Cómo conocí a Selena

Esta historia sucedió una tarde, fui al carrefour a comprar unas cosilla con mi ropa guarra mi camiseta con agujeros y mi vaquero roto,  a esto que en  la puerta de entrada vi a dos chicas, de unos 20 años, vestidas de forma provocativa, con falda vaquera corta y una camiseta corta que dejaba al descubierto sus pechos por arriba y por abajo sus barrigas, una de ellas, la rubia, lucía un piercing de lo más sensual. Ambas estaban esperando en la puerta.

Estuve comprando las cosas por las que fui y al salir, había pasado por lo menos una hora, y me volví a encontrar a las dos chicas discutiendo. Al parecer se habían equivocado de carrefour y una le estaba recriminando a la otra el error.Yo aminore el ritmo, e incluso me paré a mirar el móvil movido por la curiosidad y el morbo de escuchar la conversación de las dos amigas. Cuando más interesante se ponía la discusión entre las amigas, la chica rubia se fijó en mí presencia.

-Oye, ¿tienes coche?

-¿es a mí?- le pregunté

-Si, ¿ tu nos podrías llevar a carrefour de macarena?

-Si.- la verdad es que no pensé la respuesta y cuando fui consciente estaba montado en mi coche con las dos chicas.

Una de las chicas, la rubia se llamaba Selena su camiseta era rosa, sus pechos sobresalía de su camiseta a lo ancho y por encima, se inflaba y se desinflaba con su respiración, por la parte de abajo su ombligo estaba adornado por un piercing que brillaba atrayendo mi vista. Su falda vaquera, sentada en el asiento de copiloto, cubría lo suficiente para que no se le vieran las bragas y para más morbo se había sentado de lado con sus piernas mirando hacia mí. La otra chica morena con un corte de pelo donde en un lado tenía flequillo y por el otro lado estaba rapada al 5, llevaba una camiseta blanca de la misma forma que la de la amiga, mostrando por abajo su ombligo y por arriba sus enormes pechos, esos pechos eran más grandes que los de su amiga, y sentada en la parte de atrás entre los dos asientos delanteros con las piernas abiertas en línea con la palanca de cambio, su nombre era Barbara.

En el camino no dejaba de mirar por el espejo retrovisor los pechos de Barbara y cuando cambiaba de marcha miraba las piernas de Selena y evitaba al meter quinta marcha darle en la rodilla. En el camino estuvimos charlando les pregunté su edad , 21 años, había fallado por un año les dije mi edad y ellas se rieron, me comentaron que tenía casi la misma edad que sus padres, cosa que no me sentó bien pero la verdad es que por un varios años mi edad estaba más cerca de la edad de sus padres que de su edad. Me contaron que estudiaban peluquería que si quería un día me podía cortar el pelo gratis me dijo Selena mientras que jugaba con mi pelo con su mano cosa que hizo que un escalofrío recorriera mi cuerpo y mi polla se despertara estirándose,  Selena que estaba hablando cortó la frase y empezó a echarle miradas a Bárbara, creo que se había dado cuenta que mi polla se había puesto lista para la acción. De repente algo en el coche cambió, la falda de Selena se había retrasado un poco y casi se le veían las bragas, su rodilla estaba pegada a la palanca de cambio , ella parecía que no se había dado cuenta, además empezó a posar su mano sobre mi pierna primero sobre el muslo pero aumentaba su osadía y llegaba a posar su mano cerca de mi muslo interior a pequeños centímetros de mi polla erecta. No sé el juego que se llevaba pero yo estuve atento a ver hasta dónde llegaba su osadía, ella buscaba el roce de mi mano con su rodilla, yo cada vez que sucedí le pedía perdón cada vez que le tocaba la rodilla. Llegamos a Carrefour Macarena y me pidieron que diera una vuelta a ver si estaban su amigas, dimos la vuelta al centro comercial y no vimos a sus amigas, así que Selena escribió un mensaje a una amiga y dimos una segunda vuelta  y vi un sitio alejado de la entrada del centro comercial pero se podía ver la salida de la gente del centro comercial. Selena le explicó a Bárbara que le había escrito un mensaje a una tal Verónica para que venir a buscarlas. Con el coche parado ni Selena  ni Bárbara hicieron el amago de bajarse ni yo les dije nada. Seguí hablando con ellas esperando a la amiga, Bárbara dijo que tenía que ir al baño por lo que iba a entrar al cuarto de baño del centro comercial, y bajándose del coche cruzó la calle y entró al centro comercial, me quedé a solas con Selena. Ella siguió conversando conmigo pero puso una voz melosa acercándose más a mí llegándose a apoyarse en borde del asiento dejándome ver más su escote y sus pechos. Ella me miraba a los ojos y yo le miraba más al escote que a los ojos, cuando de repente dijo.

-Bueno, tendré que darte de alguna forma las gracias por traernos.

-No hace falta Selena, ha sido un placer.

-Pues tu cosa no dice lo mismo.- dijo posando y acariciando por encima del vaquero roto  mi polla. me quedé helado.

-Tu relájate y disfruta.- Dijo Selena acercando su boca a la mía, mientras sus manos abrieron mi cremallera y metió dentro de mi pantalón una mano cogiendo mi polla entre su dedos. Besaba a Selena y mis manos tomaron su cintura, subiendo la camiseta y dejando su sujetador negro al descubierto. Selena consiguió sacar con cuidado mi polla y una vez fuera comenzó a masajearla consiguiendo que se pusiera totalmente erecta.

-Creo que esto ya está.- me dijo antes de agacharse y meterse mi polla en su boca.

Comenzó a mamarme la polla mientras yo, podía ver como por la parte de atrás de su falda se veía sus bragas negras. Era tarde y ya había anochecido esa calle era poco transitable  por lo que nadie podía vernos;  Selena sabía cómo comerse una polla se la introducía entera en la garganta sin dejar nada fuera mientras que con una mano jugaba con mis huevos, estaba disfrutando de la mamada que me estaba haciendo cuando escuché que alguien intentaba abrir la puerta del coche. Era Bárbara que volvía del baño y no venía sola le acompañaban un grupo de chicas y varios chicos, Selena se incorporó bajándose la camiseta y yo metí mi polla dentro de mi pantalón y abrí a Bárbara la cual abrió la puerta y dijo.

-Mira Selena a quien me he encontrado.

Selena salió del coche al igual que yo. Me presentaron a todas las chicas.

Pensaba irme pero Selena insistió en que me quedara por lo menos para una copa para agradecerme que las hubiera traído así que accedí. fuimos a un bar que se llamaba “entre dos parques” todas las chicas pidieron un copazo y yo para no ser menos también pedí otro copazo. Estuvimos gran parte de la noche tomando copas y chupitos,  Selena se había colocado enfrente mía y yo la tomaba de la cintura pegándola a mi cuerpo, haciendo que sus nalgas sintiera como mi polla se estaba totalmente dura, ella me seguía el juego y aunque estaba hablando con sus amigas siguiendo el ritmo de la música movía su trasero para pegarlo a mi polla. a veces bajaba la mano y le daba un pellizco en el trasero cosa que a ella agradaba.

Pagamos la cuenta y salimos del bar para ir a una discoteca, en la puerta del bar nos distribuimos en los coches aunque había sitio para Selena en el coche de una de sus amigas, le dije a Selena que la llevaba. Ella aceptó y lanzando besos al aire le dijo a sus amigas que se veían en la discoteca.

Entramos en el coche, nos pusimos el cinturón y arranqué de sopetón.

-¿ me vas a llevar a la discoteca?- me dijo con su voz melosa.

-No.- le respondí

-¿me vas a secuestrar?

-Que te secuestre va a ser el mejor de tus problemas.

-Me gusta.¿ y que me vas a hacer?

-Te voy a follar como nunca te han follado.

-me gusta.- dijo sacándose el sujetador negro por una de las mangas de la camiseta. Podía ver como sus pezones estaban erectos.

-¿ me vas a comer mi pechos?

-claro que sí.

-Y ¿ mi coño?

-eso también.

-Me gusta, porque yo quiero comerme tu polla.

 

Llegamos a mi casa aparqué muy cerca. Nada más parar  Selena se lanzó besarme en los labios, yo la abracé por la cintura mientras que la besaba, estuvimos un rato hasta que la separé y le dije que podía vernos mis vecinos que subiéramos. Salimos del coche y llegamos al portal. Tomamos el ascensor, nada más cerrarse las puertas del ascensor me lancé a por Selena y ella a por mi boca,  saltando  y abrazando mi cintura con sus piernas llegando a caerse sus tacones al suelo del ascensor, yo la tomé del culo y la puse contra el espejo  mientras que la besaba lujuriosamente. El ascensor se paró antes de mi piso y rápidamente la bajé dejando de besarla, entró mi vecina del cuarto una señora de unos 50 años que la llamamos “la bruja del cuarto” ella nos echó una mirada de arriba abajo fijándose en que Selena iba descalza y sus zapatos estaban detrás de mis pies y que no llevaba sujetador notándose le los pezones, y en mi pantalón el bulto de mi polla sobresaliendo.

-Buenas noches.- le dije.

-Buenas.- dijo entrando y apretando el botón y dándonos la espalda. Selena y yo sonreímos, después ella se agachó para recoger sus zapatos

 

Llegamos a mi planta y salimos del ascensor.

-Adiós, señora.- Le dijo Selena con sus zapatos en la mano.

-Adiós Doña Angustias.- le dije.

-Adiós.- Nos respondió con la cara de asco.

Cuando se cerró la puerta del ascensor ambos nos reímos, abrí la puerta y entramos en mi casa. Nada más entrar Selena empezó a caminar hacia dentro de la casa tirando sus zapatos por el camino, luego desabrochando su falda vaquera y dejando que se escurriera por sus piernas,  luego levantó una pie y luego el otro y siguió caminando dejando atrás su falda quedándose únicamente en ropa interior y con su camiseta, luego tiró de su camiseta hacia arriba, sacándola por su cabeza y luego la tiró al piso quedándose solo con sus braguitas negras por último se apoyó en la mesa del comedor para quitarse la braguitas, las deslizó suavemente por su pierna derecha primero y luego la sacó por su pie derecho poco a poco fue deslizando por su pierna izquierda hasta que finalmente salió por su pie quedándose totalmente desnuda.

-¿Soy hermosa?. me preguntó, apoyada sobre la mesa totalmente desnuda

-Si, mucho. le dije mientras la observaba desnuda en mi piso a oscuras con la única luz que venía de la calle viendo cómo brillaba su piercing en su ombligo mientras que me quitaba mi camiseta y desabrochaba mi pantalón quedándome en calzoncillo.

Selena se sentó sobre la mesa y me hizo un gesto para que me acercara, me acerqué a ella y comenzamos a besarnos. Mis manos se fueron a su cintura mientras que las suyas se fueron hacía mi polla. Mi calzoncillo cayó al suelo quedándome igual que Selena desnudo en el salón de mi casa.

Dejé de besar los labios de Selena para besar sus pechos, ella inclinó la cabeza hacia atrás permitiéndome que mi boca jugará con sus pechos, que mi lengua lamiera sus aureolas , que mis labios aprisionaran sus pezones. Mis dedos empezaron a entrar dentro de su coño, entrando y haciendo que se abriera al paso de mis dedos., mientras que escuchaba su gemidos de placer. Tras un largo manoseo  saqué mis dedos de su coño e hice que Selena se tumbara sobre la mesa, le abrí las piernas y me agaché para comerle el coño. Tenía una gran mata de pelo en su monte de venus, algo que me fascinaba, tomé cada muslo de sus piernas para abrir su raja y poder meterle mi lengua dentro. Mi lengua jugaba con su clítoris lo que hacía que su coño se humedeciera más y haciéndome así disfrutar de los líquidos de su almeja mientras gemía más fuerte de placer y intentaba cerrar   las piernas para aprisionar mi cabeza en su coño.

-Para, para.- me dijo gritando de placer.

-Quiero que me hagas el amor, pero ten cuidado… que soy virgen.- con 21 años aún era virgen, la verdad es que me sorprendió pero me dio un toque dulce. La incorporé y la tomé en brazos llevándola hasta mi dormitorio. La dejé sobre la cama y luego abriendo las piernas con una mano mientras que con la otra guiaba a mi polla hasta su coño.

 

-Tranquila, mi niña, voy ha hacerlo suavemente.

 

Mi polla resbalaba por su labios los cuales le daban las bienvenida a dentro de su coño, resbalaba bien hasta llegar al impedimento. Llegamos al barra y con un golpe suave ya no hubo barrera, ya Selena podía follar sin problema. Comencé a aumentar la velocidad y ella pasó de un momento de tensión a uno de relajación. me estaba follando a la chica que apenas 4 horas había visto en la entrada del carrefour. En mi mente no hacían más que parecer imágenes de ella en el carrefour, en el coche, en el ascensor, en la mesa de mi salón y ahora la tenía desnuda bajo mi cuerpo follándomela.

 

  • Déjame ponerme arriba.- me pido ella

 

Cambiamos de posición  y ella se puso arriba mio clavándose mi polla dentro de su coño y moviéndose de arriba abajo y delante a atrás yo  puse mis manos en sus pechos para acariciarlos, estaban húmedos, llenos de sudor del esfuerzo que estaba haciendo y del placer que estaba sintiendo, bajé mis manos por su cuerpo llegando a su cintura donde posé mis manos en su culo para hacer fuerza y que mi polla se clavara más adentro de su coño, cosa que le gustó luego con una mano lo abrí sus nalgas y con la otra empecé a meterle un dedo por el ano, eso le hizo perder el ritmo y pararse. le miré a los ojos y le dije

“Confía en mí” tras 3 segundos volvió a  moverse y yo seguí metiendo el dedo en su ano.

Selena estaba siendo doblemente penetrada, por mi polla y por mi dedo, tanto placer hizo que con un grito de placer se corriera y su cuerpo se quedara flojo. Fue ese momento en el que aproveché para tumbarla boca a abajo y levantar le un poco el trasero para meterle mi polla por el culo. Mi polla se abría paso por sus nalgas abriendo su ano, Selena tras su orgasmo no tenía fuerza para negarse y eso lo aproveche yo. Estuve dando fuerte embestidas en su ano llegando a correrme a lo cual saqué mi polla de su ano, vertiendo gran cantidad semen por su culo, espalda llegando a su pelo rubio, ahora castaño por el sudor del acto, le di la vuelta poniéndola boca arriba y me tumbé junto a ella agotado por el grandioso polvo que habíamos echado. Estuvimos besándonos mientras recuperamos fuerzas para una segunda ronda. Así fue como conocí a Selena, la lujuriosa Selena.

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