Relatos entre hombre y mujer. Sexo heterosexual

Relato para Sabri

Autosatisfacción femenina y masculina, voyeur, relato del dia. Una chica se masturba mirando páginas porno en Internet mientras se mete hasta el teléfono móvil. Llega un amigo, se ducha ofreciéndole un buen espectáculo y ambos se masturban por separado fingiendo que no se ven.

Hola, me llamo Sabrina, tengo 22 años, terminé Enfermería el año pasado, tengo la suerte de estar trabajando en una clínica y hace menos de un año que perdí la virginidad. Seguro que os preguntaréis por qué tardé tanto en hacerlo, y el caso es que quería estar segura y todas esas tonterías. Además tampoco tenía prisa, ya que (y está mal que yo lo diga) sabía que en cualquier momento podía tener al hombre que quisiese a mi alcance ya que desde siempre han babeado por mí, lo cual todo sea dicho de paso me ha ocasionado muchos problemas con mis amigas que inevitablemente estaban celosas de las atenciones que me prodigaban los hombres.

Mido 1,64 metros, soy rubia natural con unos preciosos ojos verdes, un buen par de tetas que todos creen operadas (no lo son, pero no me importa que lo crean porque eso significa que deben ser guapas), y un cuerpo Danone; mis amigos dicen que me parezco a Pamela Anderson, pero yo creo que me asemejo más a Jenna Jameson, una reina del porno.

Que nadie se asuste, ya que desde que me decidí a hacerlo, he recuperado el tiempo perdido y olvidado a la mojigata que habitaba en mí, tal y como tendréis ocasión de comprobar a continuación… ¿os animáis a seguirme?.

Llevo tres meses saliendo con un tío aunque pronto le daré boleto. Me gusta para follar pero ya quiero catar a otros, pues a éste, literalmente, ya le he exprimido todos sus jugos…deliciosos, ja,ja, ja. El caso es que se fue tres días a Madrid a pasar una pruebas y me dejó las llaves de su casa.

Esa semana tenía yo turno de tarde y no entraba hasta las tres. Me faltaban aún dos horas para entrar y ya había comido, así que me fui a casa de mi chico a conectarme un poco a Internet. Me había levantado caliente y me apetecía ver unas páginas porno. Reconozco que me encanta la pornografía, el ver a tías buenísimas salvajemente penetradas o metiéndose cualquier cosa imaginable por sus agujeritos me pone a mil y no porque sea lesbiana, sino porque me imagino que soy yo disfrutando como una auténtica zorra.

Me senté ante la pantalla y jugosas imágenes fueron desfilando ante mí, y evidentemente tras un rato noté mi coño hinchado por la excitación, y al moverme un poco en la silla sentí ya una mancha de humedad en mis bragas.

Desabroché tres botones de mi blusa blanca, metí la mano izquierda dentro de ella y liberé mi teta derecha de la opresión del sujetador negro, apretándola fuertemente con lo que un escalofrío de placer recorrió mi cuerpo . Subí mis dedos índice y medio hasta mis jugosos labios, y con mi caliente y húmeda lengua los ensalivé profusamente, para bajarlos hasta mi rosado pezón y pellizcarlo con esos dos dedos mientras que con los restantes me daba un masajeo en el resto de mi seno.

El dulce olor de los jugos de mi coño subió hasta mis fosas nasales, llenándolas con un efecto afrodisíaco. Comenzaba a oler a sexo en la habitación y unas ansias irrefrenables de follar se apoderaban de mí. Entonces de repente una foto me impactó: una chica muy parecida a mí, totalmente depilada estaba chupando una piruleta y metiéndose otra por su chochito rasurado que estaba brillante por los jugos que segregaba.

Eso fue mucho para mí. Tenía que probar con las piruletas y depilar totalmente mi coño (apenas si tengo un poco de vello púbico arreglado sobre mi monte de Venus, pues el resto me lo afeito).

Saqué mi otra teta del sujetador, y bajé una mano por mi cuello, y con ambas manos comencé a magrear mis pechos. Mis pezones parecían misiles y mis tetas estaban duras como piedras; no me olvidaba de mis bajos y frotaba una pierna contra otra intentando que el líquido que impregnaba mis bragas rozase mis labios y mi clítoris, cosa que lograba y me estremecía. Subí mi minifalda hasta mis caderas, bajé mis braguitas empapadas hasta mis rodillas y recostándome en la silla subí mis piernas hasta la mesa y puse una a cada lado del monitor.

Mientras sobaba mis tetas con un

a mano con la otra ya restregaba mi coño pringándola de jugos, y no tardando en autopenetrarme con tres dedos que entraban con suma facilidad como si mi vagina se autodilatase para ellos queriendo que llegasen hasta lo más profundo de mi útero. La imagen de la tía con las piruletas me fascinaba. Me recordaba a mi misma en el colegio cuando iba todos los días en el recreo con mis amigas a la cafetería y comprábamos caramelo, que nos dedicábamos a lamer sensualmente para calentar a los chicos que no sabían si simplemente comíamos un dulce o los estábamos calentando.

Pronto los dedos fueron poco, necesitaba meterme algo. Mi móvil estaba sobre la mesa y llevada por la pasión, sin pensar en lo que hacía lo así con una mano y en plis plas lo llevé hasta la entrada de mis labios de abajo que tras una simbólica resistencia le abrieron gustosos el paso a mi interior.

Era fantástico, podía sentir las teclas de caucho rozando mi clítoris rosado y salido de su vaina. Y de repente pasó algo inesperado, una deliciosa vibración recorrió mi coño, y luego otra y otra y un sonido amortiguado como de teléfono llegó a mis oídos…. ESTABA SONANDO el móvil. Asustada saqué el móvil, miré la pantalla y respiré: era mi novio.

Divertida contesté (parecía imposible que el móvil aún funcionase con lo mojado que estaba) y le conté entre jadeos lo que estaba haciendo, y seguí masturbándome con las piernas sobre la mesa. Carlos me dijo que sólo de oírme e imaginarme se estaba pajeando en la cabina, lo cual me excitó aún más. Notaba como mis jugos caían hasta mi ano y me aprestaba a meterme un dedo en él cuando de pronto picaron a la puerta, me sobresalté, se me cayó el móvil… era Luis, mi amigo ATS que venía a buscarme para llevarme a la clínica… el tiempo había volado. Con las prisas y al levantarme me desgarré las bragas (aún no me explico cómo). El móvil se había roto. Me bajé la falda y abrochándome la blusa abrí.

Allí estaba Luis sonriendo. No era guapo pero sí resultón y evidentemente yo le gustaba (un día me acostaría con él. No sé por qué no nos acostamos con nuestros amigos si los dos lo deseamos). Parecía que no notaba nada. Le saludé dándole un beso pero inconscientemente me acerqué demasiado a sus labios , eran dulces…

"Hey, hey, ya sé que estoy bueno, no te tires sobre mí" -dijo (siempre me exasperaba con esas frases, pero me gustaba pues se podía hablar con él de cualquier cosa y era muy bueno, mi pañuelo dónde llorar. Decididamente un día me acostaría con él, se lo merecía).

"Entra y no digas tonterías -repuse yo.

Menos mal que vengo media hora antes, ya que como siempre no estás lista, ¿verdad?" -un brillo malicioso pareció cruzar sus ojos. Mi imaginación me jugaba malas pasadas.

Farfullé algunas palabras y lo empujé hacia el salón… ERROR, el ordenador seguía encendido con la foto de la chica y mis bragas estaban en el suelo; para completar el cuadro el olor a sexo llenaba toda la habitación. Luis se fue directamente al ordenador y empezó a hacer comentarios sobre lo buena que estaba esa tía y si yo había hecho algo así. No perdió la ocasión para comentar que a ver si era un poco más ordenada con mi ropa.

"Debieron caerse cuando tendía la ropa, que es lo que hacía cuando llamaste" -dije.

"¿Y la foto?" -preguntó.

"Vale, lo reconozco sentía curiosidad y entré en una página porno" – dije yo.

"Menos mal-respondió él" – "ya era hora de que admitierais que también a vosotras os gusta la pornografía…"

Mientras decía esto, para colmo de males me agaché a por las bragas, resbalé y me caí. Luis vino corriendo a ayudarme, pero mientras lo hacía se puso rojo.

"¿Te has hecho daño? "- preguntó de manera entrecortada-. "Mejor te arreglas y nos vamos ¿vale?."

"Sí "-dije yo- "voy un segundo al baño". Sin querer miré hacia abajo y no pude evitar ver que Luis estaba empalmado.

"Corre"-dijo él.

Al entrar en el baño y verm

e en el espejo supe lo que pasaba. Con la caída, la falda se me había subido y al menor movimiento se veía mi delicioso coñito. Vi a Luis mirando al ordenador y podía apreciar que su verga seguía empalmada- Me apetecía ir hasta él , arrodillarme ante su paquete, bajarle su cremallera, sacar su polla y empezar a devorarla con fruición para que luego ya dura y tiesa me la clavase en lo más profundo y tras cambiar de posturas, lo tiraría al suelo y abriendo mi culo me sentaría sobre su polla que se clavaría bien adentro en mi puerta trasera y cuando se descuidase le metería un par de mis dedos en el culo (a todos los hombres que se lo he hecho, tras una sorpresa inicial si no lo habían probado nunca, les ha encantado, aunque por nada del mundo se lo confesarían a nadie). Volví a excitarme sólo de pensarlo. Aún faltaban más de 25 minutos para marchar.

"Luis, me voy a dar una ducha"- dije yo. Dejé la puerta entreabierta y comencé a desnudarme lentamente. Estaba segura de que él estaría mirándome. Me quité la blusa quedando en sujetador, e inclinándome hacia adelante y sacando el culo hacia atrás me quité la minifalda, ofreciéndole mi culo con su ojete depilado en todo su esplendor. Me puse en pie, y me llevé las manos a la espalda desabrochando mi sujetador, pero con suma lentitud para que apreciase la maniobra. Debía verme espléndida con mi melena rubia cayendo hasta media espalda contrastando con el negro de mi sujetador y con la blancura de la piel suave y tersa de mis nalgas.

Luis no lo sabía pero yo podía verle gracias a un espejo que estaba colgado frente a mí, encima del lavabo y que estaba frente a la puerta. Me sorprendió pero me agradó y me excitó muchísimo el ver cómo se sacaba la polla. Lucía bonita, pues estaba tiesa como una roca y debía estar igual de dura, parecía de acero, pero tenía una extraña forma, estaba curvada como un arco con la punta hacia abajo. Sin duda la penetración y las sensaciones serían diferentes a las de las pollas rectas con las que había probado hasta ahora, y o era dolorosa o muy placentera. Cada vez tenía más ganas de follar con él. El muy cabrón se estaba pajeando a mi costa… pues era mi obligación corresponderle con un bonito espectáculo.

Decidí sacar la espuma del armario y una cuchilla de mi novio que sabía que guardaba allí. Me afeitaría el poco pelo decorativo que me quedaba, para él y seguro que le ponía aún más caliente (parecía imposible pues su polla ya parecía a punto de estallar ).

Me metí en la ducha, y Luis se movió por el salón hacia otro ángulo para poder verme mejor. Afortunadamente aún podía verle gracias al espejo. El agua caía por mi piel desnuda y comenzó a deslizarse siseante entre mis piernas, colgué la ducha en lo alto y el agua cayó cómo lluvia sobre mí. Me aparté un poco del chorro y de espaldas a la pared para que se me viera bien desde la puerta (Luis simulaba buscar algo por el suelo, tapado por un sillón), cogí el bote de gel y directamente comencé a derramar su contenido sobre mi piel. Era un gel blanco como la leche que inevitablemente me hizo pensar en esperma, lo que me calentó sobremanera, y empecé a enjabonar aquel supuesto esperma sobre mis tetas con fuerza en amplios movimientos circulares. Luego hice un cuenco con mis manos y las llené de gel que llevé hasta mi coño ya babeante. Con las dos manos froté bien mis bajos. Empecé a meterme varios dedos por el conejo y con la otra mano, me enjabonaba el culo. Pude apreciar con los ojos entreabiertos que Luis en el salón se había bajado los pantalones y los calzoncillos hasta los tobillos, y mientras se pajeaba con una mano, con la otra chupaba un bolígrafo ardientemente.

Me di la vuelta doblé un poco las rodillas, saqué un poco el culo hacia afuera y arqueé la espalda, y mientras me sobaba las tetas con una mano, con la otra metía dos dedos en mi culo, separando las paredes como para meter algo mayor- Estoy segura que Luis pudo ver mi culo abierto. En ese momento agaché la cabeza y miré entre mis piernas y lo que vi me calentó aún más. Luis estaba a cuatro patas, mirando hacia el baño, se llevó el bolígrafo que estaba chupando hasta su culo y se lo metió por él con evidente cara de satisfacción, mientras sobaba

todo su cuerpo con la otra mano. En ese momento me estremecí, di un gemido que temí que oyese y me corrí como hacía tiempo que no lo hacía.

Me incorporé, cogí la ducha y enfoqué el chorro hacia mi coño, aunque sensible, todavía pedía más y agradeció el chorro de agua tibia. Separé mis labios y rozó mi clítoris estremeciéndome nuevamente. Posé la ducha y unté mi coño de espuma (aún había tiempo), y me rasuré el poco pelo que me quedaba. Mi piel quedó sin un pelo. Qué lindo se veía mi chochito.

Por el espejo vi que Luis había cambiado de postura, estaba tumbado sobre su espalda y con las piernas en alto dobladas sobre su pecho mirando entre ellas hacia mí y metiéndose el boli con algún que otro dedo.

Me calentaba en exceso, mis ganas de follar eran incontrolables. Se me ocurrió ponerme a cuatro patas en la bañera, alzando el culo, que llené de espuma, y sin más preámbulos me llevé el mango frío de hierro de la maquinilla de afeitar (previamente quité la hoja) y lo introduje en mi culo ya muy dilatado.

Luis se había levantado ¿vendría a follarme?. En realidad sujetó el boli en el suelo con una mano, mirando hacia arriba y se sentó sobre él, cogió mis bragas rotas que aún estaban en el suelo y se las llevó a la boca. Mientras la espuma en mi culo parecía nata, y yo seguía clavándome aquél pobre sustituto de una polla en mi ano, pero que igualmente me daba placer. Me levanté en la bañera con el mango sobresaliendo de mi culo, cogí la ducha y dejé caer el agua sobre mí, de repente mis paredes soltaron su presa y el mango de la cuchilla resbaló por mi culo hacia el suelo lo que fue muy agradable, y al tiempo vi cómo la polla de Luis escupía su leche (casi llega al techo). En ese instante me corrí otra vez. Luis recogió los restos de su leche con las bragas y las escondió bajo el sillón, se sentó, se arregló y me esperó.

"¿Acabas?" -preguntó.

"En seguida cariño" -dije yo (¿¿¿cariño???).

Acabé, me sequé con la toalla, y no es por nada pero lucía espléndida con mi coño depilado. Todavía tenía ganas de sexo, pero había que marchar a trabajar. Me puse la misma ropa y evidentemente no tenía bragas y encima estaban todas en casa. Una vez vestida y peinada, no pude evitar levantarme la minifalda y ver mi coño pelado en el espejo… hummm.

Salí, le di un beso en la mejilla a Luis y le di las gracias por esperarme con una sonrisa de la inocencia personificada en mi bello rostro.

"Gracias a ti "- respondió él con una pícara sonrisa en su cara (¿sabría que lo había visto todo?).

Salimos al ascensor y cuando llegamos abajo dije:" Espera subo otra vez que me olvidado la agenda."

Vale, te espero con el coche arrancado- me dijo.

Entré en casa, fui hasta el sillón cogí las bragas aún pringosas de su semen y su saliva, y me las llevé a la boca saboreando su leche. Bajé al coche con una sonrisa de satisfacción en mi cara.

Pero lejos estaba yo de imaginar que lo mejor aún estaba por llegar. Esto fueron simples juegos comparado con lo que pasaría ese día en la clínica entre Luis y yo (tan sólo os adelanto que él llenó todos mis agujeros, aunque yo también los suyos; esa será la continuación). Pero eso, si os ha gustado la historia os lo contaré más tarde.

Bueno, amigos/as, esto es realmente lo que pasó sólo que quien lo escribe es Luis y no Sabrina. Se me ocurrió decirle a Sabrina que podríamos contar nuestra historia, y ella quedó encantada, pero me dijo que intentara escribirla como si fuera ella y el modo en que ella lo había vivido. Tras hacerle varias preguntas este es el resultado, y ella me asegura que me merezco un sobresaliente, ¿qué me decís? Escribidme a luisscj (arroba) latinmail.com decidme si os ha gustado y si queréis que mande el resto.

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SALIENDO DE LA HACIENDA DE LOS MORALES

Historias de nosotros. Febrero 2002

Esta historia la cuento yo, porque nadie mas la sabe ya que los otros dos individuos no solo son extranjeros pero no viven en México, por lo que lo que sucedió en esa noche en el Marquis negro solo lo saben cuatro personas: Paúl, Martha, el chofer y yo.

Querido Manuel, si recuerdas esa noche que llegue tarde a casa y tu quedaste un poco sorprendido, por mi actitud? Pues la verdad yo estaba mucho más sorprendida que tu??
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Como sabes ese día tenia una presentación en el restaurante La Hacienda de los Morales de la ciudad de México que terminaría algo tarde con un coctail.

Por la mañana me puse un vestido que me gusta mucho, verde con negro de cuello de tortuga, unas medias negras, el wonder bra negro, y unos zapatos de tacón también negros.

El pelo lo tenia bastante bien porque era martes y el lunes temprano, me había ido a cortar el pelo con Jymmie, que por cierto me tardo un chorro de tiempo, contándome de sus novios, y de un sin fin de joterias, como siempre.

La presentación y el coctail fueron un éxito y los extranjeros que vinieron por parte de nuestro cliente que era un evento de belleza, estaban encantados, con el trabajo realizado por el grupo de México, por la presentación, y por la gran pachanga que habíamos organizado en la Hacienda de los Morales.

En esas fechas como sabes yo tenia mi pequeño??? Affaire. Alfredo que durante la fiesta dos veces se me acerco con el comentario de que Paúl me miraba y se acercaba a mí con demasiada intimidad!!!!!!!……Y quien eres tú para andarme cuidando de esas cosas?? Jajajajja …será que estas celoso tu? ……no lo puedo creer.

Mira Alfredo ese cuate es más grande tendrá máximo unos 50, pero es de buen ver, además esta casado y por lo que me he dado cuenta en estos tres días de trabajo, si se va a acostar con alguien es con Martha, la directora de marketing del evento, mas no conmigo, ……..a pesar de que yo si me echaba un rapidin con el…. si se dejara!!!!!!! Jajajajjajaajaj….

Esto ultimo solo se lo dije a mi jefe para molestarlo, porque por primera vez después de lo de David que ya había pasado hace unos años lo veía medio celoso? Y además a el!!! Que varias en la empresa sabíamos que no andaba nada más conmigo.

Pues te equivocas querida Verónica, pero con ella si que no se acuesta, porque en mi viaje en agosto para negociar este evento de belleza, me dijeron que se divorció, porque su marido la cacho!!!!!¿……Cómo cuéntamelo todo? Con quien la cacho?

Pues ella debe de tener como unos 43 años se divorció hace como 10 y su marido la cacho con su mejor amiga, en su casa una mañana mientras los niños estaban en la escuela.

La tal Martha es lesbiana, mi querida, con ella si que no se va a la cama!!!!……..Nunca me lo imaginaria no se le nota nada, y además me cayeron muy bien?? ¿……..Quién te lo dijo, mi gran chismoso??………No lo sé pero es algo que se habla en su empresa.

Los tequilas se fueron sucediendo a los canapés, y como todo había salido muy bien, los ánimos estaban en alto. Cómo a las 9.00 PM, algunas personas ya se estaban retirando, otros decidieron seguir la fiesta en un antro de la Zona Rosa, muy cerca de nuestras anteriores oficinas, pero yo estaba cansada por la preparación del evento, decidí quedarme con buena parte del grupo a tomar un café, antes de ir a la casa, pero para mi sorpresa Paúl y Martha decidieron quedarse y no ir de pachanga alegando que su vuelo el miércoles salía muy temprano!!!

Entonces por primera vez pensé que Alfredo podía tener algo de razón, porque mientras estábamos en el café, se acerco a mí y me platico de varias cosas personales, como familia e hijos, trabajo y sus metas, etc etc, la platica era divertida e interesante, pero me agarraba demasiado mi brazo izquierdo, hasta que se atrevió a poner su mano en mi rodill

a, mientras seguía platicando como si nada pasara. En una de esas para acercarme a la mesa a tomar mi café, medio me resbalo y me detiene mi brazo izquierdo, como ayudándome pero no quitó su mano, por lo que al sentarme me tocó ligeramente y por debajo del brazo el pecho, que me hizo de inmediato sentir cosquillitas en el vientre, seña inequívoca de que en el fondo, no me desagradaba tanto la situación. No le di gran importancia seguí platicando y entonces ya cada que me agarraba el brazo lo hacia de tal forma que me tocaba como quien no quiere la cosa el perfil de mi pecho izquierdo, y yo encantada.!!!!!

En eso me voy al baño y de regreso encuentro a Alfredo esperándome en la puerta, y me dice:………ese pinche Paúl quiere contigo, ya te diste cuenta verdad?……Claro que no, estas loco, me cae muy bien y tiene una platica muy interesante, pero si me voy a la cama con el no te preocupes, te lo voy a contar tal y como tu me cuentas tus conquistas!!!!jajajajajja, además nunca lo he hecho con un hombre de mas de 50, aunque ya he estado cerca…….

Todo eso se lo dije para prenderlo, mas de lo que ya estaba, y dio resultado porque de regreso al bar, me dio una nalgada, y me dijo………..cabrona caliente!!!!!!..Quien?..A lo que no le hice caso alguno.

La calentura iba en aumento y la platica cada vez más cercana a los temas de sexo, y de infidelidades, me fui dejando llevar, y mi prospera imaginación ya andaba medio volando, hasta como para utilizar la situación para aprovechar y demostrarle a mi jefe que no me traía tan de nalgas como él creía, era mas sexo y erotismo que otra cosa, pero el insistía que no!

Como a las 10.30 termine mi café y pedimos la cuenta, ya nos íbamos cada quien a su casa, llamamos al chofer de Paúl que los llevaría al hotel Maria Isabel Sheraton.

Pero….. y mi coche???? Se había quedado en la compañía, se me olvido que desde la mañana me trajo Alfredo para enseñarme su nuevo VW negro.

Que burra….. en eso Paúl, me dice que me daba un aventón porque el hotel estaba cerca de las oficinas, que mi jefe ya se fuera a su casa porque además vivía muy cerca del restaurante!!!!! En eso Alfredo dice que él me llevaría, pero yo aproveche la oportunidad, para molestarlo un todavía un poquito mas????……..No no, que me lleven ellos, nos vemos mañana en la oficina.

Para esto no sabia que me pasaba pero estaba inexplicablemente demasiado caliente?

Entro al asiento trasero después se subió Martha y finalmente se metió Paúl por el otro lado. O sea que me quede en medio de los dos?????

Salimos de Polanco rumbo a la Reforma, era de noche y ya no había tanto trafico, y la platica normal de que todo funcionó a las 1000 maravillas, que agradecían mucho mi apoyo, en eso Paúl me abraza por un buen rato hasta que nos separamos ligeramente y me planta un beso en los labios. Todavía antes de poder reponerme de la sorpresa, y sin saber cual seria mi reacción, me vuelve a abrazar fuerte cuando siento que las manos de Martha suavemente acariciaban mi cuerpo empezando por las piernas, glúteos, senos hasta llegar a mi cuello.

La verdad estaba mas caliente que lo normal para mí, que siempre que quiero me logro escapar de estas situaciones cuando no son lo que quiero. No tuve mucho tiempo para pensar si me gustaba o no porque de inmediato Paúl me da un delicioso beso en la boca que me permitía sentir su lengua recorrer la mía, los dientes, mi garganta, con una enorme colaboración de mi parte ya que mi lengua buscaba la suya en todo momento.

Las manos de Martha vuelven al ataque, de esta vez con mucha mas iniciativa que antes, las pude sentir mecerse debajo de mi pegado vestido verde con negro, recoger mis nalgas rápidamente, para pasar a acariciar mi vientre, mientras el vestido se subía mas, y mas, hasta que las siento llegar a mis senos buscando rápidamente encontrar el broche trasero para dejar que mis pechos saltaran de adentro del wonder bra negro.

En ese momento pienso dos segundos lo que estaba haciendo y decido que la calentura ya iba demasiado lejos, por lo que ya era hora de frenar todo y regresar a la realidad.

Pero tenia razón…… ya iba demasiado lejos…… en el momento que trato de salirme de esa erótica pero comprometedora situación, los fuertes brazos del hombre me detienen con tal fuerza que sin darme cuenta ya tenia el bra totalmente suelto, y las manos de los dos jugueteaban con mis senos totalmente libres y expuestos a quien se aproximara del vehículo, y ya ni hablo del chofer que po

r el espejo retrovisor estaba en primera fila observando mi desnudo cuerpo en manos de estos dos raros personajes que no llevaba mas de una semana de conocerlos.

No tenia otra opción, además no sé bien si quería tener una salida a esto, o más bien estaba dispuesta a lo que viniera?? Pero mi calentura cada vez era mas fuerte, podía sentir el olor a sexo que ya despedía mi cuerpo, y sentía una fuerte humedad en mi ropa interior aunque todavía tenia puestas las pantimedias y calzones, no tenia ni la menor duda que no durarían mucho sin que salieran volando. Dicho y echo, me acomodan de nuevo sentada en medio de los dos, la boca lengua y manos de Paúl se encargan de mis pechos, cuyos pezones demostraban claramente que no me estaba para nada desagradando la situación, pues estaban exageradamente parados y duros!!!! Mientras que las manos de Martha se acercaban al resorte de mis pantimedias, hábilmente se meten a mi cuerpo me las las jalan hacia abajo, con mi ayuda ya que levante las pompas para permitirle mas fácilmente quitarme los calzones negros Secrets que acababa de estrenar en ese día.

Mi vestido era de cuello de tortuga lo que no ayudaba para nada, y el ziper en la parte de arriba, pero para ese instante ya lo tenia todo enredado alrededor del cuello, de tal forma que no me lo quitaría nunca, sin antes volver a acomodármelo todo y quitármelo como gente decente, pero la calentura de los tres ya no estaba para grandes inventos así que seguiríamos como estábamos nuestro jueguito de quinceañeros haciendo el amor en la parte trasera de un coche!!!!

Me tocaba a mi actuar, por lo que sin ninguna pena aflojo los pantalones de Paúl, le abro el ziper, y meto mi mano derecha adentro de sus calzones, sintiendo ya su pene parado y mojado de la parte superior. ……Pero ahora si sorpresota, era enorme!!!!! No me gusta presumir, pero la de mi marido es de buen tamaño, y la verdad con los otros hombres con que he estado, no la tienen más grande que Manuel, pero esta si era lo más grande que había tenido en mis manos, no solo lo larga, pero lo ancho!!!!! Era gordísima……..Confieso que me dio miedo, porque sabia que en pocos minutos la tendría toda adentro de mi “casta” y “pura” vagina, pero sinceramente me moría de ganas de probar un pene de ese calibre?

Se la saco de los chones y me acuesto sobre sus piernas y me la como toda?? No toda, la verdad lo que pude fue solamente hasta la mitad, y haciendo algo de esfuerzo por mantener la boca lo mas abierta posible, tratando de dejarla lo mas ensalivada posible antes de que ese monstruo de carne me fuera a penetrar. Mientras jugueteaba con esta enorme novedad para mí sentía que las hábiles manos y dedos de Martha me estimulaban el clítoris dándome un sorpresivo pero enorme placer. No podía ser?? Estaba yo sintiendo rico lo que me hacia una mujer???? Totalmente fuera de contexto, pero verídico.

Paúl le hace unas señas Martha, se sienta, y entre los dos me acomodan sobre las piernas de el viendo para el frente en medio del coche. Solamente en ese momento pude ver que ella ya tenia la blusa abierta y como no tenia brasier, sus grandes pero bonitos senos de típica gringa se acercaban a los míos hasta que se juntaron en un abrazo donde nuestros pezones se conocieron mutuamente hasta él ultimo detalle.

No soy ni me siento lesbiana, pero esa noche admito que el jueguito me gusto y me calentó, fue diferente, y me intrigaba la idea de que algún día se lo contaría a Manuel, se volvería loco, de la envidia, y de no haber podido ser…. por ejemplo el chofer??

En eso siento lo inevitable? Los dedos de Paúl abriendo al máximo mis labios vaginales y el enorme glande, entrando despacio en mi sexo!!!! El dolor existió por unos segundos, pero el placer fue tan intenso, que valió la pena, no dio ni tres embestidas, no había llegado al fondo, pero por el gordo del pene tuve un enorme y ruidoso orgasmo, viendo a los ojos del chofer que en un semáforo de Polanco aprovecho para voltear y ver con detalle lo que sucedía en la parte trasera del coche, mientras que con sus manos, lengua y saliva Martha hacia todo lo que sabia para abrir mi vagina para que su amigo me pudiera penetrar a lo mas profundo de mi cuerpo.

Los movimientos de sube y baja se incrementan, mis senos masajeados por las fuertes manos del hombre, y besados por esta mujer que sabia a la perfección como satisfacer las necesidades sexuales femeninas???? Las expertas manos, y lengua, me encantaron hasta que Paúl y yo explotamos en un orgas

mo simultaneo, con todo lo que eso representa!!! Termine mareada, ella me ayuda a retirarme de ese fantástico pené, y los tres, ella el chofer y yo miramos a los borbotones de blanco semen que escurrían, y salían como una cascada por mi sexo y piernas, mientras su pene todavía me untaba el vientre y ombligo de todo lo que salía de adentro de mí. Pero Martha rápidamente aprovechando que mis piernas se encontraban totalmente abiertas, metió su cabeza en medio de ellas, me chupo, y lamió, limpiando todos los residuos que pudo, produciéndome al final algo de cosquilleo que acabo en una gran risa del chofer y yo viéndonos de nuevo fijamente a las caras!

Como no podía dejar de ser también me bese con Martha en la boca, sus senos, y su sexo,

pero no voy a entrar en detalles porque no debería haberme gustado? Pero me gusto!!!!! Y nadie me obligo a hacerlo. Lo hice porque quise y se me antojo sentir un cuerpo femenino en mi.

Para entonces el chofer nos dijo:…….Pendonéeme molestarlos pero estamos ya a tres minutos de nuestro destino, quieren que de una vuelta mas???? Te juro, Manuel que lo pensé? Pero ya era demasiada gula, y conteste: …..No no, ya déjeme en mi oficina y lleve a los Sres. a su hotel y así fue.

Tuvimos apenas el tiempo para medio acomodarnos las ropas, y vestirnos, nunca me puse los calzones, los metí a la bolsa, me despedí de ellos en el coche, ya que no estaban todavía en condiciones de salir a la calle, salgo del Marquis negro le doy la mano al chofer que me acababa de abrir la puerta, de doy las gracias, y nos cruzamos una simpática y picara sonrisa entre ambos, ya que estoy segura que quien mejor pudo ver toda mi desnudez fue sin duda alguna el.

Voy a la oficina, no había nadie, el policía de recepción, me pregunto como me había ido, y que me fuera a la casa con cuidado, porque me veía algo cansada y ojerosa, que el día debía haber sido muy pesado!!!!

Llegue a la casa no tan tarde, pero si sorprendida de mi actitud, hasta me di cuenta que notaste algo raro en mi, pero no le dimos gran importancia, y nos dormimos, yo con algo de miedo de que notaras algún vestigio de mis calenturas, pero estaba casi segura de que me había limpiado bien en el baño de la oficina, y así fue.

El día siguiente a las 9.00 AM me llama mi jefe a la oficina, pues me conocía bien y sabia que seguramente algo había pasado, y le conté hasta él ultimo detalle dejándolo calentísimo!!!!, Pero yo no estaba para otros jueguitos en esa mañana.

Le comente que lo que más extrañe fue mi calentura de esa noche que ni yo me la podía explicar????? …….Entonces me dijo algo que solo yo entendí, pero me quede con una duda hasta el día de hoy y la tendré para siempre porque a estos dos locos gringos nunca mas los volví a ver, y dudo que los vea algún día?

Al parecer las dos veces que me levante al baño en la Hacienda de los Morales, Martha me ponía Canderel?, En mi café, y Alfredo sabia que por las dietas yo tomaba café sin nada!!, Y se le hizo medio raro que fuera ella la que me ponía el azúcar???? Seria azúcar?……

Ahora lo dudo, y más por como todo sucedió, en la forma en que me fui dejando hacer, e hice, participando en todo lo que aquellos dos raros personajes altamente eróticos me llevaron a hacer todo lo que ellos quisieron, sin embargo me gusto y mucho, y talvez me gustaría volver a hacer algo parecido con la presencia de mi marido, debe ser todavía mucho mas erótico?

Pero me quede con una duda, que hasta no probar nunca la podré resolver????

Será que sin el “azúcar” hubiera hecho exactamente lo mismo????????

Sé querido Manuel que te hubiera encantado participar en este trío, e infidelidad!!!

Miranda Febrero 2002

Me gustaría recibir comentarios: mirandamig (arroba) yahoo.com

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