(Relato Gay) Mamando a mi Jefe de Guardias

Mi machote vigilante—————————————Octubre 2013…..    Relato Gay-  Autor: Joe Fuck

Siendo uno de los gerentes de la compañía, no era raro que el personal me observara llegar a la empresa en diferentes horarios. Muchas veces se requería mi presencia durante el turno nocturno. A través del tiempo, el  jefe de los guardias había trabado una amistad conmigo, que no estaba exenta de picardía, ya que constantemente me llamaba por teléfono a mi oficina y me platicaba de lo solitarias que eran sus noches vigilando la planta, sin manera de descargar su leche acumulada por muchos días.

Benito, es un hombre delgado, atlético, de 1.95m. de estatura, moreno, con bigote. Es realmente un macho muy atractivo, tremendamente mujeriego, coqueto a morir y constantemente se encuentra sobando su soberbio paquete.  Siempre me han llamado la atención sus grandes manos y sus pies, enormes, como su verga, la cual conocí de modo muy agradable.

Una noche en que no esperaba llamado de la empresa, y que había destinado a irme a una fiesta donde abundó el alcohol, estaba muy achispado y desinhibido,  recibo repentinamente un mensaje en mi celular, pidiéndome que fuera a atender un asunto urgente.  No habiendo forma de rehusarme, me dirijo conduciendo mi SUV a la empresa y me recibe ese bello macho, frotando su enorme bulto. Parecía que Benito estaba en su momento de excitación más alto. Empezó a bromear cuando notó que me encontraba alcoholizado. Le pedí permiso para entrar y resolver el problema,  que no me demoró más de 5 minutos.  Para regresar a la caseta de guardias debía atravesar un pasillo, donde sentí de inmediato un fuerte viento que me hizo marear mucho más. Llegué trastabillando donde el macho se encontraba y le pedí ayuda para subir a mi SUV.

De pronto, este hermoso cínico y cachondo ya estaba adentro de mi vehículo. Me pidió que lo acompañara un rato, para que se me bajara la borrachera y que podíamos platicar.  Se sentó al lado mío y de inmediato abrió sus largas piernas para acomodarse aquel bulto que ya empezaba a ser muy notorio.  Ya envalentonado con sus coqueterías, le dije que su verga se adivinaba como muy larga. Empieza a carcajearse, y me dice:

-Anda, toca, para que sientas que es real. Puro nervio… queriendo salirse de caliente.  Me encantaría que la agarraras, se me antoja mucho estar contigo ahorita.

No me lo pidió dos veces. Empecé a tocar primero su pecho velludo, desabotonando su camisa blanca y aflojando su corbata. Metí mis dedos entre los espacios libres de su camisa y descendí mis caricias hasta el enorme bulto que ya se había formado. Aquello seguía creciendo, y Benito se acomodó la verga de modo que quedó extendida sobre su pierna derecha. Fácilmente su miembro llegaba a unos 20 centímetros de longitud, y no se diga lo gruesa que se tocaba.  Afortunadamente nadie se acercaba a la caseta y el teléfono tampoco llamaba. Yo estaba muy caliente.

Benito, que rica se siente tu verga… Que te gustaría que te hiciera? Quieres metérmela o que te la mame? … Ya me calentaste cabrón, y no me voy sin que me la pongas donde tú quieras.

-Se me hace que solamente me estás vacilando, y que a la mera hora no la vas a aguantar. Me tienes bien caliente , pero se me hace que no me cumples. Así como la ves, hasta las viejas se asustan.

-Tú solamente dime dónde lo hacemos y verás que te cumplo,  BENOOOTE.

-Ja, ja, ja.. Vete a la sala de conferencias del Staff y no enciendas la luz.. Vete hasta el fondo de la sala y espérame. Voy a enrutar el teléfono a la recepción y tengo que ir al baño. No te me desesperes.

Ahí sentí miedo. De pronto sospeché que el Benito podría estar en confabulación con otros gerentes para ponerme una trampa, aprovechando mi situación de ese momento. Pero bueno, pudo más la calentura y bajamos ambos de mi SUV, la cual dejé ahí, frente a la caseta.

Me fui al fondo de la sala. En ese entonces, no había cámaras funcionando en los pasillos. No pasaron ni dos minutos cuando siento que abren la puerta y sin hablar, mi machote camina hasta el rincón. Susurrando, me agarró de las manos, y de inmediato las colocò sobre su grandísima verga, que ya estaba en ese momento fuera de su pantalón.  Entonces empezó la mamada de la verga más fabulosa que he tenido en mi boca.  Benito se relajó de inmediato, dejándome hacer el trabajo a mi manera. Me introduje ese tolete hasta el fondo de la garganta, sintiendo sus vellos en mi bigote. Aquello era delicioso. Jamás me imaginé que ese guapísimo ejemplar estuviera en mi boca. Me controlé para poder accionar mi boca hasta el fondo.  Entrar y salir de su verga era extraordinario. El sabor de macho era increíble. Benito empezaba a jadear mucho y a arremeter su cadera contra mi boca. Por lo menos, ya habían transcurrido 10 minutos desde que me metí su pene. Cuando sentí sus manazas sobre mi nuca tratando de empujarme hasta el fondo, sentí el sabor de su primer semen. Aumenté la velocidad, como mi macho deseaba y me estuvo bombeando con mucha fuerza por unos tres minutos. Ya para entonces mis quijadas dolían, pero no quise que este macho se diera cuenta. Soporté el dolor, después de todo, ambos estábamos disfrutando a morir.  Los chorros de leche brotaron de pronto. Mi boca se llenó de rico fluido y tratando de tragarlo todo, un poco se empezaba a derramar por las comisuras.

-Ahí tienes toda mi leche, come, come chiquito… como te gusta

-Papito, sigue bombeando. No pares… me encanta tragar tu leche, papito… Me encantas..Que rica verga tienes mi amor.

No dejé de sorber su leche, hasta que su verga disminuyó de tamaño.  Benito retrocedió, y me dijo..

-Nos van a cachar… Tengo que salir. Te espero afuera chiquito.. Espero que te haya gustado el postre.

-Claro papito… Quisiera estar mamandote toda la noche, pero tienes razón. Hay que tener cuidado.

Por supuesto que la borrachera se me borró y solamente podía pensar en ese momento en que me había comido la mejor verga de la empresa. La vergota de Benito, el macho más deseado por todas las mujeres.

Cuando abordé la SUV, Benito no accionó el portón desde su caseta. En vez de eso, vino directamente y me pidió bajar el cristal del copiloto:

-Chiquito, te quisiera dejar aquí conmigo para que me sigas mamando. Prométeme que a la siguiente vez vamos a un hotel para darte una buena culeada . Te la ganaste… Mamas mejor que cualquiera de mis viejas.

-Benote….ni hablar. Mi culo necesita esa vergota urgentemente.

-Ja, ja, ja… Adelante, jefe… A la orden. Que sueñes con lo que más te guste…

-Desde hoy, lo que más me gusta es lo que traes colgando…

 

 

 

 

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2 comments

  1. Que linda mamada y vaya ración de leche que te dieron. Espero la 2ª parte donde te darán una buena culeada….Yo también me quedé muy excitado, como tu mauricio25, lástima…¿verdad?.

     

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