Me la metió haciéndome gozar como a una perra, sentÃa que era un metal ardiendo de fuego el que estaba penetrando mi vagina, ningún hombre me habÃa hecho el amor como él me lo estaba haciendo. Para a completar el placer me lo metió también por mi culo. Me estaba yendo al infinito sintiendo su verga penetrando mi culo y luego de nuevo mi vagina, en verdad que no querÃa que terminara nunca.En este relato voy a contarles como me folló violándome un ginecólogo muy abusivo y pervertido de la ciudad, pero que al fin me hizo gozar como a una puta, dándome un placer enorme que ni mi propio esposo me da, porque este ginecólogo tiene una verga enorme en verdad. Espero sea de su agrado y que me escriban sus comentarios, esto me sucedió apenas hace una semana. Soy una mujer de 32 años de edad, alta, cuerpo esbelto, piel blanca, pelo rubio natural y ojos un poco azules. Soy abogada y estoy casada desde hace 2 años con un abogado igual muy exitoso ... leer más
Mi poya tocó su coño. Guié mi miembro y la penetré. Poco a poco. Cuando ya la tuve toda dentro, empecé a moverme, a hincársela bien. Mi poya entraba y salÃa de su vagina. Un poco después comencé a mamarle sus senos. Estaban deliciosos. Hacia como le habÃa hecho el doctor. Se los estrujaba y manoseaba, mientras con la boca le chupaba los pezones, bien duritos que estaban.Yolanda me habÃa pedido que la llevara en mi coche al ginecólogo, pues el suyo estaba estropeado y su hermana o su madre, que eran quienes la acompañaban normalmente, no podÃan. Tampoco podÃa posponer la visita, pues se debÃan pedir con un mes de antelación, y ya iba con cierto retraso a su revisión anual. Llegamos a la sala de espera, y después de esperar un rato, llamaron a Yolanda. Esta entró dentro de la consulta. Un minuto después, Yolanda salió de la consulta con cara preocupada, y me hizo una señal para que me acercara a ella. -¿Qué pasa, Yoli? -Veras. Hay un problema. Resulta que creÃa que hoy ... leer más
Sus embestidas ya eran fuertes y profundas, cada vez sacaba su polla casi entera para volver a clavármela, sentÃa como llegaba al fondo de mi cueva y como el placer se extendÃa desde ese punto por todo mi cuerpo, arquee la espalda, para sentirle más adentro, cerré mis piernas sobre sus caderas y me corrÃ, sintiendo como los espasmos de mi sexo exprimÃan la leche calentita de su polla.Hola amigos, me llamo Claudia y cuando sucedió este relato tenÃa 18 años. Entonces aún era virgen pero mi madre insistió en que debÃa hacerme una revisión ginecológica completa. Iba a un colegio de chicas, por lo que no conocÃa muchos chicos de mi edad y no habÃa tenido oportunidades. TenÃa muchÃsima curiosidad por el sexo, me masturbaba casi a diario, leÃa relatos eróticos en esta página e incluso cuando mi grupo de amigas y yo quedábamos en una casa para hacer botellón veÃamos alguna pelÃcula porno. Cuando llegué a la consulta del ginecólogo estaba muy nerviosa, miraba a todas las otras mujeres de la sala de espera, pensando ... leer más
Cada mordida en mis tetas era un grito de placer, entre mis gemidos se escuchaba el sonido de sus testÃculos con mi culo, perdà el control y le decÃa, esta putita está disfrutando ese rico pene, esa verga dura y gorda me está haciendo tener el mayor placer, ya viene mi orgasmo, él al sentir como me chorreaba dejó salir su leche, que rico es sentir dentro una verga caliente y sobre todo la leche.Como me llamaré en este relato será como Morena, soy una chava mexicana de 25 años, soy morena, no soy una modelo pero tengo un cuerpo aceptable, fui criada con moralidad y costumbres muy fuertes, ya que mi padre y mi madre fueron criados también a la antigua (ustedes saben, virgen hasta el matrimonio), siempre fui tratada como la princesita de casa, soy la más chica, pero aunque me criaron a la antigua no quiere decir que no sea cachonda, como ser humano también siento las necesidades del cuerpo pero las he podido controlar, pero llegó el dÃa que perdà el ... leer más
Sentà que la amiga de mi tÃa se comenzaba a colocar sobre mÃ, en cierto momento sentà que algo duro y caliente me penetraba el coño, por unos segundos llegué a pensar que se tratarÃa de un sabroso consolador, como uno que mi tÃa me habÃa mostrado en su casa, pero cuando abrà los ojos me encuentro frente a frente con la cara de Miguel.Si, mi hermano Ernesto fue mi primer hombre, y posteriormente en varias ocasiones más, asà sucesivamente hasta que me case con mi actual esposo que por casualidad también se llama Ernesto No quiero que piensen que soy una loca promiscua, todo lo contrario. Hoy en dÃa soy una mujer profesional felizmente casada, madre de dos niños, amante esposa, pero que no puedo o no quiero decirle que no a mi propio hermano. Soy la tercera de tres hermanos, Ernesto es el mayor, Julio es el segundo, aunque deberÃa decir que es la segunda, ya que es homosexual de closet. Y yo Marilyn soy la tercera. Nuestra familia es católica, y bastante conservadora. Normalmente ... leer más
Vi como entraban a un hotel y quedé esperando que salieran. Ella me dijo que era una de las cosas que no permitirÃa: estar presente mientras cogÃan. Adopté la costumbre de llevarla y luego de ver como entraban al hotel, entrar yo también con una prostituta y alojarme en la habitación contigua para al menos oÃr los gemidos de mi mujer en los momentos de placer.Siento escalofrÃos de placer al estampar los hechos de que voy a ocuparme. Dedico mi relato a todos mis colegas en cuernos, conscientes o no, los primeros ya habrán experimentado el deleite de saberse cornudos y no necesitaré recalcarles el extremo placer que sienten por cada centÃmetro que sus mujercitas les agregan. Los segundos deberán aprender a trastocar el dolor en placer, y para ello basta pensar en el momento apasionado que las esposas pasan en brazos de sus amantes, lo radiantes que vuelven de sus encuentros, la felicidad de saber que no serán recriminadas por sus maridos, las confidencias en el lecho matrimonial, los besos de agradecimiento por ser tolerantes, ... leer más
Lo dejó adentro de mà y me miró, yo estaba muy alterada, el corazón a mil y me dijo, tranquila, no te voy a hacer daño, me besó muy baboso y empezó a meterlo y sacarlo lentamente, sentà que me metÃa uno de sus dedos en el culo mientras me metÃa el pico cada vez más rápido y yo lo ayudaba con mis piernas abrazadas a su cuerpo, ahà tuve otro orgasmo mientras él seguÃa metiéndolo y sacándolo.Mis primeras visitas al ginecólogo fueron a una de esas doctoras que tratan a las adolescentes hijas de gente con mucha plata, pero ahora a mis 25 años mis viejos ya no me pagan las consultas, por lo que tuve que buscarme un doctor más barato en uno de estos centros médicos de Mall, en los que las horas se piden por internet. Asà que la primera vez que fui al nuevo doctor, busqué el que se acomodara a mi horario y sin saber con quién me iba a encontrar llegué a mi cita. Al entrar me encontré ... leer más