NECESITABA SER COGIDA - Me movio la tanga a un lado y adentro, me partia en dos y se empezo a mover adentro de mi salvajemente, de repente los dos estallamos, senti un gozo enorme al recibir su lechita dentro de miNECESITABA SER COGIDA Me movió la tanga a un lado y adentro, me partía en dos y se empezó a mover adentro de mí salvajemente, de repente los dos estallamos, sentí un gozo enorme al recibir su lechita dentro de mí Hola, he escrito unas cuantas historias antes, mi nombre es Vicky y vivo en Estados Unidos. Soy hija de padres mexicanos por eso domino el español. Soy alta, de piel blanca, Ojos y pelo café. Y lo mejor de mi según mis compañeros en la cama, jejeje, son mis grandes pechos. Tengo unos pechos redondos y que se paran en atención al primer roce de una mano o labio jejeje.
Hace como tres años, tenía un novio al que decidí llevar a una fiesta de la familia. No era una relación muy seria todavía, pero no tenía a quien más llevar. Él apenas se acababa de ir a estudiar a otro estado un mes antes y como han de pensar estábamos urgidos el estar uno con el otro.
Imagínense, un mes sin sexo. Lo malo es que para todo estábamos acompañados de alguna persona u otra, una hermana, un primo, en fin... El día de esa fiesta decidimos desaparecernos un rato. ¡Fuera como fuera tenía que tener a ese hombre aunque sea un rato para mi solita! ¡Pues vieran lo que son las cosas! ¡No nos dejaron a solas ni un solo momento!
Esa noche, después de la fiesta, no me podía soportar las ganas enormes que tenía de ser cogida. Lo necesitaba a él tanto. Así que hice lo único que me pude imaginar. Me fui a la sala. Él se estaba quedando ahí (mi familia nunca me dejaría traer a un novio que se pudiera quedar en mi cuarto) y le dije que nos escapáramos a "caminar", supuestamente, jejeje. Él sabía perfectamente lo que yo quería.
Yo traía un camisón un poco sexy esa noche (era una novata en esto todavía en aquel entonces y no sabía mucho del sexo y qué exactamente excita al hombre, jejeje). Traía puesto un camisón corto, morado, de tirantes de espagueti. No sabía que eso lo excitaría tanto. Me tomó por la cintura y me jaló hacia él y empezó a besarme al mismo tiempo que introducía su mano debajo de mi camisón y entre mis piernas. Metió la mano hasta el lugar que se requería. ¡Esos dedos que tenía eran enormes y me hacían venir tan rico!
Al principio solo me tocaba lentamente con sus dedos encima de mi coñito. Yo me movía, queriendo introducir tan solo uno de esos dedos. ¡Estaba calentísima y ¡ni siquiera me había hecho nada! Me soltó los labios y sonrientemente se dirigió hacia mis pechos, lo que más le gustaba a él. Ahora tenía una mano en mi coño y una en mi pecho. Solo me rozaba el pecho con su mano, pero ¡me estaba excitando tanto! ¡Mi coño parecía que estaba a punto de chorrearse solo con eso!
Y sintió mi urgencia porque de repente me sentó a su lado en el sillón, casi recostada en sus piernas. Me bajó una manga del camisón y como no traía brasier me empezó a besar una de mis tetas a la vez que me metía un dedo con mucha rapidez en mi coño. ¡Que ricura! El mordía mi teta y movía su dedo con tal rapidez que no tardé en empezar a taparme la boca para esconder mis gemidos de placer. ¡No pares! le decía entre gemidos. Y así me hizo venir con tal fuerza que me chorreé casi instantáneamente en sus dedos.
Me dijo después, “¿qué tal si nos vamos a dar esa caminata?” Y pues claro que dije, “¡Si vamos!” Si hay algo que él sabía muy bien es que a mi me encanta ser satisfecha más de una vez en el día. Me gusta mucho el sexo. Una cosa que no he mencionado es que yo no vivía con mis padres. Estaba también de visita solo para esa fiesta. Yo vivía en otra ciudad sola y fue donde lo conocí a él. Allá solíamos pasar a veces días sin salir de mi depa por estar en el sexo, jejeje.
Bueno continúo pues. Nos fuimos a caminar, pero solo hasta encontrar un lugar donde hacer lo que los dos ansiábamos. Encontramos un sillón en un callejón cerca de mi casa y dijo, “¡aquí mismo!” No me gusta el sexo en lugares públicos, pero ¡necesitaba venirme otra vez! ¡Quería esa verga dentro de mí!
Me hice la de rogar por un rato, pero c
edí. Allí en ese sillón viejo y desgarrado, me tiró y ni siquiera me quitó la ropa ni nada solo ¡me movió la tanga a un lado y adentro! ¡Estaba bien necesitado jejeje! Sentí que me partía en dos de lo rápido que lo hizo, pero sentía tanta ricura, dolor y placer a la vez. Se empezó a mover adentro de mí rápidamente, salvajemente. Una y otra vez se metía y salía dentro de mí. ¡Cada vez con más potencia! me hacía gemir de tanto placer y él junto conmigo.
“¡Más, más, cógeme más!”, le gritaba. Estaba gozando esto tanto. “¡Aaaah, aaaah! ¡Si amor, así, sigue, sigue!”“¡Así! ¿Así amor, te gusta?” me decía entre gemidos a veces metiendo su verga más profundo aún, provocándome más dolor y yo moviendo mis caderas como loca. “¡Aaaah, aaaah, aaaah!”“Si así amor, ¡me gusta cuando eres un bruto conmigo!” “ahhhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhh” los dos gritábamos.
¡Y de repente los dos estallamos como nunca! ¡Sentía un gozo enorme al recibir su lechita dentro de mí! ¡Era mucha la que salía¡ Y ahí en ese sillón viejo acabamos agotados.
Si te calentó como a mi, vótame....
Autor: Vicky |