente Danny salió en mi defensa – Cálmate Rosa – le gritó – él solo me está ayudando porque me siento mal, además a sido muy gentil conmigo, todavía con el coraje en el rostro la tal Rosa me quitó de en medio y sostuvo ella a Daniela metiendose las dos en el baño. Pasado un rato ya estaban las cuatro de nuevo en la mesa, Daniela tenía muestras de que se había lavado la cara, tal vez para que se le bajara un poco la borrachera y aun así sin maquillaje se veía muy bella, obvio que después del incidente procuraba acercarme lo menos posible a la mesa, pero las niñas estas me empezaron a llamar, yo me acerqué guardando mi distancia pero Daniela me pidió que me acercara a su lado.
En cuanto me acerqué Danny me abrazó y me dijo – ven mi amor no tengas miedo – mientras las demás a muy duras penas se aguantaban la risa – ya nos dijo Danny que esta salvaje te pegó – me dijo otra de sus amigas, Rosa a manera de disculpa dijo – si, pobrecito es que yo pensé que le querías hacer algo malo a mi primita – No hay problema, que bueno que la cuidan porque hay cada pervertido que hay que tener mucho cuidado – contesté.
Cuando llegó la hora de cerrar el local Danny se acercó a mí, me abrazó y me dio un beso en la mejilla diciendo – gracias por todo, eres muy buena onda y la rosa me la llevo como recuerdo tuyo, espero que nos veamos pronto –
Así fue como comencé a conocer a esta preciosidad, con el paso de las semanas empezamos a salir y cada sábado las tenía ahí en la disco, Danny me contó que había estado casada en El Paso pero que se había dejado de su esposo porque descubrió que la engañaba. Yo nunca he sido celoso y aunque Danny y yo ya éramos oficialmente novios no me importaba que cuando iba a la disco ella bailara con otros chicos. Descubrí en esta chica una personalidad que me hizo enamorarme de ella, Danny me decía que le gustaría salir a bailar y a tomar conmigo pero yo por causa de mi trabajo los días en que había ambiente los tenía que trabajar.
Por aquellos días existía en Cd. Juárez un lugar llamado “Los Globos” que mantenía sus puertas abiertas hasta 3 o 4 horas después de que los demás cerraban y la invité a ir, al principio se oponía porque la tía con la que vivía era muy estricta y ella no podía llegar después que su prima. Aun así un d&
iacute;a aceptó a ir conmigo, llegamos y el lugar estaba abarrotado, en su mayoría eran meseros y cantineras que al igual que yo buscaban divertirse después del trabajo, los demás eran gente de dinero que querían seguir la parranda hasta donde les fuera posible y prostitutas que los acompañaban. Estuvimos cerca de dos horas en el lugar y Danny me dijo que nos fuéramos a otro lugar, yo le dije que no había otro lugar a donde ir, que todo estaba cerrado y ella me respondió que a otro lugar donde pudiéramos estar solos. Capté el brillo en su mirada y supe que aquel día iba a ser un día muy especial.
Llegamos al motel y Danny pidió una habitación con jacuzzi, Entramos con un poco de nerviosismo, no con la ansiedad de muchas parejas y por unos minutos nos dedicamos solo a contemplar la habitación, tomé la decisión y le di un beso, nos besamos largo rato y Danny separándose de mi se dirigió al baño y escuché que había puesto a llenar la tina, me habló y me dijo que no había líquido para las burbujas que lo pidiera, llamé por teléfono a recepción y nadie me contestó, así que fui caminando a solicitar el líquido, cuando regresé a la habitación Danny solo entreabrió la puerta del baño y sacó la mano para tomar el líquido, era evidente que se había desnudado pero le avergonzaba que la viera así, y es que hay que contar que hasta ese momento nuestra relación había sido de novios, es decir solo besos y cariños.
Pasado un rato me dijo que ya podía entrar, entré y ella ya estaba metida en el jacuzzi, no podía ver nada de su cuerpo más que su cabeza que asomaba por sobre la espuma comencé a desnudarme y mientras lo hacía, Danny cerró los ojos hasta que me metí en la tina junto a ella, en realidad ese detalle me pareció muy tierno de parte de ella, me acerqué a besarla sin atreverme a tocarla todavía, después del beso ella se retiró a la orilla opuesta y desde ahí comenzó a juguetear con sus piernas sobre las mías acercándose cada vez más hasta que hizo contacto con mi pene, estuvo mucho rato tocándomelo con el pie como midiendo su tamaño y su dureza y por fin se deslizó hasta a mí y sentándose a horcajadas sobre mí volvió a besarme, sentía su sexo rozando mi aparato mientras ella metía su lengua en mi boca haciendo más apasionado el beso…
Bajo el agua mis manos comenzaron a masajear delicadamente sus pechos y poco a poco ella se fue acomodando para la penetración que también fue delicada y tierna, como todo lo que ella y yo habíamos hecho. Ella no separaba sus labios de los míos y mis manos recorrían una y otra vez sus piernas, su espalda, su cintura y por supuesto sus pechos, no podíamos movernos muy rápido porque el movimiento generaba olas que hacía que el agua se derramara de la tina, así que estuvimos haciéndolo despacio por mucho rato hasta que Danny se cansó bajándose de mi, se dio la vuelta y se sentó en la tina recargada a mi, la abracé con las dos manos y le besaba el cuello, la nuca y el lóbulo auricular.
- No sabes cuanto deseaba que esto pasara – le dije – Yo también – contestó Danny – pero estaba esperando el momento oportuno…
Le pedí que se sentara en el borde la tina y me acerqué para besar su vagina, me deleité muchísimo rato degustando aquel sabor de mujer que se entregaba a mí sin reservas, ella apretó sus piernas y con sus manos me juntó más hacia ella cuando le llegó su orgasmo. Volvió a sentarse a horcajadas sobre mí y tomado mi pene en su mano comenzó a masturbarme lentamente, con mucha delicadeza subía y bajaba su mano en mi péne y de vez en cuando me daba besos rápidos y tiernos…
- Vamos a la cama – le pedí…
Salimos de la tina y nos secamos, ella avanzó delante de mí y se acomodó en la cama boca arriba pero con las piernas cerradas, me puse a su lado y seguí besándola, puse mis manos en su conejito, suavemente fui empujando mi dedo medio entre los labios vaginales, y poco a poco conseguí que fuera abriendo las piernas, me puse encima de ella, coloqué mi miembro en posición y dejé que solo buscara el camino del placer, nuestros cuerpos se acoplaron perfectamente como si hubiéramos estado hechos el uno para el otro, no paraba de besarla en los labios y en el cue
llo, entre tanto entraba y salía de su intimidad, nunca aceleré el ritmo, quería que ese momento durara lo más posible y el orgasmo nos llegó al mismo tiempo a los dos, abrazándonos más fuertemente, entregándonos totalmente.
Fue la gloria coronada de placer. Las fuerzas nos abandonaron y nos quedamos dormidos abrazados, cerca del mediodía desperté y admiré cada centímetro de su cuerpo y puedo decir que en ese momento la amé más. Cuando fui a dejarla a su casa me dijo – me tengo que ir – O.K. – contesté - te veo luego – no, no me entiendes – me dijo Danny – me tengo que ir, mi esposo vino a buscarme y me pidió perdón, y la verdad quiero regresar con él, extraño mi vida allá y además él es el padre de mi hijo y todavía lo quiero, no quiero que pienses que lo que pasó fue solo por despecho, lo hice porque también te amo y te recordaré siempre - y se alejó enviándome un beso con su mano.
Lo acepté como se acepta lo inevitable, y como ya dije al principio hay que saber perder en esta vida, sin embargo no pude evitar que cuando la puerta se cerró detrás de ella, las lágrimas bañaran mis ojos.
Autor: Majic DJ |