Principal
Relatos de Marqueze
Relato aleatorio
Actualización del dia
Actualización del dia anterior
Ranking de relatos
Envíanos tu relato
Zona RSS

Autor del relato Busca relatos Envía tu relato Imprime el relato
Tamaño del texto del relato:
[Pequeño]

[Mediano]

[Grande]

[Muy Grande]
Fotos e imágenes:
[Visibles]

[Ocultas]


EL VIOLADO NUNCA SUPERA LA VIOLACION - 43 se ha transformado en el mas exquisito de los principes, en el mas delicado de los amantes. No creo que haya amante mas ubicado que 43

EL VIOLADO NUNCA SUPERA LA VIOLACIÓN 43 se ha transformado en el más exquisito de los príncipes, en el más delicado de los amantes. No creo que haya amante más ubicado que 43

Me llamo Emmanuel, hoy tengo 23 años y estoy seguro que la experiencia de una violación te marca para toda la vida .El cuerpo te duele uno o dos días, pero el alma te duele años y años.

Pertenezco a la numerosa lista de jovencitos violados. Conozco ese infierno.
Es un relato que por segunda vez relataré en esta página, pero con detalles diferentes.

Me violó un vecino mío unos 10 años más grande que yo; él vivía solo, tenía novia y se iba a casar. Todas las tardes cuando él regresaba a su casa, lo encontraba en la puerta. Me sonreía, me miraba fijo a los ojos, y me saludaba.

Esa mirada fija a los ojos me conmovía. Una tarde él me invitó a ver el palomar que tenía en la terraza. Acepté y subí con él a su casa solitaria. Cuando nos disponíamos a ver las palomas él se tropieza y tira chocolate en mis ropas (pantalón y camisa).

Me dice: “no te preocupes, tengo una máquina de lavar muy eficiente, sácate la ropa”, y se apresuró a sacarme el pantalón y la camisa, quedé sólo con slip. Él se fue a colocar la ropa al lavadero, y escuché cuando regresaba, pero yo estaba entretenido viendo regresar a las palomas, el cortejo que se hacen, y como buscan sus nidos.

Estaba de espaldas, y de pronto siento que los brazos de Eduardo me envolvían la cintura, y con una mano me indicaba: “esas serán tuyas si se haces lo que yo te mando”, sentí una dureza de Eduardo en mi cola, me di vuelta y estaba desnudo, quise sacármelo de encima, pero él se enojó.

Me dijo “sos un pendejo que nunca más me vas a volver a calentar, a provocar”, y me tiró con fuerzas a una colchoneta preparada allí. Caí con el vientre abajo, y se lanzó arriba mío. Me puso una navaja en la cara, y me decía “si no querés las palomas, va a ser por los tajos que te haré en la cara”.

Para colmo las palomas regresaban a esa hora, y lo único que se escuchaba el aleteo que producían

A ese tipo lo conocía de vecino extraño que era. Me invadió el miedo y comencé a forcejear, Comencé a aletear como las palomas, entonces comenzó a pegarme cachetadas en todas parte pero sobre todo en la cara.

Me torció el brazo, me inmovilizó boca abajo, y yo no dejaba de llorar. Él me decía “no llorés puto de mierda que ni para eso servís”, “Ahora me la chupás” me ordenó. Antes que viniese la cachetada preferí hacerlo, descubrí que mientras más le lamía los huevos, él más gemía y se olvidaba del cuchillo, así que logré tirar el cuchillo e intenté escapar.

Pero Eduardo, se lanzó sobre mi, luchamos, hasta que me inmovilizó con un brazo atrás, con el otro, me sacó el slip, comenzó a meter primero un dedo, después dos, después tres, y como tenía la pija erecta por la mamada, buscó con su mano orientar su pene y me la clavó de una…metió la cabeza en un culo que no había tenido todavía esa experiencia.

Grite, lloré, le suplicaba “por favor no”, pero él ya estaba metiendo sin lubricante toda su verga. Otra vez escuché la bandada de paloma aleteando sobre el palomar, y fue allí donde comencé a sentir, hasta el día de hoy, impresión al aleteo de palomas

Sentí que chocaban sus testículos en mis nalgas, a cada embestida yo le decía “basta”, “basta ya” hasta que se corrió dentro de mí. Me había violado. Yo lo odiaba como no había odiado a nadie.

Vio sangre en la colchoneta y en su pierna y se asustó, busco, y era mi culito el que estaba sangrando. Me limpió. Y desde allí, comenzó a acusarme, primero de que yo lo había provocado, que había aprovechado mi desnudez para tentarlo, Me decía que era un marica, un puto, que me había comportado como una mujer y que él era un hombre soltero.

Me dijo que yo era gay, un putazo de lo que se enterarían los vecinos. Me exigió no decirles a mis padres porque se iba a desquitar con mi herma


nita. Corrí a la calle como pude, el pantalón mojado, la camisa a jirones, el slip desgarrado

La puerta de calle estaba cerrada, tuve que esperar que llegue él con la llave, tuve que soportar que me dijese: “si vuelves putito, te juro que si vuelves, será peor que la primera” Me abrió la puerta y salí escondiendo el llanto, porque ya estaba en la calle.

Iba trastornado, y de pronto en la vereda me tropiezo con un grupo de palomas: por primera vez les sentí terror. Entre en mi casa, traté de que nadie me viera, huí a mi cuarto y lloré, lloré desconsoladamente. Por suerte nadie me vió.

No se lo conté a nadie por años, ni siquiera a mi confesor, a mi cura. Pero después de 5 años, lo conocí a 43, él es mi amante, es un secreto. 43 está casado con una linda médica y tienen 2 hijos. 43es alto, atlético, discreto, pero muy calenton.

Nadie sospecha que entre el “viejo fachero (bonito)”, y el bebote culón hay un romance desatado.

43 es cariñoso, sumamente delicado y considerado, tierno. Por eso es extraña su reacción cuando presionado por él, le relaté por primera vez la violación vivida. Ese día 43 estaba comprensivo, fuimos a almorzar con los otros, pero yo veía en 43 audacia cuando me miraba y me hacía broma….todo quedó disimulado en el clima festivo de un almuerzo.

Pero cuando nos disponíamos a descansar, 43 me pidió que lo acompañe a la oficina, que solo iba y volvía a buscar unos papeles que se olvidó.

Entramos esa tarde a la oficina vacía. Era sábado a la tarde, nadie iba a venir. 43 de entrada me dice” tu relato me excitó”…”así que te gustó más con tu vecino que conmigo”…ah”, y me trataba como no me trata nunca.

Me empujó al sillón grande y comenzó a desnudarme como lo hacía siempre, pero esta vez con impaciencia. Ya desnudos, me tomó las nalgas y me vió el orificio y dijo, ¿este es el que se abrió con tu vecino?...

Y sin mayor preámbulo, metió dos dedos….yo le pedía que se detenga, que me dolía, que no lo hiciera más….él estaba excitado, no me escuchaba…solo repetía, así te trató él, así te tomó….y me trataba con brutalidad inusual.

Desconcertado le grité basta. Pero él tomó su pene empalmado, me la metió de a una, sin lubricarme….y entonces cuando su pija estaba toda adentro mío….me largué a llorar, lloraba a gritos…

43 se asustó, porque llorar en ese momento no era usual en mí. Me miró y me preguntó ¿Qué te pasa? Y le respondí “Pará, para inmediatamente, me estás violando, me violas con la misma bajeza del inmundo del vecino”…

Él me tomó de los brazos, me besó suavemente el cuello. Despacito me sacó el pene del ano, y me decía “….nunca debí hacer esto…no se que me pasó”. Me ayudó a secar las lágrimas, también me había hecho sangrar el culo y tuvo que curarme.

43 estaba arrepentido….Se comprometió que nunca más iba a ser de esa manera…y lo cumplió.

43 se ha transformado en el más exquisito de los príncipes, en el más delicado de los amantes. No creo que haya amante más ubicado que 43.

Pero desde ese entonces nunca más me habló de la violación, y casi todos los amigos que encuentro en el MSN, o tratan de no hablarme del tema ( a lo mejor para no herirme más), o como ocurrió con un psicólogo al que me enviaron los del chat, terminó proponiéndome una violación.

El cuerpo no me duele, hace mucho que no me duele, pero hoy, cuando estoy dispuesto a vivir mi natural vida sexual, me vienen los escrúpulos, los temores, las desconfianzas, los sentimientos de culpa, que me hacen doler el alma

…y debo sufrir solo, porque no existe ni siquiera amigo que puede comprenderte.

Ojala la ternura de 43, vayan de a poquito sanando las heridas, y ahuyentando aleteos que siempre amenazan aún en plena vida.

Autor: Emmanuel sebastianmemoria (arroba) hotmail.com

Un producto Marqueze Telecom S. A.