Hetero, de coña o guasa, relato del dia. Enrollarse con una bruja puede traer complicaciones cuando además ésta tiene muchos poderes y mucho carácter.
Cuando me enteré de que la chica con la que me había acostado, amiga íntima de mi novia, era una bruja, no supe cómo reaccionar; me dio miedo, terror, y ese miedo pudo más que mi amor, así que, craso error, amenacé con descubrirla, delatarla, aunque no sabía bien a quién.
Estábamos en su casa, acabábamos de hacer el amor, y sus profundos ojos negros me estaban mirando fijamente cuando yo estaba de los nervios; su cuerpo desnudo sobre la cama, su melena negra azabache desparramada por la almohada, sus pechos erguidos y desafiantes, todo hacía que perdiera la cabeza por ella, pero estaba tan asustado que no me paré a pensar en lo que estaba diciendo.
Entonces, mientras me estaba vistiendo, Esther se concentró, me miró, apuntó su dedito hacia mí, y antes de que me pudiera dar cuenta, me encontraba dentro de una jaula de un tamaño que apenas me mantenía encogido. ...
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