Ana la compañera de mi hija

Me llamo Joel, tengo 45 años y tengo una hija llamada Julia. Mi niña va al Instituto y raro es el dí­a que no trae a una amiga a casa a jugar al ordenador o hacer deberes. Nunca habí­a prestado atención a sus amigas, pero una de las veces trajo a casa a una chica llamada Ana que me hizo fijarme en ella de lo buena que estaba. La chavala, de su edad, era preciosa de cara, con un pelo moreno largo que llamaba la atención y un cuerpo diez. Recuerdo que la primera vez que la vi me puse a cien.

La chica vestí­a un top marrón que marcaba sus pechos y una falda vaquera que ajustada le hací­a resaltar su culo. La estuve mirando de reojo toda la tarde, imaginándome que se ocultarí­a bajo sus ropas, mientras ellas estudiaban con el ordenador, y yo estaba en el salón con mi esposa viendo la tele.

Por la noche mi hija me pidió que si se podía quedar Ana a dormir y yo le dije que no había problema pero mi esposa me infirió diciendo que al día siguiente había instituto. Tras una larga negociación  Juia la convenció. luego mi esposa dijo que ella tenía guardia y que me quedaría solo con ellas, yo le repetí que no había problema. Mi hija me dió un abrazo y se marchó al despacho a decírselo a Ana.

Mi esposa al poco tiempo se marchó al hospital quedandome solo con las dos chicas. Me quedé dormido y al despertarme me encontré a las dos chicas bailando en el despacho. me levanté y me acerqué al despacho. Cuando vi a mi hija, y sobretodo a Ana, saltando haciendo que chocaran sus pechos y su ropa volará mostrando su ombligo y parte de sus piernas me quedé en estado de shock. Ella cuando notaron mi presencia pararon pero al momento mi hija me invitó a bailar con ella. Entré en el despacho y comencé a bailar con ella agarrandola de la mano, luego agarré Ana de la mano y también bailé con ella.

Cuando acabó la canción les dije que porque no nos íbamos al salón allí la acústica era mejor, la sala era más grande y además no molestamos al vecino con el cual limitamos por la pared con su dormitorio, ambas asistieron con la cabeza, antes de abandonar el despacho mi hija me pidió que le hiciera los gráficos del trabajo que estaban haciendo para el instituto. Los tres nos fuimos al salón y seguí bailando con las dos chicas, bueno si lo que yo hacía se podía llamar bailar. Julia se marchó del salón y me quedé bailando con Ana, la chica se movía como una diosa sensual insinuando  verticalmente lo que yo le quería hacer horizontalmente,

    ¿Sabe bailar salsa?.- me preguntó

    No.- respondí.

Ella me tomó de la mano y la puso en su cintura luego la otra manos la puse elevada posando su suave mano sobre la mía, adelantó su pierna metiendola entre la mía, y acercó su cuerpo al mío. me llegó su fragancia, olía a juventud, a deseo, a pecado… era un olor dulce, divina juventud.

Tras un  rato bailando con Ana apareció Julia con tres botellines de cruzcampo.

    ¿Puedo?, me preguntó mirándome fijamente, en cualquier otro momento le hubiera dicho que no pero es que toda mi cordura al igual que mi sangre estaba en medio de mis pantalones y asentí con la cabeza.

Una se la dió a Ana, otra a mí y otra se la empezó a beber ella.

Tras un rato bailando y cerca de tres botellines bebidos me senté en el sillón mientras que ambas amigas seguían bailando balanceando sus cuerpos jóvenes. Ana tomaba a mi hija de la cintura y mi hija la tomaba a ella juntando frente con frente y metiendo la pierna de una en medio de las piernas de la otra. Quizás algo normal entre amigas pero yo sentado viendo ese espectáculo me estaba poniendo cachondo por lo que me levanté del sillón y me fui al despacho sentándome en la silla que estaba delante del ordenador donde la mesa taparía mi erección y podría bajarla, la dos amigas se quedaron en el salón bailando mientras que yo realizaba los gráficos del trabajo.

Al rato llamaron a la puerta del despacho, cuando se abrió apareció la cara angelical de Ana.

    Julia se ha dormido en el sofá. abriendo la puerta un poco más pude ver a mi hija tirada en el sofá totalmente dormida. Me levanté y la cogí en brazos y la llevé a su cama dejándola dormida vestida con su ropa y apestando a cerveza, menos mal que su madre no se iba a enterar ya que hasta el mediodía no llegaría. Cuando salí de la habitación volviendo al despacho me encontré a Ana sentada en la silla mirando el ordenador. Me acerqué y vi que estaba mirando las gráficas que les había hecho.

    Están muy bien.- dijo ella levantándose de la silla del ordenador.

    Gracias.- dije yo sentándome en la silla.

    ¿ Me puedes enseñar a hacerla?.-

    Claro.- le respondí.

Los sillones que estaban en el despacho eran muy pesados para moverlos y no había sillas cerca así que Anna se quedó de pie.

Empecé a explicarle cómo se hacían, y la pobre chica se agachaba o se apoyaba en la mesa de forma incómoda así que me levanté para que ella se sentara pero ella no quería permitir que me levantara así que llegamos a un término medio. Ella se sentó sobre mi pierna derecha.

Sentada en mi pierna ella pasó su brazo por detrás mio y yo la cogí de la cintura. Le estuve explicando y ella  miraba a la pantalla y de vez en cuando me miraba a los ojos, yo miraba la pantalla, la miraba a la cara, sus ojos, sus labios carnoso y más de una vez y de dos miraba la raja que hacía su camiseta enseñando sus pechos o la longitud de su falda.

Una vez explicada la teoría le dije que ella hiciera una, quise levantarme pero ella giró un poco el cuerpo posando su culo cerca de polla y comenzó teclear en el ordenador. yo estaba detrás con las manos apoyadas en la mesa cuando ella se estiró para coger el ratón, su pecho cayó sobre mi mano, fue un segundo pero suficiente para que mi polla que estaba ya empalmada se terminará de empalmar y que en mi cabeza empezara a sonar una palabra. FOLLATELA!  

No sé si fue sin querer o queriendo pero la verdad es que no me importaba. Mi mujer no veía hasta mañana, mi hija estaba tan borracha que no se iba a despertar y tenía a una joven sobre mi pierna que estaba de muy buen ver así que comencé a intimar con ella.

–Eres una chica muy bella, lo sabes?- le dije, ella me vió y me dijo

-y usted don Joel es un hombre muy guapo y lindo!- me dijo.

    Seguro que tienes novio, verdad?- le dije

    Pues la verdad es que no.

    Eso no puede ser – la tomé de la cintura más fuerte apretándola contra mi cuerpo y mi otra mano empezó a acariciar su cara empezando por apartarle su pelo de su cara.- sobretodo con esos ojos, esa nariz y esos labios tan lindos.

Ella me miraba directamente pidiéndome con su  mirada que la besara, entonces tomándole de la barbilla con mi mano la acerqué hacia mi y tomándola por la cintura la bese, en los labios, por unos segundos, ella aceptó mi beso, y volví a besarla. Nuestras lenguas entraron en acción, fue un beso muy caliente.

La tomé de la cintura más fuertes y mis manos pusieron su piernas encima de las mías y empecé a acariciarlas subiendo su falda vaquera y descubriendo descaradamente sus nalgas, eran bien duras y bien formadas. Ella seguía respondiendo mis besos y no puso objeción alguna por tocarle sus trasero.

Metí mi mano dentro de su falda y arrastré su tanga por su piernas hasta llegar a sus pies, el cual cayó al suelo,  comencé a cariciar su culo, un culo precioso. luego besé sus pechos sobre la prenda y cuando creí­ oportuno le subi su top marrón dejándome ver su sostén, solté su sostén. Le quité los corchetes y aparecieron sus pechos. Sus pechos parecieron no notar que el sostén no estaba, pues seguían allí, redondos firmes y grandes eran blanquecinos con una aureola rosada. Dejé de besar su boca para meter mi cabeza en sus pechos. Chupé con ansia sus pechos hasta derretirme de placer mientras acariciaba su cuerpo tierno. Notaba como sus manos intentaban desnudarme así que empecé a desabrochar los botones de mi camisa. Sus suaves manos acariciaban mi pecho, jugaba con los pelo de mi pecho, yo mientras degustaba de sus pechos. Ana empezó a buscar mi polla y bajó la mano por mi barriga encontrados mi pantalón yo abrí el pantalón y ella con el paso de su mano en mi entrepierna abrió la cremallera, tomando con su mano mi polla  yo comencé a agarrarle los pechos y a chuparle los pezones hasta tener toda una teta suya en mi boca. Con la otra mano no dejaba de tocarle la otra. Mientras, ella se había apoderado de mi polla y se dedicaba a hacerme una paja con sus delicadas manos. Yo tenía la polla muy dura y los huevos muy cargados así que paré y le hice levantarse, fui a quitarme el pantalón pero ella me paró. Ella me terminó de bajar los pantalones y comenzó a chuparla. La chupa muy bien la hija de puta, lamia la cabeza de mi pene, luego se la metía entera, luego la sacaba y me lamia el glande e incluso pasaba su lengua lamiendo desde la base hasta el glande, la chica sabía hacer buenas mamadas de seguro que no era la primera que hacía.

No pude más y la tumbé sobre la mesa del despacho.Le quite su falda vaquera y nos besamos muchas veces de manera muy apasionada y muy lentamente empecé a acariciar de pie a cabeza, le bese su cuello muy suavemente, fui bajando lentamente a sus senos, y aún más abajo hasta sus entrepiernas, jamás había tenido tan cerca un coñito tan lindo, tan suave, tan limpio y tan excitante, no soporte mas y clave mi lengua hasta lo más profundo que pude de su virginal coño y empecé a sentir como fluían por mis mejillas todos esos jugos vaginales que brotaban desde lo más profundo de su abertura, escuchaba como música aquellos hermosos gemidos, un gemido que le producía mi incansable lengua al rozar sus rosados labios vaginales y su pequeño clítoris…
Era el momento ideal de la embestida, me preparé mi herramienta para su  estrecho coñito muy lentamente me incorporé, ella yacía de espaldas sobre sobre la mesa, le hice levantarse y tumbarse sobre la alfombra del despacho con la piernas totalmente abiertas, ofreciéndome a plenitud lo más puro de su ser … su virginidad, con mi verga lista comencé a acariciar su entrepiernas y cada vez que la pasaba por su rajita sin pelos, notaba como se estremecía todo su cuerpo, indicándose el momento justo para la penetración, poco a poco fui colocando mi palo entre sus piernas sin dejar de besar su boca y mirarle a la cara, esa cara de placer que me ponía la muy puta, sentí como poco a poco, milímetro a milímetro avanzaba mi verga por su canal extremadamente lubricado, por todos sus jugos naturales, la sensación era indescriptible, el placer inexplicable, con su coñito bañado en su propio jugo, la suavidad de sus paredes, la estrechez de su interior, y el dulce sonido que producían para mis oídos sus gemidos, así fui avanzando hasta lograr que toda mi polla estuviera dentro, cada uno de mis 20 centímetros de palo. Así fue pasando el tiempo ya no había marcha atrás, hace rato que mi verga se paseaba, entrando y saliendo sin mayor problema de su coño… Sus gemidos dejaron de ser leves para convertirse en gritos de placer con cada uno de los orgasmos que iba alcanzando… hasta que llegó mi momento máximo, quise explotar dentro de ella, pero no estábamos usando ningún tipo de protección, así que saque mi palo y lo apunte a su cara, ella instintivamente y sin dudarlo se metió casi en su totalidad mi enorme polla en la boca y con un ritmo desbocado empezó a chupármela y casi inmediatamente empezaron a salir chorros de semen de mi verga, hasta llenar toda su boca al punto que corría por sus mejillas y goteaba en su pecho…. La verdad fue una experiencia increíble, hay que sentirla para poder conocerla porque no existen palabras para describirla… Ana hizo más visitas a mi casa pero ninguna tan apoteósica como esa.

Me gusta / No me gusta

amistades prohibidas

Amantes, amigos. Como sea, desde la última vez que habíamos dado rienda a nuestro amor habían transcurrido más de 6 meses.

Los deberes de cada cual en su hogar y trabajo lo hacían difícil. La ocasión por fin llegó, después de varios meses de no vernos al fin terminaban y cumpliríamos nuestro reprimido deseo de estar juntos y complacernos en todos nuestros deseos. Hablados y comentados, soñados y transmitidos. El momento había llegado.

Read more

Me gusta / No me gusta

El encargado del edificio

Mi nombre es Candela tengo mis adorables 27 años, vivo en una zona residencial de Buenos Aires, soy casada, contadora pública de profesión, recibida en la universidad de Buenos Aires, hace ya cuatro años y trabajo en una compañía donde pude desarrollar mi especialidad cosa que me fascina. A pesar que las descripciones personales las detesto, debo decir que soy bastante atractiva…

Read more

Me gusta / No me gusta

La Chica de la Televisión

Por alguna extaña razón ese día llegué temprano al aeropuerto, tenía un vuelo que abordar desde Guadalajara hasta Cancún, 10 días de trabajo me esperaban, y es que desde que conseguí la promoción en la empresa donde trabajo los viajes son constantes, no me quejo, me gusta mi trabajo, y sé que para lograr la independencia debo empezar desde abajo y crecer por méritos y esfuerzo.

Acababa de documentar mi equipaje, me despedía de mi novia antes de pasar a las salas de abordaje y tomar mi avión de pronto un alboroto se dejó escuchar, viramos para tratar de encontrar la razón del bullicio pero no vimos mas que una masa de personas con sus celulares en alto tomando fotografías.

– debe ser alguen famoso – me dijo mi novia

– supongo – respondí riendo.

Me despedí nuevamente y subí a la sala de abordar, tenía algo de tiempo así que antes de subir al avión pasé a un pequeño restaurant a tomar algo para pasar el rato, revisé mi móvil pues aún recibía textos de mi novia; “recurdas el bullicio de hace un momento, pues quien estaba era… “, reí conocía a esa chica, bueno por lo menos había visto su programa de televisión un par de veces, sin duda su presencia era un muy buen motivo para que la gente se alocara.

Seguí con los textos triviales por uno minutos mas con mi novia hasta que llegó mi hora de abordar, subí al avión sin mayor contratiempo, busque mi asiento y me acomodé, me coloqué mis audifonos para escuchar a Linkin Park y cerré los ojos por un momento, una extraña cábala que tengo previa antes cada vuelo.

Read more

Me gusta / No me gusta