La tomé por atrás e introduje mi pene en su precioso culo, asà estuvimos un largo rato, y luego saqué mi pene de su interior le di vuelta y lo introduje lentamente en su vagina que, por cierto, ya estaba mojada. GemÃa sin parar, me acosté sobre ella, lamÃa sus pechos como dos grandes bolas de helado y mordisqueaba sus pezones, cosa que la hizo gemir más.Esto que les voy a contar me pasó hace ya unos 3 años, pero recién ahora se me ocurrió escribir y contarlo, para que la gente sepa que el sexo no es pecado. Asà que ahà les va. Todo empezó cuando un amigo me llamó por teléfono y me invitó a una fiesta que daba en su casa esa noche, yo accedà al instante y salà hacia allá. Ya en su casa, me presentó a todos los invitados, pero quedó sin presentarme a una mujer muy especial. Y digo muy especial porque ni bien me acerqué para presentarme, por mi cuenta, se lanzó sobre mà diciendo que se habÃa caÃdo. ... leer más
Al caer, mi himen se destrozó por completo, la enorme verga de mi padre lo hizo pedazos, y yo dejé salir un grito de terror total, las lágrimas escurrieron por mis ojos, yo no dejaba de saltar sobre mi padre, quien me empalaba deliciosamente, haciéndome gemir como loca, haciéndome gozar como nadie. Mi padre también parecÃa disfrutarlo mucho, puesto que gritaba como yo.Cuando mi madre murió después de un trágico accidente, mi padre se sintió muy solo. Yo era una jovencita de unos 18 años, y sabÃa perfectamente por el tipo de soledad sexual que pasaba mi padre. El era un hombre bastante atractivo, era una muy buena persona, que siempre habÃa cuidado de mÃ, y yo lo querÃa mucho. Yo discutÃa mis problemas con mis amigas, muchas de las cuales eran más grandes y mucho más atractivas que yo, y siempre podÃa contar con su apoyo incondicional para todo. Muchas de ellas ya tenÃan novio y hablaban de algo que se llamaba sexo, cosa que para mà todavÃa se veÃa lejana. Muchas de ellas presumÃan ... leer más