Principal
Relatos de Marqueze
Relato aleatorio
Actualización del dia
Actualización del dia anterior
Ranking de relatos
Envíanos tu relato
Zona RSS

Autor del relato Busca relatos Envía tu relato Imprime el relato
Tamaño del texto del relato:
[Pequeño]

[Mediano]

[Grande]

[Muy Grande]
Fotos e imágenes:
[Visibles]

[Ocultas]


UNA RICA TARDE GRINGA - Me la metio en el culo, la cogida era fenomenal, senti su verga en lo profundo de mis entrañas soltando chorros de semen, note mi culo humedo de la cantidad de leche que habia recibido

UNA RICA TARDE GRINGA Me la metió en el culo, la cogida era fenomenal, sentí su verga en lo profundo de mis entrañas soltando chorros de semen, noté mi culo húmedo de la cantidad de leche que había recibido

Hola mis amores, agradezco mucho sus cartas y sus comentarios a mis relatos, en esta vez deseo relatarles una tarde que viví con un gringo.

Fue una tarde de esas que no esperas nada y sin embargo llega algo bueno a tu vida, yo había ido al centro de la ciudad para comprar unas medias y un liguero muy coqueto que había visto en el aparador de una tienda de ropa interior y que me gustó en demasía, nunca imagine que en esa misma tarde iba a ser uso de estas prendas.

En cuanto las compré me las puse y me dispuse a regresar al centro para hacer otras compras menores, me puse una minifaldita negra de licra entallada, una blusita amarilla con escote en la espalda, mi liguero negro nuevo y mis medias nuevas, mis zapatillas amarillas de tacón alto y mi bolso del mismo color que las zapatillas.

No se porqué se me ocurrió pasar por el parque principal, eran como las cinco de la tarde, no había mucha gente, así que decidí sentarme en una banca a descasar, estaba yo admirando el paisaje de la ciudad que se puede ver desde este parque cuando pasó frente a mi un hombre alto, muy alto diría yo, de cabello castaño y entre cano, como de unos cincuenta y tres años aproximadamente, con una sonrisa muy agradable, de esas que te dan una cierta tranquilidad, pasó de largo y yo muy disimulada lo seguí con la mirada sin presentar de lleno un interés descomunal, lo perdí de vista y seguí con mi paisaje, admirándolo y deleitándome con esa tarde tranquila.

Cuando de pronto vuelve a pasar este hombre y se empieza a acercar a mi, buenas tardes señorita, buenas tardes, ¿puedo sentarme aquí a su lado sin ser molestia a usted?, si claro que puede, el tipo era un turista gringo, vestía con una camisa azul bajito, pantalones café claro y sus zapatos negros, todo un espectáculo norteamericano, el típico.

Me hizo conversación de temas vagos, hasta que por fin se atrevió a hacer la pregunta clave, ¿tú eres de onda? Yo respondí, no se cual onda a que se refiere, yo soy muy activo y salí a buscar algo muy especial, mi cabeza empezó pues a descifrar lo que el gringo quería, y empezó pues a calentarme la idea de internacionalizarme, siempre había sido cogida por nacionales, y déjame decirte que lo hacen rico y me encantan las vergas nacionales, pero por otro lado este tipo no estaba de mal parecer y si muy caliente, su mirada recorría mis piernas con una lujuria que me calentó al máximo, mi culo empezó a palpitar y por mi vientre empecé a sentir un cosquilleo especial, en medio de la platica el tipo me preguntó:

¿Te gustaría compartir conmigo en un cuarto esta tarde? Bueno… ¿pero en dónde? Podemos ir tal vez a un hotel aquí cerca, se que hay algunos. Bueno si usted así lo quiere pues vamos. Nos levantamos de la banca del parque y nos dirigimos a buscar un hotel que estuviera cerca de ahí, y lo encontramos a unas cuatro cuadras, entramos, él pagó y nos dieron la habitación ocho.

En cuanto entramos y él cerró la puerta tras de sí, me tomó en sus brazos y me dio un beso en la boca espectacular, sus manos enormes me tomaron por el talle apretándome hacia su cuerpo, mis brazos fueron a rodear su cuello, tuve que pararme de puntillas para poder rodearlo bien, bajó sus manos pasándolas por debajo de la minifaldita, acarició mi moreno trasero con una lujuria ardiente, y me dijo, se ve que tú estás riquísima morena, espero que a ti te guste lo que yo tengo para ti, y llevó una de mis manos hacia el cierre de su pantalón, sentí un bulto enorme debajo de la tela, estaba duro y antojable…

Antes de yo hiciera algún movimiento me volteó de espaldas a él, se arrodilló y haciendo a un lado el hilo de mi tanga me introdujo su enorme lengua en mi apretado culito, lo lamió como desesperado, abría con sus manos mis nalgas y enterraba su rostro entre ellas para chupar literalmente mi pequeño culito, yo tenía los ojos cerrados y daba pequeños pujiditos, su lengua hacía un ruido muy peculiar en cada chupada y


lengüeteada que me daba, después de un buen rato me dijo, te toca a ti comer, y poniéndose de pie se paró frente a mi, yo me senté en la orilla de la cama para poder tener una mejor visión de lo que este gringo se sacaría del pantalón.

Me quedé con la boca abierta, era una verga acorde al tamaño del gringo, yo la verdad no pensé que fuera tan grande y tan gruesa, era rosada en extremo y la cabeza estaba roja y como queriendo escupir de una sola vez toda la leche que estaba conteniendo, me la acerqué a la boca, le di un beso de bienvenida a nuestro país y luego recorrí con mi lengua todo lo largo y ancho de semejante monstruo tira semen, me metí la cabeza y la empecé a chupar de una manera sensual como solo una putita coqueta lo sabe hacer, luego me metí un trozo más y empecé un mete saca de mi boquita mamadora sobre su verga, estaba dura, grande, más bien enorme, rica, sus huevos estaban como de toro…

Los acaricie con mis manos, los besé, los lamí, los chupé, así estuve por un largo rato, el gringo cerraba los ojos y bufaba de placer, no se que decía en inglés, pero lo que decía en español me calentaba mucho, su acento era lindo al hablar, mamas rico nena, estás muy buena baby. Una de las cosas que me llamó más la atención fue que de su verga salía en abundancia su liquido transparente pre seminal, eran unos chorros maravillosos, todos me los tragué con lujuria y deseo, me impresionó que lo sacaba de su verga cuando él quería, y en verdad eran abundantes.

Me tomó en sus brazos y me acostó en la cama, quitó de plano mi tanga de mi cuerpo, alzó la minifaldita hasta la cintura, me levantó las piernas sobre sus hombros, puso con su verga un buen chorro de ese líquido preseminal en mi culito y acomodó la cabeza de su enorme verga a la entrada del mismo, en cuanto encontró el acomodo perfecto empezó a empujar la gran cabeza de su verga contra mi apretado pero bien lubricado culito, sus manos enormes acariciaban mis piernas cubiertas con las medias nuevas, entre pujidos y gemidos de dolor y placer por fin pudo introducirme la gran cabeza de su descomunal y rica verga, se detuvo unos breves instantes, para luego volver a empujar con algo de fuerza hacia mi interior su duro miembro, yo sentía como iba penetrándome centímetro a centímetro esa verga fenomenal, parecía que nunca iba a terminar de entrar, sentí cierta humedad en mis entrañas y le pregunté si se había venido a lo que me dijo, fue otro chorrito de mi líquido transparente preciosa.

De pronto sentí por fin el calorcito de sus huevos enormes reposando a la entrada de mi culo, se medio enderezó para poder observar como la totalidad de su verga se había por fin perdido en el interior de mi culo, esto pareció encenderlo aun más de lo que ya estaba y mirándome a los ojos con una lujuria que no había mostrado hasta entonces me dijo, te la tragaste toda puta morenita, ahora viene lo bueno, y empezó a jugar metiendo y sacando su verga con un ritmo brutal, se movía como un semental, en cada embestida yo pujaba y gemía cada vez más fuerte, en algunas ocasiones se dejaba caer sobre mi con todo su peso y podía sentir sus huevos golpear con fuerza mi trasero penetrado, bufaba como toro de lidia, acariciaba mis piernas con tal morbo y lujuria que el dolor de sus embestidas fue desapareciendo dando lugar al placer de ser cogida como toda una zorra.

Luego de un rato de estarme bombeando en esa posición, me sacó la verga de un solo jalón, se acostó boca arriba y me dijo, mámamela muñeca linda, yo me abalancé como una niña sobre su caramelo a chupar con frenesí ese gran trozo de carne palpitante, la chupaba, la recorría con la lengua por todos lados, traté de metérmela toda pero nunca pude, era descomunal, el gringo entonces me dijo, móntame puta caliente, yo me acomode para irme sentando sobre su verga a mi antojo, abrí las patas y me acomodé la verga en la entrada del culo, no me dolió tanto como al principio, pero si me hacía pujar al inicio de la penetración, me fui sentando poco a poco, iba jugando a mi gusto, me la enterraba y me la sacaba a mi entero antojo...

De pronto él levantó las caderas en una vez que yo iba sentándome y me la dejó ir toda de un solo empellón, yo medio brinqué de dolor y de sorpresa, me tomó por las caderas e hizo que sintiera hasta el fondo de mis entrañas la

punta de su enorme verga palpitando y casi lista para escupir toda su leche caliente, sin embargo me soltó y pidió que lo cabalgara a mi gusto, ya un poco relajada me di vuelo y gusto con esa verga que me hacia sentir el clímax de toda una puta bien cogida.

Quiero que te pongas como lo que eres, toda una perra morena, me saqué pues su verga y me puse en cuatro patas sobre la cama, él para poderme penetrar se paró junto a la orilla de la cama y tomándome de las caderas me la dejó ir de un solo empujón, toma perra este es tu consolador, dame papito, dame todo lo que tú quieras, para eso estoy aquí para ser toda tuya, dame duro mi vida linda, papacitoooo lindooooo, y entre el mete y saca se podía oír con toda claridad el sonido que hacia mi culito por la tremenda empalada que este gringo me estaba dando, el ritmo que le ponía a sus embestidas era de locura, yo solo era una muñeca en sus manos, ya casi no tenía fuerza de la culeada tan tremenda que me estaba propinando, en ratos me empinaba yo plenamente para poder descansar sobre mis brazos, pero cada vez que lo hacía él aprovechaba para metérmela hasta el fondo.

Ya casi me vengo Paty, ¿en qué posición quieres que te llene el culo? De pollito rostizado, me la sacó, me acomodó en la cama y trepando mis piernas sobre sus hombros me la metió sin ningún miramiento, yo sentía que estaba en las nubes, la cogida que estaba recibiendo era fenomenal, el gringo aceleró sus movimientos de cadera, buscó mi boca, al hacerlo dejó caer sobre mi todo su peso, y en eso entre el beso y el peso de su cuerpo sentí como la cabeza de su verga se hinchaba en lo profundo de mis entrañas y soltaba a borbotones unos tremendos y abundantes chorros de semen ardiente, seis, siete, ocho, nueve, diez fueron los que yo entre inconsciente y no pude contar, sentía mi culo tan húmedo y tan caliente de la cantidad tan espectacular de leche que había recibido.

Cuando hubo terminado, me sacó la verga aun con cierta dureza, mi culo palpitaba por la manera en que me lo había dejado, mi pequeño orificio estaba bastante dilatado, húmedo a más no poder, escurría entre mis piernas algo del semen que fue dejando su verga al salir de su nido de amor, yo me acomodé frente a esa verga aun palpitando y que seguía sacando leche de su interior, la tomé con mi lengua y la pude saborear, estaba de rechupete, rica, caliente, deliciosa, le limpié la verga con unas cuantas mamadas, y unas muchas chupadas, pero le quedó como nueva, me volvió a besar en la boca y me dijo, esta tarde ha sido para mi muy especial, es la primera travesti mexicana que yo me cúleo, y la verdad me encantó poderte coger mi pequeña Paty, espero haber llenado todas tus expectativas, a lo que le dije, llenas todas y mucho más.

Cuando salimos del hotel era ya de noche, hemos de haber estado en él unas seis o siete horas, regresé a mi casa con el culo pleno de semen, adolorido, palpitante, pero eso si feliz como toda una puta zorra por haber tragado verga hasta más no poder.

Espero tus comentarios, y escríbeme si puedes, y si quieres algo más también dímelo estoy para servirte, tuya por siempre Paty Dulce Mamada. Ah espero tus votos no te olvides…

Autor: Paty Dulce patydulcemamada (arroba) hotmail.com

Un producto Marqueze Telecom S. A.