El acrónimo MILF, del inglés Mom I’d Like to Fuck (se traduce en la mayor parte de Hispanoamérica como MQMC, Mamá Que Me Cogería; en España como MQMF, Madre Que Me Follaría) hace referencia a las mujeres que a una edad madura son sexualmente deseables. Normalmente una MILF se corresponde con cualquier mujer atractiva que, por su edad, podría ser la madre del que usa el término.

Amiga de mi madre (I: El placer de follar)

Hetero, polvazo, maduras, relato del dia. La entrada inesperada de la amiga de su madre mientras nuestro protagonista se masturba en su habitación será el desencadenante de un montón de historias sexuales que comienzan con un magnífico polvo con ella.

La verdad que ahora con el paso del tiempo veo con mucha mas tranquilidad las cosas, pero aun así no dejo de asombrarme del cariz que tomaron los acontecimientos en el verano pasado, que han llevado a hacer de mi un juguete sexual de algunas personas pero que a la vez me han dado una tremenda experiencia en el terreno amatorio.

Soy un joven de 22 años y nunca había disfrutado del sexo en toda su plenitud salvo raros escarceos y como no tenia muchas oportunidades pues me dedicaba como muchos al triste método de calmarse a uno mismo, masturbándome a cada rato.

El verano pasado fue muy duro en ese sentido estaba súper caliente y no paraba de masturbarme, con la mínima insinuación de alguna amiga o por alguna película me calentaba y me encerraba en el cuarto de baño o en mi habitación y con un poco de imaginación y con mi polla me daba a la placentera tarea de masturbarme.

Siempre era muy cuidadoso no fueran a cogerme en plena acción nadie de mi familia, pero una tarde me relajé y estando en mi habitación, no recordé que aquel día venían de visita unos amigos de mis padres que tenían mucha confianza y que deambulaban por mi casa como si fuera de ellos, por lo que cuando más excitado estaba y sin darme tiempo a reaccionar entró de repente en mi cuarto Ana, la amiga de mi madre.

Ya os podéis imaginar la escena yo con mi polla en la mano dale que te dale, y ella parada allí sin poder reaccionar, inmediatamente salió de la habitación y yo deseé que me tragara la tierra, por supuesto que se me fue toda la excitación. Salí inmediatamente y fui al salón, ya se habían ido y como no me había avisado ni me habían llamado, pensé que habría decido callárselo y dejarlo pasar, pero cuando al día siguiente llamo a casa por teléfono y pregunto por mi, fue cuando me temí lo peor.

Me dijo que si podía ir a su casa esa misma tarde que necesitaba hablar conmigo, como me podía negar me tenia en sus manos, le dije que si, y se despidió con un – No faltes por favor- en un tono que me pareció enfadado.

Bueno todavía no he descrito a Ana es una mujer de unos 35 años de muy buen ver, está en su peso, con un culo que te hace dar media vuelta cuando te cruzas con ella y sobre todo lo que más me gusta de ella es que se le adivinan tras las prendas ajustadas que usa, unas tetas muy grandes pero firmes, como dice un amigo mío de estrella del porno. Esas tetas eran mi delirio y muchas veces me había hecho pajas pensando en ella.

Bueno, pues llegó la tarde y me presente en la casa de Ana con la seguridad de que se me venía el mundo encima y que debía hacer algo para convencerla de que no contar la escenita de mi casa. Ella me abrió la puerta ataviada con un delantal de cocina tras el cual solo llevaba un top que resaltaba sus senos gloriosos y una falda de estas de vuelo cortita de veras. Me hizo pasar y tras ofrecerme alguna bebida me hizo sentar en el salón.

-Sabes que lo que estabas haciendo el otro día no es algo agradable para tu madre si se enterara, verdad.

-Sí lo sé, pero…

-No no me digas nada sé lo que quieres decir, pero figúrate mi posición soy la amiga de tu madre.

-Ana yo, te prometo….

-Tu te callas, no me hace gracia que un chico como tu haga esas cosas, aunque tenga necesidades. Pero me caes bien y si te portas bien y haces todo lo que te digo no pasara nada .

-Haré todo lo que tu quieras.

-Para empezar me perdí el final el otro día así que podías pajearte otra vez delante de mí, me excita ver un hombre masturbándose.

¡Cómo!

Lo que oyes quiero que te desnudes y te hagas un paja hasta que te corras.

No me quedaba otra creía estar en una película surrealista.

Me fui bajando los pantalones y me quité los calzones y allí apareció mi polla mustia de la sorpresa.

No tengo mucha excitación no sé si podré.

Pues piensa en algo que te excite, o mejor deja que yo te entre en calor.

Se vino hacia mí y me cogió la polla y m

e comenzó a pajear lentamente, arriba y abajo, había hecho más de una paja en su vida, lo hacia de muerte, abarcando con sus manos toda mi verga y deslizando con lentitud pero con fuerza, arriba y abajo.

No tarde en estar súper empalmado y ella se dio cuenta.

-Dios, que polla tan grande, no me fije bien el otro día.

-Ana, me excitas muchísimo, voy a correrme si sigues así.

De pronto paro en seco y dándome un empujón me sentó en el sofá, se arrodilló me cogió la polla….

Tranquilo hoy vamos a hacerte una paja que no vas a olvidar fácilmente.

Acercó su boca a mi verga y se la metió toda de un golpe en la boca, yo vi el cielo abierto, me iba a hacer una mamada. Se la sacaba y la recorría con la lengua para después meterla toda entera una y otra vez, me besaba los cojones y me la ensalivaba, yo estaba a punto de estallar cuando ella lo notó aceleró y comenzó a pajearme con la boca …

Me voy a correr ya no puedo mas …

Espera, cabrón, quiero tu leche en mi cara, pero me llevas dos días caliente quiero que me eches un polvo de campeonato.

Se levantó y se quitó el delantal y sin quitarse la falda se bajo las bragas me dio una fugaz visión de su coño lo llevaba parcialmente rasurado. Se acercó hasta mí y levantándome la falda dejo su raja a la altura de mi cara, yo estaba paralizado por la excitación no sabía que hacer hasta que me ordenó…

Cómeme el coño, quiero que pruebes lo caliente que estoy.

No sé si sabré darte placer.

Tu chupa y méteme la lengua, yo te iré guiando.

La cogí por sus caderas y me acerqué hasta sentir el calor que emanaba de su agujero.Abrí la boca y me lancé a lamer como un poseso.

Así, ves como no es tan difícil…..ah, ah, así, un poco mas arriba, fóllame con la boca, ¡¡¡ohhh, dios!!! cómo me gusta, sigue.

Rápidamente le fui cogiendo el truco y me guiaba por sus jadeos, le metí un dedo y le tocaba por donde ella me decía, estaba en pleno éxtasis.

Ahhh……..me voy a correr como una tonta, ahhh qué me corro….

Te gusta, ¿eh?.

Se apartó de mí y sacándose la falda se vino a mí y tras masajearme la polla, se la metió de nuevo en la boca le dio un par de chupaditas y cuando vio que volvía a crecer hasta ser un mástil tieso y duro, se puso a horcajadas en el sofá y fue bajando hasta penetrarse lentamente y tragarse toda mi verga cuando llego hasta el final comenzó a culear poco a poco, hasta que notó que estaba perfectamente encajada y apoyándose en los brazos del sofá comenzó un sube y baja, primero lento pero que luego se convirtió en un ritmo que me estaba volviendo loco.

Ahh, sí, qué verga mas grande, me llena toda … cabrón, qué gusto más grande… disfrutas… esto si que es sexo, no pajearse solo, ahhh………dame verga, cabrón.

Hostía, hostia, qué gusto, sigue, dios, me pones a cien, voy a estallar….

Aguanta niño que te voy a hacer un follador incansable…

No sé si voy a aguantar…ohhhhhooohhhhhhhhh qué gusto…que puta eres…

Te gusta… soy muy puta y tu vas a ser mi puto… mi polla particular…

Era la hostia me estaba follando a la amiga de mi madre a lo bestia, estilo peli porno, estaba como loco pero a punto de correrme, no sé como estaba soportando tanto, solo la visión de esa hembra botando sobre mí con sus tetas luchando por salirse del top me estaba calentando, por una vez tomé la iniciativa y le agarré los pechos, ella me quitó las manos y sin dejar de botar se deshizo del top y llevándose las manos a la espalda ( Dios, que imagen más erótica) se quitó el sujetador dejando al aire dos tetas como jamás había visto..

Toma, comételas, se que te gustan…o acaso crees que no he visto muchas veces tus miradas a mis tetas……ahhh, vamos, chúpalas y no pares de bombearme.

Me acerqué a ellas y sobándolas mientras botaban me dediqué a chupar los pezones primero y todas ellas después, eran tan grandes, qué placer sobarlas, cogerlas, atraparlas al vuelo. Cuando de nuevo estaba a punto de reventarla y llenarla de leche, no sé cómo lo notó, se salió de mí y fue a apoyarse contra la mesa y abriendo las piernas comenzó a tocarse el coñ

o con las manos…

Vamos a que esperas métemela por detrás quiero que me jodas por detrás pero solo por el coño… mi culo no es para ti…

Me levanté y tomándola de las caderas la ensarté hasta el fondo y comencé un vaivén que pronto fue un ritmo de follada loco ya que tenias ganas de correrme ya… no podia mas…

Toma, puta, toma polla , no querías verga pues trágatela toda…ahhhhhhh, toma putita …

Dame, dame más, dámela toda, qué placer… que cabrón… qué suerte esta polla dura…ahhhhhhhh… toda para mi…

Le agarré las tetas y se las tocaba mientras a golpe de cadera la taladraba.

Dios, creo que me voy a correr otra vez… no puedo más aaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh, qué gusto, me corro otra vez, ahhhhhhhhh, mi puto … que verga más buena…

Yo le pellizcaba los pezones y le amasaba las tetas…ella al darse cuenta del placer que me daban sus pechos, cuando sintió que me venía, antes de decirle nada se salió de mí y agachándose me cogió la polla con las tetas y me comenzó a pajear con ellas, las metió en el canal de sus pechos y comenzó a subir y bajar. Yo extasiado al sentir como mi capullo rozaba su boca deseosa de tragar mi falo, me corrí en su cara y sus tetas, ella al sentir mi corrida se metió la verga en la boca y saboreé mi leche mientras yo me moría de gusto…

Nos quedamos unos minutos derrumbados sobre la alfombra y poco después nos besamos y mirándome mientras se iba a la ducha me soltó…

Esto es correrse y no lo que te haces tú solo en tu casa… es solo la primera lección, y recuerda que harás todo lo que yo te diga si es que quieres meterla otra vez en este coñito y comerte estas tetas.

Continuara…………..

alfageme

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Graciela (I)

Hetero, polvazo, maduras. Un joven comienza a suspirar por su madura vecina. Ésta, por azares del destino tiene que mudarse temporalmente a su casa donde vivirán una noche de pasión.

Lo que les quiero contar en una historia totalmente verdadera, cambio algunos nombre y fechas como para que nadie se sienta comprometido e identificado.

Graciela se mudó al barrio donde yo vivía con mis padres y mis hermanos, exactamente enfrente, cruzando la calle. Ella era divorciada y sin hijos y yo por aquel entonces estaba saliendo con una chica desde hacía un año, todos la habían aceptado en casa y ya era como de la familia, así que mi novia pasaba muchas tardes hablando con mi madre mientras esperaba que yo regresara del Colegio.

Por otro lado, Graciela enseguida trabó amistad con mi mamá y solía venir a casa a tomar el té. Al poco tiempo se hicieron buenas amigas y hasta se asociaron para vender ropa en el garaje de la casa de Graciela que estaba desocupado. Trabajaron mucho hasta dejarlo en condiciones y en un lindo local.

Graciela era una mujer muy llamativa, alta, de medidas perfectas, armoniosa y adorablemente simpática. Cuando la vi por primera vez casi se me salió el corazón. Yo tenía entonces 17 años y como dije antes estaba saliendo con Ana, a la que hasta ese momento pensaba que la amaba, pero con el correr del tiempo Graciela empezó a ser el motivo central de todos mis pensamientos.

A los pocos meses, Graciela tuvo que refaccionar el baño, después de llamar a un plomero vecino, esté le dijo que los caños eran muy antiguos y que tenían que cambiar toda la instalación de agua. La casa era muy vieja y no le quedó otro remedio que aceptar la opinión del plomero, así que por unos días, mientras durara el trabajo, mamá le propuso que se viniera a casa ya que contábamos con la habitación sido de mi hermana mayor, ahora casada.

Por supuesto que Graciela no tuvo más remedio que aceptar y se mudó a casa. Y ahí empezó mi infierno, Graciela con sus camisones cortitos y sus batas de seda, son sus pechos asomándose casi, me torturaba y yo tenía siempre una erección hasta que ella se vestía o se iba a dormir. Cada vez que me descubría mirando lo que podía de sus pechos, me sonreía. Yo andaba con una calentura padre y después no me quedaba más remedio que desahogarme con Ana, aunque lo que yo deseaba era hacer el amor con Graciela.

Llegó el domingo y fui a visitar a Ana como de costumbre. Recuerdo que regresé bien tarde por la noche y me encontré con mamá y Graciela mirando TV, todos los demás estaban durmiendo: me acerqué y me quedé con ellas a ver la película que miraban. Tenía escenas eróticas algo fuertes y yo tenía una endemoniada erección que de sólo ver a Graciela moverse.

A las dos de la mañana mi madre se fue a dormir, entonces Graciela se dirigió a la cocinas y subió a un banquito para buscar un tarro nuevo de café que mamá le había dicho donde encontrarlo. Yo la seguí, ella perdió el equilibrio y corrí a sostenerla, terminamos los dos al piso y ella arriba mío: Le pregunté si estaba bien al ayudarla a levantarse. Ella se río y me dijo que sí, pero que no pensaba que yo lo estuviera. Lo dijo como si yo tuviera un gran problema. Me reí y le dije que los mismo pensaba yo. Ella comprendía a qué me refería.

Graciela dijo que tenía a esa altura una idea, sugerida por todas las veces que me había visto contemplándola. Me confesó que no podía imaginar cómo yo podía sentir eso por ella si tenía casi la edad de mi madre. Le expliqué que tendría la edad de mamá, pero también el cuerpo más hermoso que vi en mi vida. Ella se acercó muy despacio y me dijo que todo era una locura, no aguanté más y le agarré la mano llevándola justo sobre mi miembro, pensé que me rechazaría pero me la apretó muy suavemente y su cuerpo se pegó al mío, su boca buscó la mía y nos fundimos en un beso, luego abrió su boca y succionó mi lengua hasta la mitad. Después de unos minutos de besos y de sentir su mano sobre mi sexo, le dije que si no se detenía un poco acabaría allí mismo, ella se río y me dijo que si había estado sin sexo tanto tiempo como ella tenía

que estar super caliente.

Le sugerí que fuéramos a mi dormitorio para hablar del tema más tranquilos, ella dudó unos segundos pero como yo dormía arriba solo en el cuarto que estaba pegado a la terraza, era bastante difícil que alguien subiera. Ella se dirigió al comedor, apago la TV y subimos las escaleras tomados de la mano.

Una vez en mi cuarto cerré la puerta con llave, Graciela prendió la luz y se quedó de pie junto a la cama y ahí mismo me acerqué para besarla después de haber soñado tanto con ese momento. Después de un rato ella me separa de mí y me pregunta otra vez si realmente estaba seguro de querer hacerlo con ella, una mujer mayor. Le dije que sí, que había pensado y soñado con ese momento muchas veces. Le desaté el nudo de su bata y vi como se deslizaba por sus hermosos hombros y cayo a sus pies. La besé la parte alta de los pechos antes de terminar de sacarle lo que le quedaba de ropa interior. Cuando vi su cuerpo desnudo no podía creerlo, era más bella que en mis sueños. Tenía los pezones erectos y sobresalían, me incliné y besé uno, luego el otro muy despacio, humedeciéndolos con mi lengua. Le dije que me parecía mucho más fantástica de lo que había soñado. Me sonrió y dijo que esperaba que así fuera, me dijo que siempre había estado muy orgullosa de su cuerpo.

Abrí la cama y la hice sentar en el borde. Me ubiqué entre sus piernas y muy despacio separó sus piernas, levantó una pierna y atrapé su pie desnudo, muy despacio fui acariciando sus dedos y después me los metí en mi boca, besé sus piernas y seguí subiendo con mi boca hasta mi nariz quedo entre los labios de su vagina. Olía tan lindo que hubiera podido quedarme toda mi vida. Ella cayó de espaldas y le separé los labios con los pulgares y comencé a lamer desde el ano hasta la vagina. Cada vez que sacaba la lengua, la tenia cubierta por sus jugos, Tenía un sabor tan rico que creí que nunca me parecería suficiente el poder saborearlos, le metí uno de mis dedos y muy despacio comencé a moverlo en círculos muy despacio mientras que mi lengua había alcanzado el clítoris, atrapándolo entre mis labios y succionándolo, no creo que la haya estado lamiendo y comiendo por más de 5 minutos cuando sentí que ella me tomaba del pelo con ambas manos hundiendo más mi boca dentro suyo y llegó al clímax. Se quedó acostada temblando y gimiendo, le chupé todos sus jugos y le lamí muy bien el clítoris, me paré y fui a acostarme a su lado, recostando mi cabeza sobre su pecho.

Ella me miro y dijo que no podía ser que todavía estuviera con mis pantalones, me levanté y dejé caerlos a mis pies junto con mi ropa interior, quedando totalmente desnudo, tenía el miembro tan duro que pensé que iba a estallar en ese mismo momento, ella me llamó para que me acueste otra vez a su lado y comenzó a besar mi cara. Me dijo que hacía tanto tiempo que nadie la acariciaba así, que había olvidado lo bueno que era. Comenzó a besarme de a poco hasta llegara mi entrepierna, tomó mi verga entre sus manos y la frotó contra su rostro, luego abrió la boca y se devoró el glande, comenzó a correr su lengua por la cabecita y después de un par de segundos introdujo una porción mayor dentro de su boca, yo me levanté un poco sobre la almohada para poder observarla, sentí cómo la punta de mi verga tocaba el fondo de su garganta y su lengua jugaba con todo mi tronco, abrió los ojos y me dirigió una mirada muy excitante, su cabeza comenzó a subir y bajar, dejando que mi miembro resbalara hacia arriba y abajo, sentí una sensación maravillosa, todo lo que deseaba era quedarme allí y dejar que ella me chupara eternamente, pero estaba muy caliente y sabía que no podría contenerme mucho tiempo más. En un instante mi eyaculación pareció estallar en el fondo de su garganta, ella gimió y se la tragó toda, chupando con entusiasmo y evidente placer, no dejándome ni una gota de leche, luego retiró su boca de mi miembro y se relamió sus labios, subió muy despacio por mi cuerpo dándome pequeños mordiscos, la sostuve entre mis brazos y le dije que nunca me la habían chupado tan bien.

Comencé a besar y chupar sus grandes pechos y no pasó mucho tiempo hasta que mi miembro volvió

a endurecerse, ella se colocó sobre mí y rodeó mi verga con sus pechos. Yo comencé a acometer hacia delante y luego a retroceder. Ella lamía el glande cuando acometía, al rato le dije que me moría de ganas de penetrarla, quería sentir el calor interno de su cuerpo, ella se levantó sobre su espalda y se arrodilló sobre la cama, me deslicé debajo de su cuerpo y antes que yo guiara mi verga hacia su vagina, ella la tomó y la puso entre sus labios para que después sentarse muy despacio sobre mí, sentía como entraba mi verga dentro de ella y el calor de su cuerpo, cuando había introducido la verga entera, entraron en acción sus músculos vaginales, que me la apretaron con fuerza, no podía creer lo que estaba sintiendo, comenzamos a movernos muy despacio hasta alcanzar mayor velocidad, cambiamos de posición y ahora estaba debajo de mí, separó bien las piernas y podía ver su concha hermosa y húmeda, me acerqué muy despacio y de una sola embestida se la metí bien hasta el fondo, sus piernas envolvían mi cintura, ella encontraba en los avances de su pelvis cada una de mis acometidas, comenzamos lentamente, pero de a poco fuimos aumentando la velocidad de nuestros movimientos hasta que realmente se hicieron veloces, tenía una vagina tan estrecha que podía haber llegado inmediatamente si ella no me hubiera chupada tan bien antes.

Después de unos cinco minutos, ambos transpirábamos profusamente, yo goteaba mi sudor sobre ella y el de ambos corría por su piel. Después de un rato más Graciela empezó a llegar, luego sentí que ya me era imposible evitar el orgasmo y cedí a la presión de mis testículos, me hundía hasta el fondo y mis jugos comenzaron a inundarla, los músculos de su vagina me ordeñaron hasta dejarme totalmente seco, ambos jadeábamos, yo me coloqué a su lado, para que ambos pudiésemos recuperar el aliento. La abracé muy fuerte y le besé todo el hermoso rostro, en especial detrás de su oreja y cuello.

Quedamos juntos un buen rato hasta que me dormí, cuando los rayos del sol entraron por la ventana de mi cuarto, busqué a Graciela pero ya no estaba, bajé a tomar el desayuno y la encontré en la cocina, me confesó que no podía creer que hubiéramos hecho el amor, me habló de la diferencia de edad, de que todo había sido una locura, que ella se había dado cuenta de la forma en que yo la miraba pero que nunca hubiera imaginado que iba a suceder algo entre nosotros. Se echaba toda la culpa porque no había hecho nada para evitarlo y que sé yo cuantas otras cosas más.

La tranquilicé y le dije que la amaba desde hacia mucho tiempo y que sólo quería estar con ella, le tomé una mano y ella se electrizó toda.

Trató de esquivarme toda la semana hasta que terminaron de refaccionar su casa y se mudó nuevamente a su casa, nunca más respondió mis llamados o saludos y evitaba a toda costa estar a solas conmigo

(continuará)

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La mamá de mi amigo

Hetero, polvazo, maduras. En ausencia de su amigo, la madre de éste le invita a bañarse en la piscina, a desnudarse como hace ella y a gozar de un polvazo.

Todo comenzó cuando conocí a Rafael, para abordar esta historia cierta llena de pasión, debo intentar exhalar, y remembrar aquella época, la mamá de Rafael tiene las curvas más agudas y efervescentes que he conocido, el goce que esa mujer me dio no se puede comparar con ningún otro, la primera vez que la vi fue en su casa, mi amigo y yo como todo buen chico preparatoriano, nos disponíamos a dar término a un trabajo escolar esa tarde, cuando entramos a su casa atravesamos por el amplio jardín pasando por una hermosa piscina hasta llegar a la casa, que era espaciosa y llena de ventanas por todos sus muros, era un lugar muy agradable, la sencillez de Rafael siempre me ha dado suma confianza al trato, por ello cuando me dijo que después de que termináramos el trabajo iría a recoger a su hermana al colegio, pero que mientras yo me quedara en su casa pera que fuera guardando todas las cosas que habíamos ocupado al estar realizando el trabajo escolar, de manera espontánea accedí, pues nunca imaginaría lo que sucedería.

Exacto como lo habíamos planeado él se fue por su hermana al colegio, cuando se hubo ido sentí un desierto total en su casa, pues esta era muy grande y solo me encontraba yo, pero momentos después comencé escuchar ruido en la cocina, así que bajé de la recamara de Rafael, que era donde realizábamos nuestro trabajo, y fui a ver que sucedía , en ella encontré a una de las más caóticas mujeres, ésta era blanca de pelo negro, con una figura espectacular, cuando notó que alguien la miraba, voltió y me sonrió, entonces como me notó perplejo, ni siquiera la descripción más minuciosa podría dar una idea de lo que miraban mis ojos, ella lo notó y entonces me dijo que Rafael no tardaría en llegar que se lo había encontrado en la puerta y le había dicho que yo me encontraba en casa esperando a que él regresara, que ella era su mamá , yo respondí que estaba bien que solo había bajado porque escuchaba ruidos y pensaba que podría ser otra cosa, a lo que ella respondió…

Mira te sugiero para que no te aburras mientras regresa Rafael , sal al jardín para que te distraigas un rato.

Así lo hice, cuando me encontraba ya afuera comencé a ver todas plantas que había en el lugar, así fui caminando hasta que llegue a la piscina, ella me llamó la atención pues era grande y tenía un agua tan cristalina que se antojaba darme un chapuzón, en ello sentí que alguien se acercaba y cuando volteé vi que la Mamá de Rafael venia hacia mí…

Veo que se ha antojado el agua, si quieres puedes refréscate, pues en realidad a estas horas ello es muy bueno, yo suelo hacerlo…

Ella se acerco y me dijo:

Caray, vaya que hace calor…

Comenzó a quitarse la blusa, yo no daba crédito a lo que veía pues me parecía una locura lo que sucedía, repito que esta narración es verídica y no solo escribo como una satisfacción de aliviar mi líbido como muchos lo hacen, comenzó a quitarse su falda y luego el brasier y todo lo demás hasta que ya no tenía nada encima, cuando la vi plenamente desnuda y al sentir que estábamos solos tuve una erección al instante, ella lo notó y como ello la excitó más, así que me pidió que me quitase la ropa, pero lo pidió de una forma tan subjetiva que no puede evitarlo, seguí sus ordenes, quedamos desnudos los dos, entonces ella se me acercó y estando de pie como estábamos tomando mi pene se lo introdujo en su vagina, este entró sin dificultad pues estaba sumamente lubricada, ella comenzó a moverse rápidamente que sentí que a ese ritmo no duraría mucho sin correrme, ella paró y tomándome de mi mano y despegándose de mi, me llevó a una silla reclinable de las que se usan en la playa para tomar el sol, ahí me recostó y montándose en mí empezó a cabalgarme, tan vigorosamente, hasta que sentí que se corría ,yo me sentía en la gloria, estaba tan excitado que la nalgueaba mientras ella se movía a cien por hora, me hizo terminar mientras su ritmo disminuía, yo la tomaba de sus glúteos

para penetrarla mejor y que mi semen le penetrara mejor, en ello sentí un fhash, me asusté y miré quien era y me percaté que era Rafael que nos había sacado una foto, me había agarrado en pleno éxtasis, y cuando reaccioné de la sorpresa, noté que su mama y él se miraban sonriendo con complicidad.

Datos de auto/ra

homero123 (arroba) prodigy.net.mx

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