De Capricho a Deseo

Nuevamente un cordial saludo para todos los lectores de Relatos Marqueze, en esta ocasión queremos relataros algo que nos sucedió no hace mucho tiempo, y digo queremos porque nos hemos puesto de acuerdo para hacerlo conjuntamente, por lo tanto nos encontramos delante del portátil los dos.

Antes de continuar, nos gustaría presentarnos los dos, y contaros algo de nuestras vidas para  que asi lo entendáis mejor.

“ YO “  Según ella,   José, de 46 años, de complexión fuerte, de 1`70 de altura, en el resto del cuerpo poco mas para destacar, bueno si hay algo  “de 22 x 14 “ que merece ser destacado, es educado, amable, cariñoso, en fin un cielo de hombre.

“ ELLA “ Según yo,  Mari, de 31 años, de 1´63 de altura, pelo corto negro, ojos del mismo color pero grandes y muy alegres, nariz pelin respingona, boca preciosa, pechos pequeños pero muy,  muy bonitos, pequeña cintura, con un culito divino, en fin creo que no es una mujer guapa, y despampanante, pero es una mujer muy bonita, muy simpática, muy cariñosa y sobre todo a sido mi capricho “ en el buen sentido de la palabra “ durante 24 años, pero cuando paso lo que vamos a relatar  dejo de ser mi capricho para ser mi deseo.

Cuento: estoy feliz mente casado con su hermana mayor, y espero continuar estándolo durante el resto de mi vida, porque, lo cortes no quita lo valiente. Mi relación  “ quede claro” filial, con Mari, empezó cuando conocí a su hermana, tenia ella +  – 7 años, y duro asta que se casó ella,  por mi incompatibilidad con su marido, nos distanciamos
bastante.

Cuenta: estoy no tan feliz mente casada, desde hace 6 años, pero bueno lo soporto, tengo que aclarar que lo que paso entre José  y yo,  no tiene porque cambiar nada en mi vida,  mi marido tendrá lo que se merezca, si se lo gana.

Contamos:  Yo vivo en el centro de la ciudad, y Mari de siempre a tenido una llave de mi casa , que siempre a sido una extensión de la suya, aquí venia a reír, a llorar, y a contar sus penas y alegrías, estuviésemos en casa o no, últimamente mas penas que alegrías.  Yo trabajo siempre de mañana, y  mi mujer siempre de tarde.  Mari vive en las afueras en un bonito chalet,  del que yo también tengo una llave, pero a diferencia de ella, no frecuento su casa, ya sabéis por lo de la incompatibilidad con su marido, “ aclaro “ la relación mía con su marido no es que sea mala es que yo procuro que sean lo mas escueta posible, y muy importante Mari lo entiende.

NUESTRO RELATO

Son las 18´00 horas llego a casa con la intención de ducharme, descansar un poco para luego ir a buscar a mi mujer, abro la puerta y me sorprende que en mi dormitorio aya luz, intrigado me acerco y por la puerta entreabierta descubro a Mari totalmente desnuda, se estaba probando algunos bañadores, me quede estupefacto de lo que estaba viendo, y petrificado por el momento, con mucho cuidado me sitúe de forma que pudiese continuar disfrutando del espectáculo que tenia delante,  despues de media hora, no aguante mas y entre en el momento en que estaba completamente desnuda, pero bueno exclame  ¿ Mari que haces ?  ella pego un salto no sabia que hacer, se tapo como pudo, se había puesto roja, titubeaba, no sabia que hacer,  tranquila cariño le dije no pasa nada, anda vístete, se metió al cuarto de baño y se vistió, como tardaba en salir entre a ver que pasaba, estaba, yo diría que asustada, anda cariño tranquilízate que no pasa nada, despues de un buen rato sentados en el salón con un refresco cada uno empezamos a hablar,  si se que te vas a alterar tanto, no hubiese entrado en el dormitorio, hubiese esperado otro poco,  pero bueno quieres decir que llevabas un rato mirando, si, y tengo que decirte aunque te enfades que lo que he visto es lo mejor y mas bonito que he visto en mi vida, y en tono irónico le dije y ese bikini rosa que te as probado me encanta, y algún dia me gustaría poder quitártelo, ella se mostraba enfadada pero yo la conozco muy bien y se que en realidad estaba muy alagada, bueno tranquilízate, ya paso todo, ahora con tu permiso me boy a dar una ducha, si quieres espérame y vamos a buscar a tu hermana juntos y tomamos algo por hay, vale me dijo, mientras yo voy a devolver los bañadores que no me boy a quedar,  a la tienda de la esquina, bueno pero el rosa quédatelo, y guiñándole un ojo di la vuelta y me fui para el baño.

Con mucho disimulo deje la puerta entreabierta,” en mi fuero interno estaba convencido de que lo que había pasado a ella no le había molestado tanto como demostró, “ por si quería pagarme con la misma moneda, me desnude y empecé a ducharme con un ojo en la puerta, y efectivamente allí estaba estratégicamente situada para ver lo que pudiese, yo sabiéndolo me exhibí todo y lo mejor que pude, pude notar que estaba algo sorprendida, cuando cerré el grifo del agua mi intención era llamarla, pero en ese momento oí como la puerta se cerraba.

Camino de la tienda para devolver los bañadores que no me quedaría, tengo que reconocer que cuando salí de casa despues de lo que había visto, salí con la boca seca y la humedad que me faltaba en la boca la llevaba en la braga,
Tengo que ser sincera y reconocer que durante 24 años José a sido, mi protector, mi confidente, mi hermano mayor, que durante todo este tiempo nos hemos gastado muchas bromas, y hemos jugado bastante, lo mismo cuando tenia 8 años que cuando tenia 23, pero nunca jamás toco donde no debía, ni puso una mano donde no debiera de ponerla, yo en cambio siempre he sido mas perversa, y en muchas ocasiones en nuestros juegos me he pasado hasta tal punto que el pobre mío se ha tenido que marchar, lo que he visto mientras se duchaba me ha dejado perpleja, y deseosa. Perpleja porque yo, en alguna ocasión en nuestros juegos queriendo, o sin querer, había  palpado su paquete, y aunque lo notaba grande nunca imagine que de ese tamaño. Y deseosa porque se despertó en mi la perversidad y desde ese instante me olvide del protector, del confidente, y del hermano mayor,  en mi mente solo esta probar el paquete de José, lo quiero dentro de mi, claro esta si me cabe, porque tanto yo como mi vagina están acostumbrada a algo que es aproximadamente la mitad de lo que tiene José.  Devolví los bañadores, quedándome por supuesto con el que le había gustado a José pues le daría la oportunidad para que me lo quitase,. y regrese a casa, tengo que confesaros que algo turbada, me estaba esperando ya vestido, y con una sonrisa en los labios, me pregunto ¿mas tranquila ya ? Si le conteste sin mirarlo a la cara para que no  descubriese  mi nerviosismo, se acerco ami me dio un beso en la frente, y me invito a salir, espera le dije, y fui al baño a cambiarme las bragas que estaban empapada.

Ya con mi hermana despues de un paseo, el cual yo aproveche para acercarme mucho a el, casi obligarlo a que me echase un brazo por encima, y rozarme todo lo que pude con el, nos sentamos en una terraza y cenamos, durante la cena le comente a mi hermana que Luis “ mi marido “ se había marchado a Berlín a una convención, y estaría 10 días, yo había intentado ir con el pero me dio largas con mil excusas, esto se lo contaba a mi hermana pero con la intención de que José se enterase, y que supiese que durante diez días podía ser completamente suya, yo por lo menos lo iba a intentar, cuando llegamos a casa, mi hermana me dijo que como estaba sola que me quedase en casa, eso estaba fuera de mis planes y le dije que no,  José saco mi coche de su plaza de garaje y metió el suyo cuando vino a despedirse de mi y a darme las llaves del coche le di un beso y acercándome mucho para que mi hermana no se enterase le dije mañana te espero para comer, y te puedes dar un chapuzón en la piscina, sin darle tiempo a contestar me metí en el coche y me marche.

A las 3´30 de la tarde llego a casa de Mari como tengo llave entro, estaba en la piscina bañándose me llamo ven José, date un baño y despues comemos, me puse un bañador y me fui con ella despues de 4 o 5 minutos en el agua se me acerco y me dijo que pasa estas enfadado con migo ¿ porque ? Pregunte yo, como cuando as llegado no me as dado un beso, no te preocupes por eso que ahora mismo te doy los que tu quieras, nos fuimos acercando a la escalera de la piscina y allí me pillo me abrazo fuerte mente y me beso en la boca yo la deje hacer, y le correspondí, me empecé a poner a mil, al oído me dijo aquí me tienes con tu bañador preferido haber que eres capaz de hacer, tengo que reconocer que tanta iniciativa me dejo un poco descolocado, por fin me repuse y me dije a mi mismo, bueno José aquello que vistes ayer tarde y te gusto tanto aquí lo tienes y se te a entregado completamente, metidos en el agua la acerque a mi, de espaldas la abrace y empecé a besarle el cuello y la espalda, muy despacito le quite el sujetador, que la verdad me costo un poco, tanto que ella me dijo no lo dudes José, no querías quitarlo pues aquí tienes la ocasión, ahora y cuantas veces quieras, y lo que hay dentro es completamente tuyo, se dio la vuelta y me abrazo muy fuerte mente, y me dijo por fin hago lo que en silencio llevo mucho tiempo queriendo hacer, se quito la parte baja del bikini y completamente desnuda se entrego a mi, acurrucada entre mis brazos me dijo quiero que me hagas muy feliz, y lo  are capricho, lo are, pero no aquí en la piscina, me agache un poco por debajo del agua metiendo mis manos por entre sus piernas y la ahupe poniéndome en pie de tal forma que quedo con sus piernas alrededor de mi cuello, y mi boca justo  en su vagina con mucha tranquilidad le empecé a meter mi lengua en su rajita ella se apretaba a mi cabeza, encontré su pequeño botoncito, y lo succione, se empezó a contraer, y a apretarse fuerte mente a mi, golpee varias veces su clítoris co mi lengua, y note como una descarga eléctrica le recorría el cuerpo,
Tuvo un descomunal orgasmo, con todo el cariño del mundo la coji en brazos la saque del agua y la lleve a su dormitorio, la tendí en la cama, coji del baño una toalla y la seque muy concienzudamente, cuando estuvo seca quite la colcha de la cama, pues estaba mojada, ella seguía muy relajada agotada diría yo, me seque y me cambie de bañador, volví a la cama, juro que me fascino lo que tenia delante, una mujer de 31 que perfectamente podría pasar por 20, imagen que nunca olvidare, me miro con los ojos entre abiertos y despues de un profundo suspiro me sonrío, ¿ quieres que continuemos o quieres comer algo antes?  me sonrío y me dijo, lo que yo quiero comer lo tengo delante, pero me parece que no se deja comer, ¿por qué dices eso? Porque aquí me tienes completamente desnuda, y tendida en la cama, y tu, aun estas vestido y sentado, no te preocupes que eso lo arreglo yo enseguida, me quite el bañador, y note como se sorprendía cuando vio mi herramienta, que para ese momento ya estaba mirando al cielo, me abrió los brazos y abrió un poco las piernas, con sumo cuidado me eché encima de ella, me la comí a besos, y ella no se quedaba a tras, con voz muy bajita me dijo hazme tuya, yo colocando mi herramienta en la puerta de su vagina le dije ya eres mía capricho, y empuje un poco, note como se contrajo, temiendo hacerle daño, “ cosa que de ninguna manera quería que ocurriese” le pregunte ¿ tienes vaselina? Me señalo la mesilla de noche en un cajón encontré una terrina de vaselina de la que se dan en los labios, metí el dedo dentro y saque casi toda, con mucho cariño le unte la vaselina, y yo también me la puse sobretodo en la punta ya que era la que tenia que abrirse camino por lo que yo intuía que seria una vagina sumamente estrecha, ya con vaselina  retomamos lo que habíamos dejado un minuto antes, me dijo José quiero que me la metas toda aunque me duela, quiero que llegues al fondo de mis entrañas, quiero sentirte muy dentro de mi, puse el glande en su entrada y con un suave golpe de cadera le metí un tercio, ella se contrajo y me abrazo fuertemente, le pregunte ¿ te e hecho daño?                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                E                                                                                                                                                                                                                           (En  este momento continua ella con la narración) Despacio José, no me as echo daño cariño, quiero que me lo hagas despacio para así poder saborearlo mejor, y sentir como te metes dentro de mi, y como vas llenando cada pliegue y rincón de mi vagina, asta llegar al fondo de mis entrañas por primera vez en mi vida, lo abrace con mis piernas y fui presionando poco a poco, yo sentía como iba entrando aquello que me pareció tan grande, llego un momento en que dude de si entraría todo, metí una mano entre nosotros y palpe,  contrariada comprobé que quedaba casi la mitad fuera, apreté mas las piernas, en ese momento José retomo la iniciativa y poniéndose mis piernas sobre los hombros se fue dejando caer muy lentamente para que mi vagina se fuese dilatando y amoldando a lo que la estaba penetrando, en poco tiempo me dijo, cariño estoy completamente dentro de ti, no hacia falta que me lo dijera ya lo notaba yo, quito las piernas de sus hombros y me abrazo muy fuertemente, yo- muy suave me empecé a mover, hacia que me la sacase un poco y luego la metiese de nuevo, una de las veces ocurrió algo que nunca me había ocurrido, sentí como una descarga eléctrica en mis entrañas que me transportaban al séptimo cielo, !dios que felicidad¡ tuve el segundo y el mas placentero orgasmo de toda mi vida, y mi José aguantaba, sin sacármela.
Descanse un poco, el hacia algo que descubrí que me encantaba me comía los pechos y me besaba por todas partes, comencé de nuevo la búsqueda de lo que antes me había ocurrido no tarde en encontrarlo, esta vez la descarga eléctrica la sentimos los dos porque José se abrazo a mi y me dijo cariño no puedo mas me voy a correr y no quisiera dejarte embarazada, yo con mis temblores orgásmicos, solo pude decir entrecortadamente, ahora José córrete con migo y dentro quiero que me llenes, que me inundes, te dije que quería ser tuya con todas las consecuencias, que mejor que un hijo tuyo, ya que el que lo tiene que hacer no es capaz, por favor ahora y no te preocupes por nada, note como José empezó a descargar, chorros de espermas que yo los sentí en mi matriz una y otra vez, notaba como me iba llenando de aquel mana que José me estaba dando, este si fue mi mayor y mas placentero orgasmo de toda mi vida, creo que me desvanecí por un momento, cuando reaccione José me estaba abanicando, dándome aire con una revista, abrí los brazos y me agarre a el muy, muy fuerte, gracias cariño me has hecho la mujer mas feliz del mundo, nunca jamás sentí como he sentido con tigo, y para que no te preocupes por nada tengo que decirte que llevo varios meces buscando quedarme embarazada, ojala eso hubiese ocurrido hoy, José me beso y me dijo, y si no a sido así no te preocupes tenemos 9 días por delante y me guiño un ojo, fue entonces cuando me la saco, y debido al liquido que tenia dentro y a lo ajustado de mi vagina, sonó un plof, y empezó a salir todo lo que José había dejado dentro, era tal cantidad que no pude por menos que alegrarme y pensar, si me tenia que quedar embarazada se habían dado todas las circunstancias, por mis días de ciclo, porque me había entregado a el sin ningún tipo de prejuicios y sin ningún tipo de temores, por lo feliz que me había hecho, y por todo lo que había depositado dentro de mi, nada de esto es lo habitual en mi vida matrimonial.
Retomo el relato para darle las gracias por todo lo que á dicho, por todo lo que ha hecho, por como lo ha hecho, esto que ha ocurrido creo que me unirá mas a Mari, pienso que debe de estar sufriendo mucho en su matrimonio, yo sabia que las cosa no marchaban bien, “ de hay mi incompatibilidad con su marido “  no admito que le hagan daño a mi capricho,

Nos quedamos dormido por un buen rato, cuando me desperté le recordé que no habíamos comido, y la mesa estaba puesta, me abrazo muy fuerte y con cara de felicidad me dijo, no tengo hambre.

Puestos de acuerdo los dos decidimos dejar aquí el relato, no sin descartar una segunda parte, según se vallan desarrollando los acontecimientos, pero no prometemos nada.

No nos importaría recibir algún que otro comentario al respecto

GRACIAS A TODOS

Mari y José

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