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CON MI TIA PERDI MI VIRGINIDAD II - Se sienta sobre el y apunta ella misma la pija a su concha que chorreaba jugos, vi como esa verga enorme entraba lentamente en la concha de mi tia, primero la cabezota, despues se la fue tragando

CON MI TÍA PERDÍ MI VIRGINIDAD II Se sienta sobre él y apunta ella misma la pija a su concha que chorreaba jugos, vi como esa verga enorme entraba lentamente en la concha de mi tía, primero la cabezota, después se la fue tragando

Esta es la continuación de la historia que les conté hace unos días de cuanto mi tía Carmen me rompió cogiéndome con dos consoladores a la vez.

Después de esa noche, al otro día nos levantamos un poco tarde con el sonido del teléfono, era mi madre buscándome, habló conmigo y le dije que me iba a quedar todo el día con mi tía, hizo revuelo, porque como saben, mi tía no le cae muy bien, así que hablo directamente con ella, le dijo que no se preocupe que todo estaba bien y que luego me llevaría a mi casa.

Nos duchamos juntas, nos besamos masajeándonos las tetas, tocándonos nuestras conchitas, la mía estaba súper adolorida de la cogida que me había dado mi tía con la verga enorme durante la noche, la lengua de mi tía se encargó de calmarme un poco los dolores y cambiármelos por placer hasta que me hizo terminar en su boca.

Nos salimos a buscar que almorzar y nos tomamos unas cuantas cervezas, entonces mi tía llama a su novio para que se reúna con nosotras, yo no lo conocía pero ella me había hablado algo de él. Llegó como a la hora, era un tipo alto, bien plantado, de unos 40 años, con una pequeña pancita que le sobresalía, al principio no me cayó porque lo vi un poco viejo, pero de muy buena onda y rápidamente entramos en confianza al calor de las cervezas. Mi tía le comenta:

-Esta es mi sobrina de la que te hablé. –Es un bombón, estás preciosa, me dice.

No me quitaba los ojos de encima, me levanté para ir al baño, caminé un poco y volví la mirada, los dos estaban mirando fijamente mi trasero al caminar.

Estuvimos un poco más en el lugar, entonces él propone que nos vayamos para su casa, que tenia más cerveza guardada, así que nos fuimos para allá. Era una casa grande, en un barrio residencial de nuestra ciudad. Entramos y el pone un poco de música y trae más cerveza, mi tía me saca a bailar, él se va para el baño y mi tía se me acerca y nos comenzamos a besar, estaba manoseándome el culo cuando entra Ricardo y nos encuentra en esa situación, quise separarme de mi tía con vergüenza, pero ella me dice que me tranquilice que ya Ricardo sabía todo, él se acerca por atrás mío y me abraza por detrás.

-Tranquila corazón, todo está bien, los tres la vamos a pasar muy bien.

Mi tía nuevamente se lanza al ataque y me sigue besando, yo ya estaba calentísima, él me besaba el cuello por atrás y me apretaba las tetas por encima de mi top, sentí que su verga fue creciendo dentro de su pantalón y me la estrujaba en mi culo. Mi tía más decidida se desviste y queda solamente en bikini, era similar al de la noche anterior, un filo dental pequeñísimo, yo comienzo a besarle las tetas, entregada totalmente a aceptar lo que viniera, yo seguía de pie y Ricardo detrás mío, agarra una de mis manos y la pone en su bulto por encima de su pantalón, presiono y noto que la tenía durísima, se sentía que era grande, me doy vuelta y empiezo a besarlo en la boca, mi tía se acerca a mi, y comienza a sacarle la camisa, le besa el pecho, y empieza a bajar despacio, le desabrocha el pantalón y se los baja, por encima del calzoncillo salía la cabezota de la verga de Ricardo, mi tía me mira y me dice: –Por esta cosa amo a este hombre.

Le baja los calzoncillos y queda al aire un verga enorme, venosa, con una cabeza colorada, de la cual le colgaban dos bolsas donde se anidaban su huevazos, era incluso un poco más grande que el consolador que tiene mi tía, las manos de mi tía quedaron como de muñeca agarrando aquel garrote, empieza a besarle la cabezota, yendo hasta el tronco, me toma de la mano y hace que me arrodille a su lado. - Bésala, hace lo mismo que yo – me dice, ni corta ni perezosa empiezo a besar la pija de Ricardo, la agarro del tronco, era gruesa y dura, la beso de la punta al tronco, la recorro con mi lengua, tenía una olor y sabor nuevo


para mi, pero agradable.

–Chúpala bebé.

Trato de meterla a mi boca, tuve que extremar recursos para abrir mi boca lo más que pude, al final entró su cabeza en mi boca, Ricardo comienza a moverse lentamente, metiendo y sacando, me estaba culeando la boca con esa vergota que apenas cabía. Mi tía aprovecha y me desviste toda dejándome total mente desnuda, se une a mi y entre las dos besábamos y chupábamos la pija de Ricardo, cuando llegábamos a la punta nuestras lenguas se juntaban y eso me calentaba más aún. Ricardo se mueve y se sienta en la punta de un sillón, yo me inclino hacia su pija para seguir chupando y quedo con mi culo para arriba, mi tía se coloca detrás de mí y comienza a chupar mi concha y mi culito, me daba unas chupadas fantásticas y me hace tener un orgasmo rápidamente, Ricardo comienza a gemir.

- Me vengo, me vengo – me dice, entonces mi tía le agarra la pija y la presiona. - Todavía no papito, no nos vas a dejar a medias.

Se sienta sobre él a horcajadas y apunta ella misma la pija a su concha que chorreaba jugos, vi como esa verga enorme entraba lentamente en la concha de mi tía, primero la cabezota, después se la fue tragando de a poco, eran 25 cm. De pija que se estaba comiendo, despacio hasta que entró toda, cuando la tuvo toda adentro se quedó quieta un rato, me guía y hace que me pare en el sillón para que Ricardo me chupe la concha, era un experto en chupar conchas, me estaba volviendo loca, mi tía comenzó a cabalgarlo, gritaba como loca, estuvo así unos 10 min. Hasta que él ya no aguantó más y terminó dentro de ella, mi tía se levanto, la verga de Ricardo seguía del mismo tamaño, ella se acomoda en el sillón y abre sus piernas y me dice.

–Vení chupame mi concha.

Estaba rebalsando de leche de Ricardo, yo estaba tan arrecha que no me dio asco sentir ese sabor agrio dulzón del semen, le chupé la concha hasta que tuvo otro orgasmo, hasta ese entonces Ricardo a punta de masajearse su garrote ya la tenía dura de nuevo, me acomoda en el sillón acostada de espaldas y me abre las piernas me da unas cuantas chupadas en mi concha y apunta con su verga a mi rajita, me iba a coger con semejante aparato que yo deseaba dentro de mi.

–Esto es lo que he deseado hace tiempo, un coñito tierno y virgen. –Ya no soy virgen. Dije –Para mi es como si lo fueras, nunca has estado con un hombre.

Empieza a presionar contra mi concha y empieza a entrar su pija lentamente, luego otro tanto más, era muy gruesa, sentía que me partía en dos, empecé a sentir un dolor fuertísimo, mi tía me chupaba las tetas y no me dejaba ver lo que hacía Ricardo, había entrado un buen tanto y pregunté si ya había entrado toda.

–Ni la mitad - dice él...

Yo sentía que me llenaba toda, mis labios vaginales parecían que se iban a romper, siguió empujando, metía y sacaba y cada vez empujaba más adentro, sentí que su cabeza tocó fondo. –Ya no más adentro – repliqué. –Si, parece que ya no entra más.

Me dio un último empujón y entro un tanto más, entonces empieza a meter y sacar, primero despacio, luego más fuerte, ya no sentía dolor, era puro placer, me hacia volar con el mete y saca.

–No vayas a terminar dentro de mi – le dije –Ahora no termino ni cagando – me dijo

Me estuvo culeando durante unos 25 min. Durante los cuales me hizo tener varios orgasmos. –Date vuelta – Me dice.

Me pone de 4 patas como perrita y me la mete de un saque, mi concha estaba súper dilatada que ahora entraba sin problemas, así me cogió durante unos 15 min. más mientras mi tía se colocó debajo de mi como haciendo un 69 conmigo, yo le chupaba la concha mientras ella me chupaba a mi y las bolas de Ricardo, de vez en cuando el la sacaba y ella se la chupaba, él comenzó a meterme un dedo en el culo, luego dos, los metía y sacaba.

–Que culito más apretado tenés corazón -decía Mientras seguía cogiéndome por la concha, sentí que metió otro dedo más, después de un rato sacó los dedos de mi culo y apuntó con su verga a mi ojete bien dilatado, su pija era muy gruesa, trató de meter la punta pero sentí un dolor horrible y grité de dolor, él me agarró por la cintura y no me dejaba escapar, entró toda su cabezota pero el dolor era insoportable, rogué y supliqué que me la sacara, cuando mi t

ía vio que estaba derramándome en lágrimas de dolor, le pidió que la sacara.

–Sácala, no te va a aguantar – le dijo. –Entonces te la vas a comer vos cariño – le dijo –Conmigo lo que querrás, vos sabes que yo si la aguanto.

Se colocó de espaldas y el fue directamente a chuparle la concha, bajó por toda su rayita y comenzó a chuparle el culo, le metió dos dedos de golpe y luego tres, yo me recuperaba lentamente de mi dolor y me limité a observarlos, vi como le metía 4 dedos, el culo de mi tía estaba súper estirado, casi entraba la mano de Ricardo. En la misma posición que estaban él le levanta las piernas a sus hombros y comienza a meterle su pija al culo, no creía que fuera capaz de aguantar semejante pedazo de carne dura, entró su cabeza y luego hasta la mitad del tronco, empieza a meter y sacar mi tía a gritar como siempre, yo me calenté de nuevo y me estaba haciendo una paja en mi conchita, me metía dos dedos que entraban como si nada, mi concha quedó enanchada con la verga de Ricardo, cuando volvía a verlos, ya la tenía enterrada casi toda, sus bolas golpeaban contra las nalgas de mi tía produciendo un ruido especial, la culeó en esa posición unos 10 min, y luego el se colocó debajo y ella lo montó.

–Mirá como me como esta preciosidad – Me dijo.

Yo me coloqué detrás de ella para ver bien y vi como se sentó sobre ese tronco y se lo metió hasta el fondo, para después subir y bajar, estuvieron en esa posición unos 15 min. Hasta que ella se cansó, después de varios orgasmos. Se bajó y se colocó de cuatro patas y así se la volvió a meter, esta vez él la culeaba con fuerza como con rabia, estaba un rato ya así cuando el cuerpo de Ricardo su puso más rígido.

–Voy a terminar –Termina en mi boca – dijo ella.

Él la sacó y mi tía se la chupó rápido y lo pajeó, él me agarra para que me acerque también, hago lo que me indica, las dos le chupábamos la pija y empieza a botar semen a chorros, el primer chorro me llegó a mi, salió tan fuerte que me llego directo a la garganta y me lo tuve que tragar, el segundo fue a mi cara, salía semen a montones, prácticamente nos baño a las dos.

Después le chupamos la pija hasta dejársela bien limpia. Quedamos exhaustas y nos recostamos un rato. Yo le pregunté a mi tía.

–Como has hecho para aguantarla por el culo? –Con práctica y paciencia mi amor. –Algún día yo también la voy a aguantar –Seguro que si mi amor.

Esa fue mi primer experiencia con un hombre en complicidad con mi tía, a la semana de haber sucedido todo esto, mi tía me regalo un consolador como el que ella tiene, pero sin el calzón.

–Para que tu culito se vaya acostumbrando – me dijo.

Después de esa vez, hemos seguido cogiendo con Ricardo y mi tía, a veces solo ella y yo, a veces los tres, él muchas veces me ha propuesto salir solos los dos, él y yo, pero yo no quiero, siento que estaría traicionando a mi maestra, el consolador lo ocupo muy seguido en la soledad de mi cuarto, le pongo vaselina y me lo meto en mi conchita y también en mi culo, pronto voy a probar con la verga de Ricardo. Ahora estoy saliendo con un chico 3 años mayor que yo, ya fuimos a un motel, su pija es la mitad del tamaño de la de Ricardo, pero lo hace bien, creo que primero le voy a dar mi culito a él.

Besitos de María Nathalia, escríbanme para intercambiar historias.

Autor: María Nathalia mnnm_happy (arroba) hotmail.com

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