DESCUBRIENDO MI LADO SADO (ENTRENANDO A PILAR III). Sado, madura, hetero. Su esclava acata sus instruccionesportándose de maravilla.Continuación del relato erótico“Descubriendo mi lado sado (Entrenando a Pilar II)” publicado en “El Rincónde Marqueze.net” el día 24 de marzo de 2002. Nos dirigimos a su casa, cuandollegamos allí ella subió primero pues debía prepararseconforme a las instrucciones que yo le había dado. Yo mientras tanto me fui a tomarun café y estuve pensando como iba a desarrollar la sesiónpues, a decir verdad, tendría que improvisar por mi falta de experiencia. Al cabo de media hora subía su casa y encontré la puerta como había ordenado sin cerrar, empujé y Pilar estaba esperándome tal y comola había ordenado: De rodillas en el hall, totalmentedesnuda salvo por los zapatos de aguja, un delantal, una cinta blanca alpelo que hacia las veces de cofia, el collar de perro en el cuello y unabandeja en las manos. Sobre la bandeja descansaban sustetas y una fusta.... Me acerqué a ella y poniéndomea su lateral me saqué la polla del pantalón y comencéa follarla por la boca, con una mano la sujetaba del pelo y con la otraempecé a acariciar sus tetas, pellizqué sus pezones y cogíla fusta. Seguí follándolamientras pasaba la fusta sin azotarla por sus hermosas nalgas y comencéa hablar. -Bueno querida, vas a recibir seisazotes como castigo por haberte corrido sin permiso de tu amo... La levanté tirándoladel pelo y con pequeños golpecitos de la fusta la fui guiando delantede mi. Era hermoso ver moverse su culohaciendo equilibrios por los tacones y sus tetas ofrecidas en la bandeja. Al pasar por la cocina vi el lugarideal para atarla y la ordené parar y traer, en la bandeja, unascuerdas. Ella marchó y volvióenseguida con las cuerdas en la bandeja. Tenia una mesa auxiliar plegablede cocina bastante adecuada, la hice doblarse sobre ella de forma que porun lado sus dos agujeros quedaban totalmente expuestos y por el otro colgabansu cabeza y sus tetas. La até brazos y pies a laspatas de la mesa y me coloqué frente a ella. -No te voy a amordazar porque sisueltas el mas mínimo sonido doblaré la ración deazotes.¿Comprendes?. -Si amo, gracias amo por castigara su perra. -Bien, después de los azoteste voy a dar por el culo, como eres una guarra no habrás tenidola precaución de limpiarte el ano con una lavativa ¿verdad?. -No amo, soy una guarra. -No hay problema, me la limpiaráscon la boca porque pienso ir directamente de tu culo a tu boca y corrermeen ella. -Gracias amo. -Vamos allá. Y me puse detrás y descarguéel primer fustazo. Pilar se arqueó pero no dijo nada, ni un gemido,una deliciosa marca roja trasversal quedó marcada en sus nalgas.Así descargue la fusta cinco veces y a la sexta cambié elsentido de los azotes y golpeé su coño abierto y rezumante. Pero ni así chilló,tan solo un pequeño gemido y una violenta sacudida que recorriótodo su cuerpo me indicó que la había dolido de veras. Entoncesavancé y la sodomicé de un solo golpe. Estaba sumamente excitado y a lacuarta o quinta embestida noté que me iba a correr por lo que cumplími promesa, sucia de sangre y heces se la saqué del culo y se lametí en la boca hasta tocar sus amígdalas. Salvo una pequeñaarcada inicial se portó de maravilla y con los labios y la lenguame la dejó brillante, tragándose además el semen demi corrida que vertí en ella. -Muy bien perrita, ha estado muybien, ahora te quedarás así mientras voy a fumarme un cigarrillo. Y me fui a sentar al salóndejándola allí atada, chorreando y con el culo como un tomate. Había estado muy bien.... Cuando acabé el cigarrillovolví y allí estaba, por supuesto, la palmeé las nalgasy la un par de golpecitos juguetones con la fusta en las tetas. La desaté,la até la cuerda al collar y la obligué a ponerse a cuatropatas. -Como una perrita obediente, perote falta la cola...hum.... vamos a ver... Si, en un escobero habíaun plumero de plumas negras. Lo saqué y se lo enseñé. -Esto puede hacer muy bien de colapor ahora. Póntelo -¿Cómo amo? -Pues metiéndote el mangopor el culo imbécil. Obediente se separó lasnalgas con una mano e introdujo el mango del plumero con la otra. -¿Verdad que estas contenta? -Si amo -Pues que se te note, mueve lacola. Y así recorrimos el pasillocon ella sujeta por la correa delante de m&iacu
te; y meneando el culazopara mover el plumero.(Continuará) (abadon69es (arroba) yahoo.com)
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