LOS CUATRO AMANTES - Los 4 gozaron de nuestras bocas; nos pusieron en 4 y se turnaban para meterla de a uno, al que le tocaba nos culeaba a las dos, despues de a dos, uno nos jodia por el chocho y el otro por la bocaLOS CUATRO AMANTES Los 4 gozaron de nuestras bocas; nos pusieron en 4 y se turnaban para meterla de a uno, al que le tocaba nos culeaba a las dos, después de a dos, uno nos jodía por el chocho y el otro por la boca Todo comenzó el jueves a las 3 de la tarde cuando mi esposo se fue de viaje para otra ciudad quedé sola y lo peor era la incertidumbre de no saber en cuanto tiempo nos volveríamos a ver por su trabajo.
El y yo tenemos una vida sexual muy activa lo hacemos mínimo dos veces al día y en cada sesión me hace tener por lo menos tres orgasmos y lo hacemos súper delicioso, tratamos de cumplir todas nuestras fantasías en especial a él le gusta cuando hago show de baile y apoyando mi pie en su hombro le acerco mi chocho para que lo lama, le fascina como tiro la ropa sobre él y como muerdo mis tangas y pongo cara de zorra arrecha por su verga. Siempre me le acerco lascivia con ganas de perrear y él al notarlo me toma de las caderas y pone mi chocho sobre su cara y empieza a acariciarla muy, muy suavemente y cuando voy entrando en calor lo hace más fuerte, mete su lengua en mi vagina, me acaricia el clítoris y ya no aguanto más y después de ese primer orgasmo me trago de un solo golpe su verga ya lubricada y quedamos en el 69.
Me aprieta las caderas no me deja ir y cada vez se la mamo más rápido, me la trago toda, se la beso mientras que él me practica la mejor chupada de mi vida, nadie me la ha besado como él, sigo gimiendo cada vez más duro y cuando siento que voy a desmayar me pone en 4 y me la inserta de un solo golpe, yo con mis manos por debajo acaricio sus huevos y él me jala del pelo duro, me la mete y la saca casi toda, me la empuja duro, me hace gritar, me dice que soy su perra favorita, que soy muy zorra y que le encanta que sea toda una puta -"Eso perra, clávate bien rico; no hay zorra más puta que tú; ¿te gusta mi verga, ahj? Pues cómetela toda". Yo me excito más y tengo otro orgasmo y él dice: "dámelo más, dame otro"; saca su verga y así en 4 me besa el culo, lo chupa y me mete la lengua en él.
Yo me acaricio el clítoris y gimo y él se vuelca sobre mi espalda y me la vuelve a clavar, de repente doy el bote y cambiamos de pose, lo cabalgo, hago cuclillas sobre él, abro bien mis piernas y me la meto toda y me muevo en círculos y también de adelante para atrás, me aprieta contra él y cada vez me muevo más rápido y él se excita más, me la clava, la siento en el estómago, le grito ¡Juntos¡ y así es en una explosión, los dos tememos un rico orgasmo. Cuando él termina se la saco y se la mamo para saborear su leche. El todavía con la verga parada me coge y montada me da duro y al querer terminar otra vez lo hace en mi cara o en mi boca o sobre mis tetas yo esparzo su semen en mí.
Así son a grosso modo las culeadas con mi marido, por eso a la semana de él haberse ido ya no aguantaba más las ganas y decidí buscar sexo ocasional mientras que él regresaba. Comencé mi búsqueda con hombres que ponen clasificados mostrándose como los más culeones y arrechos, pero al contactarlos me parecían insípidos, nada de gracia, hasta que contacté con uno que al parecer era como si tuviera una agencia y aunque lo hacía por placer era muy bien organizado. Me dijo que quería y yo le dije placer y sin querer supe que estaba organizando una orgía, él le contaba a un amigo que para ese evento llevarían a Carolina que era la más perra de todas y que se puteaba más que cualquiera, además que el marido no decía nada.
Escuché los relatos de Carolina y me excitó, por ese día abandoné mi contacto y cada vez con más lascivia recordaba a mi esposo y aunque teníamos chats eróticos no conseguía placer. Llamé a mi contacto de nuevo y le dije que quería culear estilo Carolina que quería verme untada de semen por todo el cuerpo, ver mi chocho lleno de semen de uno y otro como lo hace Carolina, además quería sentirme culeada y verme como una perra tal y como le gusta a mi esposo. Descubrí que lo único que calmaría mi placer era culear con varios hombres, al tiempo quería mamar vergas mientras me la mamaban a mí; quería que se vinie
ran en mi boca y en mi chocho al mismo tiempo, deseaba que varios hombres descargaran su leche en mí para después saborearles la verga.
Así lo hice, en una reunión nos encontramos 4 hombres y yo, pero aún en mi cabeza sonaba Carolina y sus relaciones bisexuales y lesbi, así que le pedí a mi contacto que si tendría una amiguita, llamó a la mejor ¡Carolina! Yo sin conocerla deseaba estar con ella que me chupara mi chocho, besar su boca con sabor a semen; y así empezó todo de una manera formal, una charla amena, música que incita a moverse suavemente y cuando empezamos a bailar nuestros hombres empezaron a acariciarnos por encima de la ropa, después nos fuimos desnudando Carolina más experta en orgías fue sacando dos vergas para agachada mamarlas intercaladamente, yo al verla hice lo mismo.
Al principio tenía miedo, a tal punto que se anulaban mis ganas pensé en irme, pero me dije a mi misma que no iba ha hacer el ridículo, entonces pensé en hacer lo que hiciera Carolina y que solo interactuaría con ella, si ella lo buscaba. Me fascinó mamar dos vergas al mismo tiempo y más me animó la cara de placer de Carolina. Ella se acostada boca arriba con las piernas recogidas para que uno se la mamara y ella mamárselo a otro, en principio fueron los mismos con quien ella estaba, yo por mi parte para no parecer tan gregaria hice que uno de mis amantes se acostara y yo mamársela en 4 mientras que el otro me la chupaba por detrás justo como más me gusta que lo haga mi marido. Nuestros amantes fueron intercambiando hasta que los 4 se gozaron de nuestras bocas a placer; nos pusieron seguidas en 4 y primero se turnaban para metérnoslos de a uno, es decir, al que le tocaba nos culeaba a las dos intercaladamente después de a dos, uno nos jodía por el chocho y el otro por la boca.
Pidieron culo, Carolina en un seco ¡NO! les aclaró que no, yo hice lo mismo, de repente Carolina dijo: ¡Basta esto no parece una orgia de verdad solo somos 2 parejas culeando! y sin más reparo mientras la jodían incitó al que la tenía por la boca a que me la mamara, yo me puse en tal forma que lo hizo y ella de un solo golpe se movió más rápido y así terminaron uno en su boca y otro en su chocho, ella decía: "denme más semen, llénenme de semen" y se volcaron hacia ella. Por un momento perdí el control de la situación, pero reaccioné me excité y desinhibida me acosté mamándole la verga al primero que pude, se la mamé delicioso y cuando terminó lo hizo en mi cara, me bañó la cara en semen y como una zorra arrecha me lamía, Carolina me miró sonriente, se me acercó, me lamió el cuello y yo sedienta de semen besé sus labios que ya guardaban el sabor de 2 vergas, nos empezamos a besar y acariciar. Me miró el chocho sin semen y dijo que qué era ese descuido, me la fue chupando mientras que otro la penetraba y otro me acariciaba las tetas y yo se la mamaba a otro, cuando Carolina sintió que el que la estaba culeando se venía se arqueó y gimió delicioso mientras al que se la manaba ya se iba venir, me quité rápido y me la clavé para que el terminara en mí.
Carolina dijo asombrada ¡wuuuau! al verme así se animó más conmigo y yo con ella, besé su boca sabía a semen, descubrí que a ella también le fascina el semen porque sin más reparos hicimos un 69 delicioso, fueron nuestros primeros orgasmos, ella me hizo gritar como nadie lo había hecho antes, en esa pose nuestros amantes aprovecharon para culearnos alternándose, ya después con risa pícara seguimos el juego con todos y cada vez nos acercábamos más. Ella y yo nos acariciábamos las tetas, nos las besábamos, era hermoso ver como dos mujeres lindas se acariciaban, se mimaban y sonreían felices entre si y a la vida por haberles propiciado ese encuentro.
Ya terminada la faena ambas empapadas de semen decidimos seguir jugando y no permitimos que ninguno nos molestara, lo hacíamos de pícaras, para provocarlos; al unísono estábamos buscando que los 4 amantes sea arrecharan y se hicieran la paja para así después nosotras decidir donde querríamos sus leches y tomarla, eso hicimos y nos dimos un baño de leche en nuestros culos, yo la pedí en mi cara y en mi chocho, Carolina era feliz sintiendo su parte en la cabeza y en la espalda, al final nos abrazamos y nos besamos para intercambiar sabores. Me sentí satisfecha, a los dos d&i
acute;as de mi aventura me fui con mi esposo y hasta hoy nuestras faenas familiares siguen.
Aunque recuerdo a Carolina y nuestros 4 amantes con gusto, no los he vuelto a frecuentar, sólo es cuestión que mi esposo se vaya porque a mí para saciarme como con él, necesito de 5, con uno solo no me basta.
Si ha sido de tu agrado solo vota mi relato, gracias por leerme..
Autor: Walkiria |