Ella se corrió cuando esas pollas se corrieron llenándola de semen. Los dos que la habÃan enculado no las sacaron y esperaron a mearse en el ano de ella. Los lÃquidos calientes del pipi expelido la pusieron más caliente aún. Por eso dejó a otros dos que se la metieran a la vez por la figa. Sufrió con esa tremenda penetración que parecÃa romperla en dos, pero volvió a correrse con ella.Luisa estaba muy bien para sus dieciocho años. De buen fÃsico y guapa de cara, era una chica que resultaba atractiva para los hombres jóvenes y mayores con los que alternaba. Era tiempo de verano y en la urbanización de la playa donde veraneaba se montó una salida nocturna a una discoteca de moda, el Panal. En dos coches se fueron tres chicas, entre ellas Luisa, y cinco chicos. A las once de la noche llegaron al Panal. Bajaron de los coches y se metieron en la discoteca. Luisa destacaba, con su vestido por encima de las rodillas y su melena negra suelta. Los ... leer más
Senté a Sandra sobre mÃ, dándome la espalda. ¡Como jadeaba! El coito duró 15 minutos. Esta era su excusa para poder follar conmigo. Las otras dos se lo pasaban de locura masturbándose. Y viéndonos. A Sandra le dio por gritar mirando a las otras dos y estas hicieron lo mismo. Cuando se levantó, Teresa me la meneó y volvà a correrme. Eso le hizo tener un espasmo y se le escapó un chillido.Me llamo Bermúdez. Supongo que muchos de los hombres que lean esta historia pensarán que soy un hombre afortunado. Explicaré por qué. Me puedo correr casi todas las veces que quiera. Una detrás de otra. Bueno tengo un lÃmite. Pero he podido llegar a eyacular unas 10 veces seguidas. He tenido suerte porque mi vida siempre ha sido muy estable. Sin graves problemas familiares ni económicos. Desde joven y conociendo esta virtud mÃa me he dedicado a hacer deporte para tener un buen cuerpo y atraer a las chicas. A pesar de todo he tenido que ir a un psicólogo puesto que la necesidad ... leer más