Me desvirgó el novio de mi madre

Pasaron unos minutos -deliciosos y eternos para mí- hasta que Morgan estallara escandalosamente. Cumplí mi palabra de tragarme todo, hasta la última gota al paso que veo como se desinflaba en mis manos. Chupe un poco más y Marce intervino “ya vampiresa, deja al Morgan quieto que ya le sacaste bastante leche. Ven acá ” y me arrimo a su regazo para darme un suave y delicioso beso que me hizo derretir en su pecho.

 

Voy a contarles como fue mi primera vez con Marcelo, el novio de mi mamá. Él es un Playboy treintañero, con unos dotes de galán muy bien entrenados. Sonrisa perfecta, caballero y muy sexy.

Aunque tengo18 años, me gusta mucho. Está saliendo con mi mamá desde hace dos años y ha sido una transformación del cielo a la tierra. Ella ahora es más feliz y se ve más joven. Ha de ser porque varias veces por semana Marcelo y ella juegan con “Morgan”. Sí, descubrí que así le decían a su “amiguito” en común.

Un día, yo estaba saliendo del cole y discutí con mi novio. Estaba tan molesta que llame a mi mamá para que me fuera a buscar. No quería irme en transporte. Ella estaba en clases -porque mi mamá es profesora- por lo que le pidió a Marcelo que fuese por mí.

Me subí en el carro y lo saludé muy seria. Me preguntó si me pasaba algo y yo arranqué a llorar. Le conté que había peleado con mi novio. Que me estaba presionando para hacerlo desde hace ya algún tiempo y como no le había dicho que sí, estuvo con otra.

Marce intentaba consolarme, me tendió el brazo y me lance sobre su hombro a llorar. “Calma pequeña, todo va a estar bien, shuuuu shuuuu ya, ya no llores” me decía pasando la mano suavemente por mi cabello y dando palmaditas en mi espalda.

Yo estaba tratando de calmarme entre sus cariños y el aroma de su delicioso perfume, que me encantaba. Y fue ahí donde se me ocurrió una tremenda idea.

Me tomó la cara con sus manos limpiando mis lágrimas. Lo miraba fijamente, con la expresión de niña indefensa y le pregunté “soy muy fea como para que un niño se fije en mí?” Me contestó “eres hermosa Gaby. Cualquier hombre desearía tenerte” Hombre? Le insistí. Marcelo aclaró su voz con una tos nerviosa y corrió “chico, quiero decir. De tu edad y que te quiera mucho” se acomodó rápidamente en el asiento, se abrochó el cinturón. Yo hice lo mismo. Le di las gracias por su apoyo y él arrancó hacia la avenida.

Mientras estábamos una cola de carros, noté que Marcelo estaba mirando mis piernas inconscientemente. Estaba ido de la realidad, por lo que yo me sentía muy agradada y empecé a humedecerme allá abajo. Sólo me pasaba cuando veía pelis porno o cuando escuchaba los gritos de mi mamá con Marcelo en su cuarto.

Irrumpí el silencio, él miró a otro lado y le cuestioné “por qué los hombres la tienen tan fácil?” A qué te refieres Gaby? “A que ustedes no tienen que pensar con quién se acuestan en su primera vez, nosotras sí. No es justo” Eso deberías hablarlo con tu mamá. “Estás loco? Mi mamá me mataría si sabe que estoy pensando en hombres así” Gaby, tu mamá entendería perfectamente que Marcos y tú están en esa edad. Sólo es importante que se cuiden y ya. “Tú no entiendes, quiero que mi primera vez sea especial, con alguien que me vea y pierda el sentido de la realidad. Como tú ahora, por ejemplo” Sonrió tímidamente, como sólo él sabe hacerlo y yo volví a mojarme. “No sé de qué hablas. Y por qué usas esos términos de mujeres” Contesté seria y mirándolo a los ojos sin pestañar “Porque soy una mujer y quiero que me tomes en serio” Gaby yo te tomó en serio. Me respondió con ternura y sobándome una mejilla con el dorso de la mano. Su toque me puso a mil. Le tomé la mano y la llevé rápidamente a mi entrepierna.

Marcelo abrió los ojos como dos platos porque estaba sintiendo el calor que me provocaba solamente con verlo. Se echó a reír con mucha picardía y me preguntó “estás así por mí?” Sonreí mientras mis mejillas se ponían color rosa y asentí varias veces con la cabeza. “Pues debo decir me que halaga tu valentía en confesarlo” y te puedo decir muchas cosas más si me dejas. “A qué te refieres? ” en las noches… He tenido sueños húmedos contigo.

Empezó a reír de nuevo y pegaba la frente del volante “Gaby…Gaby…Gaby, estás jugando con fuego y te quemarás” apreté los labios para no reírme y contesté “siento que me quemo por dentro y no siquiera me has tocado” le devolví la mano y siguió manejando.

A tiempo que avanzaba un poco en la cola, volteó y para preguntarme ” quiéres que yo sea el primero en probarte?” Sonreí de oreja a oreja, con expresión de aprobación porque había conseguido llevarlo al punto de perder la virginidad con Marcelo, el sexy amante orgásmico y muy bien dotado de mi mamá.

Giró el volante hacia una de las calles, y salimos de la cola a la carretera fuera de la ciudad. Marcelo no paraba de hablar y repetía “sólo lo haré para que sepas qué es un verdadero hombre en tu vida… no quiero que te crees falsas esperanzas… que quede claro: tú estás de acuerdo y yo no te estoy obligando a nada… si tu mamá llega a enterarse prometo que negaré todo… después de lo que haremos no quiero que estés con ese noviecito tuyo, búscate otro… estás escuchando?” Sí Marce, como tú digas” por dentro armaba una fiesta por lo que iba a ocurrir.

Entramos al motel. Súper misterioso todo. Yo había entrado con Marcos, mi novio, o ex novio a estas alturas. Pero no llegamos a hacer nada porque no me atreví. Entramos, él canceló la habitación, compro unos condones. Como un listón de 12 y yo sólo pensaba “espero que no los vayamos a usar todos”

Cruzamos la puerta, una cálida cabaña con calefacción, vista al río. Apenas escuchaba los carros. Marce prendió el Tv y sonrió. “Qué te da chiste? Al parecer esa peli es famosa. La primera vez que tuvimos sexo tu mamá y yo, estaba esa porno en el cuarto. “Te diviertes mucho con mi mamá verdad? ” no te mentiré, Valentina es una mujer con todas sus letras. Y tú en unos años serás tan o más guapa que ella” Me gustó eso. La humedad de mi panty lo demostraba.

Preparó unos tragos en el mini bar y se acercó a mí. “Toma, bebe un poco” No puedo, soy menor de edad y no bebo alcohol. “Gaby, estás a punto de perder tu virginidad con un hombre casi diez años mayor que tú, que te va meter 20cm y te hará vibrar de placer, aún así me dices que eres menor para un trago? BE-BE” y accedí porque todo lo que decía era cierto. Estaba nerviosa y muy excitada por el tamaño de Morgan, me tome el trago de una sola probada y trague fuerte.

“No tan rápido muchachita, tampoco te quiero emborrachar” me quitó el vaso y Los puso en la barra. Rápidamente se quitó la chaqueta y la camisa “ahora sí hermosa muñeca. Hora de conocer al Morgan” mientras sonreía con maldad y caminaba hacia mí. Me cargo en brazos y me lanzo en el mueble. “Veamos que tan caliente te pongo” subió mi falda y manoseo mi panty toda húmeda por los jugos que había estado botando.

“Que riiiiiica estás. Toda mojadiiiiiiiiita y calentiiiiita” me decía al paso que besaba mis muslos sin apartar su boca de mi piel. Marce estaba empezando a despertar a Morgan y yo sonreía de satisfacción porque lo tendría todo para mí. Bajó mi panty de encajes y dejó al descubierto mi coñito todo mojado. Se sorprendió al ver que la tenía podadita. Una vez escuché que le decía a mi mamá que le gustaba cuando se hacía la brasileña y yo aprendí a hacérmela a escondidas para estar lista un día. Ese momento era ahora.

Abrió mis piernas y clavó su lengua en mi coñito. Sus labios apretaban mi clítoris y sus dedos penetraron con facilidad gracias a tantos flujos. AAAAAAHHHHH!! Grité desesperada al sentir el corrientazo. “Te duele?” No, estoy bien, respondí entre dientes. “Grita todo lo que quieras pequeña diosa, nadie podrá escucharte” y tomó el control y subió el volumen del Tv. Una rubia estaba siendo garchada por un animal de unos 25 o 30 cm que me dejó lela sólo de verlo bombearla por el culo. “Quieres que te lo haga?” Nooo, eso debe doler” Marce sonrió como si conociera algo que yo no y continuó su labor entre lengua y dedos.

Continuo lamiendo, cada rincón. Pasaba su lengua, como un gato sediento, un perro hambriento y un hombre deseoso. Morgan estaba peleándose en su bragueta y apenas podía ver el bulto desde aquí. UUUUUUFFFFF ASIIIIIIII !!!! Aaaaaaahhhh!! Siiiiii!!!! Se escuchaba a la blondie de la peli. Quería imitarla, pero apenas me salió un murmullo y los lamidos de Marce se aceleraron. Empezó a chupar, morder, frotar mi clítoris y los labios de mi coñito. Al momento en el que yo sentía que me pegaban corriente de la cabeza a los pies.

MÁS DURO!!! Maaaaáss!!! Rogaba la mujer en la película. Yo entre agonía y placer que me estaba dando ese hombre con su lengua a toda máquina sólo solté un “Siií” ahogado. Empecé a brotar todo un chorro de flujo transparente, mi cuerpo se expresaba mejor que yo. Marce dio una pausa allá abajo y sus manos subieron por mis caderas. Rasgaron los botones de mi blusa del colé. Y se posaron en mis tetas. Dos pequeñas protuberancias adolescentes que estaban en pleno crecimiento.

“hola nenas, no saben cuánto las desee” dijo con tal sinceridad que no pude contener la risa y él también se contagió “No me hagas reír muñequita, que estoy en medio de una sesión de sexo muy caliente” y me flecho con un beso de lengua que se sentía muy resbaladizo. Era un poco ácido y recordé que eran mis jugos. Me dio un poco de repulsión pero al sentir a Morgan restregarse en mi muslo, sólo pensaba en tenerlo en mi boca. Posado ese hombre sobre mi, no tuve opción que abrazarlo y recorrer su enorme y tonificada espalda con mis manos. Delicioso.

“Y Morgan?” le dije entre besos. Posó sus manos a los lados de mi cara y al oído dijo “Morgan estará dentro de ti cuando estés lista. Y sí te portas bien, dejaré que lo pruebes, sólo si me prometes que te lo tragarás todo” dude por unos segundos, pero él restregaba todo su poderío. A mí se me hacia agua la boca y otras latitudes. Trato hecho, le dije “Como un helado?” De chocolate. “UUMMM muñequita traviesa, me estás tentando demasiado”

Empezó a recorrer mi cuerpo a besos, a medida que se deshacía de mi ropa. Por los aires volaron mis medias, el bra, la blusa y la falda junto a ella. Estaba desnuda ante él y me encantaba. El sofá era suave y perfecto para practicar varias posturas. Mientras fantaseaba, Marce reanudaba su trabajo manual con los dedos mientras le hacía el amor con la boca a mis pezones, que estaban muy rosados y duros como semillas.

Era un mar de orgasmos uno tras de otro. Mi cuerpo se electrocutaba de placer. “COGEME, COOOOOGEMEEEEE” pedía la chica de la película y yo lo quería quedarme atrás. Quería ordenarle “Morgan dentro de mi por favoooor” pero moría de vergüenza sólo con pensarlo. Para dar señal de mis deseos, empece a subir y bajar mis caderas a especie de “mete y saca” con sus dedos dentro. A lo que entendió a la perfección. Fue así como decidió liberar de su pantalón a la bestia. Anudó mis piernas a su cadera y me cargo en brazos. “Siempre he querido hacerlo así con tu mamá pero teme resbalar” y me pego en una esquina de la habitación, sacó del bolsillo rápidamente un condón y me dijo que lo destapara. Se lo puso con una tremenda agilidad y tirando sus pantalones a un lado dejó que Morgan se estirara en una presentación que rosaba mis nalgas en la entrepierna. La fría pared era mi soporte y amarrada a a su cuello me preparé para deleitarme.

Él Recargándome encima y yo enterrándome al Morgan despacito. “La puntica primero hermosa, para que no te duela” UUUUUUUNNNMMMM UUUUUFFFFF SIIIIIIII, me decía al oído “MOOOOOORGAN!!! Por FAVOOOR, todo él dentro de miiiiiiii” pedía mi mente a gritos de ruego desenfrenado, pero mi boca estaba muda. Sólo se me ocurrió besarlo con pasión desbordada, le llevé la lengua lo más lejos que pude. Empujado mi cadera y dejándome caer sobre ese falo firme y grueso que me estaba perforando por dentro. AAAAAAYYYYYY DUELE DUELE! Sentía anónimamente y un tímido quejido se reflejó en mi cara. “Aguanta muñeca, déjate llevar por en peso y te adaptarás al tamaño”

No sabía que lo tuviese tan grande. Trataba de mantener la calma pero estaba nerviosa. Sólo sabía que le gustaba que le dijera lo que sentía y si lo hacía en tono “rubia porno” se excitaría mucho más. No me salía palabra. Me dolía y a la vez me gustaba como me lo hacía. Ahora con más ganas quería chuparlo todo. “Cómo sé lo digo?” Eran unas ganas que salían no sé de dónde. Porque se sentía muuuuuy rico. “Suaaaaave, suaveciiito para que no te duela. Eso, ahí vamos abriendo tu coñito” me decía al oído al mismo instante que besaba el lóbulo de mi oreja y se encargaba de bombearme con muuuuchisima calma.

Comencé a correrme a borbotones por sus piernas y empezó a bombear más fuerte. “Así….annhhjjjj asiiiiiií… Que riiiica estás Gaby…Y eso que no me has tenido en tu boca… Ya verás cómo te va a gustar comerte a Morgan” y siguió metiendo y sacando ando aún más fuerte. Yo lo apretaba contra mí durísimo y temblaba con desesperación sobre su cuerpo. No decía ni una sola palabra aún, porque no quería estropear el momento.

Lo sentía. Me estaba reventando por dentro. Pegada a la pared, Marce me estaba dando la cojida de mi vida. “Vamos hermosa…aguanta para mí” me decía con la cara coloreada de la excitación e imprimiendo más fuerza en sus envestidas. Yo cerré los ojos y estaba tan ensimismada en el dolor-placer que estaba sintiendo que por segundos dejé de respirar, hasta que su buscado orgasmo apareció avasallando con todo a su paso. Un “Aaaaaaaahhhhhh…” Desgarraba la garganta de Marce y yo me desvanecí.

Caí en su brazos y él si retirar a Morgan de mi coñito. Me llevo cargada hasta la cama. Me tendió con ternura y se montó sobre mí. Cansadita? Preguntó jadeando. Me quedaban pocas energías y para recargarlas me colmó a besos delicados mientras volvía en mí.

“Sabes Gaby? -Uuunn?-Tienes el tamaño perfecto para jugar con Morgan en tus tetas” y se subió a horcajadas sobre mi pecho. Poso al “gran amigo”, aquel trozo de carne rojo y caliente en mis tetas, me pidió que las juntara y comenzó a moverse. Como sí se masturbara conmigo. Qué divinidad de hombreeeee, me decía a mi misma. Y estaba súper caliente, todas las venas brotadas me deban señal de que estaba a tope por mi.

“Gaby -decía entre jadeos- quiero que sepas… que lo que hemos hecho hasta ahora… es inicio de tu vida sexual. Quiero que la disfrutes y te cuides…Nunca permitas que un hombre sé dé placer… antes que dártelo a ti estamos?” Afirmé con la cabeza y -accidentalmente-3 roce a Morgan con la boca. Él pegó un respingo y sonrió. Volvió a acercar su verga a mi cara. Saqué la lengua y la lamí. Seguimos así varias veces. Cada vez que empujaba hacia mi cara, le daba una lengüeteadita. Era lo más osado que había hecho en la vida y Marce lo estaba disfrutando.

“Pequeña traviesa … como buena muñeca quiere jugar… vamos para que te comas un helado” dijo suspirando de placer y cansancio a la vez. Se bajó de mi, se acotó a un lado y dejó que disfrutase de ver Morgan. Era una figura gorda y apetecible. Lo miraba con deseo y miedo a la vez por hacerlo bien. Antes de arrancar, recordé un cuento de un amiga, decía que a su novio le gustaba que succionara y soplara. Me acerqué lentamente. Él tomó mi cabello y lo hizo una cola, flexionando un poco. Empecé a hacer “el succionar y soplar”, luego de probarlo como si fuese una paleta de helado dando besos con un poco de lengua. Lo tenía extremadamente caliente. Me estaba excitando aún más.

OOOOOOOHHHHH WOOOOWW !!! Habías hecho una mamada antes!???” Lo miré con una media sonrisa “No nunca! Contesté rápidamente, y seguí en mi faena de comerme todo su polla como si no existiera un mañana. Aaaaaahhh siiiiiii !!! Gaby me encantas!!! Lo haces hasta mejor que Valeria (mi madre)” eso me gustó muchísimo. Porque mi madre había aprendido a darle tanto placer que Marcelo sólo había estado con ella los últimos 2 años. Excepto ese día. Que yo me le metí en la bragueta a su hombre.

Pasaron unos minutos -deliciosos y eternos para mí- hasta que Morgan estallara escandalosamente. Cumplí mi palabra de tragarme todo, hasta la última gota al paso que veo como se desinflaba en mis manos. Chupe y chupé, todo cuanto pude y un poco más. Marce intervino “ya vampiresa, deja al Morgan quieto que ya le sacaste bastante leche. Ven acá ” y me arrimo a su regazo para darme un suave y delicioso beso que me hizo derretir en su pecho.

“Como te sientes?” Muy cansada, conteste con un susurro de voz. “Pues esto es apenas es el comienzo -puse los ojos abiertos y cara de angustia- tranquila, le escribí a tu mamá que estabas conmigo y que habías tenido un mal día con tu Marquitos, que te distraería y luego te llevaba más contenta a la casa. Eso voy a hacer. Darte tanto placer que te sientas como si volaras y nunca olvides este momento. Y tanto dolor al caminar por la cogida que hemos echado que quieras que te lleve cargada hasta el carro”

Sonaba muy tentadora su propuesta, un tanto dolorosa, pero qué más daba? Ya en sus brazos todo dolor se convertía en orgasmos. Iguales a los quejidos del sexo que estaba teniendo la rubia del Tv mientras la penetraban por el culo. Acto seguido Marce se amiló de nuevo, bajó su smanos empezó a masturbarme con una mientras con la otra se abría camino por mis nalgas, sobándolas con delicadeza, para llegar a mi ano. “Quiero que me des culito, que grites como ella y me pidas que te lo meta todo”

Me da miedo Marce, y si duele mucho?” Muñeca, soy yo quién te la va a meter, no te preocupes que será suavecito y el dolor pasará muy rápido porque estarás lo suficientemente excitada, está bien?? Noooo séeee, me da miedo. “No hay de qué, seré muy cuidadoso para que disfrutes” y me dio un beso largo para terminar de convencerme. “Está bien, pero si te digo que la saques, hazlo” Le dije seria. Él sonrió y no dijo nada.

Así fue cuando vi que Morgan tomaba forma nuevamente y se disponía a clavarse en mi otra vez. “Te cogeré el coño bastante, hasta que te corras, luego me darás culito y me correré adentro pero sólo sentirás el calor porque tendré el forrito” QUITATELO PORFA! Le ordené. Qué dijeeee??? No podía creer que eso había salido de mi boca. Así estaría de extasiada en placer que no me medía. “Estás segura?” -síii?- dije temerosa y sin quitar los ojos de la película. “Quiero que lo hagamos como te sientas cómoda” y en la pantalla la mujer hacía twerck encima del tipo, con las manos apoyadas en las rodillas.

Marcelo veía las ansias con las que miraba la escena que me reto “Si te gusta así, como en la película, sólo lo haré si te atreves a describirme lo que estás viendo” Titubeando un poco y con la cara colorada de la pena, lo miré y le dije “quiero que me llenes…de tu leche toda…” No, no, no. Sé especifica. A la rubia le están dando por el culo y las nalgas le tiemblan, quiero detalles” Esteeeee… Quiero que me acabes en la espalda. Como en esa película…lo riegues todo…después de haberme dado por mi culito…sin que me duela” y una voz ahogada de pena intentaba sonar como una puta. A MI HOMBRE le gustó mi osadía por lo que corrió a arrancar de el condón y penetrarme rueda libre. “Tus deseos son órdenes para mi”

“Toma… Toma …toma” AAAAAAHHH DAMEEEE DUUURO!! Hablaban en la película de blondie desarmada por el 30cm. “Clavamelo toooooodo…asiiií…dame DUUURO ” seguían en la faena. Marce cambió el ritmo con una sonrisa en su cara, me demostraba que sentía mis ganas de gritar y a la vez la pena de pasar por una actriz porno.

“Asiiiií es muchachita…córrete para mí…” Colocó mis piernas en sus hombros, tomó mis pequeñas caderas y empezó a follarme con desesperación “vamos…vamos…durooo…te voy a coger duro” y yo apretaba los dientes y estrangulaba la sábana con mis manos. SSIIIIIIIIÍ… Se siente ricoo!!! ASIIIIIÍ!!!!” Decía la mujer del Tv y yo sentía como si Morgan aumentara de tamaño XXX y me perforara como a la rubia. el dolor y la pena me cortaban el aliento y la respiración.

Él siguió, más y más fuerte. Las contracciones aumentaron. Mi cara daba muestras de que estaba a punto. Marce siguió su mete y saca hasta el fondo -Aguanta muñeca…AH VIEEEEENEEE- Y efectivamente mis jugos dilataron mi coño hasta niveles jamás alcanzados.

Él muy rápido aprovechó el momento, me volteo en peso, restregó mi culo con mis jugos y clavo a Morgan sin piedad. AaaaaaAAAAHHHHH NOOOOOOO !!! ASÍ NOOO… ME DUELE…SÁCALO POR FAVOR… ME DUELE!! Grite sin esperarlo. Pero Marcelo, mi amante secreto, me ignoró.

“Calma hermosa!!! Eso pasa!” Estaba dentro de mi con sus 20 cm instalados en mi culo y sin moverse me dolía. “Marce noooo!!! Y empecé a llorar del dolor” mi ano se estaba estirando y sentía molestia y gusto a la vez. Despacito empezó a moverse y sin mucho descanso siguió sacado un metiendo a Morgan hasta el fondo. “Dime que no te gusta? Ah? Dime que te lo saque ahora a ver?” Yo no contestaba porque tenía razón, me estaba gustando muuuuuuucho el dolor se sentía bien y mi coñito hacia fiesta corriendosé a chorros.

“Eres tan o más húmeda que tu mamá” Y eso es bueno? “Claro hermosa, eso cualquier hombre lo agradece porque quiere decir que estas excitada y sientes placer” me decía susurrándome en la nuca mientras cogíamos como perros en celo.

En un momento exacto, ya el ducto estaba abierto. Sentí como se dilataba dentro de mi aquel trozó gordo y venido escupiendo leche en mi culo. El recto se hizo pequeño para la cantidad, por lo que empezó a derramarse por mis nalgas y por las piernas. Él se apartó un poco. Se aferró a mi espalda con besos y cariñitos. Dejó que Morgan se desinflara dentro de mí. “Esto que sientes, es mi placer regarse en tus piernas” Teníamos muuuuchoo placer ambos. “Y todo me lo diste tú, te portaste como una reina del sexo y eso merece un premio” Se apartó del todo. Me dio vuelta, abrió mis piernas y lamió todo mi coño y mi culo. Al paso, me ordenaba que gritara “no te aguantes pequeña traviesa… VAMOS!!! Grita!! Quiero oirte…Griiiitaa” y empecé con un tímido AY! Que fue aumentando, y aumentando, y aumentando, gritaba como una actriz pornoo y él seguía lamiéndome. Mordía mi clítoris, entraba y salía de mi coñito con la punta de la lengua, chupo los restos de excitación hasta dejarlos séquitos, agradecía eso porque estaba en medio del limbo del orgasmo.

Paró de chuparme y follarme con los dedos. Besó mi vientre y empezó a subir diciendo entre beso y beso “hoy…me dejaste…muy satisfecho…y prometo…que sí te gustó…podemos jugar con Morgan… Cuando quieras” ahí llego a mis labios. Me beso con delicadeza y toda la cara “qué dices ? Jugamos otro día también?” Pasé mis brazos por su cuello y sonriente le plantó un beso apretado por segundos “me encantó y quiero que me enseñes más Marce ” le dije con voz de niña mimada haciendo arrumacos, así caímos en un descasado sueño.

Ya más relajados, empiernados entre besos adolescentes, pensaba que había tenido mi primera sesión de sexo por ambas partes, varias posturas, había dado y recibido oral, grité como una puta loca y todo me había gustado. A mis 17 me cogí al novio de mi madre y ME ENCANTÓ!!

Marcelo ese día fue mi paño de lágrimas, mi amigo, mi amante, mi novio y lo mejor de todo mi hombre. Desde esa vez, he estado activa sexualmente con chicos más grandes y con experiencia. Y de vez en cuando, nos damos una escapadita Marce y yo para darnos por todos lados.

 

 

 

 PD: Soy Eli Flores. Me encanta escribir historias eróticas y leer sus comentarios aquí. Si no están registrados pueden pasarme correos a elifloresbaez (gmail) para contarme lo que sintieron cuando leyeron mis historias. Por ahí también los veré y si mandan alguna de sus fantasías también podré contestarles. Besos ricos en donde lo prefieran.
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Despacho en llamas (I)

Entre tantos músculos tonificados, la lengua es de sus mejores armas, tanto para hacerme alucinar con sus palabras, entretenerme con sus ideas como llevarme a la agonía del orgasmo en tan solo unos minutos.

Juguemos a que no estamos donde estamos ni que somos lo que somos. Creo que fue lo que pasó por su cabeza cuando entró a mi despacho y cerró la puerta. Le anunció a mi secretaria que tenía una reunión importante conmigo y que no molestara nadie más. ¿Más evidente o quieren un tutorial?

Fue instantánea mi reacción de impacto al oír el seguro del cerrojo y caminar en mi dirección. Su sonrisa pícara era traductora de la cantidad de pensamientos que bailaban en su mente. Le cuestioné de inmediato si había perdido el norte, a lo que ignoró mi voz y fue directo a posar sus manos en mi cuello para tatuarme el sabor de sus labios en los míos.

Solté la regla y la pluma que tenía como reacción al calor instantáneo que provocó la invasión de su lengua en mi boca. El corrientazo fue directo desde la cabeza hasta los pies. Explotando a su paso, en mi bajo vientre.

Me fue guiando de espaldas a la mesa con los planos que estaba levantando. Sin despegarme de su boca y trastabillando un poco me fue empujando hasta quedar casi apoyada en la tabla. Simultáneamente iba apartándose el saco y la corbata, mientras yo desabrochaba su correa y el pantalón.

En mi cabeza se formaba una nube de miedos y angustia porque alguien pudiese entrar a la oficina y encontrarnos devorándonos el uno al otro. Mis manos dudaban un poco si continuar o no, pero entre su ropa interior  encontré razones suficientes para continuar hurgando.

Nuestra respiración estaba entre cortada y apenas se escuchaban los jadeos entre movimientos de labios y cuello. Estaba colocando mi presión arterial en mil. No había lugar donde quisiera estar más que ahí, con él. Con sus manos a punto de invadir mi panty, que también la compré con su nombre en mente, con la tela humedecida del calor que estaba brotando dentro de mí.

Mis manos estaban entretenidas recorriendo desde la punta hasta la base de su elemento, activo y desesperado por hacer cumbre en mis adentros –o al menos eso era lo que yo moría por hacer- ya posicionada para rendirme ante su poder masculino, anude mis brazos a su cuello y empecé la lucha en su boca para marcar territorio.

Distrajo sus manos de la fuente de los placeres para sujetarme de los muslos y alzarme en peso. Con los pies hacía maniobras para bajar el nivel de la mesa y darle a la palanca que la estabilizara justo a la altura de su cadera.

Tanta lujuria que me invadía lograba disipar el nubarrón en mi cabeza, que en sus últimos rastros de cordura me permitió salvar los planos al accionar el seguro que los suelta y se enroscan en la base. Liberada de este pensamiento subí los brazos al extremo de la mesa para posicionarme explícitamente al disfrute.

Su cara era de deleite al verme ya sin pantalones, con la blusa semi abotonada y una chiqui panti de encajes y algodón que tapaba exactamente lo justo y necesario. Sin despegarle la mirada entre abrí la boca acaricié los labios despacito y sonreí para que captara el mensaje.

Aunque el momento había sido su idea, estaba dispuesta a negociar el susto que me hizo sufrir por segundos a cambio de una exploración exhaustiva de cada milímetro de mi intimidad. Estupendo.

Entre tantos músculos tonificados, la lengua es de sus mejores armas, tanto para hacerme alucinar con sus palabras, entretenerme con sus ideas como llevarme a la agonía del orgasmo en tan solo unos minutos.

Ahogue mis gritos de placer en su cuello, luego de que me arropó con su cuerpo al pausar su función y continuar con los dedos como todo un Marco Polo en sus grandes aventuras en mi cueva de los deseos.  Al paso que mordisqueaba su oreja para encender los motores que nos llevarían en pocos segundos a intercambiar suspiros, mis piernas enloquecían a patadas que demostraban la inmensa efectividad de sus manos.

Le susurraba frases ardientes al oído a las que reaccionaba con cierta timidez que me hacían adorarlo aún más. Mucho de su encanto, además de la parte física e intelectual, está en la facilidad que tiene para sonrojarse cuando se siente dominado por halagos y floreos.

“Desde que te vi dibujar, supe que tus dedos tenían más que habilidades con un lápiz” confesé en medio de jadeos estimulados por movimientos sincronizados de su mano derecha en el botón de encendido femenino, acto seguido que su mano izquierda se abría paso entre los botones de mi blusa y las pinzas de mi brasier, a juego con la panty que pronto quedaría en el piso…

 

Continuará

 

PD: Me encanta escribir historias eróticas y leer sus comentarios aquí. Si no están registrados pueden pasarme correos y por ahí también los leo. Beso. Eli

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Vamos a seguir la peda a la presa

Después de varios años sin ir, por fin llegue al pueblo, a mis 33 años, soltero, profesionista, citadino convencido, 1.80, 85 kg de puro músculo, gracias a la hora diaria de gimnasio, barba cerrada, perfectamente peinado, camisa desabotonada para presumir pelo en pecho, jeans de corte vaquero, estacione el carro, en la acera de enfrente de una tienda. Me bajo de mi auto y su delicioso clima artificial; y el polvoso aire caliente me golpea la cara, los brazos, mi pantalón se me pega a la piel y comienzo a transpirar, pienso en cruzar la calle para ir a la tienda por unas cervezas antes de llegar a la casa de mi abuela.

Antes de cruzar, una camioneta se estaciona frente a la tienda, desciende un tipo simplemente delicioso, pinta de cabrón, rapado, delgado fibroso, requemado por el sol con unos jeans mugrosos y viejos, muy joven par mi gustos, como de 21 años, me mira y hace un gesto parecido a un saludo y se mete a la tienda.

Y me dirijo con más razón y ganas a la tienda, entro y él espera que le llenen un cartón con cervezas, me saluda ¿quihubo compa, no es de aquí verdad?, contesto no exactamente, y más que preguntarle le confirmo, pero tú sí verdad; sí, siempre he vivido aquí; le dan sus cervezas, y espera a que me den las mías, por algo se espero ¿no?

Y dice, ¿va de paso?, sí, a lo mejor nomás como algo y me voy; si quiere lo acompaño nomás voy a dejar esto. Pensé, ah chinga como que muy ofrecidito, muy amable o qué, me estará ligando este bato? Le contesto, mejor nos vemos por aquí en un par de horas, atiendo pronto un pendiente, y me queda la tarde libre, y contesta que sí que mejor, así tendremos más tiempo, se va con sus cervezas y arranca la camioneta; me tomo una cerveza en la tienda, pago y cruzo la calle con mi cartón para llegar a comer con mi abuela.

Si mi radar no me engaña este chavo quiere acción, pero mi duda es ¿será activo o pasivo, o inter? yo soy activo y ¿si quiere cogerme?, se la chaqueteo, y una mamadita leve y ya, no y ¿si es pasivo? sí me lo chingo; pero en el pueblo, ¿en dónde?, ya veremos.

Llego a la casa de mi abuela, y ahí están tías, tíos, primitos, primitas, que ni conozco y a algunos apenas los reconozco, sólo a los mayores los ubico perfectamente. En una de esas,y oigo detrás de mi un hola primo, volteo y es el cabroncito de la tienda, está hecho un hombresote, bien bueno (obvio le viene de familia) y me saca de onda, pero rápido contesto qué onda cómo estás; muy bien, contesta, como si nos hubiéramos visto antes, qué tal el camino…y por ahí fue el diálogo.

Acabando la comida me dice, qué onda quieres y a ver el pueblo, claro, veamos qué hay de nuevo. Y salimos los dos, empezamos a ver y saludar gente al por mayor, y uno que otro chacalote delicioso, jóvenes, maduros y viejos, creo que andaba muy caliente a todos los veía encamabales. después de un rato de sólo dar vueltas, pasamos a una tienda por más cervezas, y esa era toda la diversión, dar vueltas en la camioneta por el pueblo. Saludó a algunos de sus amigos, me presentó y los subió atrás, luego reconocí a algunos de mis pares, en edad y los salude, quedamos de vernos en la noche, junto al kiosko para echarnos unas chelas.

En la noche después de cenar y bañarnos, voy con mi primito de 22 y su delicioso papá de 40 años, a la calle, damos vueltas en la camioneta, tomando cervezas, platicando puras banalidades, y de rato nos fuimos a un billar, saludamos gente, que si es tu familiar, que si de dónde vienes, que si te vas a quedar, que si te gusta, y cosas por el estilo.

Más noche nos fuimos a una taquería, seguimos tomando cerveza, y luego cerca de media noche a una esquina cercana al kiosko, y empezaron a llegar varios conocidos de mi tío y su hijo.
Algunos muy interesados en saber cosas de la capital, de la violencia, de los robos, del tráfico, de las oportunidades de jale, y yo contestaba todo.

Al calor de las cervezas mi primito me preguntó si era soltero, y de repente, todos callaron, voltearon y me pusieron tanta atención que me sacaron de onda bien gacho, simplemente le dije que sí, todos respiraron y siguieron como si nada.

Poco a poco se fueron varios, y quedábamos mi tío, mi primo y un par de jóvenes, uno delgado lampiño, de bigotito escaso, de facciones muy definidas y varoniles; y el otro más robusto, con músculos resultado de mucho trabajo físico, unos brazotes, peludillo, ambos como de 28 años, y un amigo de mi tío, un señor casi cincuentón, de un bigotote espeso, brazos fuertes peludos, un pecho que expulsaba pelos y un bultote que daban ganas de sobárselo.

Seguimos tomando cervezas, eran como las 3 de la mañana, y ya habían cerrado las tiendas, pero teníamos un par de cartones en la camioneta; pasó un policía de pueblo en su moto, y nos pidió que ya nos retiráramos. Y djo mi tío, vamos a seguir la peda a la presa. Pensé, pues vamos.

La presa está a las afueras del pueblo, es un lugar solitario, con algo de maleza, tiene algunos bancos y mesas de madera, y ahí pusimos los cartones, nos sentamos y a cada rato íbamos a la maleza a orinar, solos o en pareja y hasta grupito.

Cuando iba con alguno o con varios, sin ningún problema se sacaban la verga para orinar, y yo podía ver fácilmente sus penes, y ellos mi interés, creo que hasta se la agitaban de más. Y empezaban a invitarme más seguido a acompañarlos a “orinar”. En un momento, que fuimos a orinar, el joven peludito, de los enormes brazos, me preguntó si estaba casado, le dije que no, y me dijo por qué, si ya estás grande, sólo tengo 33 años, y me dijo aquí todos nos casamos antes de los 25 si no, piensan que eres puto… me quede helado, no supe si desmentirlo, confirmarle, ¿me estaba calando, jodiendo? y soltó una fuerte carcajada…y dijo pero eso es aquí, en la ciudad es diferente ¿no?… sí claro, y tú cuántos años tienes, 28 dijo, y ¿eres soltero o casado?… se quedo callado, ahora yo le había volteado la tortilla… y soltó otra carcajada… por supuesto que casado… y pensé chingao me dejó en claro que él no es puto… y rápido agregó: pero no capado y me cerró un ojo… sólo le sonreí.

Al regresar algo comentó con su amigo delgado, pensé este ya fue de chismoso de o que conversamos; luego los dos se acercaron a mi primo, y todos seguimos en la charla y las cheves.

Mi primo dijo que iba a orinar y mi tío lo acompañó, se me acercó el señor cincuentón y me dijo, muy amable, discúlpeme joven, pero no creo que usted no sea casado… cómo… como lo oyó, no creo que sea soltero… ¿por?… porque usted está muy chulo como para que ninguna vieja le haya rogado o se le haya pegado, es un partidazo para cualquiera… su voz, varonil, tosca, de campo, me encantaba, y sólo atine a decirle gracias, es usted muy amable, pero pues aún no he encontrado con quién… y me interrumpió, con quien casarse no seguro, porque debe tener muchas opciones, yo desde bien joven y a su edad, tenía culitos al por mayor, casi diario cogía con alguien diferente, incluso hoy tengo muchas opciones, para que casarse si hay una amplia variedad, señoras, jovencitas, vecinas, familiares, señores y jovencitos…y de golpe, cerró la boca y se me quedo viendo esperando que no hubiera escuchado lo último… su rostro cambió esperando mi reacción…

Ahh mire, pues sí, en eso tiene razón, hay mucha variedad de donde escoger, pero la neta a mi sólo me gusta coger con cabrones bien machos, las mujeres y las jotitas no me gustan, puso una cara de alivio, sonrío en complicidad y en eso llegaron mi tío y mi primo, y el señor me dijo, acompañame a orinar no que me ando miando. Nos levantamos de esa mesa y nos metimos a la maleza. Y se sacó su pene yo el mío y comenzamos a orinar, terminamos y mi pene se empezó a poner en tono, estiró su mano, lo acarició, me vio a los ojos como para pedir mi aprobación, moví la cabeza para decirle que sí, y se agacho a mamar, uf era un experto mamador, se notaban los años de experiencia, y era super excitante ver a ese peludísimo machotes, bigotón mamar mi verga, completita, a fondo.

Estaba en el quinto cielo de la mamadota del bigotón, agarrándole la cabeza para enterrársela con fuerza cuando oigo voces cerca de nosotros: aquí está bien, no hay nadie, no nos ven ¿seguro? claro, a ver empínate, pero pónle saliva, sí, la vez pasada me rompiste el culo. Era excitante escuchar ese diálogo, y de repente un quejido, ahhh espérate wey no me entra la tienes bien grande; y, ya te la haz comido antes; sí pero hace mucho que no me la metes, mejor deja que yo te lo meta primero; nel porque luego nomás me coges y no te dejas; siempre me he dejado; no es cierto, la vez pasada te veniste dentro, y tú sólo me la chaqueteaste; ahh sí te la debo, entonces ni pedo, pero despacito y pónle mucha saliva.

No alcanzaba a distinguir las voces de quién eran, pero la situación y el diálogo se me hicieron supercachondos y tome con fuerza la cabeza del señor bigotón y empecé a darle con fuerza, a fondo, cogerlo por la boca. Puse atención a ver qué más decían… despacioooooh, despaciooooh… sí, sí, aguanta ya entro la cabecita… ¿cabecita no chingues, si parece bola de billar?… sí pues, pero ya entró, me espero a que aflojes bien el culito. Oye y cómo vez al primo del Fer (o sea yo) bien bueno, el cabrón dice que tiene 33 yo lo veo como de 29… pues sí wey es de la ciudad allá hacen ejercicio, dieta, se ponen cremas, son bien jotitos… pero yo no lo veo joto, o crees que sí, pues no, pero todos los de la ciudad siempre se ven más jotos, así son todos putos o no…pero sí está rico no?, sí wey y si tiene la verga y culo de la familia ha de estar bien rico…listo ya me relaje, empuja un poco más, pero despacioooooo, uta que rico culo aprietas mejor que mi vieja, claro wey si nomás tu y el Fer me la clavan y sólo cuando venimos a la presa.

Woww no lo podía creer, así que mi primito se cogía con este par, uta que caliente me ponía el saber que mi primo, con sus dos amiguitos chacalones se cogían con gusto, y el señor ahí arrodillado mamando como becerro, con fuerza, parecía que quería sacarme los testículos por el orificio de la punta del pene. en eso sentí una mano acariciar mis nalgas, volteo y es mi tío, nos miramos, sonreímos y me besa en la boca, ya tiene los pantalones abajo, se gira, le tomó su pene y ohh sorpresa, es de familia, también tiene 20 centímetros pero gruesos, y una cabezota super dura, redonda, rica. Me mete la lengua y a la boca y su mano tosca, rasposa, ruda, empieza a maniobrar en mis nalgas, busca meterme un dedo al culo, y respingo, no me late, sólo soy activo, pero él con firmeza me acerca a su cuerpo, me abraza con fuerza, y me mete con violencia su lengua a mi boca, y firmemente mete la punta de su dedote en mi culito. Y pujo, tan fuerte que nos escuchan los amigos de mi primo. Dejan de coger, se levantan los pantalones y se van a retirar y mi tío les habla, chavos soy Fer, háblenle a mi hijo y vengan para acá que está bueno.

Rápido regresan con mi primo, y la escena que encuentras en a mi tío metiéndome uno de sus dedotes, yo chaqueteándosela y su amigo el bigotón cincuentón mamándomela cabrón.

Mi tío les dice vengan, quiténse todo, esto apenas se puso bueno, y los tres se desvistieron de volada, y se acercaron, con sus vergas bien paradas, mi primito, ayyyy primito, un chilote de 23 centímetros, del grosor del papá, pero con una cabecita delgada, su amigo el flaco, como 18 centímetros pero gruesa, y el de los brazotes un pene de 16 centímetros, pero con una cabezota que, efectivamente como dijeron, parecía bola de billar.

Mi tío le pidió a mi primo que se acercara, le tomó su mano y la acercó a mi culo y le dijo, toca, estas son nalgas de cabrón, las tiene bien duras y el culito, bien cerradito, mi primo acarició con fuerza mis nalgas, me dio un palmazo, luego otro y eso me encendió más, y tenía tan fuertemente agarrado al señor que me mamaba, que casi lo ahogó, comenzó a toser, y espere para que siguiera mamando, en eso sentí el dedo de mi primo tocar el culo e ir introduciendo su dedo. Afloje lo más que pude para que no me lastimara, pero el muy cabrón, aprovechó para meterme un segundo y un tercer dedo.

Mi tio se acercó a los amigos de mi primo y les dijo, ustedes sigan pero aquí junto a nosotros no hagan su fiesta aparte. Y dicho esto se empinó el flaco y el peludito le apuntó su pene y se lo metió de golpe, el flaco se quejó, se quiso separar, pero la fuerza de los brazotes de su amigo lo impidieron, y lo retuvo.

Mi primo tenía su verga muy cerca de la mía, mientras me metía sus dedos, así que saque mi verga de la boca del señor que me estaba mamando, y dirigí su cabeza a la vergota de mi primo, llegó mi tío y se empinó frente a mi, se abrió las nalgas y dijo, ya estoy listo, metela de chingadazo, ufff, me encantaba lo que veía, un señor casado, de 40 años, de nalgas peludas, barbón, abriéndose el culo y pidiendo una verguiza, no lo pensé mucho, le puse mi cabezona a la entrada y de un solo empujón se la deje ir, me costó un cpoco porque no estaba bien dilatado ni lubricado su hoyito, y mi tío se quejó, quiso quitarse y su hijo le dijo, aguantate así te gusta y así lo pediste, yo paré no quise lastimarlo y mi primo, sacó sus dedos de mi culo, le abrió bien las nalgas a su papá, y vi que faltaba de entrar la mitad de mi chile, y le dije, mejor se la saco y lo lubrico bien, me dijo, no, no se va a quitar, le duele pero así le gusta, si aguanta chingón la mía. Wow así que este par se han dado cariño, bueno, lo sujete y empuje el resto, a fondo, super dura y mi tío gritó, pero no se quitó, mi primo de inmediato se colocó detrás de mí y dijo, me das chance, mientras ponía su cabezota en mi entrada, le dije sí, pero muy despacio, si no me quito. Y ahí me quede inmóvil con mi verga bien clavada en el culo de mi tío, podía sentir el palpitar de su culo y su respiración.

Y empezó a empujar mi primo, la dedeada previa y mucha saliva ayudaban, pero era imposible que no sintiera dolor, esa vergota super dura, iba estirando cada pliegue de mi culo, con una pasmosa y firme lentitud. Respiraba lo más hondo que podía para controlar mi calentura y no terminar rápido.

El señor cincuentón se acercó a los amigos de mi primo y se la empezó a mamar al flaco que estaba bien ensartado por el peludito de los brazotes fuertes.

Unos instantes tanto placer en mi verga, culo, la escena que estaba frente a mí, los cabrones, machotes casados, el lugar, las cervezas, lo clandestino, lo filial, lo excepcional, me tenían en un extasis, cuando de pronto escuche en mi oído, ya está toda adentro, no lo podía creer estaba mi culito retacado de la maciza, gruesa, joven, enorme y cabezona carne de mi primo, 23 centímetros que los sentía abrirme el culo y hasta la mitad de la espalda.

Mi tío empezaba a mover su culo de una forma muy rica, y apretaba con fuerza y soltaba ritmicamente mi chilote como si dentro de su hoyo, él tuviera una mano. No podía más y le dije me voy a venir, pensé que se quitaría , y no, por el contrario se la enterró a fondo y esperó mi leche, que salió disparada, en espesos y potentes chorros, de 10 a 12 disparos y un goteo de locura.

Mi primo sintió en su enorme verga, las contracciones de mi culo por mi violenta venida en el culo de su papá, que también empezó a soltarme en el fondo su leche, que si a mi me sale mucha, este cabrón parecía que se estaba orinando, casi, casi escuchaba los chisguetes en mi culo, a diferencia de mí que cuando termino ensarto a fondo y me quedo quieto en plena venida, este cabrón se estaba viniendo, soltado toda su leche y no para de taladrar mi ano, era una sensación deliciosa sentir como mientras entraba y salía su leche recorría toda mi cavidad, mi tío espero un poco y se safó de mi verga que hizo un sonido delicioso al salir de su culito dilatado, lleno de mecos. Pero mi primo seguía entrando y saliendo, su leche en mis tripas, aliviaba el dolor inicial de su penetración, pero parecía de batería o pilas, seguía y seguía.

Bendita juventud, seguía bombeando después de su venida y la tenía semierecta, y siguió unos minutos más y yo estab sorprendido, y a la vez entendía, que su juventud respondía así, y de repente, con sorpresa y gusto, comencé a sentir como se le volvía a poner dura dentro de mi culo.

Mi tío me dijo, así es siempre que prueba un culito nuevo para él, a mi lo hizo la primera vez que cogimos, cuando él tenía diecis…ocho y yo 34, digo 36. Me cogió, sin sacármela, cuatro veces toda la noche y de ahí en adelante le ponemos seguido, ida y vuelta, al menos una vez por semana. Los domingos cuando tu tía se va a misa o cuando se va con sus hermanas a un retiro. Wow que fuertes confesiones de mi tío, le pedí a mi primo que parara, le dije que me iba a arrodillar, y sin sacármela me puse de rodillas, de a perrito y él atrás, bien pegado a mi, siguió con su mete y saca, ya más fácil por la posición y por su abundante leche que lubricaba mi culo, le dije que me acostaría en la tierra, que no la sacara, y así lo hicimos, quedo acostado encima de mi, le pedí que me abrazara y que giraramos para quedarle encima, y apenas dimos vuelta, siempre sin sacar su verga de mi culo, me incorpore y quede sentado encima de él y comencé a cabalgarlo, me detuve un momento y gire ensartado en su vergota hasta tenerlo de frente, me incliné y besé en los labios, con fuerza, con furia y él respondió, me incorporé y comencé un violento sube y baja a lo largo de su tremendo tronco, y comenzó a gemir, le pregunte si lo lastimaba, dijo que no que se sentía chingón, y que me aplico a subir hasta casi sacarla y sentarme de golpe a fondo, me dolía, pero me aguantaba al ver su placer, logré que se viniera nuevamente, pero esta vez, me quede plenamente ensartado, inmóvil en su verga, y él quería moverse, seguir bombeando como siempre, pero no lo deje, con mi peso y fuerza, en esa posición yo tenía el control, terminó de venirse y comencé a cabalgar de nuevo, lentamente, y él se retorcía de placer. Y sentí como su pene perdía firmeza, poco a poco hasta desinflarse, recuperamos la respiración y me dijo, eres un cabrón, me desinflaste y yo quería echarte al menos otro. Sólo sonreí. Por fin su penesote, se salió de mi culo, haciendo un ruido característico, y sentí como comenzó a escurrir toda su leche de mi culo hacia afuera. Era un alivio, su papá de pie, a un lado jalandósela nomás aplaudió y dijo, wow, nunca a la segunda me habían vencido a mi Fer, hijo recuerdas qué dijiste hace tiempo, que cuando no aguantarás más que dos con un cabrón te dejarías coger de él, pues creo que tu primo es el ganón, o no?

Y Fer, aún debajo de mi dijo, sí me acuerdo pero a poco ya hoy con el primo, su papá dijo, no, será cuando quieras pero se la debes a él. Y mi primo tomó mi verga erecta y dijo, no me chinguen a mi nunca me la han metido y ésta esta bien grande, y mi tío dijo, comparada con cuál, la tuya es más gruesa y larga, y dice mi primo, pero yo tengo una cabecita puntiaguda, y mira esta cabezota me va a romper el culo.

Yo le dije, será cuando quieras, pero sí me darás chance o ¿no? sí primo, con usted lo que quiera, y si quiere ahorita pues ahorita de una vez, para que le pienso tanto, la neta es que sí me late la idea de que usted mero me clave, pero nunca me la han metido, mi papá me pone su chilote en las nalgas por fuera y se viene o sólo se la mamo, pero no he dejado que me la metan.

Que me levanto, lo dejo incorporarse y empiezo a acariciar todo su hermoso cuerpo, y su papá a un lado observando, jalándosela, en eso llega el señor bigotón y empieza a chupársela, y mi tío le sostiene la cabeza y empieza a follarlo por la boca. Volteo y veo que los amigos de mi primo intercambiaron lugares ahora el flaco está penetrando al de los brazotes, pero con una fuerza que hasta parece más fuerte el flaco y más ligero el peludito empinado.

Giro a mi primo, me arrodillo y comienzo a darle una mamada de culo, que comienza a respirar pausadamente, y mi lengua se distrae y alterna entre su culo y lo peludo de sus firmes pliegues de cabrón.

De rato, le acerco un dedo, y contrae el culo, le pido que no lo haga, que regrese a como lo tenía antes, relajado, que confíe, que no pasará nada más, y ensalivo mi dedo y juego en la entrada de su virginal culito y presiono un poco, y vuelve a contraer el culo, le pido que no, que vuelva a relajarlo, y obedece, y puedo meter la punta del dedo, de la dejo dentro y empiezo a moverlo hacia los lados, buscando dilatarlo más, lo saco y vuelvo a atacar con mi lengua, y empieza a gemir y respirar pausadamente, ensalivo nuevamente mi dedo, más a saliva en su culo, más la relajación y sobre todo su confianza logran el milagro abre el culo y mi dedo entra fácilmente.

Sigo alternato mi dedo y mi lengua, busco llenarle de saliva el culito, lo intento con dos dedos y de rato con tres, está perfectamente relajado no le duele, por el contrario el masaje digital a su próstata lo tiene súper erecto, y me levanto, le acerco mi pene, y su papá deja al bigotón y se acerca a ayudar, el bigotón se para enfrente de mi primo, para ayudarlo y sostenerlo, mi tío le abre al máximo las nalgas, y puedo ver su culito perfectamente, coloco la cabezona de mi pene y empujo despacio, apenas siente mi presión y cierra rápido su culo, lo contrae y le pido que no, que lo relaje a como lo tenía, que confíe, que no lo lastimaré, si le duele o no aguanta que me diga y se lo sacaré.

Nuevamente relaja y puedo meter mi cabezona, se queja un poco, le pregunta su papá si le duele, él dice que no, y empujo más, y se la ha ido toda la cabeza y siento como aprieta el culo, le digo que no, que no lo haga que lo deje como estaba, me dice que siente como que va a hacer del baño, le digo que es normal, pues está relajando muy bien el culo.

Empujo un poco más y se le ha ido más de la mitad, le pregunto si le duele y dice que no, entonces empujo el resto, a fondo y acaricio sus nalgas, meto las manos y acaricio su chilote que está súper duro, me inclino sobre su espalda y con mis manos le acaricio su pecho, y le digo, ya lo tienes todo adentro. Y él pregunta sorprendido, ¿en serio?, sí, no me duele, no te duele porque te relajaste muy bien, confiaste en mi, y empecé a bombearlo, y él empezó a gozar a sentir como mi verga estimulaba su culo, su próstata y todos los nervios de su esfínter. Yo estaba en el quinto cielo desvirgando el culo de un cabrón frente a todos, a su papá, mi tío, quein nuevamente se acerco al bigotón que estaba frente a mi primo, se hinco y comenzó a mamar a mi tío, quien tomó la cabeza de mi primo y lo pudo a mamar, el señor bigotón se levantó y se colocó detrás de mi tío, se quito el pantalón y pude ver una verga corta, gruesa, se colocó detrás de mi tío y comenzó a penetrarlo suavemente, con calma y mi tío, se dejaba hacer,mientras dirigía con sus manos el ritmo de la mamada de mi primo.

Acercaron los dos amigos de mi primo, y empezaron a decirle a mi primo, pinche Fer, te la comes completa, bien chingón, y nunca nos das chance de clavártela siempre nos pones una verguiza y tú nada, no te dejas. Y mi tío les dijo, es que estaba esperando perder la virginidad de su culo, pero verán que de ahora en adelante será diferente, ¿verdad hijo? y mi primo se sacó de su boca la verga de mi tío y dijo, sí a webo que sí. Y siguió mamando.

Sus amigos, acariciaban, besaban, metían dedos, lo mismo al señor bigotón peludo que se tenía bien ensartado a mi tío que a mi primo y a mí. De pronto no pude controlar y el espasmo del orgasmo comenzó, empecé a soltar en el fondo de mi primo, chorros de leche calientita, espesa, con fuerza, metí mi mano y comencé a masturbarlo mientras me venía y él parecía estar cerca pero no terminaba.

Acabe, mi pene comenzó a perder dureza y salió de su culito y un poco de leche escurrió por sus nalgas, quedándose un poco en los pelos de su culo, y escurriéndole por las piernas mi tío comenzó a vaciarse en la boca de mi primo y el señor bigotón en el culo de mi tío, y primo no terminaba, estaba a punto del orgamos pero no acababa. Todos se safaron, mi primo se incorporó, masturbándose violentamente con sus gloriosos 23 centímetros en toda su dureza, me arrodille y comence a tratar de tragarme lo más que podía, que no era ni la mitad, seguí chupándolo, y tratando de relajar la garganta y poco a poco me metía más, pero no había tiempo, mi primo sujeto con fuerza mi cabeza y la enterró al fondo, sentí morirme, unas ganas de vomitar, la angustia de sentir el ahogamiento que intente safarme y respire hondo, me tomó del cabello, me puso su vergota en mi boca y empujó con fuerza, trate de safarme y escuche que le decían tranquilo Fer, él no sabe mamar, lo vas a ahogar, lo estás lastimando, y mi primo parecía poseso, le valió madres lo que dijeron, me tomó del cabello y su verga con la otra mano, y me azotó la cara con su chilote, me la puso en la entrada de la boca y e resistí, me soltó una cachetada tan fuerte que me sacó de onda, y aprovechó para metérmela al fondo, prácticamente me estaba violando por la boca, y comenzó a venirse, y como acostumbraba con el culo, se venía si dejar de bombear y yo me ahogaba, me salían lágrimas, saliva y mocos, me ahogaba y a él le valía, me estaba violando. Trataron de quitármelo, lo agarraron de los brazos y su papá trató de ayudarme a levantar, pero no quise, me quede arrodillado y Fer al ver esto se safó de los que lo tenían agarrado y nuevamente llevó su chilote a ami boca y siguió bombeando, ahogándome de ves en cuando, unos minutos más, hasta que fue perdiendo dureza.

Paró, la sacó de mi boca, me levantó y me dio un beso tierno, largo, prolongado y probó parte de su leche en mi boca, y me abrazó con fuerza y me dijo, primo llévame contigo. Su papá nos abrazó y me preguntó ¿te lo llevarías a la ciudad?, voltié miré a mi tío y le pregunté ¿me lo regalas? dijo sí, sí lo vas a hacer feliz sí. Todos se acercaron, nos abrazamos colectivamente y ya estaba amaneciendo, se veían los primeros rayos del sol.

Nos vestimos, regresamos al pueblo, dejamos a cada uno en su casa, y al quedar mi tío, mi primo y yo, mi tío paró la camioneta volteó a mirarnos y nos dijo, tienen mi bendición para que sean felices, de vez en cuando vengan a visitarme para ir a la presa. Y yo los visitaré en la ciudad para… y lo interrumpí… para ir a la presa tío, y todos soltamos las carcajadas.

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