El coño de la abuela sabÃa a gloria, y era obvio, que por el estado de humedad en que se hallaba, se habÃa estado masturbando mientras nos observaba a escondidas, mientras mamá y yo nos entregábamos a realizar nuestras fantasÃas sexuales, asÃ, entre las dos hembras desbocadas, cabalgando como posesas, mi madre, sobre mi polla y la abuela sobre mi cara.SÃ, es estupendo mantener relaciones sexuales con miembros de mi familia, aunque yo, por desgracia, no lo hago con la asiduidad de antes, pues ahora no vivimos en la misma ciudad, pero en verano, nos encontramos en Tarragona, en un conocido camping nudista donde, eso si, con toda discreción damos rienda suelta a nuestras actividades sexuales, este año con el aliciente de la participación de mi cuñado, pues mi hermana Eva se casó el año pasado, y la incorporación de la nueva estrella de la familia (Salió a mi madre) Ana, mi hermanita. Nuestras aventuras comenzaron de pequeños, crecà junto a 4 hermanos (tres chicas y un chico) y prácticamente sin padre (parecÃa el hombre invisible) ... leer más
Al cabo de un rato de tener a mi abuela subiendo y bajando sobre mÃ, sentà que me iba a correr y asà lo dije. Mi abuela se salió de mÃ. Pensé que no querÃa recibir mi semen dentro, pero no esperaba que me dijera, ponte de pie, Laura, ven conmigo, las dos se pusieron de rodillas delante de mÃ. Mi abuela empezó a menearme la polla que de pronto estalló lanzando chorros de leche caliente.Mi abuela Rosa MarÃa es alucinante. Es lo que se dice una abuela marchosa, de las que no paran quieta y sigue el lema de "A vivir, que son dos dÃas". Viste ropa buena, va a la peluquerÃa con frecuencia, y los fines de semana, sale con las amigas a lugares "de marcha" para gente de su edad. En Madrid, hay algunas discotecas para gente mayor, y mi abuela es conocida en todas. En casa, alguna vez me ha pillado alguna revista "porno" al limpiar mi habitación y la ha ojeado conmigo, señalando a alguna de las tÃas buenas que salen ... leer más
Se sentó a horcajadas sobre mi sexo, haciéndolo desaparecer en su gruta de placer, yo aún no acababa de creerlo: Me estaba follando a mamá. Acariciando mi pecho con sus labios, mordisqueando mis pezones, no cesaba de cabalgar sobre mi miembro erecto, su respiración se agitaba, estaba en el umbral de un nuevo orgasmo, un salvaje orgasmo.SÃ, es estupendo mantener relaciones sexuales con miembros de mi familia, aunque yo, por desgracia, no lo hago con la asiduidad de antes, pues ahora no vivimos en la misma ciudad, pero en verano, nos encontramos en Tarragona, en un conocido camping nudista donde, eso si, con toda discreción damos rienda suelta a nuestras actividades sexuales, este año con el aliciente de la participación de mi cuñado, pues mi hermana Eva se casó el año pasado, y la incorporación de la nueva estrella de la familia, Ana, mi hermanita. Nuestras aventuras comenzaron de pequeños, crecà junto a 4 hermanos (tres chicas y un chico) y prácticamente sin padre (parecÃa el hombre invisible) mi madre y abuela, esta fue una mujer ... leer más
Mojé mi verga en los lÃquidos de su concha, se la froté por el culo y de una se la ensarté hasta los huevos, ella solo gimió, se notaba que era muy experta en esos menesteres y vaya uno a saber cuantas pijas se comió ese culo, con mi verga dentro del culito de la abuela empecé a serruchar ese hermoso ojete, y se la metà bien profundo mientras ella gemÃa de placer.Esta historia que les voy a relatar a continuación es totalmente verÃdica y me tuvo a mà como uno de sus protagonistas. Era allá por el verano de 1987, cuando una tarde muy calurosa fui a buscar a mi amigo DarÃo a la casa de sus abuelos (donde él vivÃa) para ir a jugar a la pelota a la plaza. Cuando llegué su abuela, Lidia, me dijo que DarÃo regresarÃa aproximadamente en una hora, pero que habÃa expresado que lo esperara ahà para luego irnos juntos.- Lidia, enseguida me invitó con una chocolatada fresca, la cual al momento de traermela y querer apoyarla en ... leer más
Minerva se puso sobre mà y se fue sentándose poco a poco. Cuando notó resistencia se detuvo unos instantes y, de un empujón, se dejó caer hasta el fondo. Una lágrima rezumó por su mejilla todavÃa maquillada, y me la bebà con un beso. Pedà a los chicos que vinieran, observando que estaban muy calientes, y que me penetrasen los dos a la vez. VÃctor se puso por debajo de mà y se encajó en mi culito, mientras su abuelo, de rodillas, hacÃa entrar su polla en mi coño y observaba el pene y el coño de sus nietos que quedaban a pocos centÃmetros.Me criaron en un entorno muy femenino. Tengo tres hermanas y siete primas, y por casa andaban a menudo dos tÃas, las dos abuelas y tres bisabuelas. Los pocos hombres de la familia se pasaban el dÃa trabajando y no eran especialmente cariñosos. Mi padre me pegaba a menudo y me exigÃa que me comportara como un hombre. No es extraño, pues, que yo no tuviera ningún modelo masculino y que en ... leer más
La abuela de Romy se puso en bolas y acto seguido hizo lo mismo conmigo. No podÃa creer que la abuela de mi novia me quisiera tener adentro igual que la hija y la nieta, Ester sin decir nada me empezó a chupar la verga, era puta igual que todas en la familia. Cosa que a la abuela de Romy me la cogà por todos lados, le hice el orto, la penetré innumerables veces por la concha.Hola, soy Ariel, tengo 20 años y les voy a contar una historia que me resultó de mucha enseñanza y excitación. Yo salÃa hace dos años con una chica llamada Romina, en ese tiempo, para describirla podrÃa decirles, que era de estatura media flaca, con pechos firmes, grandes, cola chiquita pero tersa, una sonrisa espectacular con cara angelical, pero ustedes sabrán que no todo lo que brilla es oro, pues Romy era una bestia en la cama... Era lo más perra que se puede a su edad, a los 19 años habÃa tenido muchos novios con los que salÃa poco tiempo, ... leer más
Fernanda no era ninguna novata y chupaba la pija como una diosa, le pasaba la lengua por su capullo, le volvÃa a tomar los huevos con las manos, podÃa ver como ambos gozaban, era raro ver a mi propio hijo cogiendo y más a su tÃa, Fer, terminó de sacarle la ropa que le quedaba y ahà estaba Gustavo con una pija de colección, enorme, parada, mientras la tÃa se la chupaba, hasta yo me estaba excitando."¿Hola cuñadita, como andas, a vos también te tocó venir a la fiesta de la abuela?"Asà comenzó un domingo cualquiera donde todos los pronósticos indicaban que iba a ser de lo más aburrido del mundo. HabÃamos venido con mi mujer y los chicos a la fiesta de cumpleaños de la "abuela" lo que implicaba ver a toda la familia de ella, que en su mayorÃa era insoportable. La mañana transcurrió de lo más "normal", tomando una cerveza por aquÃ, un vino por allÃ, picando algo, alguna charla intrascendente con los tÃos, tÃas, primos, y todo el espectro familiar. Hasta que ... leer más