Un día de playa.

Fui una mañana de sábado a visitar a un amigo que había tenido un accidente de tráfico y aproveche la proximidad de su casa a una playa nudista para disfrutar un día estupendo de sol y mar.
Baje sobre las dos de la tarde, después de comer un bocata y me fui a una pequeña calita dentro de la playa nudista, que aun no estaba muy poblada.
Me quede disfrutando del sol y la brisa que hacía muy agradable el momento. Abrí un libro y empecé a leer a una autora británica E.L.James, un maravilloso libro, Cincuenta sombras de Grey.
Es la primera entrega de una trilogía que describe la relación entre una recién graduada de la universidad, Anastasia Steele, y un joven magnate de negocios, Christian Grey. Se destaca por sus escenas explícitamente eróticas, con elementos de las prácticas sexuales que involucran: bondage/disciplina, dominación/sumisión, sadismo/masoquismo (BDSM).
Volví a mi toalla, me senté, y en ese momento una chica de unos 27 años, me saluda, saludé, pero no me di cuenta de quién era, entonces ella se incorporó y ya me di cuenta, era Marta y Antonio, una pareja que tienen un pequeño estudio de diseño gráfico y que me habían hecho  un trabajo de presentación para un consorcio de empresas.
Nos saludamos, estuvimos un rato hablando de pie y decidimos sentarnos a charlar de cómo iban las cosas. Desnudos los tres, Marta esta algo rellenita, de pechos grandes y hermosos , piernas no muy largas, pero con unas curvas de infarto, buenas caderas, una melena de color castaño  y unos ojos preciosos adornando esa carita de niña buena pero traviesa. Antonio está totalmente rapado, para evitar demostrar su calvicie, como 170 de altura y entradito en carnes.Yo uno setenta y siete, fuerte, morenito pero con un atributo muy vicioso y juguetón como ya sabéis.
Me fije que Marta miró la entrepierna de manera furtiva en varias ocasiones e incluso Antonio hecho a alguna miradita pero todo muy disimulado.
Estuvimos como tres horas tomando el sol y decidimos pegarnos un chapuzón, y luego un paseo por la playa, ya estaba más poblada y en el recorrido podía ver como muchas chicas y mujeres miraban mi polla y lo comentaban con sus parejas o amigos, es normal, a mi ya no me inmuta el tema, es objeto de comentario en el gimnasio y entre mis amigos.
Cuando volvimos, una pareja fue un poco más descarada y ella hizo un gesto con la mano hacia el cómo insinuando menuda polla, entonces los tres nos dimos cuenta y comenzamos a reírnos. Volvimos a nuestro sitio y comentamos el detalle:
Marta- Menuda esa, ya ves si te pilla te devora, que poco disimulo la tía.
Antonio- Jajajajaj, bueno es que con buena polla folla cualquiera y a las tías les gustan las             pollas grandes, es así.
Yo- Eso no es así, no le gustan a todas, a cada mujer le gusta una cosa y eso es lo bueno,        t     todos tenemos algo bueno.
Antonio- Ya pero me imagino que a las tías les hace ilusión tener una polla buena a su disposición y poder disfrutarla o no Marta?
Marta, se puso colorada, Y dijo, bueno cada una nos conformamos con lo que nos toca, pero siempre es una ilusión una polla grande como las de las películas, bueno o como la tuya por ejemplo, por eso el gesto de esa pareja.
Yo- Bueno esa seguro que es una pareja liberal, de las que le gustan los tríos y los   intercambios, casi seguro.
Antonio- Puede ser de hecho los dos miraron, bueno cada cual hace lo que quiere, tampoco es malo.
Yo – Claro en sexualidad vale todo lo que a la pareja le guste sin hacerse daño, o acaso no es                                 mejor vivir el placer compartido que poner los cuerpos.
Marta-  Ves, que te dije, cuando se hacen cosas juntos no hay engaño hay disfrute y para los dos, debe ser así.
Seguimos comentando de las cosas de sexo y mi polla ya estaba morcillón, ahora si miraban los dos y se miraban entre ellos.
Bueno, estuvimos relajados en la playa hasta las nueve y media de la noche y ya quedaba poca gente en la playa, pero estábamos muy a gusto en aquella calita y hacia un calor muy fuerte todavía amortiguado por la brisa del mar, se estaba genial.
Antonio y yo subimos al bar de la Playa y compramos unos bocatas de calamares y unas cervecitas y volvimos a donde estaba Marta.
Nos sentamos en las toallas, entonces me fije que  el coño de marta estaba húmedo y un poco abierto, se veían sus labios carnosos y rosaditos, eso no lo había visto antes, bueno se notaba que se había puesto caliente e incluso pensé que se había tocado.
Comimos los bocatas y estábamos tan protegidos que no nos dimos cuenta que se había ido todo el mundo, éramos los últimos y decidimos salir a dar un paseo en ese momento de la puesta de sol y relajarnos ya con el placer de disfrutar los últimos momentos de la playa. Cuando llegamos al final de la playa, vimos unos movimientos detrás de una roca, hacia las dunas, era una pareja disfrutando de los placeres carnales ,no podíamos ver sus caras pero podíamos ver que ella estaba sobre el tío cabalgándolo con mucha ansia, me la imaginaba estar a lomos de un majestuoso caballo corriendo a todo galope, se veía esa hermosa polla entrar y salir y no se enteraban que estábamos observando, nos quedamos parados los tres mirándonos y ellos seguían con la follada, aquello ponía mucho morbo en el ambiente. La polla de Antonio se levanto rápido, era una buena polla de unos 16/18 cm, bien dotado y yo tarde un poco mas pero empecé a empinarme y aunque tarde como digo, mi hermoso juguetito se puso de pie, dejando ver las venas y el capullo, como un misil, entonces trate de taparme, pero preferí dar vuelta y no seguir mirando, salí despacio en dirección contraria y ellos aun se quedaron mirando un rato y les saque como veinte metros. Mi polla ya vibraba de ganas, ver aquel culo y como la follaba el tío no me salía de mi mente.
Seguí andando y cuando llegue a la cala, mire hacia atrás y vi a Antonio y marta morreandose, abrazados, ella le cogía la polla a él, que venía embaladísimo.
Me senté en la toalla y mi polla miraba al cielo, entonces entraron ellos y me dicen:
Vaya polvo se estaban dando aquellos, dijo Antonio, yo me puse a cien, si no llegas a estar aquí ya estamos a ello Marta y yo.
Entonces le dije, Tranquilo, os dejo y me voy a dar un paseo o nos despedimos, como queráis.
Se miraron y me dijeron, no nos importa que te quedes y mires, si te apetece, Marta tu qué dices?
Pues que estoy ardiendo, y si no me haces algo me hago una paja, y que mire me importa un huevo, incluso veremos…
Se puso entre las piernas de Antonio y suavemente se introdujo su gorda y dura polla entre sus dulces labios, estaba empalmadisimo y ella se recreaba chupando y jugando con la polla de Antonio, incluso me miro un par de veces mientras jugaba con ella.
Yo me coloqué apoyado en la pared de roca y cerré las piernas para que mi polla se viese bien dura y  grande, los huevos estaban comprimidos y la polla me explotaba, Antonio la miró varias veces.
Marta se aplicaba en comer los huevos de Antonio mientras le masajeaba la polla, entonces  yo me puse a pajear mi polla suavemente.
Estábamos muy calientes, hablando de sexo, desnudos y luego el polvazo que estaban echando aquella pareja hizo el resto, anochecía y estamos en un rincón oculto de la playa. Yo seguía masajeandome la polla.
Ellos estaban a lo suyo y calentándose de lo lindo, Antonio le acariciaba las tetas y metía la mano  en su húmedo y empapado coño que no dejaba de brillar a la luz de la luna, era increíble ver aquel espectáculo en directo, ese dulce y depiladito coñito ya abierto y pidiendo guerra lo veía perfectamente, entonces ella se estiró un poco y le dijo algo al oído, se quedaron quietos un momento, y él me pregunto:
Te apetece acompañarnos y disfrutar con nosotros dos?
Sin dudarlo dije, sí, claro como podía rechazar una oferta así y perderme ese cuerpo hermoso de Marta, como poder perderme el oírla suspirar, gemir y gritar entre mis piernas.
Esperar!, dijo ella, colocó tres toallas juntas y se estiro , y le dijo a Antonio, metemela en mi boquita y tú amigo mío por favor déjame experimentar el placer de sentir otra polla entre mis piernas, dirigiéndose a mí.
Estaba estirada con la polla de Antonio en la boca, el de rodillas a su lado y acariciándole las tetas, yo me acerque por sus pies y subí hasta los muslos, ella abrió las piernas y acaricio mi cabeza, comencé a comer sus muslos interiores y me fui acercando lentamente hacia su dulce coñito, embriagado por su olor suave y dulce, llegando con cada beso mas y mas cerca de él, pare unos instantes y me recree en el clítoris, que húmeda y caliente estaba, era hermoso estaba muy hinchado y se podía ver como palpitaba, cuando por fin acerque mis labios a su coñito me agarro de la cabeza ejerciendo más fuerza con él, mientras jugaba con mi lengua era invadido por cantidades increíbles de sus dulces jugos, realmente estaba empapada,  seguí un buen rato y note que se iba a correr.
Empezó a jadear, se saco la polla de la boca y la sigue pajeando, comenzó a arquear su cintura y dijo:
Dios me corro, me corro, Antonio, me corro, dios que corrida.
Ahgggg
Se convulsionaba y yo seguía comiendo sus jugos. Antonio  no pudo resistir el orgasmo de Marta y comenzó a pajearse rápido la polla corriendose en la cara de Marta, le caía por los labios, ella estaba hermosísima con esa cara de vicio y placer, y el jadeaba, se arqueaba y seguía echando leche.
Aggg aggg aggg
Eran sus únicos rugidos, estaba descargando como un toro.
Entonces, yo me volví a sentar y los deje que se besaran y que se relajaran un poco. Mi polla estaba a cien por hora. Entonces marta dijo:
Antonio quiero más, nunca folle en la playa y me encanta que nos puedan ver. Te importa?
Que quieres hacer? dijo él.
Bueno me toca devolverle el favor a nuestro amigo y mientras tu podrías darme lo que tanto deseo, que te parece. El se quedo pensativo y dijo:
La verdad es que sería muy justo cariñito mío.
Lentamente se acercó a mí, caminando de rodillas los escasos metros que nos distanciaban meneando su hermoso y gordito culito de lado a lado, arqueando su espalda como una gata en celo, no tardo en acariciar mi polla con sus hermosos labios.
Fue algo increíble, sentir sus labios recorrer mi gorda y dura polla mientras Antonio hundía su polla a cuatro patas en el hermoso coñito de Marta, estuvimos así un buen rato, y tuve que contenerme por no correrme en su boca unas cuantas veces.
Sacándose la polla de Antonio de su empapado coñito se gira ofreciéndome un primer plano increíble de su culito y no lo dude ni un instante.
Me coloque detrás, acaricie su coño y empecé a clavar mi polla muy despacio, entraba apretada pero ajustada, iba pasando, aquel coño ardía de calor , era un horno, seguí empujando hasta que ella echó hacia atrás mi cuerpo, porque entraba mucho, me amolde y comencé a darle caña.
Marta  seguía chupando polla y jadeando y yo estaba bombeando su coño con ritmo y a gusto, ella gemía y suspiraba como una gata viciosa.
No aguante ni un minuto, empecé a levantarle la pelvis y agarrar la cintura de Marta y le dije al oído, me corro, te voy a llenar de leche.
Aggg comencé a descargar y a bombear leche hirviendo llenandole el coño.
Ella sintió el calor y dijo: Dios que placer con dos pollas, que placer, me corro, me corro.
Aggg Aggg.
Después de relajarnos y recoger las cosas, nos fuimos cada cual a su casa y quedamos de vernos a las tres de la madrugada en un pub. Tomamos unas copas y después de bailar y calentarnos nuevamente, nos fuimos a una zona de monte apartada del mundo que nos rodeaba y disfrutar nuevamente como locos de nuestros cuerpos, nos lo pasamos genial.
Por desgracia, la rutina diaria y nuestras obligaciones volvieron a llamar a nuestras puertas y tuve que volver a mi pueblo pero no antes sin despedirnos por última vez y prometiéndoles que pronto volvería a esa pequeña playa.
Os contare algo más de ellos en los siguientes relatos besos a todos mis seguidores.
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