Relatos entre hombre y mujer. Sexo heterosexual

Como me convertí en un esclavo

Hola soy de la provincia de Buenos Aires, republica Argentina tengo 24 años y quiero participar contando una parte de mi vida que les pueden interesar.

Desde pequeño he tenido una fuerte inclinación hacia los pies femeninos. En todos mis juegos trataba de saciar mi inclinación como podía con amigas o primas. Pero tuve que esperar hasta los 18 años para tener mi primera experiencia real.

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La confesión. Mi Gran Sueño.

Hola muy buenas, esto es más que una historia un sueño que bien podría funcionar si dispones a la leer la siguiente historia: Soy un chico de 28 años y todavía no desisto en pensar que puede haber un verdadero amor. El gran sueño sería poder conocerme a través de Internet con la que hablaría un par de veces lo suficiente como para tener una idea vaga de quien es y que interés en soñar tiene.

Después quedaríamos en un restaurante exótico en el que seguiríamos hablando con calma, y disfrutando de la cosa más bella que es conocerse. Entre tanto te miraré viéndote con ojos de deseo, pero con la paciencia porque sé que todo llegará. Tomaré tu mano y la acariciaré observando que tu deseo paciente es el mismo.

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Blanca y radiante

Me coloqué en uno de los bancos traseros de la iglesia, donde había ido como invitado a la boda de mi primo Luis. Esto me permitiría esfumarme en cuanto comenzara la celebración y todos estuvieran pendientes de los contrayentes, y esperar fuera la finalización del acto. Aprecio mucho a Luis, pero no soporto las ceremonias religiosas.

Un revuelo a la puerta del templo precedió a la entrada de la novia. Se formó la clásica comitiva y, a los acordes de la Marcha Nupcial de Mendelsohn, iniciaron su entrada. Al pasar por mi lado, y a pesar del velo blanco que cubría sus facciones, pude reconocer el rostro de Alicia. Estaba preciosa con su vestido de novia. Blanca y radiante, como en la letra de una antigua canción.

Con el cuerpo helado por el estupor, pasó por mi mente en un segundo la película de mi historia con ella, tan sólo hacía dos noches…

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La bañera del viaje de estudios

Antes de comenzar mi relato quiero decir que he cambiado mi nombre y el de las personas de esta historia para guardar la intimidad.

Me llamo kinim y cuando ocurrió esto yo tenía 20 años, mido 1.90 y gracias al deporte me mantengo muy en forma, peso 93 kilos. Nos fuimos varias clases de la universidad de viaje de estudios a Roma. El viaje fue normal y llegó la hora del reparto de habitaciones. Mi habitación era sencilla, pero lo que más llamaba la atención era la gran bañera que tenía el cuarto de baño.

Nos tocaba ir de visitas así que dos muy buenas amigas mías Sara y Vane con las que nunca había tenido más que amistad y no quería estropearlo, llamaron a la puerta de mi habitación para avisarme de que nos íbamos.

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Mi amigo Paco

Pensé que había tenido ya buenos acostones en mi vida. Ahhh qué equivocada estaba. Sin nada qué hacer, una noche entré a un chat. Estaba aburrida y me iba a salir, hasta que me mandaron un privado. Me pareció de una persona interesante y platicamos. Intercambiamos fotografías y él me encantó. Aunque me desilusioné un poco cuando me dijo que era de Guadalajara, esto se me quitó cuando dijo que el siguiente fin de semana vendría a México. Preguntó si podíamos vernos ¿y adivinen qué contesté? Quedamos en darnos un beso apasionado en cuanto nos viéramos, antes de cruzar palabra. Allí decidiríamos si había química o no.

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