Rough 3

La Cena

Pasaba el tiempo y yo debía volver a casa, era tarde así que decidí tomar la iniciativa y le envié un mensaje.

“Debo volver a casa así que si no me dices algo, acabare mi consumición y me iré…”

Espere su respuesta que no tardo.

“Mira PUTA aquí se hace lo que yo digo y estarás el tiempo que sea necesario, así que llama a tu casa y di que llegaras más tarde, incluso a lo mejor mucho más tarde… entendido ZORRA?”

La verdad me fastidio, pero su autoridad me excitaba, así que le conteste que sí.

Siguió la espera.

En eso estaba cuando uno de los dos hombres se acercó a mí.

“Oye guapa, de verdad esperas a alguien? O esperas que alguien te contrate…?” y me miro sonriendo.

“Si, espero a un amigo, no tardará en llegar” respondí dando un sorbo a mi gin-tonic.

“Bueno, pero si has quedado aquí con tu amigo, a lo mejor no le importa que nosotros te entretengamos mientras llega, no?”

La conversación era excitante o yo ya estaba muy caliente y me lo parecía.

“Bueno si queréis, pero no sé cómo le sentara a el” respondí yo.

Note que no paraba de mirar mi escote y mis duros peones a través de la camiseta, se volvió a su amigo y le hizo una seña.

Este se aproximó a la mesa, y llamo al camarero.

“tráenos una botella de cava y tres copas” le dijo.

Luego volviéndose a mí, me tedio la mano.

“Me llamo Mario y este es Pedro”

Le fui a estrechar la mano, pero tiro de mí y haciéndome levantar, me dio un par de besos muy próximos a mis labios, mientras murmuraba “estas muy rica, pero espero no nos cobres mucho…”

Su sorpresiva violencia, me excito aún más, se notaba que era un tipo duro y eso era algo nuevo para mí, otra sensación más para aquella tarde.

Sonrió mientras se sentaba y su amigo se levantaba y me plantaba otro par de besos.

Joder, me habían confundido con una puta¡¡¡¡

Y tenían razón, mi camiseta de tirantes que dejaba ver mis tetas, la minifalda… el sitio y la hora, no era casualidad.

Vibro mi móvil.

“Quédate ahí y disfruta del local… te seguiré enviando mensajes”

Que disfrute del local? Sabia él que me abordarían? Sin duda conocía bien el antro.

“Bueno que nos dices guapa…” me decía Mario mientras me ofrecía una copa de cava.

“Brindemos por este encuentro…” dijo Pedro chocando su copa con la mía.

“Te propongo algo…” dijo Mario mirándome a los ojos…” si tu supuesto amigo no ha llegado en cinco minutos, te invitamos a cenar a nuestro hotel…” y miro divertido mi anillo de casada… ¿Qué había olvidado quitarme!.

Me ruborice.

“Vaya, la damita se ruboriza…” rio Pedro… “te hace nuestra propuesta?” y sin darme tiempo a contestar añadió… “brindemos por una noche larga e inolvidable”

Mi cerebro procesaba la situación, como había llegado yo a aquel lugar, las perspectivas que ahora cambiaban, y mi peligrosa calentura que iba en aumento ante lo increíble del momento.

Me contaron que eran de fuera y estaban por trabajo y habían salido a  tomar una copa y tuvieron la suerte de entrar en el Pub.

El tiempo pasaba.

“No nos has dicho tu nombre, hermosa” dijo de pronto Mario. Me aturulle.

“Inma…” joder ese era mi nombre verdadero, pero ya estaba dicho.

“De Inmaculada?” dijo socarrón Pedro.

“Si…” afirme ruborizándome otra vez.

Ambos rieron con ganas.

“Bueno “Inma”… “, dijo Mario recalcando mi nombre, “tu amigo perdió la cita y ahora estas con nosotros, vamos a cenar?”

Que podía hacer? Mire el móvil impaciente esperando ese mensaje de mi hombre virtual, pero no llego.

“Bueno… “balbucí nerviosa…” pero no en vuestro hotel…”

“jajajajaa…. “rieron los dos.

“crees que te vamos a violar?” dijo Mario mirando mi anillo y después a mis ojos… “no haremos nada que tu no quieras, y tu sabrás como hacerlo…”

Hizo un gesto al camarero, y tras pagar la cuenta, nos levantamos.

Me dejaron pasar delante sin duda para poder ver mi culo, y salimos del Pub.

Fuera había mucho ambiente de hecho ser viernes noche prestaba a ello.

Mire el reloj, eran las diez de la noche.

“Nuestro hotel esta unas calles más abajo y enfrente hay un buen restaurante, podemos cenar allí, si sigues sin querer ir a nuestro hotel…” dijo Mario mirándome intensamente… “… a cenar, por supuesto!!” y los dos volvieron a reír.

“Prefiero el restaurante…”

“Vaya tu sí que sabes…” dijo Pedro, “haciendo gasto…”

Tenía que estar loca, iba camino de un restaurante un viernes a las 10 de la noche, vestida de puta, con dos tíos que acababa de conocer en un Pub, que no parecía de muy buena pinta y yo que no suelo beber, me había tomado un gin-tonic y casi una botella de cava, por lo cual empezaba a estar mareada, siendo previsible lo que ocurriría después de la cena, si no sabía pararlo a tiempo… si es que quería pararlo… o quizá no… estaba confusa.

Entramos en el restaurante, estaba medo lleno y la gente me miro al entrar, sin duda pensaron lo que era, aunque n lo era.

Nos sentamos en una mesa algo retirada gracias a Dios, aunque ellos querían una lo mas en el cetro posible, sin duda para lucirme, pero logre que me hicieran caso.

Para empezar pidieron una botella de vino rosado, Lambrusco, a pesar de que les dije que no bebería mas alcohol.

“Bueno, ya veremos…” dijo Mario sonriendo.

Pidieron varias raciones, he íbamos a empezar a cenar cuando vibro mi móvil.

“GUARRA, donde estás?… he llegado algo tarde y el camarero me ha dicho que habías salido con dos tipos trajeados… ya te están follando PUTA?”

“No, solo salimos a cenar, pues pensé que no llegabas…”

“No me tutees ZORRA, háblame de Ud. PUTA… pero te van a follar?”

Baje el tono y disimule, pues ellos estaban atentos a mi conversación, y no quería que me oyeran llamarle de Ud.

“Espero que no, solo estamos cenando aunque creo que me han confundido con una Puta…”

“Seguro que sí, pues tal como vas vestida y donde estabas… Veamos, quiero que te follen pero como una puta, así que les cobraras por ello, pídeles 500€ por cabeza, y puedes bajar hasta 300€ pero ni un euro menos… Entendido ZORRA?”

“No se…” dude al contestar.

“Que no sabes?¡¡¡¡… Te he dicho que te follen como la PUTA que eres y ese dinero será para mí, ENTIENDES GUARRA?… así que ya sabes cómo mínimo me debes ya 600€”

Me quede petrificada mientras ellos hablaban y me miraban con descaro.

“Quien era? “Me preguntó Mario sonriendo “Tu amigo o tu chulo…” ambos rieron otra vez… “porque no nos negaras que eres una PUTA, no?”

Me ruborice de vergüenza, excitación, no se…

“Venga zorrita cuanto nos vas a cobrar por disfrutar de esas tetas, ese culo y seguro que un chochito mojado y caliente…” Pedro parecía lanzado.

“A la cena te invitamos también así que no te pases en la tarifa, aunque imaginamos que cobras mucho con ese cuerpo y la experiencia de tus años, pero la habitación la pondremos nosotros, así que…”

Yo no sabía cómo salir del tema. Sin duda esa noche me iban a follar aquellos dos tipos, aunque también iba a sacar una pasta si jugaba bien mis cartas, si sacaba 1000 y le tenía que dar 600 a mi “chulo invisible”, ganaría 400 y lo demás bebidas y cena me habrían salido gratis… jajajajaja, no podía ser que yo estuviera pensando eso.

“Bueno chicos, cenemos primero y camino del hotel os digo mi tarifa, y quiero haceros un buen precio, seguro no os arrepentiréis…” decididamente, estaba loca, excitada y bebida, pues la botella de rosado empezaba a caer ante mi calentura.

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