3 eran 3 los que jugaban juntos

El nuevo trabajo de mi mujer III (El Ascenso 2ª Parte)

Después de Lamer directamente del suelo la corrida de Silvia, llevó a mi mujer al cuarto de baño. Silvia la secó, la limpio bien. Cogió la cadena de los pezones y la llevo al salón, se sentó en un sillón y le ordeno que se tumbara en el suelo, “Ábrete bien de piernas zorra”, se abrió lo que pudo mostrando su mojado coño,

– “Así me gusta, empapada, estas cachondisima cerda, vas a saber lo que es disfrutar”.

El tono autoritario y la humillación verbal a la que estaba siendo sometida la hacían estar más que excitada si cabe. Mi mujer notó como un hilillo de flujo le resbalaba entre las piernas, se estaba volviendo loca por que le comieran el coño o le metieran un buen rabo, estaba desesperada cuando Silvia le dijo, “lo estas haciendo muy bien esclava, como premio voy a dejar que te toques, hazte una paja para mí”, en cuanto escuchó la orden, mi mujer se llevo las mano al coño y empezó a masajearse el clítoris. Con dos dedos bajaba por su raja notando la humedad y volvía al clítoris con los dedos empapados de flujos y continuaba con el masaje, ahora con los dedos húmedos y calientes la sensación era tal, que estaba a punto de correrse. Cerró los ojos dejándose llevar por el orgasmo inminente cuando notó algo caliente y húmedo sobre su clítoris, abrió los ojos y vio a Silvia arrodillada entre sus piernas, con su experimentada lengua la estaba llevando al séptimo cielo, excitada se abrió los labios con las dos manos, separó aún mas las piernas mostrándole su clítoris duro y excitado como una pequeña polla

– “Cómetelo hija de puta!!!!, sorbe asiiii!!!!, siiii!!!!siiii!!! Aaaahhhhhhh!” .

Estalló en un orgasmo que empapo la boca, los labios y la barbilla de Silvia, que levanto la cabeza relamiéndose y limpiándose la boca con la mano, con sus dedos, recogió restos de flujo de la comisura de los labios y se los llevo a la boca

– “que rico, vamos date la vuelta ofréceme el culo”.

Todavía sin haberse repuesto del orgasmo, mi mujer se dio la vuelta, y se puso a cuatro patas,

– “abre las piernas, baja la cabeza y ábrete el culo con las manos quiero ver como tienes el ojete” mi mujer obedeció sin rechistar, expuesta, con su culo abierto, sin pudor, esperando caña. Silvia se arrodillo, le escupió en el culo y empezó lamerlo, primero alrededor del agujero, luego largos lametazos del coño al culo, cuando estaba todo bien lubricado metió su lengua en el ojete, la puso dura y empezó a penetrar el agujero que poco a poco se iba dilatando lo suficiente para que la lengua entrara sin esfuerzo, Silvia metió un dedo, primero la punta, fue moviéndolo circularmente hasta que entró hasta el fondo, empezó a masajearle el clítoris, el culo iba amoldándose al dedo cuando Silvia metió otro, primero con un poco de resistencia, pero enseguida entró. Silvia empezó a meter y secar los dos dedos del culo, una y otra vez hasta que empezaron entrar sin esfuerzo, mientras con la otra mano la acariciaba el clítoris y la palma de su mano frotaba la raja arriba y abajo. Mi mujer estaba en el cielo, necesitaba una polla que la reventara, si lengua buscaba algo que lamer y empezaba a mover su culo introduciendo mas al fondo los dedos de Silvia, de repente Silvia paró. Se levantó.“no por favor, no me dejes así Ama, follame” dijo mi mujer moviendo todavía su culo. Silvia salió de la habitación y volvió al poco tiempo, llevaba en su mano dos consoladores, uno era un vibrador negro, el otro era una gran polla de color rojo, Silvia se puso un arnés en la cintura a modo de tanga, con un agujero en la parte delantera donde coloco la polla roja.

Mi mujer estaba salivando solo de verlo.

– “Vamos que te vas a comer este rabo, lubrícalo, que te va ha reventar el culo” mí mujer se lanzo a chupar esa polla de látex con ansia, mojándola y humedeciéndola restregando su lengua arriba y abajo como una golfa desesperada. Silvia cogió el vibrador negro le coloco la punta en el clítoris y encendió el sistema. Las vibraciones pusieron a mi mujer a mil, cuando estaba a punto de correrse, Silvia volvió a parar.

Mi mujer no aguantaba más, la suplico que la follase y Silvia le dijo, “ponte delante de mi, a cuatro patas, con el culo bien en pompa, quiero que te masturbes para mí, métete dos dedos en coño y uno en el Culo y empieza a moverte puta” mi mujer obedeció, se metió los dos dedos en el empapado coño, flujos le caían por la mano y chorreaban en el suelo, la otra mano alcanzo su culo y se metió un dedo, y empezó a moverse, como una puta, sin ningún ápice de vergüenza, estaba totalmente emputecida, de repente Silvia metió en vibrador negro en su coño, lo puso a su máxima potencia, y mi mujer empezó a moverse, a introducir hasta el fondo el vibrador, en eso estaba concentrada cuando notó la punta de la polla de Silvia en el culo, solo en la entrada, sintió su dureza.

Silvia empezó a empujar, muy lentamente, el culo de mi mujer se iba tragando esa polla, primero la punta, solo el capullo, Silvia empezó a mover su polla, metiendo y sacando el capullo muy lentamente, luego empezó a introducir la polla, poco a poco hasta meterla entera, mi mujer sentía una mezcla de dolor y placer que la hacia emputecerse todavía mas, Silvia empezó a sacar la polla, hasta el capullo y volviéndola a meter, el culo de mi mujer estaba ya totalmente dilatado y la polla entraba y salía cada vez con menos dificultad, hasta que empezó a salir y entrar sin ninguna resistencia, momento en que Silvia empezó a bombear subiendo el ritmo, hasta el fondo y afuera, cada vez mas rápido dándola caña, empezó a darle cachetes en el culo, “vamos puta, mueve ese culo” mi mujer estaba en éxtasis, empezó a moverse al compás de las embestidas de Silvia, los dos agujeros repletos, el coño totalmente encharcado con el Vibrador metido hasta el fondo a su máxima potencia y una buena polla reventándole el culo, solo le faltaba llenarse la boca y ahora mismo daría lo que fuera por comerse una buena polla, Silvia pareció leerle el pensamiento y la oyó decir

– “este es Jean Claude, es tu verdadero jefe, el que esta por encima de mi”

Mi mujer alzo la vista y vio ante si un hombre de unos 50 años, atractivo, con el pelo blanco de media melena peinada para atrás y barba de cuatro días, estaba con la camisa abierta y su torso desnudo, con tal erección que sus calzoncillos apenas podían contenerla y anunciaban una tremenda polla que hizo que se le cayera la baba y empezara a salivar.

Bajó el calzón y apareció una enorme polla rodeada de bello blanco, con sus vena marcadas y su capullo brillante asomando, coronado por una gota de liquido preseminal en la punta y unos enormes huevos que anunciaban una gran cantidad de semen, parecía un toro,

– “me disculparas cariño, pero llevo observando toda la sesión desde la habitación contigua y no he podido evitar empezar yo solito, pero no quería acabar y creo que mereces ser tu la que termine”.

Mi mujer intentó meterse la polla en la boca, pero apenas le daba para cubrir el capullo, bajó el pellejo hasta abajo y empezó a lamer la punta, por la parte del frenillo, se metió el capullo y empezó a chupar, mientras Silvia, excitada con la escena, aceleró aún más el ritmo, dándola palmadas en el culo.

Mi mujer no aguantaba más y justo cuando su cuerpo se abandono en un brutal orgasmo, Jean Claude exploto en su boca, trago todo lo que pudo, pero era tal la cantidad de semen que se le derramaba por la boca y le corría hasta los pechos, Jean Claude saco la polla pero aún tenia un par de latigazos que llenaron de semen su cara y su pelo.

Se quedo extasiada en el suelo, su cabeza descansaba en un charco de Semen, con Silvia jadeante detrás de ella y Jean Claude delante, de rodillas mirando al cielo, después de un momento en que todos parecieron empezar a recuperarse,

Jean Claude la miro, miro a Silvia y dijo,

– “el puesto es suyo ¿no, Silvia?”, por supuesto, “considérate Ascendida”

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Amigos y otras cosas (capitulo 3)

Mi nombre es Simón y la historia que voy a contar sucedió el pasado fin de semana, estábamos el viernes 5 de diciembre en la casa del campo de los padres de Gonzalo nuestro grupo de amigos y vecinos de la infancia, entre ellos se encontraban Gonzalo dueño de la casa, Marta, Sergio, María, Ana, Víctor, Alejandro, y Loli, juntos habíamos pasado la infancia, niñez y adolescencia.

Ese fin de semana nos fuimos a Alcalá de los Arroyos nada más llegar esa noche decidimos quedarnos en la casa ya que hacía mucho frío y todo los bares de la zona estaban cerrados suerte que habíamos traído comida y alcohol. Encendimos la chimenea entre Sergio y yo, dejábamos nuestros sacos de dormir en el salón donde íbamos a dormir todos, aunque la casa tiene 2 dormitorios.

A eso de las 22 empezamos a beber y a contar batallitas de las nuestras aventuras y desventuras, la noche iba para largo y por suerte Gonzalos se había traído su consola playstation 4 junto con el pro evolution soccer 2015, así que empezamos a jugar por turnos mientras nos poníamos el pijama para estar más cómodos. Ana y María a ver el plan que era jugar a la consola decidieron acostarse y viendo el ruido que formábamos decidieron irse a una de las habitaciones a dormir tranquilas. Loli y Marta se metieron en el cuarto de baño para ponerse el pijama mientras que el resto de la gente, los chicos, aprovechamos para desnudarnos y ponernos nuestro pijamas. al momento salieronn las chicas del cuarto de baño con sus pantalones de pijamas largos y su camiseta de tirantes , muy adecuadas ya que Sergio se había dedicado a echar más leña al fuego y hacía un calor infernal.

Estuvimos jugando varias rondas a juego incluso Loli y Marta se pusieron a jugar con nosotros, la verdad es que jugaban muy mal, Loli quiso sentarse y Gonzalo que estaba en el sofá junto con Alejandro y yo le hizo un sitio, Loli se sentó en el sofá entre Gonzalo y yo, quedandonos 4 en el sofá tapados con una manta de matrimonio. Marta se sentó encima de Sergio en un sillón y Victor en otro sillón solo. estuvimos jugando varias partidas, mientras yo miraba como Gonzalo le metía mano a Loli bajo la manta, pero yo no decía ni mu. Al poco rato Loli dijo que tenía sueño y que se iba a acostar y como éramos unos escandalosos se iba a la otra habitación, la que estaba al final del pasillo pasando el cuarto de baño. Seguimos jugando nuestra liguilla particular por lo que nadie notó la ausencia de Gonzalo pero al rato de irse Loli Gonzalo se marchó, nosotros seguimos jugando a la consola. de repente escuchamos unos gritos que venía de la habitación del fondo rápidamente todos quitamos el volumen y fuimos a ver. los gritos eran de Loli, Gonzalo le estaba dando de los lindo a lo que todos con la mano en la boca salimos del pasillo sin hacer ruido y nos sentamos en nuestros sitios, bueno todos no Marta aprovechó para sentarse en el sofá al igual que Sergio pero eso sitios eran de Alejandro y mío así que Sergio volvió a su sillón con tan mala suerte que apagó la consola, todos le echamos la bronca pero cuando vimos que en el canal de la tele apareció dos tios dandole de lo lindo a una chica dejamos el canal absorto. Mi polla se puso muy duro al igual que la de todos, tapado por la manta metí mi mano dentro del pantalón y empecé a tocar mela con disimulo allí en el sofá junto a Marta. De repente Alejandro dijo “ Que le jodan” retiró la manta y se sacó la polla y empezó a hacerse una paja delante de todos al principio nos reimos pero luego todos dijimos “ “que se jodan” y nos sacamos nuestras pollas ante la pavorosa mirada de Marta que no daba crédito a lo que estaba presenciando.

Marta se quedó mirando fijamente cada una de las pollas. la de Alejandro era la más larga, la de Victor la más oscura, la de Sergio la más torcida a la derecha y la mía la más gruesa.

Movida por el morbo tomó entre sus manos mi polla y empezó a moverla de arriba a abajo a lo que Alejandro le dió un codazo mostrando su polla sin duda la más larga, Marta con su mano libre tomó también a polla de Alejandro para masajearla como estaba haciendo con la mía, Sergio y Víctor estaba girados a la tele y no veían lo que estaba haciendo Marta con sus manos. Yo que ya no me cortaba con el morbo que me estaba dando la situación acerqué mi boca a la boca de Marta y empecé a comerle la boca, nuestras lengua se unían en un beso tierno pero a la vez lujurioso, Alejandro que no se perdía nada de lo que hacía empezó a acariciarle los pechos por encima de la camiseta de sus pijama, eso enorme pechos de la talla cien que guarda en sus sujetador o en la parte de arriba del biquini en verano, Alejandro subiendole la camiseta hizo que se desprendiera de ella dejando así sus pechos al aire solo cubiertos por su sujetador que pronto Alejandro con un grácil gesto de mano abrió dejando caer sobre la manta, Marta paró de comerme la boca para comerle la boca a Alejandro yo aproveché para ver esos pechos que tantas veces me había imaginado y que ahora tenía enfrente. con mi mano derecha cogí su pecho derecho mientras que con mi dedo pulgar jugaba con su marrón pezon en el otro pecho Alejandro había puesto bandera con su mano izquierda mientras que su boca daba cuenta de la lengua de Marta, Marta disfrutaba de como le cogíamos los pechos mientras que nos hacía una masaje de polla con sus suaves manos.

No sé en qué momento se dieron cuenta Sergio y Victor de lo que estaba pasando al otro lado de la tele pero lo que sí es cierto que ahora no miraban la tele sino el torso desnudo de Marta siendo acariciado por sus dos amigos. Sergio y Victor mientras seguían masturbandose se levantaron y se dirigieron hacía el sofá, parandose enfrente de Marta dando a entender que ellos también quería su masaje de polla igual que sus amigos. Marta dejó de besar a Alejandro y de tocar a Alejandro y a mí la polla para ahora hacer lo mismo con Sergio y Victor, yo aproveché para comerle los pechos mientras que Alejandro metió su mano por debajo del pantalón del pijama de Marta para meterle un dedo en su raja.

La excitación de los 5 era muy grande por lo que me levanté y me quité el pantalón del pijama al igual que Alejandro y los 4 levantamos a Marta diciendo ella “soy vuestra puta hacerme lo que querais” y la pusimos en medio de nosotros. Mientras yo le comía la boca a Marta, Alejandro le comía los pechos, Victor y Sergio le quitaba el pantalón del pijama junto con sus bragas para que Víctor le metiera un dedo y lubricarse el coño que queremos follarnos todos esa noche.Yo me tocaba la polla para que no perdiera su envergadura mientras le comía la boca, Victor le metía el dedo hasta los más profundo de su coño, Alejandro y Sergio le estaban comiendo los pechos mientras que Marta les hacía una paja a los dos.

La excitación de los varones era máxima yo a veces dejaba de pajearme por miedo a que me corriera y quedarme un turno sin jugar, mis compañeros estaban igual así que dije “Pongamos a nuestra putita en el suelo y que nos humedezca los sables. Todos se pararon un segundo y luego la pusimo de rodilla poniéndonos en frente suya con nuestras polla lista para la inspección. Marta tomó la polla de Alejandro y la de Sergio con su manos pero en su boca se metió la mía. Primero la lamía luego le daba pequeños mordiscos con su labios luego se la metía en la boca entera y vuelta a empezar, pasado un rato fue el turno de la polla de Víctor aunque solo fue lamida, la mano de Marta pasaron a masajear las pollas de Victor y la mía mientras que su boca daba cuenta de la polla de Sergio lamiendola, Alejandro observaba y esperaba su turno. Me estaba excitando la imagen de Marta comiendose las pollas a mi amigos mientras que con sus manos les hacía una paja a los otros así que me senté en el borde del sofá y dije traerme a la puta que quiero follarmela.

Marta estaba ya no queda de tantas pollas y estaba dócil para nuestras elucubraciones, se sentó encima de mi polla entrando por todo su coño mi polla yo le cogía el culo mientras ella subía y bajaba por mi polla. una vez dentro Alejandro acercó su polla a la boca de Marta, la cual la lamía luego le daba pequeños mordiscos con su labios luego se la metía en la boca entera y vuelta a empezar, Sergio y Victor daban cuenta de su pechos con sus manos y ella les movía la polla de arriba a abajo mientras era penetrada por mi polla. Victor no aguantó más y se corrió enseguida y se sentó en el sillón a disfrutar del espectáculo de ver a su amiga de la infancia era follada por el resto de sus amigos. Sergio quiso folarsela también y me pidió que me levantara para folarsela él también, me levanté y Sergio se sentó en el sillón Marta bajó su cuerpo metiéndose la polla de Sergio dentro mientras que Marta con una mano cogía mi polla y con su boca se comía la polla de Alejandro y luego cambia me comía mi polla lubricada por los jugos vaginales de ella. Victor sentado en el sillón se masturbaba viendo la escena cuando Sergio dió un grito y se corrió dentro de Marta, apretando el culo a Marta hizo que se levantara y se fue al baño a lavarse mientras que Alejandro aprovechó para abrirle las piernas a Marta y meterle su polla dentro de su coño. Yo me puse detrás de ella y humedezco mi dedo y le metí el dedo por su ano a lo que ella al principio por acto reflejo apretó el culo pero luego cuando mi dedo entró por su ano lo relajó y empezó a disfrutar de la polla de Alejandro por delante y mi dedo por detrás de ella.

Marta tuvo su primer orgasmo y las piernas le flaqueaban a lo que Alejandro se tumbó en el suelo y Marta se puso encima de él comiendole los pechos a la vez. Yo viendo el culo de Marta en pompa aproveché para dirigir mi polla hacia su culo. Sergio ya había vuelto del baño y con la polla aún erecta estaba sentado en el sillón disfrutando como Víctor del espectáculo. Marta dió un respingo cuando mi polla se estaba abriendo paso por sus nalgas donde resbalaba mi polla por ellas. Ella apretó las nalgas como antes pero eso hizo que me diera más placer y más cuando llegó a su culo y tuvo las dos pollas dentro de su cuerpo. Alejandro y yo nos sincronizamos ella le metía su polla y yo sacaba mi polla de su culo y luego viceversa, yo metía mi polla en su culo y él sacaba su polla de su coño. Marta se elevó su cuerpo al sentir un gran orgasmo lo que yo aproveche para cogerle sus dos pechos con mis manos desde atrás. Estuvimos un largo rato follandonos a Marta Alejandro y yo hasta que me corrí dentro de su culo y Alejandro al momento se corrió en su coño.

Los tres nos tiramos en el suelo exhausto Marta en medio de los dos nos besamos los tres y luego Marta desnuda cogió su saco de dormir y se fue al baño a asearse y luego nos lanzó un beso a todos y se metió en la habitación donde dormían María y Ana.

Al día siguiente nadie dijo nada pero pasaron otras cosas era sábado y quedaban dos días para acabar el fin de semana pero esa historia la contaré en otro momento…

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Un trio que mi esposa no imagino

No se como empezó este juego, todo se fue dando de a poco, pero entre más tenemos sexo más exploramos y mejor es.

Hemos  hecho de muchas cosas, pero los juguetes sexuales se podría decir que fue el comienzo de todo, o el punto por el cual me animé a empezar a jugar, le coloqué un consolador, diciéndole que imaginara que la estaban cogiendo. Desde ese día en cada relación, hemos intentado subir un paso más en nuestros juegos, ese día tuve una fantasía, ver a mi mujer gozar con otro hombre. 

Como les comentaba, desde aquella noche algo cambió. No podía olvidar la fantasía, me volvía cada vez más loco. Muchas veces mientras teníamos relaciones, pensaba en ella con otro. Que pasaría? Como me sentiría?. Pasé mucho tiempo pensando en como decírselo.

Le compraba y elegía para ella ropa sexy, ya no escondía sus hermosos pechos y los escotes se hicieron algo de todos los días. Nunca grosera, pero ahora se viste muy sexy. 

Empece a creer que podía lograr mi fantasía una noche que salió con sus amigas y regreso borracha y mientras cogíamos – le grité – pareces una puta.

Ella se detuvo y me miró con una cara que nunca olvidaré, mezcla de lujuria y rabia.

-Ahhh, te gustan las putas?- me preguntó.

– No conteste nada

-Me vas a coger como a una puta?

-Si. Si. –respondí. Nos tiramos en la cama y cogimos como nunca, No duré mucho, la calentura de ella y la mía y todo lo que nos dijimos hizo imposible contenerme.

Por lo regular es caliente pero cuando se emborracha su personalidad  cambia, es mucho más desinhibida.

La rutina continuaba como siempre, pero en mi cabeza continuaba mi fantasía, no sabía que iba a reaccionar si le contaba.

Visitando a uno de mis clientes, conocí a un tipo, tenía mucha personalidad algo tosco, era fanático de las pesas, un poco musculoso, a cualquier mujer le gustaría pero a mi esposa no le gustan así, en fin hablando con  el me contaba de su basta experiencia con mujeres, le comente que cada vez subíamos más el nivel con mi esposa y que me estaba costando satisfacerla, me dio algunos consejos, pero le comenté mi fantasía y que el podía ser el apropiado, en ese momento se negó, me dijo que había hacer tríos y no le había gustado por que el sabía satisfacer a las mujeres y los esposos de ponía celosos, pues aquí es todo lo contrario, al fin acepto con sus condiciones, pronto nos hicimos amigos, nuestras charlas se basaban en los gustos de mi esposa para que ese día fuera especial.

Los sábados íbamos a cenar algún restaurante, le dije a mi esposa que fuéramos a cenar.

La inseguridad me mortifica, estoy nervioso, por suerte ella no se da cuenta.

Desde qué entramos le pedí una Margarita y cada vez que su copa esta vacía, pedía que la llenaran.

Tu me quieres emborrachar

Quieres qué sea tu puta?

Algo así le dije con una sonrisa picara y continúe pidiendo licor Para ella

Cada vez que ella quería irse le decía que se quedas un rato más, de pronto llego mi amigo, nos saludo y lo invite sentarse con nosotros, mi esposa me dio un golpe por debajo de la mesa lo que intérprete que no le había gustado que el se agregara a la mesa, la ignore y continúe pidiendo bebidas para todos.

Después e 1 hora de beber y platicar el mesero nos comunico que iba a cerrar, mi amigo nos dijo que siguiéramos en su casa, pero

Mi esposa no le gustó la idea, por lo que sugerí nuestra casa, mi amigo acepto rápido y mi esposa no pudo negarse.

En casa pusimos música y continuamos bebiendo, claro hacia más fueres la bebidas de mi esposa, cuando creí que estaba algo bebida la

Saque a bailar y bailando le toque las nalgas y me dijo, que allí estaba mi amigo, eso quería decir que no  sospechaba mis planes.

Más entrada la noche me dijo que estaba algo borracha que iba recostarás un momento, fue a nuestro cuarto. Esperamos unos minutos, coordinamos detalles y nos dirijamos al cuarto.

Cuando entra la mi esposa estaba recostada boca abajo, estaba ya en ropa interior abajo, arriba una blusa transparente.

Me acerco su espalda y poco llego hasta sus caderas, ella abrió sus piernas ligeramente, inicie frotando su sexo con mis manos, ella se relajó, metí uno de mis dedos suavemente en su sexo, mi amigo se acercó medio su mano en la parte superior, acariciando sus hermosos pechos, ella no se hacía dado cuenta que 4 manos la acariciaban.

Mi amigo hábilmente envolvió sus manos alrededor de sus pechos, aprentando y pellizcando sus pezones, mi esposa daba pequeños gemidos, el calor iba en aumento, quitamos su ropa interior, ahora fue mi amigo quien medio 1 dedo en su sexo, al ver que estaba húmedo medio su segundo dedo, arrancando un pequeño gemido.

Mi amigo era musculoso, así que la hizo girar, yo rápidamente la bese y levanté su blusa, dejando ver sus hermosos pechos, pero impidiendo que nos viera.

Mi amigo con su lengua siguió el contorno de sus labios vaginales, yo acariciaba sus pechos con precaución para que no notara la presencia de otro hombre, el jugaba con su lengua en su sexo, mi esposa arqueaba la espalda y se retorcía.

El regreso a meter sus 2 largos dedos en el sexo de mi esposa, sacando y metiéndolos, deslizo un 3 dedo, ella dio un pequeño grito, pero no se quejó, al contrario empujo sus caderas para sentirlos dentro.

Moría de ganas de entrar en ella, mi amigo continuaba metiendo los dedos, ella me dijo:

– entra ya

no te gusta le pregunte,

Si me gusta pero entra ya,

Se levantó y vio a mi amigo, que esta pasando me grito, pero mi amigo se acercó a ella, la intento besar pero los labios de ella automáticamente se apartaron de los el, incluso trató de separarse de él de un empujón lo que le fue imposible. El continuó besándola mientras su mano recorría su espalda, su cintura, su cadera, su pecho…aún así ella no respondía al beso.

El rodeaba su culo con sus enormes manos, ella movía la cara evitando los besos de el, ella lo empuja, pero el es musculoso no consigue moverlo, el mete la mano en el pelo para que no la mueva y le estampa un beso, que ella no responde, este era mi sueño, pero empezaba a dudar si estaba bien.

Después de unos minutos el la seguía presionando junto al el, ella luchaba menos fuerza, aproveche la abrace por la espalda, dando besos a sus cuellos y espalda, ella se quedo como una maniquí,

Inmóvil, pero yo besaba  su espalda y su cuello, con mis manos presionaba sus caderas, el la besaba lentamente sus pechos y con sus manos acariciaba todo su cuerpo, mientras  cerca de su  oído le susurro:

YO TE PEDI QUE SALIÉRAMOS . TE ESCOGI LA ROPA . TE PEDI BEBIDAS.  TE PIDO UNICAMENTE QUE LO DISFRUTES , TE LO COJAS BIEN PARA QUE JAMAS EN SU VIDA SE OLVIDE DE TI. SONARÁ A PRESUNCION, PERO QUIERO QUE SEPA EL MUJERON QUE TENGO.

El la levanta con sus fuertes brazos, y  la tira en la cama, el se tira sobre ella, los ojos de el brillan de excitación, se apoya en los codos de mi esposa, de modo que queda atraca con su peso, aprisionandola, le abre las piernas con sus rodillas, para que sienta su erección, continúa besándola, beso que ella no corresponde, no soporto más cuando estoy a punto de intervenir, mei esposa da un gesto me hace dudar,  ella abre sus piernas y mueve sus caderas levemente.

Ahora “vas hacer mía” la amenaza,

El levanta las rodillas, dejando el sexo de mi esposa a su placer, coloca la punta de su miembro erecto delante de su sexo, y la penetra con fuerza, el pene de el es mucho mas grande de lo que esta acostumbrada.

Aaay!!! — Grita mi esposa

Estas muy cerrada, es posible que te duela un poco – le dice mi amigo con una sonrisa burlona.

Retrocede su miembro lentamente y vuelve a penetrarla, mi esposa grita de nuevo.

Mi esposa en tono de suplica que lo haga suave, el la ignora y continua entra y sale violentamente de su cuerpo, a medida que el la penetra empiezo a ver que mi esposa mueve las caderas con la de el, ella acelera los gemidos, el la embiste con fuerza, cada vez mas deprisa, el la penetra sin piedad, aun ritmo implacable, ella mantiene el ritmo de sus embestidas, el la besa bruscamente, ella recibe el beso, puedo escuchar la respiración agitada de mi esposa a medida que la penetra.

— Ay, por favor grita mi esposa, pone su cuerpo rígido y estalla un gran grito, el también grita, da las ultimas embestidas mientras vacía toda su leche dentro de ella, se quedan inmovibles jadeando, están bañados en sudor.

Tengo sensaciones encontradas en mis pensamientos, nunca había visto a mi mujer coger o moverse así … estoy impresionado con lo que acabo de ver.

El sigue dentro de ella la besa suavemente y muy despacio, empieza salir dentro de ella.

Me acuesto a un lado y le pregunto

— Te ha hecho daño?

pero su rostro de satisfacción lo dice todo. su respuesta es:

— Me gustaría volver hacerlo y me besa sumamente, esta muy sudada y llena de leche, estoy seguro que esta cansada y satisfecha pero quiere sentirme.

Me coloco sobre ella y inicio a meter mi miembro que no es tan grande como el de mi amigo, ella da un pequeño gemido, su vagina esta mojada pero las paredes su vagina aprietan mi miembro, poco a poco inicio a tomar ritmo y aumentar la fuerzas de mis embestidas, ella se mueve, no tan deprisa pero si lo suficiente para hacerme disfrutar del ella, continúe con las embestidas hasta que inicie a sentir que me corría, grito su nombre mientras me vacío mi leche dentro de ella.

— Es lo que habías fantaseado? me pregunta mi esposa

— Supero las expectativas

Cuando creí que había terminado mi amigo, estaba allí con su miembro casi erecto, le acerca su miembro a su cara, le pide que lo masturbe.

Mi esposa ha estado con 2 hombre, ha tenido un gran orgasmo, hizo un gran esfuerzo en su primera sesión de sexo, no se si por que querría volver a tener el miembro de mi amigo dentro de ella, pero olvido el cansancio, se inclino y rodeo el miembro con su mano, el cierra los ojos, mi esposa mueve su mano arriba y abajo, se inclina mas, coloca los labios alrededor de su miembro y chupa de forma decidida, escuchamos los gemidos de el, pasa la lengua por la punta de su impresionante erección, ella chupa cada vez mas deprisa, podía ver que ella le daba un placer excitante, por la forma que el gemía y se retorcía.

Vasta de “sexo vainilla” exclama el, ni siguiera se que es sexo vainilla, rápidamente abre el closet y saca una corbata, de acerca a mi esposa, no nos da tiempo de pensar, cuando me doy cuenta ya tiene a mi esposa inmoviliza debajo de el, con las manos extendidas y sujetas sobre su cabeza,  y le ata las muñecas con la corbata a la cabecera de la cama, tira del nudo para verificar que este bien atada.

Mi esposa está atada a la cama y por increíble que parezca esta excitada, esta indefensa  a la espera de sus movimientos.

Sale de la habitación y regresa con un vaso lleno de hielos, escucho el tintineo de los hielos en el vaso, toma un hielo y lo mete en su boca.

Se inclina y le da beso pasando el hielo de su boca a la de mi esposa, toma un hielo, lo pone sobre  sus labios, luego desciende por su cuello, pasando por sus pechos, hasta llegar a su vientre.

Pone le hielo en su ombligo haciendo un pequeño charco de agua fría, ella mueve sus caderas, pero el le indica que no se mueva o tendrá que atar su pies también.

Se acerca a sus hermoso pechos, besa y tira de sus pezones con sus labios fríos.

Toma otro hielo y lo pasa al rededor de su pezón derecho, mientras tira del derecho con sus labios, ella gime y lucha por no moverse.

Luego desliza sus dedos helados hacia su vientre, el agua del ombligo se derramó, el lo chupa las gotas con sus labios, introduce 2 dedos en su sexo, ella lanza un gemido, traza círculos con su dedo, buscando su critoris, cuando lo encuentra lo presiona y ella se agita.

Se inclina y la besa son dejar de mover rítmicamente sus dedos, repite esto una y otra vez, ella está indefensa ante la tortura erótica,

La toma y le da vuelta tomándola por sorpresa, como tiene las manos atadas se apoya sobre sus codos, empuja las rodillas para que levanté el trasero y le da una fuerte nalgada, antes que pueda reaccionar da otra nalgada y la penetra con una repentina embestida, ella grita está teniendo otro orgasmo, el continua dando  embestidas, el empuja una y otra vez hasta el también termina gritando y gimiendo.

Ella se queda en la cama tumbada con los ojos cerrados, lo miro aturdido y me dice te toca, veo a mi esposa exhausta, como quieres cogertela?

Vamos me dice como quieres cogertela, bueno respondo nunca la he tenido sexo anal, vamos cogetela por el culo, pero la veo cansada, bueno lo haces vos o lo hago yo.

Ahora soy yo quien la gira, coloco un hielo en su ano y introduzco un dedo, ella gime, preparo mi miembro y lo introduzco, ella grita de dolor, empiezo a empujarlo y ella grita y gime, su culo es tan estrecho que siento en mi miembro como lo voy rompiendo, ignoró sus quejidos,  saco y empujo mi miembro, empiezo a tomar ritmo y ella se mueve conmigo, es tan excitante que me ánimo a pegarle una nalgada, ella gime,  repito la opresión hasta que vengó en su ano.

Cuando terminó mi amigo ya no está allí, desato a mi esposa y la abrazo.

Me pregunta si es como lo había soñado, y le digo que mejor aún.

Estarías dispuesta a repetir el otro sábado?

 

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Con mi marido y mi cuñado

Yo llegaba casi al cielo con aquellos envites, y para colmo de placer mi marido me besaba y me chupaba de medio cuerpo para arriba. Solo me corría yo, estaba dilataba, excitada, cuando mi cuñado empezó a dilatar mi culo. Su dedo entraba y salía, luego fueron dos, entonces yo le pedí a mi marido que fuera él quien me penetrara por detrás mientras mi cuñado me la metía hasta adentro.

Hacía ya muchos meses que venía teniendo esa misma fantasía. Mi marido se reía, con esa risa que me hacía notar que se excitaba con lo que le estaba contando. La cosa no pasaba de ahí, ni de los estupendos polvos que echábamos pensando en ello. Hasta que un día apareció mi cuñado en casa. Después de cenar nos sentamos en el salón; estábamos los tres tomando unas copas. Mi cuñado se iba a quedar a dormir en casa, porque al día siguiente tenía que hacer varias cosas en Madrid y posiblemente no acabase con todo.

En un momento determinado, puse música y mi marido y yo nos pusimos a bailar. Mi cuñado medio en serio, medio en broma, nos dijo que no contásemos dinero en casa del pobre, a lo que mi marido le contestó que si quería bailar con su cuñada. Inmediatamente se levantó y comenzamos a bailar. Al cabo de un rato, mi marido se nos unió poniéndose detrás de mi y aquello era como un bocadillo. Mi marido empezó a acariciarme y a morderme la oreja, y yo iba notando el “acalore” de mi cuñado. En eso sonó el teléfono y mi marido fue a contestar, momento que mi cuñado aprovechó para poner su boca sobre la mía y darme un húmedo beso.

No sé porqué, pero le respondí. Sin dejar de besarnos, me abrazó más fuerte y así, en ese abrazo, noté “la dimensión de su empalme”, de primera especial, mientras su lengua estaba controlando cualquier movimiento de la mía, por leve que fuera. Vi como mi marido observaba la escena desde la puerta; me miró sonriendo, como diciendo que la fantasía había vuelto, pero esta vez, yo estaba dominando a la fantasía.

Mi cuñado no había visto a mi marido, claro que cuando se dio cuenta de que se acercaba, en el grado de excitación que se encontraba, tampoco retiró ninguna de sus manos de mi culo. Seguramente estaba probando hasta donde podía llegar.

Nos fuimos a sentar, bebiendo un poco más, porque hacía calor. Entonces creo que fue mi marido quien dijo que podíamos jugar a algo, y lo decía mientras sus manos se refugiaban bajo mi blusa, ante la atenta mirada de mi cuñado, quien empezaba a desear que pasase lo que quería y creía que iba a pasar. Por ello, y sin cortarse un pelo, acercó sus labios a los mismos y dijo “¿jugamos?”. “¿A qué?”, respondí yo mordiéndole la boca.

Mi marido, que tiene una mente superactiva, dijo “vamos a comprobar antes de nada tu sensibilidad y después jugamos, pero debes concentrarte para saber quién es el que te haga algo. No puedes tocar con tus manos”. Añadiendo que “tienes que estar inmóvil y dejarte hacer. Te vamos a tapar los ojos y si estás bien segura dices de quien se trata. Si te equivocas tendrás un castigo”.

La verdad es que aquello era tan excitante que ni me paré a pensar si era justo o no. Solo quería que empezase, después de todo, ¿cómo no iba a reconocer las manos o la boca de mi marido?.

Me taparon los ojos con una venda y me dieron unas vueltas por la habitación para descolocarme, y de repente me dejaron sola. Sentí un fuerte escalofrío cuando una boca comenzó a chuparme el cuello, besándome, lamiéndome, mordiéndome… ¡que gusto me estaba dando!. Mientras experimentaba esa sensación, otra boca buscó la mía, metiendo toda su lengua dentro de mi boca y succionando con fuerza la mía. Por extasiada y excitada que estuviera, era la boca de mi marido; estaba segura y así lo dije.

“Perdiste”, decía mi cuñado mientras me pasaba su excitado aliento y me quitaba el pañuelo. Y así fue, la boca que estaba en mi cuello era la de mi marido y la otra boca, la que besaba apasionadamente, era la de mi cuñado.

Como castigo, mi marido abrió dos botones de la blusa y me chupó el pecho, llegando casi a morderme un pezón. Aquello era excitante y me gustaba; me estaba poniendo a mil por hora. No sabía a dónde se iba a llegar con el juego, pero estaba encantada. Cuando mi marido abrochó de nuevo los botones de mi blusa, casi le digo que no lo hiciera, pero había que seguir su juego.

Me volvieron a tapar los ojos y a dar vueltas. Otra vez una boca se abría sobre la mía mientras una mano se adueñaba de mi pecho, tocándolo y apretándolo con fuerza. Yo estaba ya calada del todo y no tenía otro objetivo que el que me la metieran hasta adentro, con fuerza, incluso haciéndome daño. Pero había que esperar; ¿porqué tardaba tanto en llegar ese momento?.

Esa mano que seguía tocando se metió entre mi blusa y mi piel; la otra mano apareció también, y los dedos ya jugaban con mis pezones de una forma que me enloquecía. Yo no podía tocar ni saber quién era; los dos tenían bigote, las lenguas tenían su parecido ¿sería familiar?, no sabía que decir, y lo que sí sabía es que hasta que no dijera un nombre aquello seguiría así.

Un cuerpo se me acercó por detrás, noté perfectamente el tamaño de aquel pene; me abrazó, mientras otras manos se ocupaban de mis mojados muslos. La respiración en mi nuca descubrió a mi marido, por lo que dije que el que me estaba tocando el pecho y los muslos era mi cuñado. Esta vez acerté y mi marido me dio la vuelta, me quitó el pañuelo y me dio un beso en la boca como premio.

Cuando acabó, el que me besó fue mi cuñado, que lo hizo con tal apasionamiento que creí que me iba a ahogar. Las manos de marido me tocaban a lo largo del cuerpo. Pasaron unos minutos de esta manera, una boca me besaba y unas manos me tocaban, pero no eran del mismo dueño… ¡Oh! que gusto me estaban dando.

En un momento, mi marido tomó una de mis manos y la puso en la cremallera de su pantalón. Rápidamente la bajé y metí la mano. Le estaba acariciando por dentro del calzoncillo; su miembro peleaba por salir, daba golpecillos en mi mano. Entonces, cogió mi otra mano y la puso encima de la bragueta de su hermano. Hice la misma operación, aunque más torpemente, mientras veía como mi cuñado tenía los ojos cerrados y apretaba una de sus manos sobre mi cadera. Como pasó, no lo sé, pero de repente estaban los dos desnudos delante de mí, y mi boca iba de un pene al otro mientras sus manos se turnaban para tocarme.

Mi marido me tumbó en el sofá y comenzó comerme el sexo, su lengua buscaba mi clítoris y yo no pude contener aquella cadena de orgasmos. Ajeno a lo que su hermano me estaba provocando, mi cuñado se dedicaba a pasear su lengua por mis pezones, a veces lamía, a veces mordía, pero su respiración me seguía poniendo muy nerviosa.

Con movimientos muy calculados por parte de los dos hermanos, mi cuñado pasó a sentarse en el sofá, y con mucho tacto me sentó encima de él, mientras se movía lentamente introduciéndome su pene. Yo llegaba casi al cielo con aquellos envites, y para colmo de placer mi marido me besaba y me chupaba de medio cuerpo para arriba… Solo me corría yo, estaba dilataba, calada, excitada, cuando mi cuñado empezó a dilatar mi culo. Su dedo ya entraba y salía, luego fueron dos, y entonces yo le pedí a mi marido que fuera él quien me penetrara por detrás mientras mi cuñado me la metía hasta adentro.

Una doble penetración, mi marido llenando mi culo y mi cuñado dentro de mi sexo, ¡que juego tan magnífico!, sintiéndolos a los dos y sus movimientos. No pude llegar a decir que parasen un poco, que me iban a romper, porque me corrí de nuevo y porque inmediatamente los dos se vaciaron dentro de mí. La fantasía había dejado de serlo, ya era realidad. Me habían follado los dos, y además, ¡que bien lo habían hecho y como lo habíamos disfrutado!

Autora: Teresa G

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