Relatos entre hombre y mujer. Sexo heterosexual

Corazon para tres (I).

Sinopsis:

Laura es una de esas mujeres que descubre tarde, después de casarse, el placer por el sexo, y comienza una aventura inicialmente seducida por el IRC, de forma virtual, para llevar enseguida ese disfrute a la PURA REALIDAD…

(Capitulo 1): La Cyberdama.

(Fernando) Hola… la historia que os voy a contar es absolutamente real, me llamo FERNANDO y tengo 20 años…

Me encanta el IRC, y conocí accidentalmente en el canal sexo a una mujer maravillosa… LAURA…

(Laura) Yo soy LAURA, 30 años, castaña clara, trigueña que dicen en Sudamérica, de donde era mi madre, 68-85-70, mido 1,73 de estatura, peso 67 kilos, ósea una tía buena que dicen los hombres que me ven, y entre los que, por diversas causas como descubriréis en esta historia, tengo un buen cartel y buena prensa…

A mi también me gusta el IRC, y a través de el, descubrí que el placer virtual puede llevarte al placer real.

Estoy casada con un tío que es un poco moro, algo que añade bastante morbo a mis deseos sexuales, aunque la verdad es que me da una cierta libertad, pues le encanta exhibirme, aunque para que los demás me vean y no me toquen, je, je,, al menos eso es lo que creía el, lo del tocar…

Tiene 10 años más que yo, y la verdad es que yo me lo paso de puta madre con el… y sin el… sin que el lo supiera hasta aquel famoso fin de semana…

(F) Como os digo, la conocí en el canal sexo, y nos escribíamos historias apasionadas, por mail, hasta que decidimos quedar en un canal único, fue ella la que le dio nombre… CIELO, pues me dijo que todos los hombres que la habían disfrutado sexualmente, decían que era como estar en el cielo…

Aunque luego descubrí que tan sólo su marido y un amigo del mismo, se la habían tirado hasta aquel día…

La verdad es que en CIELO, nos habiamos contado muchas noches historias apasionadas de lo que hariamos juntos. Aquella noche cuando entré en la red no esperaba encontrarla.

(L) Fernando la verdad es que me pareció un poco crío, por sus reacciones, pero me seducía pensar que podía hacerle hombre, por IRC y quien sabe si en persona…

El día en el que arranca esta historia, había estado con un amigo de mi marido en el campo, retozando, pues mi marido tenia mucho trabajo, y lo pasé fenomenal con el…

Cuando volví a casa tarde, después de cenar con este amigo, mi marido estaba en casa trabajando, pero como, el inocente, sabia que había estado con "su mejor amigo", estaba tranquilo… pobrecito infeliz !!!

(LUis) Hola soy LUIS el marido de LAURA, la verdad es que a partir de esta historia descubrí que cuando tienes una mujer como ella, es mejor trabajar menos y "trabajartela" más… pues sino otros lo harán por ti…

Aquella noche yo llegué tarde y me sorprendió que ella no estuviera en casa, pero como me había dicho que iría a ver Toledo con ERNESTO, uno de mis mejores amigos, estaba tranquilo… seré gilipollas?

No hay nada como un "buen" amigo para abrirte los ojos… y otras cosas…

(Ernesto) La verdad es que conocía a LUIS y LAURA, desde que eran novios… a mi Laura me ponía mucho desde siempre, pero mientras fueron novios la respeté pues Luis era mi mejor amigo… y lo sigue siendo ahora a pesar de todo lo ocurrido, quizá con más razón… habréis deducido que soy ERNESTO…

En otro momento os contaré la historia con Laura, como empezó, pero aquel día Luis llevaba una semana de mucho trabajo, y me pidió si podía acompañar a Laura a Toledo, pues ella quería ir y el no podía acompañarla…

No sabia que hacia tiempo que yo me estaba follando regularmente a Laura, así que le dije que no se preocupara, por lo cual Laura me llamó para decirme que iríamos a Toledo, pero… a un Motel que ya había reservado… pues lo que menos le interesaba era "ver" Toledo, salvo después de que nos lo pasáramos bien una vez más…

(L) Cuando le dije a Luis que quería que me llevara a Toledo, y me dijo que no podía por cuestiones de trabajo, me cabree… no obstante me prometio que trataría de arreglarlo, que no me preocupara, así que cuando llegó aquella noche y me dijo que me acompañaría "su gran amigo Ernesto" y que él ya estaba de acuerdo, el muy cabroncete de Ernesto llevaba más de un año fo

llandome a menudo, me quede de piedra…

Reserve un motel a la entrada de la ciudad, para poder verla si nos quedaba tiempo, y llamé a Ernesto para confirmar lo que había dicho el gilipollas de Luis…

(LU) Después de hablar con Ernesto, y decírselo a Laura, no me imaginaba que ella le llamaría para concretar con él, y seguir añadiendo ramas a la testuz de ciervo que adornaba mi cabeza desde hacia casi dos años…

Lo que tampoco me imaginaba es que aquella noche seria tal el numero de tíos que se tirarían a Laura, que los cuernos, de ser reales no me hubieran permitido ni pasar bajo un arco de triunfo…

(L) En Toledo lo pasamos de puta madre… nada más llegar temprano al Motel, nos encamamos, con algún intervalo que yo no desaproveche y que os contaré más adelante con detalle, hasta la hora de comer, en que decidimos salir a comer algo al centro de la ciudad, habíamos ido en el coche de Ernesto, y era la primera vez que salía fuera de Madrid con él… me sentía como una autentica puta de lujo…

(E) La historia de Toledo fue de lo más excitante, puesto que salimos temprano y me sentía, a pesar de haberme tirado ya muchas veces a Laura, como un chaval ante su primera aventura, puesto que era la primera vez que salíamos fuera de Madrid, y además con el beneplácito de Luis…

La verdad es que tenéis que conocerla, unos pechos firmes y duros, bastante voluminosos, una piel suave y tersa, un culito….!!!, unos ojos marrones que te derriten, su pelo castaño obscuro.. es una delicia de mujer, ideal para metértela en la cama en cuanto te sea posible, por eso no me extraña que nada más llegar al motel, el recepcionista la mirara con cara de deseo…

"Buenos días", dijo con un cierto retintín mientras desnudaba con los ojos a Laura, "los señores dirán…"

"Bien…" carraspee yo nervioso…" queremos una habitación para hoy…"

"Solo hoy…?" preguntó maliciosamente el hombre…

"Si… solo hoy" contesté yo, tratando de mostrar una seguridad que no tenia…

(L) La verdad es que nada más entrar aquel hombre me había desnudado con la vista y seguro que le hubiera gustado hacerlo físicamente… lo cual me puso muy caliente, y aún me puse más cuando, tras firmar Ernesto el registro llamó a un botones de esos jovencitos, apenas 18 años, con su uniforme gránate, rubio, ojos claros… en fin un bombón…

La verdad es que nunca hasta ese día había pensado en chavales jóvenes para la cama, pero viendo aquel ejemplar, que además parecía bastante tímido, me entraron unos enormes deseos de ser follada por el…

(E) Después de rellenar los formularios de registro, el recepcionista llamo a un botones para acompañarnos al bungalow, y como no habíamos traído nada de equipaje el muchacho se mostró algo confuso.

Noté como Laura le miraba con cierto deseo, lo cual me excito bastante, deseando que llegáramos al bungalow…

(L) Al pasar el chaval delante, me fije en su apretado culito, marcado por el estrecho pantalón y decidí que tenia que catar aquel manjar…

(E) El muchacho pasó delante de nosotros y Laura se colocó tras el fijándome en como miraba su culo, lo cual seguía subiendo mi excitación, cuyo reflejo en mi aparato, apenas podía contener…

Al llegar al bungalow, el botones nos cedió amablemente el paso, y comprobé que al pasar Laura la observó con detenimiento, lo cual por supuesto supongo que a ella la hizo sentirse deseada…

Nos enseñó las diferentes estancias, cocina, baño, salón y al llegar al dormitorio note como el chaval se ponía un poco nervioso, en ese momento Laura se volvió hacia mi…

"Ernesto… cielo… me he dejado una cosa en el coche…" y cogiéndome a un lado continuo en voz más baja "es el neceser de aseo, se me olvidó cogerlo, dentro llevo ropa interior muy guay…" y volviendo hacia el dormitorio donde el pobre botones esperaba con la puerta abierta, ya en voz alta me dijo…" podrías traérmelo…?" y ante mi duda con voz melosa insistió " Por favor…"

Estaba a punto de salir en busca del neceser cuando la oí decir "Oye espera un momento…", se volvió al botones al que le pregunto si había algún autoservicio o super cerca, a lo que el muchacho contestó que si, a unas manzanas de allí, en el &aa

cute;rea de servicio…

Pareció iluminársele la cara mientras me decía " Pues ya has oído, tráete algo de comer y beber del super también… y no se te olvide echar gasolina… y no tengas prisa, pues aprovecharé para darme un baño…"

Yo salí del bungalow con la sensación de que me estaba preparando alguna historia, pero… ella mandaba…

(L) Cuando vi salir a Ernesto del bungalow, me acerque sugerente al muchacho haciendo ademan con el bolso de darle una propina… "Como te llamas…" le pregunte con voz dulce… "Antonio… " tartamudeo el chico…" Bien Antonio " continúe, " te gustaría ganarte un dinerillo extra hoy…" el chico me miro con ojos de sorpresa… " y algo más…" le solté.

El chaval afirmo con la cabeza, tras lo cual saque 1000 pelas del bolso y se las di ante su sorpresa, y tras tirar el bolso sobre la cama, comencé a desabrocharme la blusa… el me miro alucinado y no se atrevía ni a moverse…

(E) Mientras me acercaba al coche, tenia la extraña sensación de que, curiosamente Laura, me iba a poner también a mi los cuernos con aquel chaval, pero pense que, que carajo, ella se merecía disfrutar de su cuerpo con quien quisiera y yo no era quien para reprochárselo, aunque un cierto desasosiego me sorprendió a mi mismo en mi interior…

Decidí a pesar de mi ansiedad darle tiempo para tirárselo, así que me subí al coche y me dirigí al área de servicio, donde tras comprar algunas cosas y echar gasolina, decidí comprar el periódico y tranquilamente sentarme a tomar una cerveza, apenas era media mañana, y seguro que aún tendría mucho tiempo de darle más de un revolcón…

(Conserje) Cuando les vi llegar, enseguida me di cuenta de que la tía aquella, aunque no era una puta profesional, irradiaba algo, dentro de sus educados modales estaba pidiendo guerra con cada gesto de su cuerpo… y además… ¡ estaba tan buena !.

Uno está acostumbrado en este trabajo a ver de todo y enseguida comprendes lo que ocurre entre los clientes… un motel tiene fama de ser lugar de encuentros esporádicos, eso era antes, pero ahora la verdad es que nuestros clientes son de todo tipo, aunque siguen predominando las parejas "de momento"…

A mis mas de cuarenta tacos, uno esta de vuelta de muchas cosas, pero también le apetece probar cosas nuevas, y aquella gachí era un apetitoso manjar…

Esperaba que bajara Antonio, para sonsacarle su opinión, los jóvenes ven a las maduras con otros ojos y además Antonio es un poco cortado, aunque una vez que se lanza ojo con el…

En estos pensamientos estaba cuando vi bajar al maromo… me preguntó por un super y le envié al área de servicio próxima…

Me sorprendió que bajara tan pronto, pero ante la tardanza de Antonio, supuse que a aquellos dos les iba la marcha y sin duda la tía estaría tratando de seducir al muchacho… lo cual me hacia concebir esperanzas de catarla yo también antes de que se marcharan aquella noche…

Continué con mi trabajo burocrático, pero no se me iba de la cabeza aquella tía… en fin, esperaría que bajara Antonio y que me pusiera en antecedentes…

(L) El chaval hizo ademán de irse, pero le retuve suavemente por el brazo.

"No te gustaría ver lo que hay debajo de esta blusa…" dije melosilla acabando de desabrocharme los botones.

El chico trato de decir algo, pero no le salían las palabras.

Así que tras darle la blusa, comencé a desabrocharme la falda, me acerque dándole la espalda.

"podrías bajarme la cremallera… es que no llego bien…"

Las manos temblorosas del muchacho palparon la cremallera de la falda y rozaron la piel desnuda de mi espalda, noté que estaban húmedas, como sin duda también lo debía estar su aparato entre las piernas.

Me bajo torpemente la cremallera y deje caer la falda, mostrándole mis nalgas apenas tapadas con un tanga negro, y el liguero que sujetaba mis medias también negras de seda…

"Puedes ayudarme con esto…", le dije volviéndome y haciendo ademán de desabrochar el corchete del liguero…

El chico estaba alucinado, pero ya con un poco más de seguridad trato de abrir los corchetes, mientras yo me inclinaba sobre su cuello y comenzaba a besárselo.

Dio un respingo, pero siguió con los corchetes…

(C) El Antonio tardaba en bajar y me preocupaba que se metiera en un l&iac

ute;o, así que pasados unos minutos, le pedí a una de las chicas que se quedara en el mostrador y decidí acercarme hasta el bungalow para ver que pasaba…

Al llegar a la puerta, oí que la tía hablaba en voz alta y me imagine que lo hacia con el chico, aunque no podía escuchar lo que hablaban, pero de momento no parecía que hubieran empezado la fiesta…

(L) Me encantaba ver aquel chaval tembloroso ante mi semidesnudo cuerpo, sin saber si lanzarse o no.

Me moría de ganas de que me metiera mano, se lanzara sobre mi, y me poseyera con al fuerza y la juventud de sus pocos años…

"Que edad tienes…" le pregunté mientras acababa de quitarme el liguero y sentándome sobre el borde de la cama, empezaba a quitarme las medias, rodando como hacia la protagonista en la película del graduado que de joven vi tantas veces… no por el sexo sino por Dustyn Hoffmann, yo entonces no pensaba en el sexo así, pero me encantaba Dustyn…

"Casi 19…" me dijo con un hilillo de voz, mientras contemplaba mi premeditado ritual de quitarme las medias.

Observé como aumentaba el bulto, bajo la cremallera del pantalón…

"Ven aquí.." le dije haciéndole un gesto con la mano, mientras retiraba la última de mis medias, y las lanzaba delante de él.

Hizo ademán de cogerlas, pero le hice un gesto con la mano para que las dejara en el suelo.

Se acercó, lentamente, mientras yo observaba aquel bulto que luchaba por salir de su cárcel de tela.

Cuando estuvo cerca de mi, coloque mis manos a ambos lados de sus caderas, pues en mi posición sentada en el borde de la cama, su seguro apetecible aparato quedaba a la altura de mi cara…

Le acerque un poco más y mientras el me miraba aún sorprendido, con delicadeza comencé a bajarle la cremallera del pantalón…

No hizo ningún gesto, pues sin duda estaba deseando liberara su aparato de su prisión…

A través de la cremallera y por encima del pantalón, fui sacando un miembro bastante regular y sobre todo grueso, algo chocante con la esbelta figura del chaval, que al acercar mis labios a la punta de su pene, vi como cerraba los ojos y levantaba la cabeza…

"Te han hecho esto alguna vez…" le dije mientras separaba los bordes de su polla y el glande iba apareciendo despacio ante mi…

"No… nunca… me… " y se interrumpió quizá porque mi lengua al recorrer lentamente aquel capullo floreciente, comenzaba a darle un gusto que aumentaba su temblor.

Según descubría su pene y mi lengua lo recorría suavemente, el chaval daba saltitos de placer. Descubrí entonces que aún tenia el frenillo, por lo cual no le habían operado de fimosis…

"Has estado antes… con alguna chica…?, seguro que sí…" dije yo tratando de romper el hielo…

"No… exactamente… " dijo tragando saliva, " hay aquí en el Motel una chavala de unos veintitantos años que trabaja en la cocina y que esta bastante bien…" se detuvo… " pero ni mucho menos como Ud….!!! " dijo con un tono de admiración, " Y he estado con ella alguna vez en la lavandería, pero tocándonos nada más… "

"Ya…" dije yo, continuando con mi trabajo.

Poco a poco aquel apetitoso miembro, fue entrando en mi boca, y mi boca fue acomodándose a su tamaño y longitud, mientras el chaval empezaba a moverse de forma rítmica ante mis entradas y salidas sobre su pene.

Sin duda estaba caliente, puesto que se desabrocho y quito su chaqueta gránate, tirándola sobre la cama.

En un momento se cogió a mi cabeza un poco quizá para evitar que pudiera dejar de proporcionarle aquel placer, otro poco para tener un punto de apoyo, ante la difícil situación de contener sus temblores de placer.

(C) Ya no podía escuchar nada, y me mosqueaba, pero no me atrevía a entrar, por si interrumpía "algo" así que bastante cabreado, decidí volver a la recepción.

Antes no obstante decidí dar la vuelta por el jardín, por si a través de la ventana del dormitorio se veía algo, pero las cortinas estaban echadas…

(L) era una sensación magnifica, sentir aquel pene joven y robusto en mi boca.

Sabia muy diferente del de mi marido o el de Ernesto, los únicos que había probado hasta aquel momento, pero además tenia un sabor fuerte y penetrante…

Decidí que aún no quería terminar con el chaval, aunque temía

que Ernesto pudiera volver en cualquier momento, pero si lo hacia, se quedaría de espectador, pues quería disfrutar primero del chaval.

Me retiré de su boca y note un movimiento como de desaprobación por parte del chico…

"No te preocupes… " le dije mientras me tumbaba sobre la cama, quedándose el allí de pie con el aparato tieso, y era grande, sobresaliendo a través de la cremallera del pantalón, "que vamos a pasarlo muy bien… y terminaré de hacerte una mamada que no olvidaras nunca…" le dije mientras ele invitaba a acercarse a la cama…

Se puso de rodillas sobre el borde de la cama y luego se fue tumbando a mi lado…

Allí junto a mi, su tembloroso cuerpo parecía más fuerte.

Me volví hacia él y fui desabrochando los botones de su camisa, mientras el mismo tomando un poco de iniciativa hacia lo propio con su pantalón.

Cuando le quité la camisa, comprendí que estaba muy bien formado y que era un buen deportista, pues no tenia ni gota de grasa.

Comencé a besarle el pecho, mientras él tomando una iniciativa que me gusto, pues a mí me gusta que los hombres me dominen, comenzó a desabrocharme el sujetador, hasta retirarlo del todo…

Me aparto de él, mientras contemplaba mis pechos que sin duda del gustaban…

"Que te parecen…" le dije sonriendo.

No dijo nada, pero se acercó y comenzó a chuparme y morderme los pezones que ya estaban gordos y duros.

Mientras tanto yo volví con mis manos sobre su pene que seguía con una dureza sorprendente.

Fue subiendo por mi pechos y mi cuello, hasta alcanzar mis labios con su boca, y aquel beso me devolvió la energía de la juventud.

Entonces me cogió la cabeza con sus manos que ya no temblaban y la llevo lentamente pero con energía hacia su pene, hasta colocarlo dentro de mi boca.

Entonces me sorprendió su voz, autoritaria aunque tierna que me decía, "Ahora termina lo que empezaste…" y me empujaba con firmeza la cabeza sobre su pene.

Los siguientes minutos fueron de un enorme placer para ambos, y tras un largo y minucioso recorrido de mi lengua y mis dientes sobre su duro miembro, logré que se corriera a medias entre mi boca y mi cuello, en un torrente de leche que jamas había visto..

Con la boca aún chorreando su preciado liquido le pregunté… "Eres virgen…?"

No me contestó y como respuesta, me tumbo sobre la cama y tras quitarme el tanga, hundió su cabeza entre mis piernas, buscando con cierta torpeza al principio, pero con gran habilidad enseguida, mi rajita semi afeitada, degustando mi botón del placer y deteniéndose en mis labios mayores y menores que chupo y mordió con gran fruición, provocándome una serie de orgasmos cortitos pero intensos que terminaron en una corrida que me hizo gemir y gritar como una loca, creo que hasta entonces, ninguno de mis dos hombres, me había hecho correrme así comiéndome el coño.

Después como si ya hubiera descubierto que me gusta ser dominada, me volteó sobre la cama y comenzó a acariciarme la espalda y las nalgas.

Tras un rato me hizo sentarme en la cama y colocándose de pie ente mi, volvió a meterme su aparato que mantenía una erección intermedia en la boca, hasta que conseguí en pocos minutos volver a ponérselo a tono.

Entonces, me hizo levantar y llevándome hacia el balcón me obligo a darle la espalda con mis tetas apoyadas sobre el frío cristal, y desde atrás me ensartó de un solo golpe, como un amante experto, hasta juntar su cuerpo sobre mi espalda, apretándome contra la ventana.

A través de ella yo podía ver el jardín del motel, estabamos a ras de calle, e incluso parte del aparcamiento y la carretera que pasaba cerca del lugar…

"Nos pueden ver…" protesté yo, más excitada por el hecho en sí que por el riesgo de ser vistos.

Pero el pareció ignorarme y por el contrario sus embestidas aplastando mis tetas y mi estomago contra el cristal aumentaron en ritmo y fuerza.

Entonces me di cuenta que las cortinas le semiocultaban a él, así que la única que quedaba a la vista de quien pasara por allí, desnuda y aplastada contra el cristal, era yo… lo cual acrecentó mi sensación de morbo y excitación.

Yo llevé mis manos a mi clítoris, pero aquel potente miembro me impedía tocarlo y entonces fue cuando vi a través del cristal,

como Ernesto aparcaba el coche y se dirigía hacia el bungalow, pero un inmenso placer me nubló la vista y mientras mi joven amante volvía a soltar un potente y caliente chorro de leche en mis entrañas, yo me corrí entre un salvaje alarido sin darme tiempo ni a respirar…

(Continuará)

Datos del autor/a:

Nombre: Aligator

E-mail: aligator (arroba) sitrantor.es

Votaciones en general – Comentario a los relatos (mes anterior) – Comentario a los relatos (mes presente) – Estadísticas de los comentarios y votaciones.

Me gusta / No me gusta

De fiel casada a…. (Capitulo 6 segunda parte)

(Capitulo VI: Videosexo controlado, segunda parte)

Creí que mi culo se desgarraba para dejar entrar aquel ariete de cuero negro, que se fue abriendo paso en mis entrañas, hasta que le oí gritar

"ya estas empalada…guarra…", y comprobé horrorizada al dejar incorporarme a medias, la rigidez de aquel instrumento en mi interior, del que solo se veía fuera de mi culo, la correa con la que se sujeta a la muñeca.

"y ahora…!", seguía gritando fuera de si mientras me daba la vuelta y me apoyaba sobre el borde de la mesa, con lo cual aquella vara de cuero me hacia sentir plena casi hasta los intestinos,"…ahora…me la vas a chupar un rato", y diciendo esto se quito el calzoncillo.

Yo creí que me moría al ver aquella porra de carne no tan larga pero si enormemente gruesa, que cogiéndome con ambas manos la cabeza, me obligo a engullir hasta las bolas.

Cuanto mas chupaba mas gorda me parecía aquella manguera que ocupaba toda mi boca provocándome nauseas, cuando su glande golpeaba contra mi garganta, y trataba de respirar pero Miguel me mantenía firmemente sujeta la cabeza sobre su enorme aparato.

Pareció aflojar un momento, lo que aproveche para coger aire y “pedirle que me sacara el consolador policial de mi culo, a lo que pareció acceder.

Me giro y tirando de la correa, lo saco de un golpe, lo que me produjo un sorprendente orgasmo, que le dejo perplejo…

"te ha gustado zorra!", me dijo poniéndome la porra húmeda de mis jugos ante la cara,"…luego te la meteré otra vez, pero esta vez por el coño, después de que te haya follado…", y diciendo esto, me tumbo sobre la mesa y de un solo golpe mientras me levantaba las piernas al cielo, me endoso su enorme instrumento a través del coño.

La verdad es que antes de que el vertiera toda su leche en mis entrañas me corrí como nunca y comencé a abrazarle y besarle, lo cual le calmo un poco, aunque no cesaba de insultarme y decirme cosas que me iba hacer.

Cuando por fin se corrió, se apoyo sobre la mesa mientras yo me deslizaba hasta el frío suelo donde con la falda a medio quitar y mis manos esposadas a la espalda me quede unos momentos aturdida, mirando desde abajo aquel chorreante miembro que había dejado su carga de sexo dentro de mi vagina.

Fueron unos minutos, tras los cuales, Miguel se incorporo del todo y se dirigió hacia otra puerta que yo no había visto.

Poco después oí ruido de agua como de una ducha, y tras unos minutos le vio salir con una toalla a la cintura, mirándome sonriente…

"no querías marcha?…pues creo que has tenido una poca…verdad?", me decía mirándome con sorna,"así que, así ascienden las putitas como tù en esta empresa!…

"cuantos ejecutivos te han pasado por la piedra?", me preguntaba mientras cogiéndome de nuevo por los pelos me tiraba de espaldas sobre el sillón,…y no me digas que ninguno, porque no me lo creo".

Cuando pude hablar mientras el se sentaba a horcajadas sobre la silla de control y encendía un cigarro, le conteste,"pues aunque no te lo creas, aun no me he follado a ninguno, pero en cualquier caso seguro que no son tan bestias como tu…"

"zorra…tu viniste aquí buscando tomarme el pelo y te has llevado una sorpresa…) o no?"

"No…", le dije,"…yo vine aquí dispuesta a que me follaras y lo he conseguido…)satisfecho?"

Se levanto y se acerco a mi,"mira tía, este será el principio de una larga relación, sexual por supuesto, puesto que pienso follarte no solo alguna vez mas esta noche, sino muchos días mas…)entendido?"

En ese momento descubrí que también me iba el sado, pues aquello me gustaba.

Se acerco y levantándome me llevo hacia el cuarto,"y ahora desnudate y tumbate en la cama como una niña buena pues aun queda mucha noche por delante", y mientras decía esto me quito las esposas…

Yo dude un momento, por lo cual acercándose a mi me tiro de la falda y me quito la camiseta.

Volví a sentir esa vergüenza del sexo, el cuerpo a disposición de un extraño ante mi, que me había follado a placer, pero seguía siendo un desconocido para mi.

"La verdad!, me dijo, "es que estas para comerte…y no solo el coño, sino el culo, las tetas…no tien

es desperdicio", y mientras me empujaba hacia uno de los catres, volvía a ponerme las esposas que esta vez sujeto por un extremo a uno de los barrotes de la cama.

"No te muevas que ahora vuelvo"

Poco después volvía para traerme un café, y con otro par de esposas amarro mi tobillo contrario a los pies del camastro con lo cual no podía moverme.

Me fue vertiendo el café sobre los labios, mientras me miraba de arriba abajo,"…de verdad…eres todo un ejemplar…no me extraña que en la compañía todos quieran joderte…no me extraña".

Cuando termine de beberme el café, salió y apago la luz,"duerme un rato si quieres, puesto que en cuanto mi instrumento este dispuesto, te voy a follar otra vez", y salió dejando la puerta entreabierta.

Yo pensé en las situaciones por las que estaba pasando y en como acabaría aquello, de pronto interrumpió mis pensamientos, la voz de Miguel que hablaba por teléfono con alguien en la sala de control…

"Si tío…y no veas como esta…la tengo esposada en uno de los camastros del cuartete…no, no creo que diga nada…le va la marcha…seguro…ya lo veras…hasta luego"

De aquella conversación deduje que me aguardaba una noche mucho mas movida de lo que esperaba.

Me quede medio dormida y me despertó el timbre del teléfono…

"Si dígame…", escuché contestar a Miguel,"…si esta aquí, pero esta trabajando en su despacho y ha dicho que no le pasen llamadas…como…ah Javier…bueno se lo diré…no, creo que se quedara aquí toda la noche…si, tiene mucho trabajo pendiente…bueno, se lo diré…buenas noches"

Descubrí que Javier había llamado, pero Miguel había toreado perfectamente el toro…vaya si me iba a quedar toda la noche…pero atada a aquel camastro!…y respecto a lo del trabajo pendiente me lo imaginaba…

A los pocos minutos oí una llave en la puerta electrónica de la sala y el ruido de la silla de Miguel al levantarse, creí escuchar un par de voces diferentes a la de Miguel, riendo y bromeando…

"Bueno nos tomaremos primero unas cervezas…y luego veremos ese mirlo blanco que tienes escondido, cabrón..", decía uno de los recién llegados,"…tío yo quiero verla primero…para las cervezas siempre hay tiempo… y es verdad que la tienes atada…? eres un cabrón!",escuche al segundo.

Oí unos pasos y de pronto me cegó la luz.

Allí en el borde de la puerta dos enormes tíos, sin duda en seguridad escogen a los mejores, me miraban mitad divertidos, mitad deseosos de poner sus manos sobre mi…sus manos o lo que fuera…

"Hola preciosa…", dijo uno de ellos acercándose a la cama,"carajo…vaya ejemplar!", exclamo el otro tras el,")es o no es como os había dicho?", les pregunto Miguel desde la puerta… con el tono del cazador que enseña su pieza cobrada…

"vaya que si lo es, esta como un tren y ademas tiene pinta de viciosa…verdad guarrona?", dijo el primero arrodillandose y cogiéndome la cara,"mira rica me llamo Vicente, y este de aquí abajo…", y se toco la entrepierna,"se llama vicenton y esta deseando conocerte profundamente…"

El otro recién llegado se acerco por el otro lado,"…también mi picha esta lista, yo me llamo Guillermo…y tu?".

Yo me quede cortada, ibas a responder cuando Miguel interrumpió,"(venga tíos, dejarla descansar un poco, así nos podrá satisfacer a los tres, vamos por esas cervezas!", y apagando de nuevo la luz, salieron de la habitación.

Les oí reír y bromear al otro lado de la puerta durante bastante rato, al cabo de este tiempo oí a Vicente decirles,"…bueno tíos vamos a tirarnosla de una vez, antes de que estemos mas borrachos…", y les oí acercarse al cuarto.

Volvió a cegarme la luz, y vi el primero a Vicente quitándose la camisa, bajo la cual volví a ver un musculoso cuerpo, se dio cuenta y me dijo"…)te gusto verdad?…pues esto no es nada comparado con lo que guardo aquí debajo…", y diciendo esto se quito el pantalón y los calzoncillos. Me quede alucinada pues allí había màs de 20 cm de dura, y erguida carne, dispuesta a penetrarme…por donde?.

En ese momento entro Miguel,"…venga tío ya se la has enseñado…es que eres un obseso…", y cogiendole de un brazo trato de sacarle del cuarto,"..

.vamos a cumplir lo pactado, el que gane esta mano de cartas se la tira primero…", y lo saco de la habitación.

se estaban jugando a las cartas ser el primero en follarme!

Pasaron unos minutos y escuche a Guillermo gritar,"(mía…tío…esta mano es mía…y esa puta también…", poco después entraba quitándose la ropa en el cuarto y sin pensarselo dos veces se tiro sobre mi en la cama, mientras con la mano derecha me magreaba las tetas, con la izquierda colocaba su instrumento en la entrada de mi coño, y de un golpe me lo metía hasta los cojones.

Empezó a besarme en el cuello, las tetas, la boca, mientras seguía su frenético mete saca en mi coño, mientras escuchaba a Miguel y Vicente jalear y cantar las arremetidas, sobre mi cuerpo, de Guillermo.

"…siete…ocho…nueve…diez…(venga tío correte ya que todavía nos toca a nosotros!", decían ambos entre risas.

De pronto Vicente exclamo,"bueno tito el ya la ha empezado a follar, porque vamos a esperar, que nos la chupe mientras tanto", y diciendo esto se colocaron a ambos lados de mi cara poniéndome sus enormes y duras pollas casi al unísono en la boca.

Aquello me gustaba y empecé a correrme como una loca con las embestidas de Guillermo, hasta que me inundo de leche las entrañas, casi sin darme tiempo a reponerme, fue Vicente el que ocupo el lugar de Guillermo en mi coño mientras seguía mamandosela a Miguel.

Guillermo salió fuera del cuarto a seguir bebiendo.

Yo seguía esposada a la cama, así que era un juguete para aquellos fornidos, y bien armados machos.

Vicente también se corrió, y mientras salía del cuarto, fue Miguel quien ocupo su lugar. De un golpe me la endiño toda, mientras me decía cosas al oído y me magreaba las tetas

"pero que buena estas…vaya par de domingas, da gusto manosearlas…)te las habrán magreado muchas veces?…(venga tía muévete que estas muerta y mi polla quiere ritmo!…(vamos tía, mueve el culo, arriba y abajo, con energía!…así…así, venga que te voy a ahogar el coño con mi leche…(vamos puta muévete!…venga…venga…!"

Yo me movía según el me pedía y logre correrme al menos dos veces mas antes de que el dejara todo su semen en mi vagina y entre mis muslos,"…vas aprendiendo zorrita…vas aprendiendo…pero aun te queda mucho que aprender esta noche", y sonriendo salió del cuarto.

Yo llevaba ya cuatro polvos encima y un empalamiento, así que estaba rendida.

Pero aun me aguardaban algunas sorpresas.

Paso un rato en el que les oía reír y contar guarrerías…

"Que gozada de tía tu…como la chupa, esta es una mamona experta…y como se mueve, si casi tu no tienes que hacer…se ve que esta le da a menudo…pero tenemos que disfrutarla mas…"

De pronto y tras un silencio, Vicente exclamo,"(tíos y si la hacemos saltar!", yo me quede en silencio pues no sabia lo que era eso,"(no tío no seas borrico!", decía Miguel,"(que si tío, controlando, podemos pasarlo da buten!", tercio Guillermo, "bueno", accedió Miguel, "pero yo controlo el tema, no quiero historias".

Estaba tratando de adivinar que era eso de saltar, cuando entraron los tres en la habitación.

Miguel llevaba unos cables muy finitos con unas pinzas al final unidos a una especie de batería pequeña, que coloco junto a la cama,"mira tía, te vamos hacer bailar un poco, no pasa nada pero es una sensación que veras como quieres repetir", y mientras decía esto me coloco una de lasa pinzas enganchada a un pezón,"si tía!", dijo Vicente,"veras que guay…

Me colocaron la otra pinza en el otro pezón, mientras me soltaban el tobillo esposado, pero me esposaban la otra mano.

"lista?", me pregunto Miguel, yo no sabia de que iba, así que tímidamente asentí con la cabeza, y entonces empecé a sentir un hormigueo en los pezones que comenzaron a ponerse grandes y duros, mientras una corriente muy suave se desplazaba por mi cuerpo y me hacia dar pequeños saltitos sobre la cama.

"(funciona tío, funciona…mira como salta, dale mas…!", decía Vicente que tenía ya un nivel de alcohol, mas que considerable.

"(eso, eso!…dale mas…", añadía Guillermo con expresión sádica.

Yo me sentía como electrifica

da, y notaba como todos los pelos de mi cuerpo se erizaban, mientras el volumen de mis pezones crecía poco a poco, como yo nunca lo había visto.

De pronto ceso la corriente,")que tal? (arroba) me pregunto Miguel, yo aun estaba electrizada y sobre todo alucinaba con el tamaño y dureza de mis pezones.

Miguel me quito las pinzas, y Vicente se lanzo sobre mis tetas mordisqueando y chupando aquellos duros picos de mis pechos, que parecía que nunca iban a volver a su planario estado original.

Entonces fue cuando me corrí de la forma mas brutal y salvaje hasta ese momento.

Mis gemidos excitaron a los tres hombres, y mientras Guillermo se colocaba debajo de mi y me endosaba su miembro por el culo, Vicente seguía chupando aquellos picos duros y enormes, y Miguel se colocaba entre mis piernas y me ensartaba con su dura polla hasta el fondo de mi vagina.

Me debí correr como seis o siete veces mientras ellos eyaculaban por todos mis agujeros, ya que tras dejar mis tetas, Vicente me había metido a su vicenton en la boca.

La experiencia me dejo exhausta.

Cuando me hube repuesto, pasados unos minutos en que ellos siguieron con sus risas y sus cervezas, volvieron de nuevo.

Esta vez era Miguel quien llevaba una especie de radio portátil, que sujeto con esparadrapo sobre mi ombligo, con un cable que colgaba justo delante de mi coño.

Entonces me introdujo una especia de huevo dentro de la vagina.

"Junta las piernas", me dijo,"y ahora sin separarlas comienza a moverlas como si fueras en bicicleta", el primer movimiento me hizo gemir, pues una descarga eléctrica recorrió mi vagina,"(sigue pedaleando…veras como te gusta", insistía Guillermo.

Trate de repetir el movimiento y otra descarga me sacudió internamente, otra vez mis pezones se endurecieron, y mientras Miguel me obligaba a seguir "pedaleando", cada pedalada era una descarga eléctrica lo suficientemente sensible como para hacer que me corriera, una vez que fui enlazándolas una tras otra.

Tras correrme un montón de veces , me quitaron los aparatos, y Miguel me dijo que podía vestirme y marcharme, pero que durante las próximas semanas debía dejarme follar por los tres, al final del trabajo.

Cuando mire el reloj eran las seis de la mañana, Guillermo y Vicente me acompañaron hasta la puerta de mi coche, no sin haberme magreado y manoseado sin reparos por el pasillo, y medio follado ambos, vestida, en el ascensor, luego sabría que Miguel desde el control, grabo sus manoseos y follada en video, en el ascensor y casi en mi propio coche.

Llegue a casas cerca de las siete de la mañana, todos dormían, me di una ducha y me metí en la cama, efectivamente como me prometió Miguel, aquella noche había vivido y aprendido nuevas sensaciones.

Alterne las folladas con mis guardianes en casa, con las de mis "escoltas" del trabajo, y los caprichos de don José, durante mas de 10 días, hasta que le dije a Miguel que no me importaba seguir follando con el, pero fuera del trabajo y pasando de Vicente y Guillermo.

Pero nuevas sensaciones en el sexo me aguardaban cuando hacia mas de un mes que mi marido me había dejado a cargo de aquellas gentes insaciables.

Datos del autor/a:

Nombre: Aligator

dirección de e-mail: aligator (arroba) idecnet.com

Votaciones en general – Comentario a los relatos (mes anterior) – Comentario a los relatos (mes presente) – Estadísticas de los comentarios y votaciones.

Me gusta / No me gusta

Eva k (I)

Primera parte de una serie donde Eva, la protagonista puede ejercer un importante control mental hacia sus compañeros. La idea esta inspirada el relato Clueless. Todo tipo de Orgías y control mental.

Siempre le había gustado el color negro, pues hacía juego con ella. Sus ojos, así como su pelo liso y corto, de un negro intenso; siempre vestía de oscuro. Así era Eva. Nunca le había dado importancia a su extraño poder, en parte, porque lo tenía desde que podía recordar. Esas extrañas sensaciones que sufría siempre la habían acompañado, aunque no fue hasta los 16 años, que leyendo un libro, supo que su don se trataba de la empatía. Siempre se había preguntado por qué notaba diferentes sensaciones dependiendo de la persona con la que estaba. Podía sentir como era realmente una persona con solo estar cerca de ella; podía sentir sus pensamientos y leer su conciencia tan solo teniéndoles cerca. Eso fue lo que le hizo descubrir la hipocresía de la gente, lo que le hacía quedar al margen de la sociedad. En la escuela siempre se sentaba sola, sin querer conocer a nadie, pues todo el mundo aparentaba lo que no era; para ella todos eran unos mentirosos; todo el mundo era un comediante que actuaba de forma diferente a la que realmente pensaba. No podía comprender porque todo el mundo era tan falso, por qué no podían decir lo que pensaban realmente. Ella siempre lo había hecho, y debido a su franqueza se había llevado más que algún disgusto.

No fue hasta que llegó a la universidad que descubrió su poder real. Allí había hecho a una amiga, era bastante franca y sincera, y eso hizo que tuviera interés en conservar su amistad. La sensación que recibía de ella era clara y agradable, y le transmitía sinceridad. A finales del primer curso, su amiga empezó a salir con un chico, que provocaba una sensación de malestar a Eva; ella sabía que no le convenía ese chico, se lo comentó a su amiga, y aunque esta le dijo que ya lo tendría en cuenta, Eva enseguida vio que su amiga solo le había dicho eso para tranquilizarla, pero que su amor por ese chico la tenía cegada.

No fue hasta la fiesta de fin de primer curso, a la cual Eva no fue, por supuesto, cuando se despertó exaltada en el piso donde residía sola durante la semana. Dentro de su cabeza oía a su amiga; era desconcertante, existía dolor y sufrimiento; se vistió rápidamente, cogió el coche y se personó en la fiesta. Entró y sin saber por que, se dirigió a una habitación del segundo piso, y abrió la puerta; allí estaba, su amiga, siendo violada por su novio, el chico que tan mala espina le había dado. Su amiga estaba amordazada y atada encima de una mesa, por las muñecas, las rodillas y los pies, con las piernas abiertas y desnuda completamente; el chico la estaba embistiendo como una bestia salvaje; le clavaba su dura polla a su coño virgen, mientras ella intentaba gritar, llorando, y se balanceaba arriba y abajo al ritmo que el chico se la follaba; sus grandes pechos, se movían en un vaivén descontrolado, cuando no estaban siendo manoseados.

El odio que se desprendía de Eva se podía palpar con las manos; su mirada se dirigió al chico, que se levantó, y se lanzó contra la pared, quedando inconsciente. Eva quedó extrañada; había proyectado una gran cantidad de odio a aquel chaval y se había transformado en algún tipo de control mental hacía él, que le había hecho lanzarse contra la pared. Eva desató a su amiga, la tapó, y estuvieron abrazadas durante un largo rato, mientras su amiga lloraba y le decía a Eva que como podía haber sido tan tonta.

Ese incidente hizo reflexionar a Eva durante las vacaciones; realmente, ¿llegaba tan lejos su poder? Quiso informarse sobre lo ocurrido, pasó largos ratos en la biblioteca, quería informarse sobre todo lo que había pasado. Se dio cuenta que su poder iba más allá de la simple empatía, o telepatía, ella podía llegar a controlar a las personas.

Decidió empezar a probar con las personas que había en la biblioteca; primero les hacía equivocarse mientras escribían, después, les hacía levantarse para coger un libro, o ir a preguntar algo a la bibliotecaria. Poco a poco, cada vez podía controlar más fácilmente los actos físicos de las person

as. Después descubrió que podía incluso hacer pensar algo concreto a alguien, o hacer olvidar cosas a la gente, hacía que la gente que se levantaba se olvidara por que se había levantado, o que no recordaran como leer. Pasó todas las vacaciones practicando sus nuevos poderes.

El primer día de clase de segundo de carrera, se encargó de borrar de la memoria de su amiga la violación que había sufrido, y le hizo creer que aún era virgen. Su primer paso más drástico fue contra el violador, al que obligó a masturbarse en medio de la clase; le hizo bajar los pantalones y la ropa interior, que se sacara la polla mientras la profesora que no se enteraba estaba explicando, y empezara a hacerse una paja mientras los que se sentaban cerca quedaban alucinados. Después se corrió encima del pupitre y le obligo a lamer toda su corrida. Fue entonces cuando le empezó a gustar su especial poder.

Empezó a montar pequeñas orgías en las últimas filas de la clase. Hacía que todos se desnudaran y que empezaran a follar mientras se daba clase; después obligaba a que nadie dijera nada de lo ocurrido y así las clases se hacían más divertidas.

Poco a poco, empezó a introducir a los profesores a las orgías. Izo que la profesora de Estadística, que siempre le había parecido un poco puta, se desnudara en medio de la clase y la diera en pelotas, La profesora tenia sobre los 25 años, unas piernas espléndidas y unas grandes tetas.

Después izo que se fuera masajeando los pechos mientras escribía en la pizarra, y después, izó que un alumno de primera fila le introdujera un vibrador y continuara dando clase mientras sus jugos vaginales le lubricaban las piernas y sufría algún que otro orgasmo; todo sin dejar las explicaciones; prosiguió a que un alumno se la follara por el culo encima de la mesa, mientras entre orgásmo y orgasmo, con una polla en el culo y un vibrador en el coño, prosiguiera con las explicaciones.

Pudo comprobar que no había una sola persona en el colegio que se pudiera resistir a sus poderes. Hacia que la chica más guapa de la clase se la chupara a todos los chicos, o que el más casanova de todos le lamiera el coño a la más fea… se lo pasaba muy bien entrando en el vestuario de los chicos para ver como se duchaban, y les obligaba a masturbarse delante suyo, o al chico violador le obligaba a mamar las pollas de sus compañeros, y que estos se corrieran en su cara, o a que lo sodomizaran, y le tenia prohibido correrse des del día de la violación. Después les obligaba a todos y a cada uno de ellos a lamerle el coño y a follar con ella, hasta que se corria las veces que quería; después si iba al vestuario de las chicas y les hacía sodomizarse con consoladores, vibradores, instrumentos de bondage…

Un día en la clase de estadística hizo desnudar a la profesora, y que los chicos se echaran encima la tarima, donde la profesora se introducía su polla en el coño, y se los follaba de cuclillas uno a uno, mientras daba la clase.

Obligaba a todos los chicos a tener la polla fuera excitada todo el tiempo, y si a alguno se le bajaba se obligaba a tener una erección continua durante una semana, incluso mientras dormían, sin poder correrse ni masturbarse, y les ponía una argolla en los huevos que les hinchaba aún mas la polla, y hacía que se les marcasen las venas.

Un día, que llegó tarde a clase, al entrar noto algo diferente. No le dio demasiada importancia, y fue a sentarse. Era clase de estadística y quiso obligar a la profesora a ser sodomizada por todos los alumnos, pero nada ocurría. Nadie se movía y la classe transcurría normalmente. No lo comprendía, nunca le habían fallado los poderes, no podía comprender que pasaba. Intento que la profesora se desnudara, pero no lo consiguió. Empezó a mirar por toda la clase, pero todo era normal; la misma gente, los mismos alumnos… pero no. Había un alumno que nunca había visto. Parecía muy intelectual, era guapo, moreno, ojos de negro intenso, llevaba gafas para leer, vestía elegante y oscuro. Nunca lo había visto, y penso que debía ser de la sección de tardes. Estaba escuchando a la profesora y tomando apuntes. Se le ocurrió que quizá era él la causa del bloqueo de sus poderes. Intento obligarle a que se desnudara, pero el esfuerzo fue en vano, pues ni tan solo se movió; en cambio, giro la cabeza, miro fijamente a Eva y le hizo un gesto de desaprobac

ión, y siguió tomando apuntes. Eva quedó paralizada por unos segundos; no podía ser, ese chico sabía que ella había intentado dominarle.

Enfurecida, con su poder apagó todas las luces del colegio; todo el mundo empezó a hablar, y la profesora pidió calma, diciendo que seguramente la luz volvería en unos instantes, que de momento abrieran las ventanas, pero la luz volvió instantáneamente. Eva estaba furiosa. Entonces todo se paró. Todo el mundo se quedó quieto, inmóvil, congelado, Eva también. Entonces el chico nuevo se levantó y se dirigió a primera fila, delante de Eva.

– Bueno, mucho gusto en conocerte. Tú debes ser Eva verdad? – dijo plácidamente y muy tranquilo. Puedes moverte. – Entonces Eva se pudo mover, y se echó hacia atrás. – Quién eres tu? Porque no cumples lo que te ordeno?

– Pero bueno, que maleducada, yo me presento y ya me estas interrogando? Bueno, me presento, me llamo Q. Mucho gusto. Y no cumplo lo que me ordenas por que no me da la gana. – prosiguió tranquilamente, mientras se sentaba encima del pupitre.

– Yo te tenia muy bien considerada; tenías una ética bastante equilibrada, pero des de que descubriste parte de ese gran poder, estas utilizándolo para nada bueno. – me dijo en tono de desaprobación.

Me gusta / No me gusta

Pasion inducida (I)

El inicio de las clases en la Universidad representa cada año el fin de mis diversiones veraniegas y casi indefectiblemente me sume en un letargo intelectual que en nada ayuda al éxito de mi futura carrera. No hay en el ambiente universitario nada que pudiera ,de algún modo ,conmover mis percepciones. Todo me es ya tan conocido que lo único que me mantiene allí es saber que esto un día terminará

Con ese ánimo tome asiento esa mañana y me estiré en mi butaca dispuesta a hacer todo el esfuerzo necesario para no dormirme en la primera clase del curso sobre " Comunicación Humana". Acomodada , hacía los esfuerzos de rigor a fin de que el profesor no se diera cuenta de mi desinterés y esperaba con resignación que transcurriera el tiempo prescrito.

Fue al promediar la clase , cuyo contenido aún ignoro , que sentí lo que llamaremos el primer síntoma. Era una sensación que no daba lugar a duda alguna , el sujetador me quedaba estrecho. No lo había notado en la mañana al vestirme y recordé haber leído que el cuerpo humano sufre dilataciones por cambios circulatorios localizados. Me había pesado y no había alterado mis 54 kilos que tanto orgullo me causan, sobre todo frente a Martina , mi amiga en constante lucha contra su tendencia a engordar.

Me moví suavemente en mi sitio para reducir la intensidad de la sensación y efectivamente disminuyó , pero fue solamente por un momento, porque al cabo de unos cinco minutos reapareció y pude notar con claridad que mi teta derecha presionaba con mas intensidad que la izquierda , pero eso tampoco me extraño , porque se que la tengo levemente mas grande Eso sí , me sentí por primera vez incómoda porque en ese momento el profesor estaba justamente a mi lado.

Pero terminó la clase y no le hice comentario alguna a Martina , aparte de preguntarle.

-¿ Tu piensas que estoy mas gorda?

Martina como todo respuesta se río en mi cara antes de decirme

– Ni un gramo.

Al día siguiente había olvidado el asunto , pero el viernes en la mañana de nuevo tenía clases de "Comunicación Humana" y tomé asiento junto a Martina para ver las posibilidades de conversar un poco sin que el profesor se diera cuenta . No obstante ,el nos sorprendió y sin dejar de hablar se acercó directamente a nosotros , como para darnos a entender que nos había visto. Yo sentí que me ruborizaba mientras Martina contenía la risa , pero el pasó junto a nosotros sin decirnos nada. A mi ,el calor de la cara se me había pasado al cuello y recorría mi espalda longitudinalmente hacia abajo y como una ola intima que me abrazara , si situó entre mis muslos que sentía húmedos a tal punto que tuve que separar las piernas . Sin embargo esta sensación desapareció rápidamente y el profesor ya estaba lejos de mi continuando con sus reflexiones de las cuales tan alejada me encontraba.

La sensación de calidez me atacó tres veces durante esa clase y pude darme cuenta , no sin sorpresa , que ella me invadía cuando el profesor se acercaba y me iba abandonando a medida que el se alejaba.

Cuando le conté lo que me pasaba, Martina no podía dejar de reírse haciéndome todo tipo de comentarios escabrosos respecto del profesor. Yo por mi parte atribuía todo lo que me estaba pasando a procesos fisiológicos normales y la cercanía o lejanía del profesor la consideraba una mera concidencia. Sin embargo ahora tenía por primera vez un motivo de interés en una clase porque deseaba saber si el fenómeno volvería a repetirse . Y se repitió.-

Los primeros minutos de esa clase los dediqué a observar detenidamente al profesor de comunicación. Era un hombre común y corriente, vestido de forma mas o menos descuidada, de contextura robusta . no muy alto de unos 50 años, con una voz con tendencia a adormecer , de mirada sin brillo, nada en él mostraba algo impactante o atractivo yo diría que era quizás un hombre en el cual no me habría fijado jamás. Sin embargo en ese mismo momento el se acercaba a mi y sin que yo pudiera evitarlo mis piernas comenzaron un movimiento de abrirse y cerrarse rítmicamente , que mi amplia falda apenas podía disimular . El movimiento alcanzó su máxima intensidad cuando el estaba junto a mi butaca y fue cediendo a medida que él se alejaba. Me sucedieron dos cosas

. Una fue que me asusté, y la otra ,que jamás podría negar que me había invadido una nítida sensación de placer.

Me quedé inmóvil durante varios minutos. Cualquiera hubiese pensado que estaba terriblemente concentrada en lo que el profesor decía, pero yo estaba sumergida en un mundo cuyo umbral recién estaba vislumbrando. Esperé anhelante que él diera vuelta en el otro extremo de la amplia sala y con los ojos cerrados supe que se estaba acercando porque mis piernas comenzaron a oscilar ahora con una cadencia erótica indesmentible al tanto que yo no hice nada por evitarlo , porque un placer desconocido me invadía e inclinándome sobre el cuaderno permanecí con los ojos cerrados moviéndome ahora sin ningún cuidado hasta que escuche la voz de Martina que me decía.

-Deja de moverte de una bendita vez.

La clase había terminado y ya en la cafetería . Mi amiga me preguntó sin tapujos que era lo que me había pasado y me describió con detalles la cara de ensoñada que yo tenía y esos movimientos sin explicación. No tuve otro remedio que contarle también con lujo de detalles lo que realmente me estaba pasando . Al comienzo Martina se río , pero luego cuando le insistí que lo me estaba pasando me gustaba mucho , guardó silencio y solamente me dijo

-Me encantaría saber como sigue la historia -. Ya éramos dos las interesadas en la clase de " Comunicación Humana"

Yo había prometido que en la clase siguiente le contaría a Martina todo lo que me fuera pasando en el momento mismo que sucediera . Nos instalamos en el fondo de la sala dejando como tres corridas de butacas desocupadas entre nosotras y el resto del grupo.

El profesor llegó algunos minutos atrasado y luego de dar las explicaciones del caso comenzó su clase anotando una serie de datos bibliográficos en el pizarrón, y solamente luego de esta operación se dirigió al curso ,para comenzar a dictar. Fue en ese momento cuando me di cuenta que yo tenía dificultades al escribir , mi mano derecha no tenía la fuerza suficiente para asir el lápiz , al tiempo que una sensación de suave dolor me invadía el bajo vientre. Lleve mi mano allí y comencé por acariciarme con movimientos circulares teniendo cuidado de cubrirme con el cuaderno para disimular mis movimientos .El profesor había pasado junto a nosotros sin percatarse de lo que me sucedía , pero yo estaba ahora sin poder contenerme y por sobre mi falda recorría con placer todo mi vientre , al tiempo que le decía a Martina que no podía controlarme Mi amiga me tomó la mano izquierda y trató de tranquilizarme , pero yo vi en su rostro que estaba asustada. La sensación que me invadía disminuyó levemente cuando el profesor se alejó , pero en ningún momento desapareció y cuando el se detuvo a unos cuatro metros de nosotros dándonos la espalda , yo sin poder evitarlo levante mi falda para presionar sobre mis genitales que latían desesperados y comencé a masturbarme francamente mientras mis piernas se juntaban con una fuerza desconocida como queriendo detener el placer que me invadía. En ese momento Martina , sin soltar mi mano me dijo que saliéramos de la clase y eso hicimos.

Ya en la cafetería , permanecimos un rato en silencio , y luego Martina me contó que en el momento en que yo me había masturbado ella había experimentado como unos calambres en la parte interna de sus muslos y que los pezones se le habían endurecido y le latieron con fuerza casi hasta dolerle por la presión de la ropa .

Acordamos que en la clase siguiente observaríamos el desarrollo del fenómeno y si algo raro pasaba simplemente abandonaríamos la sala. Estabamos algo asustadas .

Ese día el profesor comenzó su clase sentado frente a su mesa y todo transcurría en forma absolutamente normal. Nosotros nos habíamos instalado en el fondo de la sala. Faltaban solamente unos 20 minutos para el término cuando se puso de pié y fue también en ese momento cuando yo sentí que un líquido caliente y suave comenzaba a empapar mis pequeñas bragas . La humedad se propagaba a la parte alta de mis muslos y una especie de calambre placentero se originaba muy dentro de mi vagina par hacerla latir como un reloj enloquecido.

Mireé a Martina y ella estaba con los ojos cerrados y moviendo las piernas con ese balanceo que yo tan bien conocía . Entonces ya no pude resistir , me puse de pie y

abandoné la sala .

Había junto al aula , una pequeña biblioteca a la que acudíamos a veces para estudiar . Entré en ella , estaba desierta , y me afirmé en una de las sillas para poder disimular y resistir la ola de placer que me estaba invadiendo, cuando la puerta se abrió y entro Martina.

-No puedo resistir – dijo – al tiempo que cerraba la doble chapa de la puerta .

Luego me abrazó como hipnotizada , mientras yo desabotonaba mi blusa que me molestaba , me deshacía de mi sujetador y le ofrecía mis tetas inflamadas de pasión . Ella buscó con premura mis piernas y su mano encontró mi centro inundado . Se había sacado la falda y sus nalgas ardientes se me ofrecieron . No hablábamos

Al momento nuestras manos habían encontrado el lugar buscado y mutuamente nos penetrábamos tratando de encontrarnos sin prisa para prolongar la pasión . Besaba sus tetas generosas , y nos reconocíamos como si siempre hubiésemos estado anhelando estas caricias . Como si por fin nos hubiéramos encontrado después una larga búsqueda que nunca había existido .

La pequeña habitación comenzaba a impregnarse de nuestro íntimo perfume

y nuestros cuerpos adheridos sentían ahora la vibración potente del deseo desatado.

Sosteniéndonos apenas en pie y sintiéndonos penetradas física y mentalmente . recibimos abrazadas este primer orgasmo nuestro tan nuevo y tan definitivo , en silencio , mientras a través del fino tabique oíamos las frases finales de la clase.

" Así verán Uds. que hay formas especiales de comunicación que constituyen experiencias únicas que ….."

Datos del autor/a:

Nick: Magda.

Me gusta / No me gusta

Zapatillas usadas

Fetichismo-zapatillas de deporte usadas, autosatisfacción. Nuestro protagonista siente, ya desde pequeñito, una auténtica fascinación pos las zapatillas deportivas usadas y los pies sudaditos.

Después de leer varios relatos me di cuenta de que no tienen ninguno de fetichismo hacia pies y tenis (zapatillas deportivas)

Desde que tenía la edad de 5 anos, recuerdo que me encantaban los tenis de algunas compañeras del kinder al que yo iba. Y cada vez que podía cuando se quitaban los tenis, aprovechaba para olerlos, alguna vez lo besaba.

Durante varios años hice eso. Hasta que en 5to (por los 80″s), las tiendas empezaron a traer tenis importados (reebok__nike), y las compañeras de mi salón traían esos tenis. Y la verdad se veían preciosos los reebok clásicos en los pies, yo anhelaba con poder tener unos de esos tenis en mi cara.

Fue en sexto de primaria cuando junto con una prima empecé a ir a un grupo scout. Éramos muy unidos y muy seguido me iba a dormir a su casa, ella tenía una hermana un poco mayor que yo. Y por suerte muchas veces dormía en el cuarto de ellas.

Cuando estaban muy dormidas me metía al guardarropa el cual tenía al menos 30 pares de zapatos y tenis los olía y besaba, lo que más me gustaba besar era la suela. Tenían varios pares de reebok freestyle, la gear y otros también muy sabrosos. Le quitaba las agujetas y me ponía la parte interior en toda mi cara, respirando ese magnifico olor. Y yo me masturbaba mientras absorbía ese aroma.

Mi prima se dio cuenta de que me gustaban sus tenis (pero nunca ha sabido que el gusto era sexual),así que cuando ya tenían muchos tenis me regalaba algunos. Pero con el tiempo mi mama los encontró y tiró o regaló.

Durante este tiempo obtuve 2 pares de tenis de compañeras de clase. Con los cuales dormía como si fueran mis peluches.[dormía abrazándolos].

Fue ya en 1ro de secundaria cuando una marca de tenis de mujer se puso de moda y cada vez veía menos de lo que me gustaba…. Eran keds….un día logré robarme unos tenis keds blancos Oxford y los oculté muy bien hasta llegar a mi casa…. Ahí pude olerlos, sentir la textura tan diferente de la suela. El interior era mas duro… Me encantaba lamer chupar y besar la suela.

La verdad es que me encantaron… Cada vez que a una niña de mi grupo se le olvidaba un par yo lo tomaba. Mi segundo par fueron unos keds muy similares a los primeros, pero el olor me calentaba más y eran un numero más grande… y me di cuenta de que mi pene todo erecto podía entrar en el tenis (o zapatilla), hasta donde los dedos llegan, y así lo hice lo metí. Me amarré el otro cubriendo mi boca y mi nariz…y empecé a hacer movimientos como si se tratara de una vagina, después de 5 minutos tuve uno de los mejores orgasmos de mi vida… Dejando lleno de semen el interior. Me introduje todo lo que me cupo del tenis en mi boca.

Muchas experiencias he tenido…también he tenido oportunidad, de tener sexo con pies…. Luego cuento eso..además de que hice mas cosas con mi prima.

Hoy en día tengo una colección de más de 80 pares (solo de mujer)…y ahora cada vez que puedo compro tenis bien usados…

Si tienes algún comentario o te gustaría venderme tus tenis escríbeme sneakers (arroba) repairman.com en México

Me gusta / No me gusta