Chupé, lamí y succioné todo lo que aquella vagina me podía dar, juguitos deliciosos y Mariana se arqueaba conforme yo la hacía sentir placer. Mi hermana también se arqueaba conforme Mariana le mordía la vagina al acercarse al orgasmo. Mientras yo chupaba, le sobaba el trasero a mi hermana, quien estaba a mil.Todo empieza cuando mi hermana gemela y yo íbamos caminando por las calles y de pronto, se nos apareció una hermosa señorita, se nos acercó y nos empezó a hablar como si la conociéramos desde hace mucho. Mi gemela y yo, le seguimos la plática, pues parecía muy simpática. Seguimos hablando durante mucho tiempo, hasta que se hizo de noche y era hora de retirarnos. La invité a que nos acompañara a la casa, acabábamos de ganar una amiga así sin más, y algo así no pasaba todos los días. Llegamos a nuestra casa y nos sentamos en la sala, a tomar unas copas, las cuales se nos pasaron después de un rato y estábamos medio pasadas de copas. Fue entonces cuando decidimos ir ... leer más
Se quitó el calzón con el consolador y me ordenó que me lo pusiera yo, al principio mis movimientos eran torpes, pero pronto agarré ritmo y empecé a moverme más coordinadamente, no tardó mucho en correrse como loca, se montó a horcajadas sobre mi, se tragó la verga hasta el fondo, subía y bajaba hasta que tuvo otra serie de orgasmos, mi tía gritaba como si la estuvieran degollando.Siempre he sido una mujercita muy calentona, pero muy tímida al mismo tiempo, soy la única hija mujer de mi familia, hoy tengo 18 años, me llamo María Natalia, soy morenita, delgada, con unas tetitas medianas y firmes, un culito respingado que es mi orgullo, tengo 2 hermanos mayores que yo, uno de 23 y el otro de 27 casado ya. Me gustaba bañarme con mi madre, una mujer de 48 años bastante bien conservada, con unas tetas enormes y una concha muy peluda, obviamente una mujer muy conservadora en cuanto a la educación sexual, cuando le preguntaba algo me contestaba con evasivas. No se si por ... leer más
Para entonces yo ya estaba mojada. Ella me quitó el top y como no traía bra, empezó a chuparme mis erectos pezones. Yo sentía tan rico y cuando me los mordisqueaba era una sensación inimaginable. Me empecé a acariciar mi concha pero ella me quitó la mano y me dijo que me dejara, que ese era su trabajo. Entonces me bajó la minifalda y sin quitarme la tanga me empezó a hacer sexo oral.Hola, soy Andrea y tengo 25 años. Soy de cabello castaño oscuro, y ojos verdes, buen culo, unos pechos no tan grandes pero yo creo que están bien. Mi hermana se llama Cecilia y tiene ojos azules y cabello claro, tiene 18 años. La verdad es que desde joven había sentido una fuerte atracción sexual hacia mi hermanita, a veces me masturbaba pensando en su culito y su hermoso cuerpo. Yo me había ido a vivir a otra ciudad para estudiar. Una vez, estando de vacaciones ella me visitó, nada más estaba tomando sus vacaciones pues con mis padres no saldría. Era la primera ... leer más
Tomé a Martha y la llevé a mi cama, puse mi bocabajo su vagina y seguí lamiendo. Mientras tanto, mi hija se acercó a mi vagina y comenzó a meterme los dedos en mi rajita, introdujo uno a uno, hasta que tuvo los cinco metidos y comenzó a meterlos y a sacarlos, rozando mi vagina, haciendo que mordiera a Martha en la vagina debido al intenso placer que estaba sintiendo en ese momento.Aquella tarde, había invitado a cenar a Laura y su hija Martha, mi hija Elisa nos acompañaría, habíamos estado esperando hacía bastante tiempo, hasta que por fin llegaron. Después de haber estado conversando durante varios minutos, noté que me había descuidado y que mi vagina se veía entre mis piernas. No llevaba ropa interior puesta, por lo cual, mis partes estaban al aire libre. Creo que Martha, la hija de mi amiga Laura lo notó, pues no me quitaba la mirada de encima y vi como poco a poco, sus pezones se levantaban. Martha pidió permiso para ir al baño y yo la seguí ... leer más
Estábamos presas de placer, le dije que quería comerle el culo y la puse en un 69 y empecé a besarle el culo y lamerle las nalgas, le daba mordisquitos y mi lengua jugaba con su culo, ella me metía los dedos en mi coño, mi lengua logró meterse en su culo y ella gemía descaradamente, después le metí un dedo y ella se apartó, yo le sujeté la cintura y presioné entró muy fácil, ella ya no se resistió.Mi hermana había llegado ese mismo día, había venido para quedarse unos días, su marido tenía que hacer un viaje y mi madre le dijo que se viniera a casa, hacía escasamente un año que se había casado, ocupó la antigua habitación suya que estaba justo al lado de la mía. Os diré que mi nombre es Raquel, mi hermana es mayor que yo, tiene 25 años y su marido 30, tras la cena y la consiguiente tertulia ante la tele, decidí irme a dormir, tenía que madrugar al día siguiente, al poco de estar acostada oí ... leer más
Chupé, lamí y succioné todo lo que aquella vagina me podía dar, juguitos deliciosos y ella se arqueaba conforme, yo la hacía sentir placer. Mi hermana también se arqueaba conforme Mariana le mordía la vagina al acercarse al orgasmo. Mientras yo chupaba, le sobaba el trasero a mi hermana, quien estaba a mil, y tuvo un pequeño orgasmo en la boca de Mariana, quien se tragó todos sus juguitos.Hola soy Audrey. Esta vez les escribo para contarles otra historia ficticia. Todo empieza cuando mi hermana gemela y yo íbamos caminando por las calles y de pronto, se nos apareció una hermosa señorita, se nos acercó y nos empezó a hablar como si la conociéramos desde hace mucho. Mi gemela y yo, le seguimos la plática, pues parecía muy simpática. Seguimos hablando durante mucho tiempo, hasta que se hizo de noche y era hora de retirarnos. La invité a que nos acompañara a la casa, acabábamos de ganar una amiga así sin más, y esto no pasaba todos los días. Llegamos a nuestra casa y nos sentamos en la ... leer más
Lamíamos el cuerpo de Zenaida como si tratáramos de calmar una sed infernal que solamente la tersura de su piel de hembra podía aplacar. Mientras yo me sumergía en la fuente de su sexo, Paulina mordía sus pezones. Nuestros líquidos viajaban desde sus fuentes a nuestras bocas llevadas por nuestras lenguas, nuestras manos se hacían veloces para recorrer nuestras entradas de mujer.Sentía que el cuerpo de Paulina se deslizaba sobre el mío en el ambiente oloroso a mujer bajo mis sábanas como una serpiente erótica que exploraba todos mis rincones con una avidez diabólica. Estábamos las dos desnudas en medio de la noche y yo nunca había estado con una mujer y a pesar que la calentura nos embriagaba por completo no era menos el impacto que me producía el estar rompiendo todos los cánones conocidos. El cuerpo caliente de mi hermana me tenía enloquecida tanto como el mío parecía enloquecerla a ella. Habíamos hablado durante casi una hora antes de desnudarnos y meternos en la cama y ahora, en que ya no teníamos retorno, yo ... leer más