Sentí como Susy llegaba al orgasmo, que delicia, dos vergas en mi cuerpo, no se detengan sigan así. Sin dejar de embestirla, la nalgueaba, acariciaba su clítoris con fuerza, mis dedos sentían el miembro del amante de mi esposa, y su clítoris, que durito, también ansiaba mis caricias. Susy tuvo otro largo orgasmo.Mi amorosa esposa Susy llegó a mi estudio a avisarme que el arquitecto que me había recomendado un amigo para remodelar la casa, había llegado. Miguel -Me dijo- Ya llegó el arquitecto, ven para que le digas lo que queremos que haga. Por tu sonrisa, tu actitud y tus movimientos coquetos, se nota que te gustó. Le dije al tiempo que le tocaba su entrepierna. Sí, es muy guapo, me dijo abriendo las piernas y alzando los pechos. - Putita hermosa, se nota que estás caliente. -Sí, hoy me siento cachonda, ven, vamos para que le platiques que hemos pensado, dijo. -¿Le vas a proponer nuestra fantasía, o lo hago yo? -Yo, déjame ver cómo se desarrollan las cosas. Me dijo. Me presenté con el ... leer más
Ambas mujeres le chuparon y mojaron bien sus vergas, Uno de los negros hizo que Ester se le sentara encima enfilándole el vergón hacia su culo, le dije Ester cuidado que esta es más grande, por lo que se metió sólo la cabeza para ambientar su esfínter y luego de unos movimientos circulares dijo ahí va y se sentó de golpe lo que le hizo pegar un buen grito.Día 1 Mi cuñada Nélida tiene unos 61 años separada hace 25 años y está para comérsela. Yo ando por los 62 años y siempre le tuve ganas pero no me atrevía, creo que ahora era la oportunidad única que no se repetiría. Me pidió si por favor le podía llevar con mi coche unos electrodomésticos a una casa de veraneo; y que además debía cambiar una estufa y la cocina; como mi esposa no podía ir, ella llevaría una amiga común de su misma edad, Ester se llamaba. Como tengo habilidad manual debería instalarlos o hacerlos instalar por lo que la estadía sería de unos 7 días. ... leer más
La masturbaba mientras le ponía más saliva para lubricar su orificio, empecé a meter mi verga en su culito, ella sentía placer y a la vez expresaba en su cara algo de dolor pero yo sabía que quería ser follada por su culito. Metí mi verga y con mis manos recorría sus tetas y su culito. De un momento a otro, y sin mediar palabra se lo metí de un solo empujón.En un fin de semana largo decidimos visitar a mi amiga Libia quien vive en Pereira. Yo viajé con E. Marles, esposa de un amigo que andaba de viaje en el exterior, una mujer de cabello rubio, ojos café claros, senos grandes, un culo redondito y firme. Libia fue por nosotros al aeropuerto, vestía una blusa cruzada, con un escote profundo dejaba ver sus senos, algo brillantes ya que se había aplicado un poco de escarcha y sus tetas deslumbraban, no solo a mí, sino a todos los que pasaban, un bluejeans descaderado que marcaba su culito y que dejaba escapar a la vista ... leer más
La polla de Fran no perdía consistencia con el frío estaba enorme, la saboreé durante unos instantes, luego la verga buscó donde cobijarse, me penetró, con ansias notando su cuerpo junto al mío contrastando la calidez del cuerpo de Fran y la del gélido clima que hacía, nos apresuramos por terminar, el frío era insoportable a esas horas, Fran se corrió, todo era especial esa noche para mí.No había visto a Fran desde el fin de semana en la casa de campo, estaba ansiosa por volverme a perder entre sus brazos, dejar que ese deseo, nos envolviera, hasta consumirnos. Llevaba meses anhelando sus caricias, aquel fin de semana había marcado mi vida y para bien, por fin había superado la ruptura con mi novio, y tenía un futuro lleno de ilusiones. Fran y yo nos íbamos viendo a través del msn, pero eso no nos era suficiente así que decidimos pasar las navidades juntos en una estación de ski, invitamos a mi prima Laura y a Juanjo a que pasaran la navidad con nosotros perdidos ... leer más
Ella cuando estaba en el segundo polvo me llamó al celular para que yo escuche como cogía, eso me calentó y con mi amiga nos dimos un revolcón de primera. Cuando ella regresó le pedí que me muestre su conchita y empecé a chupársela, le levanté el vestido y se la metí, a ella siempre le gustó echarse un último polvo conmigo, me decía que después de acabar con los otros, era como que le faltaba un poquito más.Mi mujer (ya no lo es ahora) se llama Stella, pero todos en la familia y entre los amigos, le decimos Pepi. Tiene el pelo ondulado natural de color claro, casi rubio. Ojos marrones, es algo gordita (dos embarazos dejan sus marcas), pero tiene un culo que es una delicia. Su vagina, depilada por mí, es un manjar exquisito, que fui el primero en gustar oralmente, ya que sus novios anteriores nunca se lo habían hecho. Pero desde que empezamos a practicar sexo de a tres, más de uno se comió ese bocato di cardinale. Cuando la conocí no ... leer más