Mio a voluntad -III-

MIO A VOLUNTAD -III –
Por: Apasionada

Hoy vuelvo con ustedes después de algunos meses, para narrarles otro encuentro que tuve con Miguel, aquel chico tímido de 20 años, que vivía enamorado de mí, siendo yo mayor unos 15 años, tal y como se lo comente en mis narraciones anteriores MIO A VOLUNTAD I y II, que aparecen en la categoría de CONFESIONES de Marqueze.

Después de aquellas dos oportunidades en que estuvimos, pasaron como cuatro meses sin vernos, pues fui enviada en comisión de trabajo al exterior, tiempo en que perdí interés por Miguel; y a mi regreso, lo evitaba o no hacia caso a sus insinuaciones. Paso así como un mes y medio, hasta que un viernes por la tarde, fuimos un grupo de funcionarios amigos, entre los que se encontraba Miguel, a casa de una compañera a celebrar el cumpleaños de su esposo. Todo transcurría muy animadamente, en un amplio corredor trasero de la casa que se abría a un amplio y frondoso jardín, todo gratamente ambientado para la fiesta, que al anochecer fue iluminado tenuemente, con antorchas y luminarias de colores que daban al espacio un agradable confort; bebíamos de diferentes licores y se disfrutaba de magnifica música bailable.

Pasadas las horas, el licor hacía su efecto en todos nosotros con expresiones alegres y bulliciosas; algunas parejas bailaban frenética o cadenciosamente, mientras otras conversaban animadas. Yo ese día vestía una falda cuya suave y sedosa tela se ceñía a mi cuerpo y no use pantaleta, para que el efecto de sus ligas sobre mi piel no se viera en la superficie de la falda, dejando notar mis gruesos muslos y mis redondas y pronunciadas nalgas. También lucia una blusa de la misma tela, de amplias mangas y cuello, que permitía ver bastante mis grandes senos. Conjunto que dejaba muy poco a la imaginación de los hombres que en mi se fijaran.

El grupo con el que me encontraba decidió salir a bailar, fuimos intercambiando de pareja hasta que llego el momento de hacerlo con Miguel, quien extrañaba mi distanciamiento de él, a lo que no le prestaba mayor interés, pero a la vez recordaba nuestros momentos íntimos, recuerdos que fueron venciendo mi resistencia a volver a relacionarme con Miguel; la música era suave y sentía como con firmeza, cada vez mas me atraía hacia su cuerpo y una fuerte erección rozaba mi entrepierna que inevitablemente me excitaba. Después de varias piezas, fuimos a la barra por unos tragos. Me senté en un alto y estrecho banco, mientras Miguel permanecía de pie junto a mí. Seguimos allí animadamente hablando y bebiendo. Todos reían, hablaban en alta voz o bailaban; los brindis por el cumpleañero o por cualquier otro motivo eran continuos, ya nadie estaba pendiente de lo que hacían los demás; a lo que ayudaba la tenue luz del lugar, que hacia que poca o ninguna importancia yo le prestaba a mi falda que constantemente se subía bien arriba de mis muslos dejándolos expuestos a los ávidos ojos de Miguel.

Mi vagina se humedecía, mi mente era un torbellino de pensamientos eróticos, sentía un fuerte palpitar en mi cuca que me producía el deseo reiterado de apretar y abrir mis piernas. El calido, alegre y bullicioso ambiente era contagioso entre todos los que allí estábamos. Miguel conversaba con unos amigos, cuando sentí como una de sus manos la poso tímidamente sobre uno de mis gruesos muslos dejándola allí quieta por algún tiempo, hasta que sentí como suavemente la subía y bajaba pasándola por mi entrepierna, evitando fuéramos vistos. Esto me excitaba mucho. Quise retirársela, pero podían más mis deseos y la excitación que rápidamente se apoderaba de todo mi cuerpo… Nuevamente estaba jugando con fuego!…

Delicadamente y aprovechando cualquier oportunidad que le permitiera me acariciaba y rozaba mis firmes y pronunciadas nalgas. En un momento en que se coloco detrás mío para mirar hacia donde los demás bailaban, beso mi cuello, e inmediatamente sentí como mi piel se erizaba y el calor invadió mi cuerpo, a la vez que mi vagina se humedecía rápidamente. Involuntariamente me recosté a él; el licor nos mantenía alegres, desinhibidos, y lenta y casi inadvertidamente sus manos que metió por entre mis amplias mangas, quitaron mi sostén que guardo en uno de sus bolsillos, brotando y dejando libres mis grandes y blancas tetas, cuyos pezones erectos surgían del medio de mis amplias aureolas. Mi excitación aumentaba, su verga erecta y caliente la sentía detrás de mi mientras decía: Oh!….que riiico… mi reina bella… que divina estas mi vida…. Que ricas tétasas tienes mi amor… como deseaba tenerlas asiiii entre mis manos y acariciarlas asiiii!!! asiiii… Sigue papi… dame suavecito… papi… así… riiiicoo… Pase mi mano hacia atrás y buscaba aquella potente verga que Miguel saco y pude nuevamente agarrar y acariciarla todita hasta sus suaves bolas. Miguel seguía acariciando mis tétas y daba delicados pellizcos a mis pezones causándome mayor excitación, mientras seguía besando mi cuello y orejas.

Quería contener lo que sucedía y le pedí que fuéramos a bailar, varias parejas lo hacían bajo la tenue luz, Miguel me tomo por la cintura con ambas manos y yo lo hice por el cuello, mientras bailábamos, nuestros sexos se unían y rozaban en un danzar lujurioso y excitante. En uno de los giros me dejo de espaldas a él y tomándome por la cintura, pego mi firme y robusto trasero a su rígida verga que sentía entre mis nalgas. Me movía de manera de sentirla cada vez mejor entre ellas, la fina y sedosa tela de mi falda facilitaba el contacto; luego volvimos a quedar de frente, y puso su verga de forma que la sintiera bien entre mis muslos, hum… que divino.. yo le ayudaba, solo nos separaba la fina tela, además no tenia pantaleta puesta esa noche, sentía el roce de su rígida verga en mis nalgas y mi cuca como si estuviera desnuda. Estando así me dijo con baja voz:.. mi reina salgamos de acá y vamos a un motel… quiero que seas mía esta noche… por favor no me rechaces mi reina bella… No sabía que contestarle, pero pasado unos minutos acepte; también lo deseaba; nos despedimos y nos dirigimos al motel.

Ya en la habitación, nuevamente sentí la satisfacción de tener frente a mi aquel joven viril que en mas de una ocasión se había masturbado pensando en mi y que me creía inalcanzable; y al igual de aquellas otras ocasiones, Miguel tembloroso por la excitación se acerco a mi y nos abrazamos fuertemente como si estuviéramos deseando de mucho tiempo este momento; nos besamos larga y profundamente, mientras nos acariciábamos. Miguel subió mi falda y acariciaba mi cuca húmeda y le abrí instintivamente mis muslos para facilitarle sus caricias y apasionadamente decía: hoooo!!!… asiiiii!!!… Que rica cucota tienes mi reina!!… La tienes mojadita mi amor… Si mi papi… para ti… dame asi… asi suavecito papi… asiii… Nos fuimos desnudando y una vez desnudos nos unimos en prolongados y profundos besos donde nuestras lenguas recorrían nuestras bocas y nuestras manos acariciaban con placer nuestros cuerpos que con avidez esperaban la íntima unión, agarro mis nalgas fuertemente y me pego a su cuerpo. Su verga quedo entre mis muslos que sentían su ardiente y rígida excitación… Que riiico culote tienes mi reina… Déjame acariciártelo mi amor… Dale papi… asiiii que es tuyo papito lindo… solo tuyo… mi rey… así… pásame el dedito por mi culito asiiiii papi que me excitas… hummm… papi que caliente y grande tienes hoy ese guebo, riiiiico…

Seguimos así juntitos acariciándonos y luego Miguel tomo primero una de mis tetas entre sus manos, la acariciaba y la llevo a su boca chupando divinamente mi pezón, asiiii papi… asiii suavecito… asi mi rey… Riiico… ahora la otra papi asiiii… Asiiii… Chúpalas asi… mi papi lindo… Asi… Me matas papi… Ya en la cama con pasión nos besábamos y pasábamos nuestras manos por nuestros cuerpos abrazados, nuestras respiraciones eran fuertes y aceleradas. Miguel me coloco boca abajo y empezó a besarme el cuello, la espalda y fue bajando hasta llegar a mis nalgas que besaba y lamia divinamente… Riiicooo papi dame mas…. Así… pasaba su lengua seguido por entre mis nalgas… que riicoo… Mi rey me matas… Amor… acaríciamelas así… apretalas duro… duro… hazme daño… dale palmadas… asiiii… Asiiiiiiiii oh asiiii… Riiiico… mi papi… pásale la lengua… lámelas papi… ahora bésame los muslos asiiiiii mi papi bello, asiiii… Miguel pasaba su lengua por mis muslos mientras bajaba hasta mis pies, los besaba, y volvía a subir para meter su cara en mi entre pierna y allí con su diestra lengua la pasaba por la entrada de mi húmeda vagina. Uhmm que riiico…

Me puse de espaldas a la cama y Miguel se coloco sobre mi, y tiernamente besaba mis ojos, la cara y me prodigaba excitantes besos y susurros en mis oídos y cuello que erizaban todo mi cuerpo… mmm… asiiii… y mas y mas mi, vagina y entrepierna se humedecían… Lentamente fue bajando y se detuvo para contemplar gozoso mis voluminosas tetas que suavemente tomaba entre sus manos una a una y besaba con calidez primero para luego chuparlas y acariciar los pezones con su lengua,… riiiico… después las besaba y lamia. Mientra yo excitada me retorcía de placer mmm… mientras acariciaba su cuerpo sudoroso.

Seguía lentamente bajando buscando llegar a mi recrecida cuca, producto de mi excitación. La sentía abierta y ansiosa de recibir la rígida verga de Miguel. Levanto su cara para verla y con gozo exclamo “Que divina y hermosa cuca tienes mi reina, esta rosadita y abierta vida mía…” y colocándose cómodamente entre mis piernas hizo que en incontrolado impulso le abriera bien mis gruesos muslos y arqueando mi cintura le ofrecí mi húmeda cuca, recrecida y abierta a su ávida mirada y colocando su cara en ella, dio inicio a una enloquecedora mamada… hmm… pasaba su lengua por mi rajita, asiii… dame asiii papi… ayyy que riiico… Mi clítoris tomaba y presionaba entre sus labios hmmm…y chupaba riiiicooo… haciéndome gemir de pasión intensa…. Siii asiii… me matas mi rey… sentía la proximidad del orgasmo, solo atinaba a decirle: sigue asi, asi asi… papi… no te detengas…mmmmm… yaaa… mmm…

Le pedí que se subiera sobre mi, no aguantaba mas, era demasiado ya, tome su firme y caliente verga que acariciaba y pasaba divinamente por mi rajita, abriendo mas y mas mi cuca que veía deseoso hasta colocarla finalmente en la entrada a mi vagina y de seguidas le dije: “papi métemelo rico que es lo que mas deseo”… dale por favor asiiii… asiii… asi… asi… asi… mmm… Sentí su vigorosa penetración de esa verga que se abría paso dentro de mi cuca, habido de llegar hasta lo más profundo de ella con fuertes y rápidas embestidas que me causaban dolor… dame asi papi.. dame mas… dame mas.. Abrace a Miguel fuertemente con mis piernas y brazos y empezamos a besarnos largamente mientras con rítmicos y acoplados movimientos de ambos nos complacíamos con tan excitante y placentera follada… asi papito rico… dame asi… dame suavecito… mmm… mmm… no me lo vayas a sacar papi…. Te gusta asi mi reina?… siii… te gusta como te lo hago… siiii mi papi lindo… dame asi… asi… asi… suavecito papi…

No quería que esto terminara, nuestros cuerpos sudorosos se acoplaban en diferentes posiciones, sentía mas grande y gruesa su rígida verga que entraba y salía de mi vagina, golpeando con sus bolas mis nalgas, mi mente se nublaba y con sucesivos espasmos que hacían convulsionar mi cuerpo que buscaba estar mas y mas pegado al de Miguel, me venían uno tras otro placenteros orgasmos, que me hacían morder mis labios, mmm… siii… asi…. si.. siii… siiiiiii… mientras mi cabeza incontrolada giraba de un lado a otro sobre la mullida almohada. Sentía mas y mas liquido vaginal saliendo en cantidad de mi vagina que mojaba mis nalgas y sabana de la cama. Miguel sudoroso seguía ahora lentamente taladrando mis entrañas con su rígido y recrecido instrumento de cabeza grande y brillante.

Me coloque en posición de perrito y arquee mi cuerpo de manera que mis redondas tetas rozaban la sabana de la cama. Abri mis muslos, y levante mi blanco trasero de robustas nalgas; su cara reflejaba la ansiedad al ver ante él tan apetecido trasero. Las tomo con firmeza, las abrio y coloco su verga a la entrada de mi recrecida cuca, de la que salía abundante liquido vaginal y con decidida y dolorosas embestidas inicio su febril ataque… riiico… dame asi papi… lo metía y sacaba mientras que abría mis nalgas… me daba cada vez mas fuerte… y mientras lo hacia metía en mi culito suavemente su dedo pulgar ummmm que me excitaba muchísimo mas… te gusta asi mi perrita?… asii… quieres que te de duro por esa cucasa que tienes?… asii… asi… mi perra… uffff… “siiii… papi sigue así dame fuerte, fuerte, mas fuerte, asi riiico… mmmm… dame seguido no me lo vayas a sacar… dale riiico papi” Nos movíamos acopladamente.

El momento era de locura y pasión desenfrenada, le dábamos fuerte y seguido hasta que Miguel en alta voz me dijo: “No aguanto mas mi reina… ufff…… ya me vengo!… ya mi reina, me vengo”. Lo metió todito y con fuerza pego mi cadera a su verga… Yaa… me vengo yaaaa… asiii… toma mi leche… asiii… tómala todita… uff… yo me movía mas y mas y mi vagina en fuerte espasmo se contrajo y aprisiono su verga, y con fuertes gritos de satisfacción se producía nuestros orgasmos siiiii… así… que rico mi rey…. Así… todita tuya mi leche asii… siii… uffff… que rica cucota tienes mi reina. Si dame toda tu lechita… dámela todita amor… que riiico!!!… dámela así… tómala… mi vagina una y otra vez recibía fuertes embestidas de su vigoroso miembro que descargaba su abundante y viscosa leche… uff.. la tienes súper caliente… riiica papi… luego parte de su leche empezó a salir de mi vagina bajando por entre mis muslos, que junto a mi liquido vaginal dio a la habitación un excitante olor a sexo.

Me lo saco lentamente, y se tendió cansado sobre mi espalda mientras me besaba tiernamente en el cuello y acariciaba mi larga y negra cabellera. Te adoro mi reina bella. Me haces muy feliz mi vida…

Agradezco tus comentarios…

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