Haciéndolo con una sucubo

Esta historia comienza una tarde en la playa allá por el mes de septiembre me marché solo a pensar en mis cosas, para esa fecha la playa está desierta y hace buen tiempo así que me fui. Estuve  bañándome y disfrutando del día cuando me di cuenta que estaba bajando por el camino de madera “ La Súcubo”.   La Súcubo,por si no lo saben un súcubo es un demonio que toma la forma de una mujer atractiva para seducir a los varones, introduciéndose en sus sueños y fantasías, Esta súcubo es una mujer que vive en los apartamentos bajos de mi urbanización, viuda de unos 50 años pero con un cuerpo de una chica de 30 años, pechos, operados por supuestos, totalmente redondos y erectos, un trasero, también operado, en el cual se podía romper nueces, solía estar todo el año y siempre la veías acompañada de chicos jóvenes pero nunca la veía más de dos veces con el mismo.

Me quedé mirándola fijamente lucía un bikini de leopardo que marcaba sus pezones, no solo la forma sino también el color. Cuando estuvo a mi altura la saludé y ella me respondió. Me pasé el resto de día mirándola de forma muy descarada y más cuando se quitó la parte de arriba del bikini y dejó al aire su dos pechos.  Más de una vez ella miraba alrededor y yo apartaba la vista. la veía como ella se bañaba saliendo con el bañador totalmente húmedo chorreando por las piernas.

Llegó la hora de comer y la súcubo recogió sus cosas, su bolsa de playa y su toalla, caminaba hacía su casa con algo le pinchó el pie porque soltó las cosas que llevaba y se estuvo mirando el pie, luego comenzó a caminar con dificultad, cuando llegó a mi altura me miró fijamente y me dijo

-¿Puedes ayudarme?, es que creo que me he clavado una concha o algo.

-Claro.

-Toma mis cosas, y llevarlas a la casa número 47, mi casa es que con el pie así me cuesta caminar.

Caminé hasta su casa deje sus cosas en el patio. Me disponía irme cuando me pidió que cogiera algodón y alcohol del botiquín para curar le el pie, ella se sentó. Entre en su casa y fui a donde ella me indicó que estaba el botiquín, y lo cogí.

En el jardín en una silla se había sentado ella, yo me senté en otra silla delante de ella. puso su pie sobre mi pierna. el corte era en el dedo gordo.

Comencé a curarla pero no veía bien la herida así que que para que viera la herida ella me pidió que abriera las piernas. Abrí las piernas y puso su pie en la silla y comencé a curarle la herida, era un corto poco profundo. Yo curaba la herida pero los ojos muchas veces se iba hacia arriba recorriendo su cuerpo desde sus pies, con unas uñas bien pintadas subiendo por sus piernas hasta sus muslos muy bien tonificados, mi miraba seguía subiendo por su cuerpo hasta su cintura, ella estaba mirando el móvil y no se daba cuenta del marcaje que le estaba haciendo, me quedé mirando fijamente a sus pechos, no me hacía tener rayos x porque de tanto mirar lo pechos podía ver la forma de los pezones y areola de estos. Yo casi había terminado de curar cuando me dí cuenta que estaba empezando a tener una erección, gracias a Dios ella estaba mirando el móvil y no se había dado cuenta  aún. La sucubo dejó de mirar el movil, para mi desgracia y fijó su vista en mi polla.

-Veo que estas bien dotado.

-¿perdón?

-Que veo que estas bien dotado.- dijo ella mientras que tocaba mi polla con su pie.

-eh, si gracias.

-Seguro que a tu novia la tienes bien contenta.

-ehhh, si.

-¿tienes novia?

-No.- respondí mientras ella bajaba su pie de la silla.

-No me puedo creer que un chico tan guapo no tenga novia.- se acercaba a  mí.

– Además con este pollón- dijo  con su mano tocando mi polla.

-¿te parezco atractiva?- me preguntó mientras que metía su mano dentro de mi bañador.

-Si. mucho.

-¿Te gusta lo que te estoy haciendo?.-dijo mientras que me agarraba mi polla y le subía el pellejo de arriba a abajo.

-ummmm, si mucho

-¿Qué te parecen mis pechos?- seguía subiendo y bajando el pellejo de mi polla

-ummm, son muy hermosos.

-¿quieres verlos?

-Sí

-vale.- tiró del cordón de su bikini dejando que la parte de arriba de su bikini dejará al descubierto sus hermosos pechos.

-has visto, qué hermosos son.

-Sí- respondí mientras que ella se acariciaba el pecho derecho con una mano mientras que con la otra seguía agarrando mi polla y subiendo y bajando el pellejo de esta poniendola mas dura si podía..

-¿quieres tocarlos?

-Sí- respondí mirándolos fijamente.

-Ven déjame.- tomó mi mano derecha y la puso en su pecho izquierdo luego tomó mi mano izquierda y la puso en su pecho derecho. Sus pechos estaban duros y eran suaves.

– Así,… acariciarlos…. suavemente- me decía mientras entornaba los ojos y metía su otra mano dentro de mi bañador para acariciarme los huevos y se mordía los labios.

Tras un rato acariciando sus pechos y ella mi polla. Ella paró.

-Ven vamos para adentro.- tomándome de la mano entramos en su casa, pasando el salón, el baño donde cogí el botiquín y llegando a una habitación donde había una cama kingsize. Se puso delante mío y me dijo.

-Ven no seas tímido.- Tomó mis manos con las suyas y las puso en su trasero luego se acercó a mí. Comenzamos a besarnos, mientras ella me besaba y poco a poco acariciaba mi cintura haciendo que mi bañador se fuera deslizando por mis piernas, yo seguía con mis manos en su trasero, en su duro y bien formado trasero. Mi bañador cayó al suelo y ella paró de besarme para mirar mi polla, la estuvo observando desde arriba, pasó su dedo índice por la punta para extenderle todo el líquido que le salía, luego suavemente la bajaba el pellejo y más lentamente le subía el pellejo, extendiendo todo el líquido que de mi polla salía.

-mmmm, tiene buena pinta. Siéntate.

Me senté en la cama y ella se puso de rodilla frente a mí y comenzó a meterse mi polla en su boca. Baja y subía metiéndose más cantidad de polla dentro de su boca, me estaba causando gran excitación, seguía metiéndose mi polla dentro de su boca y luego la sacaba, estaba en la gloria. Ella sabía cómo comer pollas y en este momento me la estaba comiendo  mí.

-No vayas a correrte, que yo quiero meterme esta polla en mi coño.

-Nooooo Mmmm

Mi polla estaba totalmente húmeda cuando ella se puso de pie y quitándose la parte de abajo de su bikini, mostrando su peludo totalmente depilado, algo que me excitó no sabes de qué manera. S tocaba con las manos acariciando su cuerpo.

-¿ te gusta lo que ves?. me preguntó ella mientras acariciaba su cuerpo.

-si. Le dije asintiendo con la cabeza.

-Ven comelé los pechos a tu mamacita.

No lo pensé ni un momento y me metí uno de sus pechos dentro de mi boca, saboreando los restos de la crema bronceadora que aún quedaba pero no importaba esos pechos merecían cualquier cosa eran sabrosos.

-así le gusta a tu mamacita, cómetelo todo chupa, chupa.

No paraba de chupar y lamer esos pechos, no paré hasta que ella me lo pidió.

Hizo que me tumbara y comiendome la boca con un mano dirigió mi polla a su coño. Poco a poco fue bajando su cuerpo y poco a poco mi polla entraba en su coño, tomó mis manos y las puso sobre su trasero, hasta que estuvo dentro de ella toda mi polla, que fue cuando soltó un suspiro. Tras ello empezó a acelerar el ritmo, se sacaba y se metía cada vez más rápido mi polla de su coño, ella tomó mis manos y las puso sobre sus pechos mientras gritaba de placer cada vez más fuerte creía que se estaba haciendo daño pero ese dolor le hacía que tuviera más y más placer y que gritara más mientras me cabalgaba.

-creo que voy a correrme. le dije

-No mi amor, todavía no.- dijo parándose en seco.

-ponte arriba y dame lo más fuerte que puedas. me pidió.

Me puse encima suyo y le metí mi polla en su rasurado coño. empecé a aumentar el ritmo una vez que estaba dentro la polla comencé a aumentar la velocidad, ella no paraba de gritarme que quería más fuerte, yo seguía aumentando el ritmo pero para ella nunca era lo suficientemente rápido. Estaba cansado y opté por darle embestidas fuertes, cosa que le gustó porque tuvo un gran orgasmo allí mismo y al poco tiempo me corrí, fui a sacarla pero ella me dijo que la dejará dentro. “ quiero sentir tu leche dentro”.

 

Pasé varios días más allí pero no la volví a ver en la playa, y su casa estaba cerrada, y al poco sé que la vendieron. Siempre me quedará el recuerdo que me follé a una Sucubo y sobrevivi.

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Una Fiesta

Mi nombre es Jenny y esta historia me pasó la pasada semana.

Fui a una fiesta en casa de una amiga del instituto. En la fiesta había un montón de gente, algunas compañeros/as de la clase, otras de otra clase y amigos de amigos. Yo estuve bebiendo con mi amigas toda la noche. A mitad de esta me empecé a encontrar mal y mi amiga, la dueña del piso me dijo que me acostara en su cama  a descansar. Entré en el cuarto que estaba alejado del salón donde estaba concentrada la gente y me quite mi pantalón y mi sujetador para estar más cómoda y me tumbé a dormir.

No se cuanto tiempo estuve dormida pero al rato noté que la puerta se había abierto y se había cerrado, supuse que era mi amiga, escuché entre sueños que se la persona que había entrado se estaba desnudando porque escuché la ropa caer y se tumbó a mi lado. De repente noté que una de sus manos se posaba sobre uno de mis pechos, mi amiga solía abrazarme mientras dormía a si que no le di importancia, pero de repente empezó a acariciar mi pecho consiguiendolo y masajeandolo, me iba a dar la la vuelta pero la cosa empezó a gustarme, nunca había tenido una experiencia con otra chica y la verdad que siempre me había dado morbo.Esa mano me estaba acariciando los pechos y con el dedo pulgar me estaba tocando el pezón, mi conchita se estaba mojando de la excitación, Esa mano bajó hasta debajo de mis bragas y metió sus dedos bajo mis bragas. Lo movía dentro tocando mi clítoris. De repente en mi culo noté un bulto, mi acompañante no era mujer sino un chico, debía ser el novio de mi amiga que pensaría que era su novia, iba a darme la vuelta pero… me estaba gustando lo que me estaba haciendo y lo dejé estar. Mi acompañante, me quitó las braguitas, me puso boca arriba, se puso a los pies de la cama y comenzó a comerme mi coñito. Mi cuerpo se estremecía, con su lengua, cuando rozaba mi clítoris.

Yo seguía dormida controlando mis espasmos. Su lengua era larga y gruesa, sabía como utilizarla para encontrar los sitios placenteros. Estaba a punto de llegar al orgasmo, cuando paró,  se quitó del todo la ropa, y luego se tumbó encima de mí;  comenzó a pasar su polla por mis labios sin meterle, algo que estaba deseando. poco a poco fue metiendo su polla en coño  sin dificultad, y entonces me folló muy deprisa durante unos minutos. Yo estaba temblorosa, él seguía follándome con su verga.

Él seguía follando cuando tuve mi segundo orgasmo de placer, él sacó su verga de mí,  se corrió en mi cara, notando su chorro caliente por mi cara,  por mi boca y por mi pelo. Al poco rato me subió las bragas, se vistió y dándome con una klinex en la cara me limpio el rostro y luego se marchó de la habitación.

 

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CLAUDIA LA EX DE MI AMIGO

Hola hace rato no escribía pero he vuelto

Soy Pepe un hombre normal con una verga normal y una vida normal, les voy a contar algo que me paso hace unos años con la ex de un amigo

Me encontraba haciendo unas vueltas en una empresa de servicios públicos donde las colas son eternas, después de mas de una hora en la fila me llaman del otro lado de la ventanilla, me acerco y o sorpresa es Claudia la ex de un amigo que resulta ser la supervisora, hola Pepe como vas? Bien y tu? Bien trabajando duro, que bien yo tratando de resolver este problema pero llevo mas de una hora y nada. Muestra me dijo y me hizo seguir a su oficina, hay estaba Claudia detrás del escritorio, es una mujer con unas tetas divinas grandes aunque nunca las vi en vivo, se veían muy provocativas (siempre me han gustado las mujeres con buenas tetas) en un momento agarro los papeles y soluciono el problema no demoro nada, se levanto de su silla para sacar una copia y me dejo contemplar su cuerpo en todo su esplendor, llevaba un pantalón blanco ajustado y una blusa que le resaltaba ese par de melones, me quede boquiabierto, ella volteo a mirarme y se río, que me ves? Lo buena que estas, se río mas y me dijo bobo, listo ya solucionado, como te agradezco? Tranquilo para eso son los amigos, bueno pero lo menos que puedo hacer es llevarte a tu casa, a que horas sales? A las 6 ya casi, listo te espero y te llevo. No hace falta pepe, insisto te espero, OK como quieras, se alisto y salimos juntos, nos subimos al auto, le pregunto que hay de tu vida? Desde que terminaste con el flaco no sabia de ti, nada trabajar duro, me refugie en el trabajo para olvidar todo, pero no quiero hablar de eso,

pare en un restaurante para tomar algo y poder hablar mas tranquilos, nos sentamos pedimos unos pasabocas y unos tragos, empezamos a hablar de todo y paso el tiempo nos tomamos mas de una botella de trago ya prendidos me dijo que quería ir a bailar que hacia mucho tiempo que no salía, de inmediato salimos para una disco privada bastante oscura, nos sentamos y empezó la rumba trago va, trago viene , muy animados bailando, nunca había bailado con ella y no lo hacia mal, sonó música suave y ella se pego, sentí ese par de tetas y de una se me paro la verga, se la recosté sin miedo y ella se pego mas, puso su boca junto a mi cuello yo le sentía el aliento que rica estaba Claudita, cuando menos pensé estábamos como locos besándonos en el medio de la pista, le agarre las tetas que cosa maravillosa, baje la mano le agarre el culo y la recosté contra mi verga ella la estregaba contra su chochita y en un momento la tome de la mano pague la cuenta y salimos de una para un motel, entramos y desesperados nos desnudamos comencé a besarle ese par de tetas, las chupaba los pezones se pusieron duros que par de tetas tan divinas grandes firmes y un pezón oscuro que delicia, comencé a besarla toda bajando por su vientre y llegué a la chochita estaba mojadita y sin perder tiempo de enterré en medio de su cuquita le lamia el clítoris, se lo chupaba, ella se contorsionaba como una hembra en celo, que chocha tan rica, le metí un dedo y seguí chupando ella me agarro la cabeza y la empujaba hacia adentro, le metí otro dedo mientras le chupaba, ella gemía baje mi lengua recorriendo toda su chocha hasta el culito le metí la lengua en su culo ella dio un salto y dio un gemido que mas parecía un grito de placer, se puso a mil le seguí lamiendo el hoyito del culo lo llene de saliva y le metí un dedo en ese culo delicioso (otra de las cosas que mas me gusta) al tiempo le tenia dos dedos en su chocha y otro en el culo, ella bufaba de placer, que rico Pepe, mas, mas, no

pares, seguí hasta que le saque los dedos me acosté y ella de inmediato se mando sobre mi verga a mamar como desesperada la gire y empezamos un 69 de película, le volví a meter el dedo en el culo para dilatarlo porque ese culo me lo comía hoy, después de un rato ella misma se levanto y se sentó sobre mi verga cabalgaba como desesperada que culiada nos estábamos dando, las tetas saltaban y yo feliz se las chupaba Claudia estaba como loca poseída, movía ese culo de una forma indescriptible, se vino pero no paro siguió saltando se volvió a venir se dejo caer cansada yo le abrí las pierna las puse sobre mis hombros se la mande hasta el fondo, le di como desesperado ella gritaba, mas, mas, se vino no se cuantas veces, le dije que si me podía venir adentro y me dijo que mejor no, que si ya me venia le dije que si lo saque y ella comenzó a pajearme le dije que con la boca ella me dijo que nunca se le habían venido en la boca, le dije que lo mamara que le iba a llenar la boca de leche, me miro raro pero obedeció comenzó a mamar cuando sintió que me venia intento sacarla de la boca pero le agarre la cabeza y me le vine en la boca no se la saque le chorreaba semen por los lados pero seguí culiandole la boca, se lo saque y nos recostamos me dijo como eres de malo te viniste en la boca, te lo dije que te iba a llenar de leche la boca, me reí ella me dijo que el flaco siempre quiso venirse en la boca pero ella no lo dejo, eso era el flaco con migo es otra cosa y me reí de nuevo, comencé a acariciarle la espalda y llegue hasta el culito le sobe el culito con un dedo ella comenzó a respirar mas fuerte, te gusta? Me dijo es raro nunca me chuparon el culo y mucho menos meterme un dedo pero tu me arrechas y me haces sentir cosas que nunca había sentido, la verga empezó a pararse de nuevo ella lo vio lo agarro comenzó a jugar con ella mientras yo le metía el dedo en el culo, bajo a mamar de nuevo estaba lleno de leche pero no le importo mamaba y mamaba cuando se puso duro la agarre y le dije ponte en cuatro, ella me miro seria y le dije mas duro en cuatro te dije, se acomodo en cuatro le metí la lengua en el culo para mojarlo bien, le acomode la verga en el culo ella me dijo, ojo que me duele, le dije como sabes ya te lo metieron? No pero me han dicho, tranquila relájate y le metí suavecito la cabeza entro apretadita ella dijo ay le dije que pasa? Te duele? No pero es raro, bueno seguí metiéndole la verga en ese culo virgen y empezó a moverse poco a poco yo le empecé a dar y al rato ya le daba mas duro ella empezó a gritar como loca que rico culeame mas mas culeame, le di un buen rato se vino como diez veces hasta que me vine y caímos los dos cansados sin sacárselo del culo.

Que rica culiada me has dado me dijo, alguna ves me imagine culiando con tigo pero era la mujer de flaco y te veía muy serio, a mi también me gustabas mucho pero lo mismo eras la mujer de mi amigo aunque eso no impedía mirar ese par de tetas tan ricas y ese culo, pero ahora ya no hay problema, no claro que no bueno cuando quieras nos volvemos a encontrar para pasarla rico, claro mi amor me dijo, cuando quieras me culeas que rico sentir esa verga en mi culo nunca me sentí tan rico aquí me tienes cuando quieras

Así termino mi encuentro con la ex de mi amigo nos vimos varias veces mas pero eso se los cuento después, espero le haya gustado

 

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Los canis se fuerón con el rabo entre las patas

Esta historia comienza cuando mi colega Alejandro y yo nos fuimos a un tarde a la feria de Alcalá. Estábamos tomando una cerveza en una de las casetas cuando aparecen unos canis con sus novias y empiezan a liarla a gritos y a voces en la caseta, parecían dueños y señores del cortijo echando una cara a todo el personal de la barra; con ellos había dos chavalas de la misma edad que ellos, luego me enteraría que eran sus novias, una rubia y otra morena estaban de buen ver, delgaditas, con pantalones vaqueros cortos que dejaban ver mas culo que tapar y unos top negros y blancos que dejaba ver sus enorme escote. Los muchachos canis con pendientes en oreja, nariz y boca y tatuajes desde el cuello hasta las piernas que se le veía en su calzonas.
Los chicos empezaron a beber, más de los que podían y mira que ya iban medio borrachuzos cuando llegaron pues en la barra se estaban poniendo puos. el más alto estaba dando un sobeteo a la chica que estaba empezando a encontrarse incómoda y le decía que parara de beber a lo que él le decía que se callara de muy malo modos, parece que se tranquilizaron un poco y seguimos el resto de gente a disfrutar de la tarde.
Al rato volvieron a la carga y empezó a zarandear a la chica rubia, fue cuando me levanté y le dije que parara, el tío y su amigo me echaron cojones pero mi colega Alejandro puso paz al igual que la chica rubia pareja a su novio y la morena al suyo. El Cani más alto, novio de la chica rubia se enfado mucho con su novia por pararle y le dijo que se iba y que allí la dejaba, el otro chico también borracho hizo lo mismo con su novia la chica morena, “ahí os quedáis y se fueron las chicas tras ellos seguimos la fiesta más tranquilos.

A eso de las 4 de la mañana con una pea curiosa mi colega y yo decidimos irnos a casa, y cogiendo el coche nos fuimos. Alejandro iba conduciendo cuando en la carretera para Sevilla nos encontramos a la chica rubia y a la morena haciendo autostop. “Killo para para”, le dije.

Páramos y ellas nos pidieron que si las llevabamos a Sevilla, por supuesto ambos aceptamos, y se subieron detrás y tomamos dirección a Sevilla. En el coche estuve hablando con ellas, me reconocieron a mi y a mi colega del altercado de la caseta. Me contaron que por lo visto el colega cani y sus colega aún más cani se había ido a meterse unas rayas y las había dejado tirada. Antes de llegar a Sevilla paramos en una gasolinera Repsol para desayunar algo, ya que la pobre chica, Yoli, la morena se le quitara la mala cara y su amiga MariLuz también. Alejandro y yo fuimos a comprar un batido de chocolate y varios corazones de chocolate mientras que las chicas iban al baño, a Alejandro le entró ganas de ir al baño también y como picha española no mea sola yo fui con él. No daba pereza pedir la llave así que en una pared empezamos a mear cuando de una ventana escuchamos .
– ¿a qué no sabes que tengo ganas de hacer?
– ¿el qué?
– ¿echar un polvo?”
– ¿ Con cual?
– A mi me gusta Alejandro, es más serio.
– Jo pues a mi también me gusta aunque Simon tiene un polvo.
– Ha ha ha ha ha, me los follaba a los dos.
– Y yo también.

Eran las voces de Yoli y de Mariluz
Con las miradas Alejandro y yo me dijo todo que teníamos que actuar, y que se quería follar a Mariluz y yo iría a por Yoli. Escuchamos la puerta y nos fuimos rápidamente al coche a esperar.
Cuando llegaron las chicas les dimos los pasteles y el batido, nos estábamos relamiendo mirando a las chicas y lo que querían y queríamos hacer con ellas. Acabamos el desayuno y nos habíamos quedado con hambre, ¿quiereis algo más? Yoli dijo que si entonces le dije que me acompañara para ver que podía pedir, esa fue la excusa perfecta para separarla y atacar.

Yoli y yo fuimos a la gasolinera, mientras caminamos hablábamos , ellas eran por lo menos 8 años más pequeña que nosotros . Pasamos un rato sentados en un banco tomando un batido de vainilla que era el que más le gustaba luego decidimos ir al coche. Caminando en dirección al coche. En un momento, me paré, ella siguió caminando, me fijé en el coche, Alejandro y la chica rubia estaban dentro follando, miré a la chica morena se había adelantado y me puse fijar en su culito bien prieto, Estaba parado y la chica morena la cual al poco tiempo se dió cuenta de que su amiga estaba siendo penetrada por mi amigo se acercó a mí, se fijó en mi polla que estaba casi erecta, posó sus manos en mi paquete, cosa que me sorprendió y me dio morbo, en medio de una aparcamiento de una estación de servicio al raso una chica bien formada me estaba tocando la polla. Metió una de sus manos dentro de mi bragueta y comenzó a acariciar mi polla rodeándola con su mano, ella me miraba a los ojos y yo a ella “ ¿Te gusta?” me preguntó “ Me encanta” le respondí, “ Si te la sacas te la como” me dijo, miré a los lados y no vi a nadie, había suficiente oscuridad, así que abrí mi pantalón y bajé mis calzoncillos y dejé la polla al aire. Ella la miró luego mientras la acariciaba la empezó a examinar, su longitud, su grosor, su forma, su desviación, no perdía detalle de mi miembro. Comenzó a restregar mi polla por su cara dejando que el líquido que le salía a mi polla le humedeciera su rostro. Luego comenzó a metérsela en la boca, poco a poco saboreando cada palmao que entraba en su boca mientras que con una mano cogía mi polla con la otra acariciaba mis huevos, era una sensación magnífica, sabía cómo comer pollas pero ¿alguna vez le había metido una polla como Dios manda?.
MI excitación estaba en pleno auge y más cuando escuchaba a su amiga gritar de gusto por la polla de mi amigo, la levanté y le quité la ropa dejándola caer en el suelo junto a la furgonet blanca que estaba a nuestro lado luego con ella totalmente desnuda la subía mi polla, gracias a Dios ella pesaba la mitad que yo por lo que fue fácil, y la empecé a empujar contra la furgoneta y mi polla mientras que le besaba la boca, al momento dejé de besarle la boca para comerle sus pechos, ella gritaba de placer quizás más de la cuenta un poco exagerada pero me ayudaba a motivarme, estuve empujando la durante largo rato hasta que me corrí dentro de su coño, bajando la al suelo, “Simon, ¿has terminado?,¿ que tal si trasladamos la fiesta a otro lado y nos vamos? me dijo Alejandro que había presenciado como me follaba a la amiga de su acompañante me subí el pantalón y ella se puso su ropa y nos montamos en el coche las chicas y yo detrás y Alejandro delante y nos fuimos… lo que pasó después es otra historia que os contaré en otro momento.

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Mi cuñada es puta

Esta es la historia de cómo descubrí que mi cuñada, realmente la cuñada de mi mujer (la esposa de su hermano) era prostituta y cómo me aproveché de ello.

Mi cuñado Andrés, el hermano de mi mujer, es un hombre de 40 años, de aspecto normal, que se cuida haciendo deporte de vez en cuando, tiene un buen trabajo con un buen sueldo que le permite vivir una buena vida: piso en una buena urbanización,  un coche para él (un bmw serie 5) y uno para su mujer (vw golf), viajes por vacaciones varias veces al año, ropa de marca, etc…  no es millonario pero vive muy bien y le sobra dinero, es un poco pijo, aunque no tanto como su mujer. Está casado con Marta, que es una mujer de 38 años, alta, guapa, delgada, morena, con el pelo largo y rizado, y unas tetas magníficas. Es cierto que tras tener dos hijos, esas tetazas no son lo que eran, pero siguen siendo estupendas. Me he hecho infinidad de pajas pensando en sus tetas, y me corrido montones de veces en las tetas de mi mujer imaginando que eran las suyas.

Yo trabajo en una zona industrial de Madrid, en el extrarradio. Entro a trabajar a las 8 de la mañana y salgo a las 17. Uso mi vehículo propio para llegar al trabajo ya que me gusta ir volver lo más rápido posible y además mi trabajo está justo en la entrada del polígono por lo que evito los atascos que se suelen formar para entrar y salir todos los días. Esta zona industrial es bastante grande, también un poco triste porque no hay nada, sólo empresas, fábricas, etc… por lo que hasta para salir a tomar algo, hay que coger el coche.

Lo bueno que tienen este tipo de zonas al no haber viviendas, comercios, etc… es que es una zona ideal para ejercer el oficio más antiguo del mundo, por lo que hay decenas de prostitutas en los alrededores.

Yo no soy  cliente de prostitutas, ya que mi mujer es una cerda en la cama y me satisface todas mis necesidades, además ellas están en la parte final del polígono por lo que no suelo verlas en el trayecto que realizo habitualmente. Únicamente las veo cuando tengo que echar gasolina al coche en una gasolinera que hay en el otro lado del polígono. La verdad es que cuando hace buen tiempo me paso por las calles en las que están, ya que hay muchas que están en tetas y tanga, y te alegran la vista bastante. Aunque intento no hacerlo mucho para no caer en la tentación…

Vamos al tema.  Una día normal de mayo, eran ya las 17 y salí del trabajo y me monté en el coche. Puse la radio, arranqué y saltó la alarma de la gasolina.

–          Joder, tengo que echar gasolina otra vez, me cago en dios. Venga voy rápido a ver si no me como el atasco.

Total, que empecé a conducir a través del polígono. Empezaban a aparecer prostitutas que estaban esperando clientes. Algunos de los coches que tenía delante iban parando a su lado para preguntar precios y tontear un poco. Yo me iba fijando en esas hembras y había de todo, algunos orcos, que no sé cómo podían tener algún cliente, otras que estaban bien, la mayoría, y luego había auténticos pivones que podían estar en cualquier sitio haciendo lo que quisieran con quien quisieran…. pero ahí andaban.

A medida que me iba acercando al final del polígono, había mas chicas. En la calle principal había muchas, pero también por las calles perpendiculares.  En las calles paralelas más alejadas también había, pero ya era otro rollo: yonkis, travestis y algún marica.

Iba conduciendo y estaba a punto de llegar a la gasolinera, cuando mire a una de las calles perpendiculares, y a unos 100 metros, vi a una chica que me resultaba familiar. Frené un poco para mirar con más detalle, pero un coche que iba detrás me pitó y me dio un susto. –Ostias, dije- y me fui a la gasolinera.

Tras echar los 20 euros de rigor, sentía curiosidad por ver si conocía a la chica que me había llamado la atención. Así que arranqué, y salí de la gasolinera. Me dirigí a la calle principal y giré a la izquierda, justo en la calle donde la había visto. Me fui acercando despacio y con la mano apoyada en la cara para que no me reconociese, era un poco tontería porque yo ni estaba haciendo nada malo y seguro que no la conocería…

Cuando estaba llegando a su altura estaba hablando con un coche que había parado a su lado. Ella estaba en la acera apoyada en la ventanilla con el culo en pompa y la cabeza dentro del coche, supongo que intentando camelarse al cliente. Justo al ponerme en paralelo al coche parado me giré para ver su cara y me quedé totalmente flipado: ¡Era mi cuñada! ¡No me lo podía creer!. Afortunadamente estaba hablando y no se dio cuenta de que la vi.

No podía creerlo, no podía ser que mi cuñada fuera puta. La misma que no bebe agua del grifo, sólo embotellada, la que pone papeles en los bancos del parque para no mancharse el vestido y cosas así, resulta que se dedica ¡a comer pollas a desconocidos dentro de un coche! Como no me lo creía tenía que volver a comprobarlo, así que seguí por la calle, giré a la derecha y di la vuelta a la manzana. Cuando pasé a su altura estaba sola. Me tapé la cara con la mano, como cubriéndome del sol y la mire: ¡Era ella! Ella se quedó mirando hacia donde yo estaba. No sé si reconoció mi coche o a mí. No creo, es un coche muy común y no puso ninguna cara de sorpresa, pero no estaba seguro.

Seguí conduciendo, volví a girar a la derecha y aparque el coche en un lado de la calle. Estaba nerviosísimo y no sabía qué hacer.

–          ¿Voy y le digo algo? – pensé.

–          ¿y qué coño le voy a decir?Hola,¿ qué haces aquí?

Si le digo algo pueda que se ponga nerviosa por haberla descubierto y me amenace con decir que voy de putas. Puedo irme sin decir nada pero ¿y si me ha reconocido? Estaría en la misma situación, y cuando nos viésemos me diría algo.

Decidí cubrirme las espaldas y pensé que si le hacía fotografías allí y con algún cliente no podría ponerme en ningún apuro, ya que no es lo mismo tener pruebas que no tenerlas, y estaría en una posición dominante. Así que arranqué el coche, encendí el teléfono, lo puse en modo vídeo y me dirigí hacia donde estaba ella. Cuando giré hacia la calle donde estaba ella, me detuve a un lado. Justo un coche se estaba parando a su lado así que cogí el móvil y me puse a grabar. El sol le daba de cara así que no podía ver si había alguien dentro de mi coche. Le di al zoom lo bastante como para que la imagen fuera nítida y se le pudiera reconocer. Parece ser que hicieron el trato ya que se subió en el coche. Se quedaron allí mismo, lo único que hizo el hombre fue aparcar bien, salirse del coche y meterse por la puerta trasera.

Con esto ya tenía pruebas de que mi cuñada era una auténtica zorra. Se me estaba poniendo durísima pensando que se iba a follar a ese gordo dentro del coche. Decidí salir del coche y acercarme andando para ver si podía ver algo… y grabarlo. Miré hacia los lados, para ver si había alguna puta que me pudiera ver husmeando y montarme una escena. Vi a una, pero estaba a unos cien metros, por lo que no había problema. Crucé la calle dando un pequeño rodeo para que no me viesen desde el coche. Me acerqué por detrás , el hombre estaba en el asiento trasero, en la parte del conductor, así que me acerqué por el otro lado teniendo cuidado de que no me viesen.

Cuando me acerqué a la ventanilla, vi a mi cuñada agachada en el asiento con la cabecera sobre el hombre, que estaba sentado. Movía la cabeza de manera rítmica, por lo que deduje enseguida que se la estaba comiendo. Saqué el móvil, lo acerqué a la ventanilla y empecé a grabar. El hombre miraba hacia arriba y resoplaba, le tenía que estar haciendo un buen trabajo. Mientras le comía el rabo, el hombre le tocaba el culo y empezó subirle la falda, así que pude ver su culazo con el tanga puesto. El hombre apartó el tanga a un lado y empezó a tocarle el coño. Le metía un dedo despacio, y la zorra de mi cuñada movía el culo como buscando más. El hombre sacó el dedo y empezó a acariciar el ojete del culo, hacía pequeños movimientos circulares metiéndolo poco a poco. Desde el otro lado de la ventanilla podía ver perfectamente como le entraba el dedo en el culo. Yo estaba tan cachondo que estuve a punto de sacarme la polla y empezar a cascármela allí mismo. De repente, el hombre cogió de la cabeza a Marta y empezó a follarle la boca mientras le metía el dedo corazón hasta el fondo del  culo. Podía escuchar los gemidos del hombre desde fuera del coche mientras se corría en la boca de mi cuñada.

Decidí volver a mi coche antes de que me vieran. Paré la grabación del móvil y di un último vistazo dentro del coche. Pude ver cómo se estaba sacando el condón mientras mi cuñada se limpiaba la boca con un pañuelo. Parece ser que era cerda pero no tanto como para comérsela a un desconocido sin condón. Eso sí me pareció más propio de ella.

Me metí en mi coche. Estaba muy nervioso e infinitamente cachondo. En ese momento decidí que iba a follarme a mi cuñada allí mismo y en ese momento. Eso sí, sin pagar, que yo no pago por sexo y además tenía un video en el móvil que me iba a dar muchas alegrías.

Espere a que Marta se bajara del coche. Cuando el cliente se fue, arranqué el motor y me dirigí a su lugar de trabajo. Paré a su lado y bajé la ventanilla. Al verme se quedó en shock, me alegré, en ese momento supe que iba a hacer con ella lo que quisiera:

–          Hola Marta, ¡qué sorpresa! ¿qué haces por aquí? Ella estaba bloqueada y no me contestaba.

–          ¡Marta!¿estás bien?

–          Sí, sí, perdona, es que me he sorprendido al verte.

–          Sí, yo también, ¿qué haces aquí?

–          Esperando a alguien, ¿y tú?

La muy zorra sabía de sobra que le había visto bajar del coche del gordo e intentaba disimular e inventarse una excusa:

–          Yo trabajo aquí al lado y al ir a echar gasolina te he visto. ¿Y a quién esperas? Aquí sólo hay “señoritas de compañía” y te pueden confundir con una…

–          A una amiga, que me ha traído a una entrevista de trabajo y ahora viene a recogerme.

–          Si quieres te llevo yo y no tienes que esperar aquí…

–          Ehhh no hace falta, pero gracias de todas formas, ya está a punto de llegar.

–          Bueno, pues espero contigo hasta que llegue.

–          No hace falta, de verdad, no te molestes.

Al ver que no tenía salida, me dijo que vale, que se vendría conmigo. Dijo que iba a mandar un mensaje a su amiga para que no la recogiese.  A continuación, se subió al coche. La falda se le remango y dejaba ver el liguero. Joder, tenía la polla a punto de reventar. No aguanté más y le dije:

–          Te he visto bajar del coche de un hombre, ¿eres prostituta?

Ella, ofendida,  me dijo: ¡Pero que estás diciendo gilipollas! Le voy a decir a tu mujer que eres un putero asqueroso. Directamente saqué el móvil y le puse el video que había grabado. Su primera reacción fue intentar quitármelo, pero le agarré de la muñeca y no lo cogió. Después se puso a llorar:

–          Por favor, no se lo digas a nadie. Me han surgido problemas y necesito dinero.

–          ¿Qué problemas? Pero si tenéis dinero de sobra…

–          Ya, pero Andrés no lo sabe.

–          ¿Y por qué no?

–          Porque no quiero que se entere.

–          ¿Qué problemas son?

–          Llevo meses jugando en el casino. Me gasto todo el dinero del mes, y tiro de tarjeta de crédito. Con unas iba pagando los intereses de otras, luego pedí crédito al consumo… y ahora tengo una deuda de 12000 euros. No puedo decírselo a Andrés, porque llevamos una época mala en la relación y si se entera me dejaría inmediatamente

–          Entiendo-  le dije.

–          No se lo dirás a nadie, ¿verdad?

–          Claro que no, pero tú te vas a portar bien conmigo, le dije recorriendo su cuerpo con la mirada desde las rodillas hasta sus tetas.

Ella sabía a lo que me refería y me preguntó que qué quería:

–          Quiero follarte.

–          Eres un cabrón. Soy tu cuñada, tu familia ¡tu esposa y mi marido son hermanos!

–          Tú y yo no somos nada, no tenemos la misma sangre y tengo una ganas de follarte espantosas. Siempre que querido follarte y ahora lo voy a hacer.

 

Marta se lo estaba pensando: -Está bien, pero follamos ahora, borras el vídeo y nos olvidamos de todo. Yo le dije: -De eso nada. Voy a follarte, cómo y cuando quiera. El vídeo no se borra. Ella dijo: Está bien.

Nos fuimos a un lugar más apartado y nos pusimos en el asiento trasero. Le dije: – Quítate todo, excepto el tanga y liguero. Ella obedeció. Comencé a acariciarle las tetas, esas tetazas con las que había soñado cientos de veces. La puse encima de mí y comenzamos a besarnos. Le metía la lengua en su boca y ella me correspondía. Le sobaba las tetas como un poseso y se las chupaba. Iba alternando boca y tetas, mientras le sobaba el culo y el coño.

 

Estaba excitadísimo. Tenía la polla como nunca la había tenido:

 

–          Venga, chúpamela.

–          Vale-. Dijo mientras cogía un condón del bolso.

–          ¿Qué haces?

–          Coger un condón.

–          ¿Estás de coña? Me la vas a chupar sin goma ahora mismo. Y luego te follaré sin goma y me correré donde me apetezca. ¿Lo entiendes?

–          No puede ser, porque… – De un bofetón le cerré la boca.

 

Le cogí del pelo y la baje a mi polla. Comenzó a chupármela. Le dije que se pusiera delante de mí, me gusta sentir las tetas en mis piernas cuando me comen la polla. La verdad es que lo hacía bastante bien. Subía y bajaba metiéndosela casi entera, me chupaba el tronco de arriba abajo jugueteando con su lengua en mi capullo. Le dije que me chupara los huevos, y empezó a hacerlo, mientras con la mano subía y bajaba.

Estaba a punto de correrme. Le dije que le diera a la lengua sobre mi capullo. Ella recorría todo capullo con una habilidad asombrosa. Era un auténtico zorrón, el cabrón de mi cuñado se lo tenía que pasar pipa con ella. Comencé a correrme y le dije que siguiera chupando. Le saltaban los lefazos en su nariz, boca y mofletes. Me estaba corriendo como nunca. Cuando terminé le dije que me limpiara la polla y se tragara todo. Así lo hizo.

Acaba de echar la corrida más grande de mi vida, pero seguía con un empalme y unas ganas de follar tremendas. Ella hizo amago de vestirse, pero se lo impedí:

–          Todavía no hemos terminado. Ahora vamos a follar.

–          ¡Pero si ya te la he chupado y te has corrido!

–          Sí, pero quiero más, ¿no lo ves? Dije señalando mi polla dura.

Ella aceptó. Me puse en el centro del asiento, y le dije que se pusiera mirando hacia adelante dándome el culo. Ella se inclinó hacia adelante y comencé a chuparle el coño por atrás. Empezaba a gustarle porque está muy mojada. Comencé a subir mi lengua hasta masajearle el culo. Ella dio un sobresalto y me miró, parece que mi cuñado no le tocaba por ahí nunca…

Yo seguí con lo mío, iba pasando la lengua del culo al coño y viceversa, y la muy zorra empezaba a gemir. Cuando le chupaba el culo, le acariciaba el clítoris con el dedo, y cuando le chupaba el coño, le metía un dedo en el culo. Estaba tan lubricada que casi ni se enteraba.

Le dije:

–              Date la vuelta y siéntate encima.

–              Ponte un condón, por favor. No quiero quedarme embarazada.

–              Te voy follar sin condón, y voy a correrme dentro de ti. – Le dije mientras le agarraba de la mandíbula.

Se dio cuenta de que no tenía opción, así que se sentó lentamente sobre mí, metiéndose la polla poco a poco en su interior. Tenía el coño muy estrecho, impropio de una mujer de su edad, me estaba encantando. Ella empezó a botar moviendo las tetas en mi cara. No podía creer lo que estaba viviendo, era un sueño hecho realidad. Con lo excitado que estaba sabía que no iba a durar mucho.

Cuando noté que me iba a correr, le agarré de las caderas y le ayudaba a moverse más rápido. Empecé a gemir:  –

–           Venga… venga… sigue… sigue…. Me voy a correr, ¿quieres que la saque?

–          Nooooooo, no pares cabrónnnn. Correteeeee dentrooooo

Empecé a mover las caderas yo también a lo bestia, mientras movía las suyas con mis manos. Noté como empecé a correrme dentro de su coño. Era una sensación increíble. Esa jamona con la que había soñado, una de las musas de mis pajas,  la tenía follando como una cerda encima de mí, y me acababa de correr en su coño.

Cuando terminamos, se inclinó hacia atrás, apoyándose en los asientos delanteros. Podía ver su espectacular cuerpo. Mi polla dentro de su coño peludo, como me gustan, por el cual empezaba a rebosar el semen. Las tetazas hacia los lados, mientras las acariciaba. Y su cara de zorra viciosa, sudando y roja del esfuerzo realizado.

–          Ha estado muy bien. Seguro que tienes mucho éxito entre tus clientes.

–          Eres un cabrón. Aunque la verdad es que sí ha estado bien.

–          Bueno, pues tu secreto está a salvo conmigo. Pero claro, esto lo tendremos que repetir.

Ella me miró y sonrió. Yo le cogí de la cabeza y le metía la lengua en la boca. Mientras nos vestíamos le pregunté que cómo le iba en su nuevo trabajo. Me dijo que llevaba dos días, y que sólo chupaba y follaba por el coño, siempre con goma, y que se sacaba un buen dinero. Los clientes le decían que una española con esas tetas escaseaban mucho, por lo que tenía éxito.

Yo le dije, que me parecía estupendo. Que su culo me lo tendría que reservar para mí, y que el único semen que se comería sería el mío. Ella volvió a sonreír. Menuda zorra.

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