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HACIENDO AUTOSTOP - Senti que ya me lo habia metido todo, empezo el metisaca, el feliz por haberme desvirgado, se detuvo y me empieza a dar su semen, siento como se retuerce todo dando grandes suspiros de placer

HACIENDO AUTOSTOP Sentí que ya me lo había metido todo, empezó el metisaca, él feliz por haberme desvirgado, se detuvo y me empieza a dar su semen, siento como se retuerce todo dando grandes suspiros de placer

Que tal, me llamo Michelle y quiero contarles mi dolorosa primer experiencia que fue cuando tenía 18 años.

Nací y viví siempre en México. Fui a una secundaria pública y salía a las 8:00 de la noche. Para ir a mi casa tenia que tomar un taxi pero para poder juntar dinero, evitaba el taxi y pedía aventón. Fue así como un día que pedía aventón se detuvo una camioneta vieja y en su interior un señor de unos 50 años me invitó a subirme diciéndome que él me llevaba.

Subí y fuimos hablando de cosas comunes hasta que sin mediar palabra tocó mi pene por encima del pantalón, el cual reaccionó inmediatamente, ya que la única mano que conocía mi pene era la mía, sobra decir que era virgen. El señor dejó su mano quieta por un instante sobre mi pene, yo creo que para ver mi reacción, pasados algunos minutos como vio que no le dije nada empezó a tocarlo de arriba a bajo, me desabrochó el pantalón, metió su mano bajo mi calzón y sacó mi pene, el cual empezó a masturbar.

Yo estaba muy asustado pero a la vez no podía creer que alguien estuviera tocándome. El señor detuvo la camioneta al lado del camino se inclinó hacia mi pene y empezó a mamarlo, era delicioso tenerlo todo completo dentro de su boca húmeda, me preguntó que si me gustaba y yo asentando con la cabeza le dije que si, me preguntó que si quería más y sin dudarlo volví a asentar con la cabeza que si, entonces me propuso ir a su casa que quedaba cerca ya que era muy arriesgado hacerlo en el carro, dudé un poco pero fue más fuerte mi calentura, fue más fuerte la rica sensación de esa primer boca en mi pene, así que dije que si, arrancó el carro y siguió masturbándome todo el camino hacia su casa.

Entramos a su casa y me invitó a pasar a su recámara, puso una película porno y se fue al baño, tardó un buen rato y yo me quedé de pie con el pantalón desabrochado y masturbándome por la película y por la impaciencia ya que nuevamente quería sentir esa boca en mi pene. Llegó completamente desnudo y secándose con una toalla, seguramente se había bañado. Mi pene se endureció más pensando que este hombre iría directo a mamármela, pero no fue así, me abrazó y me besó en la boca, inmediatamente me quité.

Me preguntó que si no me gustaba que me besara y le contesté con un rotundo, NO, empezó a besarme el cuello, me abrió la camisa y me besó el pecho, el abdomen, hasta que se arrodilló y mientras que con sus manos quitaba mis zapatos y mi pantalón, con su boca me ofrecía una deliciosa mamada, se lo metía todo a la boca, me lo recorría con su lengua, me besaba los testículos... era sensacional.

Después se paró y tomó mi mano y la colocó en su pene, haciéndome que lo masturbara, no me desagradó tocar ese pene que no me cabía en la mano ya que era muy grueso y empecé a masturbarlo sintiendo como crecía cada vez más en mi mano. Me tomó de los hombros empujándome hacia abajo y con su fuerza logró que me arrodillara delante de él quedando a la altura de su pene súper erecto, el cual me restregó en la cara e intentó metérmelo a la boca pero yo me resistí apretando los labios, él me pedía por favor que se lo mamara pero yo con la cabeza decía que no...

Me empezó a rogar y yo seguí con mi negativa hasta que yo creo que por la desesperación que le provoqué y por la calentura que tenía, hice que se enojara y tomó una actitud de que si no era por las buenas sería por las mala, así que con una mano me sujetó con mucha fuerza por detrás de la cabeza y con la otra me apretó la boca provocándome un dolor, me abrió con sus manos y con su lengua recorría mi ano, de verdad que se sentía muy rico sentir como esa lengua traviesa jugaba


con mi ano metiéndose de repente.

Se detuvo y tomó un frasco de vaselina, tomó un poco y lo untó en su pene, así que siguió lamiéndome y con su mano él extendía la vaselina por todo su pene. Se paró detrás de mí, me inclinó y colocó su pene en mi ano, pero inmediatamente traté de quitarme pero otra vez volvió a sujetarme con fuerza y me mete la cabeza del pene de un solo empujón, yo grité del inmenso dolor que esto me provocó y traté de quitarme pero me tenía sujeto de los brazos con tremenda fuerza y el movimiento lo único que me provocaba era más dolor, así que me quedé quieto y él también lo hizo como esperando a que se dilatara mi ano.

Me decía que ya había entrado lo más grueso y muy lentamente empezó a meterlo poco a poco, hasta que sentí sus vellos en mis nalgas, supe que ya lo tenía todo adentro. Y ahora si, una vez que sintió que ya me lo había metido todo empezó ese mete y saca dolorosísimo, yo estaba llorando y él feliz por haberme desvirgado, otra vez se detuvo con su pene todo dentro de mí, hasta el fondo y empiezo a sentir como me empieza a dar su semen, siento como su cuerpo se retuerce todo dando grandes suspiros de placer.

Me dijo que estaba muy excitado y por eso había acabado muy rápido, así que se recargó sobre mí descansando mientras su pene empieza a perder su dureza dentro de mí hasta que se salió junto con una buena cantidad de semen que escurría por mis muslos ya que sentía que mi ano no se cerraba y el líquido salía como si nada.

Pasados unos minutos y en la misma posición me toca las nalgas y el ano con sus manos y siento que otra vez coloca su pene en mi ano que para mi sorpresa ya estaba otra vez completamente erecto, esta vez lo introdujo sin problema alguno y sin dolor para mí, yo pienso que por el semen que yo tenía adentro, esta vez él lo disfrutó más, con calma, sin lucha ya que no me resistí, y para no echarles mentiras yo también lo estaba disfrutando ya que sin dolor era una sensación bastante placentera, que rico era sentir sus manos abarcando mi cintura y jalándome hacia él, sentir sus testículos golpeando mis nalgas, sentir esa verga entrando y saliendo de mi, ahora duró un poco más y pude sentir cada chorro de esperma que me daba a la vez que suspiraba de placer.

Se quedó quieto un rato, me sacó el pene del ano y me acostó en la cama recompensándome con una deliciosa mamada, enseguida mi pene se endureció por sentir esa boca y por la excitación que me provocaba ver como me la mamaba, enseguida se puso en cuatro patas y me dijo que se la metiera, me coloqué hincado detrás de él y empecé a meterlo y sacarlo lentamente y después con mucho coraje se lo metí hasta el fondo para desquitarme de lo que me había hecho, era una escena impresionante, escuchar sus gritos de dolor-placer, sentir que el semen salía abundantemente de mi ano y sentir mi verga dentro de ese ano.

Duré un buen rato así, ya que ese ano no apretaba nada, hasta que no pude resistir más y lancé chorros de esperma dentro de él, era riquísimo sentir un orgasmo provocado por otro cuerpo y no por mi mano, era la primera vez que había cogido y esto provocaba que ese orgasmo fuera interminable. Terminé completamente cansado y recostado sobre ese señor, luego nos vestimos, me llevó a mi casa y antes de que bajara me dio dinero y me propuso vernos otro día.

Autor: Michellebancks

Un producto Marqueze Telecom S. A.