Mi alumna necesita subir nota

Esta historia me la contó un ex profesor mío comienza una tarde en su despacho cuando estaba corrigiendo los exámenes, déjenme que hable por él,

Eran más de las 19 había corregido ya los trabajos y los había colgado en la plataforma me quedaba una hora de trabajo y las clases habían terminado solo quedaba los exámenes finales empecé a navegar en internet cuando topé con un anuncio de una chica que ofrecía sus servicios previo pago, eso me llamó la atención no que se ofreciera sino lo joven que parecía. Empecé a navegar en más páginas que aparecían muchas más jovencitas, mi polla se puso muy dura viendo tantos pechos jóvenes y tantas chicas vestidas de forma insinuante, me saqué la polla y bajo la mesa empecé a masturbarme viendo esas imágenes. De repente entró sin llamar una alumna mía, Laura. Bueno quizás he empezado mal, mi nombres es Eladio tengo 58 años soy calvo de por arriba pero con pelo a los lados mido 1.60 y tengo una barriguilla y soy profesor de “Lengua” en una escuela mayor de ambos sexos, donde los alumnos/as van con uniforme, camisa blanca y pantalón/falda azul marino.
Laura era alumna mía de 20 años de último curso, repetidora por lo que les sacaba un año al resto de sus compañeras, entró y cerrando la puerta tras ella se sentó frente a mí.
– Don Eladio, necesito que me ayude – me dijo mientras yo aún seguía parado, como un conejo frente a los focos de un coche, con la polla en mi mano derecha.
– Cuénteme señorita Laura, ¿qué le ocurre?
– Pues que he visto las notas de los trabajos y tengo un 4 en el último, la medía me sale 4.90, en ese caso tendría suspensa la asignatura la parte práctica a falta del examen.
– Muy bien. ¿en qué le puedo ayudar?
– Pues querría ver el trabajo para saber en qué he fallado.
– Muy bien tome – menos mal que aún lo tenía en la mesa.

Estuvo leyéndolo de arriba abajo, yo mientras me fijé que los dos botones de arriba de la blusa no los llevaba atado eso y que estaba inclinada buscando la luz hacía que dejara ver sus pechos. Eran hermosos tan redondos, tan blancos… tan virginales, no sé si fue la tarde que llevaba viendo fotos de adolescentes o la situación pero empecé a tocarme la polla extendiendo el liquido que me salía de la polla por todo el glande todo ello mientras ella leía su trabajo y mis anotaciones.
Terminó de leer su trabajo yo dejé de tocarme la polla, polla que estaba totalmente erecta.
– Como ha visto, tiene muchos errores, por lo que no puedo aprobarle el trabajo, tendrá que ir a septiembre y presentarme otro trabajo.

Empezó a llorar y con la voz entre cortada empezó a hablar.

– Es que… si no apruebo… perderé la… beca.
– Bueno, bueno para de llorar quizás podemos hacer algo. Mirando la puerta la cual aún no se le había echado el cerrojo le dije.
– Echa el cerrojo de la puerta no quiero que ninguna de tus compañeras se entere que te estoy ayudando y vamos a ver qué podemos hacer.
Ella se levantó muy obedientemente y cerró el pestillo de mi despacho momento que aproveche para guardarme la polla dentro del pantalón tras mi cremallera luego le indiqué que se sentara en la silla. Me levanté y me acerqué a ella, aún seguía llorando. Le levanté el rostro para que me mirara. Con mi dedo pulgar le sequé la lágrima que corría por su mejilla luego dirigí su mirada hacia mi paquete. Ella se quedó mirándolo fijamente y luego levantó la mirada hacía mi rostro. Yo le dije
– Tendrá que ayudarme a bajar ese bulto. – ella se quedó quieta asimilando lo que le había dicho.
Mi mano derecha bajó la cremallera de mi pantalón dejando salir mi polla de la ranura de mi pantalón. Empecé a frotar mi polla por su cara, pasando mi polla por sus labios rozados, ella seguía quieta sin moverse mientras mi polla le dejaba surcos de lubricante por las mejillas. Comencé a introducir con pequeños golpes mi polla en su boca, ella poco a poco abría la boca dejándola entrar. Toda la cabeza de mi polla estaba dentro de su boca y le dije “Muy bien, buena chica” “Ahora comienza a chupar” a lo que ella empezó a chupar como si de un chupa chups fuera. Tenía poco experiencia pero le ponía empeño. Desabroché el cinturón de mi pantalón, dejándolo caer al suelo y terminé de liberar a mi polla de su confinamiento. Laura abrió los ojos sorprendida del tamaño, mi polla no es muy grande pero si muy gruesa. Tome la mano derecha de Laura que estaba en la mesa y la puse sobre mi polla para que la cogiera ella. Primero lo hizo con algo de duda pero luego la agarró muy fuerte al igual que empezó a comerme la polla con más ansia, momento que aproveché para desabrochar los botones de su camisa blanca ella me ayudó al final soltando mi polla y echando los brazos hacía atrás para que la camisa cayera al suelo de mi despacho, dejando al descubierto su sujetador blanco. Mis manos palpaban esos pechos virginales mientras ella se excitaba más demostrándolo con la rabia que me comía la polla, estaba hambrienta de polla. Había conseguido despertar su lujuria. Mi exitación era máxima y le separé la polla de la boca, algo que me constó bastante ya que ella no quería dejar de chuparla. La tomé por la cintura y la puse sobre la mesa de mi despacho, apartando su trabajo y más cosas que estaban.
– Quítate el sujetador- le ordené mientras yo me quitaba la corbata y la camisa. Tenía sus pechos rosados frente a mí eran redondos y rectos, se notaba su juventud también lucía un piercing en el ombligo posé cada mano en uno de sus pechos y comencé a pellizcar sus pezones con mis dedos. Ella con los brazos hacía atrás recibía con agrado mi caricias.
– Cógemela – le volví a ordenar y ella muy obediente tomó mi polla y empezó a masajearla hacia ella y hacía mí haciéndome lo que se llama una paja su manos eran suaves y delicadas era un placer tener su manos rodeando mi polla, me acerqué a su labios y la besé, ella me recibió de primer momento de una forma fría pero cuanto más tiempo transcurría más deseosa estaba hasta que de forma lujuriosa nuestras lenguas se devoraban, sus manos aumentaban el ritmo de la paja mientras que mis manos masajeaban más sus pechos. Deje de besarla para besar sus pechos, jugaba con sus pezones metiéndomelos en la boca y mordiéndolos, esto último le gusta ya que cada vez que lo hacía ella apretaba mi polla Me estaba excitando mucho y ella también estaba excitada, mis manos se metieron debajo de su falda y arrastraron sus bragas hasta el final de sus pies hasta caer sobre el suelo de mi despacho. Con mis manos debajo de su falda empecé a meterle un dedo, el índice para indicar el camino al resto, ella dio un respingo, luego al índice se le unió el corazón, y ya eran dos dentro de su coñito, ella disfrutaba sintiendo como mis dos dedos hurgaban dentro de ella, no con eso luego hice que el dedo anular entrara dentro de su coño, cosa que excitó más a Laura que tuve que ponerle la mano en la boca para que no gritara de placer/dolor los tres dedos dentro y el dedo meñique jugaba con su ano. Tras un rato con mis dedos jugando dentro de su coño los saque y guie mi polla hacía su coño ya humedecido. Mi polla no tuvo obstáculo hasta que llegó a una barrera, su himen, era virgen, cosa que me puso más cachondo cogí carrerilla y con un golpe fuerte de culo le abrí el coño para mi disfrute y los que vinieran detrás de mí. Comencé un mete saca dentro del coño de Laura mientras que mi boca estaba ocupada comiendo le los pechos. Tras un rato sonaba su coño a “pisada en charco” lo que me decía que el coño de Laura estaba muy humedecido había tenido un orgasmo y yo estaba a punto de correrme pero no quería corredme sin probar ese culito. Así que saqué mi polla de su coño y la bajé de la mesa.
– Pon las manos en la mesa y ponte de espaldas a mi que te voy a meter la polla por el culo.
– No, Don Eladio.
– ¿Quieres aprobar o no?
– Vale.
Se puso de espaldas a mí con las manos en la mesa, me acerqué lentamente y poco a poco le subí la falda dejando su culo al aire. Tenía un culo muy prieto totalmente redondo muy bien formado. Tomé mi polla y la puse en la entrada de su culo. De un empujón le hice tras por detrás, ella lanzó un pequeño grito pero luego con mi polla acomodada en su ano empezó a dar pequeños gemidos. Mi polla aumentaba su velocidad dentro de su ano ella con la mirada perdida disfrutaba de mis embestidas. Mis manos estaban en su cintura encima de su falda y su cintura, desabroché la falda la cual se deslizó por su cintura chocando contra la mesa y cayendo al suelo junto con el resto de nuestra ropa mis manos pronto pasaron de su cintura a cogerle sus pechos y estrujarlos algo que le daba más placer. Tenía a mi alumna desnuda de 20 añitos en mi despacho sobre mi mesa mientras le estaba metiendo mi polla por el culo, con mis manos masajeandole los pechos y ella estaba disfrutando con tal acto. Poco tardé en correrme para lo cual saqué mi polla de su culo y sobre su culo y espalda lancé toda mi espesa leche, me separé para tomar aliento a lo que ella se volvió para mirarme y sobretodo mirar el individuo que le había dado tanto placer tanto por adelante como por detrás mi polla. Se puso de rodillas y empezó a lamerme la polla de arriba abajo sin dejar nada sin lamer incluso también los huevos, fue un polvo glorioso.
Tras ese encuentro en mi despacho hubo otros a veces vino sola y otras vino con otras compañeras pero… Bueno esa es otra historia que os contaré en otro momento.

Me gusta / No me gusta

Sexo en horas de trabajo

Cuando entré a trabajar al restaurant, llevaba la mentalidad de ir solamente a trabajar pues no me interesan los hombres comunes así que para mí eso no iba a ser difícil. En el restaurant trato practicamente con puros hombres hablando de compañeros de trabajo pues todos los meseros, el capitán y el gerente son hombres y muy perros he de decir, así que punto menos para que llamaran mi atención.

El barman del restaurant es un tipo de estatura media, cabello negro, lentes, voz grave 34 años, complexión media y lo que noté en un principio es que tiene una actitud segura y eso me agradó pero no pasó de allí así que siempre ignoré sus coqueteos.

Pasaron meses y como vió que su esfuerzo no rendía frutos dejó de saludarme incluso supongo creyó que me desagradaba y fue entonces que comenzé a prestarle atención y comenzé a acercarme porque estaba dándome ya curiosidad la idea de tener relaciones con él.
Así que de un día para otro notó que me acercaba a él y no dudó un segundo en seguir mi juego.

El primer encuentro cachondo que tuvimos fue una ocasión en que esperaba a un amigo que pasaría por mí al trabajo y fumaba en la terraza del restaurant, entonces el aprovechó se me acercó y me dijo que hacía allí que mi blusa estaba preciosa (“claaro mi blusa”) yq ue lo habría exitado, le dije que no podía creer que una blusa lo exitara, así que se acercó bajó su cierre y guió mi mano hasta su pene estaba en lo cierto estaba erecto. Entonces solo lo masajé un poco y me fuí no sin antes acercarme y besarlo.

Poco después se acercó a mí y me dijo que tenía una petición, le dije que siempre y cuando estuviera dentro de mis posibilidades lo haría, me pidió llevar una tanga y pants el siguiente día de trabajo, en ese momento no respondí mas que con una sonrisa.

Era el día siguiente debo admitir que me emocionaba un poco la idea de saber en que momento sería que le enseñara esa tanga color rosa que traía debajo de un entallado pants negro, cayó la noche y me dijo “te veo afuera en el elevador en 5 minutos”, el hecho de que me lo haya dicho al oído hizo que me mojara así que 5 minutos después nos encontramos en el elevador y me dijo que conocería el Edén de donde trabajamos.

3 pisos abajo llegamos al sótano, no veía nada, sólo él tenía la llave, entramos…

Prendió la luz, había una silla sonreí pícaramente me senté, abrí las piernas y en ese momento me dí cuenta de lo nervioso que estaba pues no supo que hacer así que lo jalé hacía a mí lo apreté contra mi cuerpo, sintió mi cosita contra su pene, lamió mis senos bajando lentamente la blusa que traía, entonces deciddí darle la espalda se puso el condón y metió su pene en mí he de decir que era de unos 11cm pero no lo hacía nada mal, bombeaba presuroso fue entonces que decidí quitarle el condón y darle placer con mi lengua unos minutos, después me tomó por la cadera y me sentó en la silla de frente, comenzé a masturbarme mientras el me veía y metía lentamente su pene para no interrumpir mi placer, yo lo movía poniendo mi mano en su pecho echaba mi cabeza para atrás de lo exitante que me parecía esa situación doblando y subiendo mis piernas un poco arqueando mi espalda y sintiendo como bomeaba a cada momento con más desesperación, tuvimos orgasmo al mismo tiempo, inmediatamente nos vestimos y cada quien volvió a sus labores.

Han pasado unos cuantos meses de aquello y en un principio lo ignoré pues había tenido lo que quería, pero últimamente se me ha antojado de nuevo,yal vez pronto tenga mi segunda experiencia con él.

Me gusta / No me gusta