Me desvirgó el novio de mi madre

Pasaron unos minutos -deliciosos y eternos para mí- hasta que Morgan estallara escandalosamente. Cumplí mi palabra de tragarme todo, hasta la última gota al paso que veo como se desinflaba en mis manos. Chupe un poco más y Marce intervino “ya vampiresa, deja al Morgan quieto que ya le sacaste bastante leche. Ven acá ” y me arrimo a su regazo para darme un suave y delicioso beso que me hizo derretir en su pecho.

 

Voy a contarles como fue mi primera vez con Marcelo, el novio de mi mamá. Él es un Playboy treintañero, con unos dotes de galán muy bien entrenados. Sonrisa perfecta, caballero y muy sexy.

Aunque tengo18 años, me gusta mucho. Está saliendo con mi mamá desde hace dos años y ha sido una transformación del cielo a la tierra. Ella ahora es más feliz y se ve más joven. Ha de ser porque varias veces por semana Marcelo y ella juegan con “Morgan”. Sí, descubrí que así le decían a su “amiguito” en común.

Un día, yo estaba saliendo del cole y discutí con mi novio. Estaba tan molesta que llame a mi mamá para que me fuera a buscar. No quería irme en transporte. Ella estaba en clases -porque mi mamá es profesora- por lo que le pidió a Marcelo que fuese por mí.

Me subí en el carro y lo saludé muy seria. Me preguntó si me pasaba algo y yo arranqué a llorar. Le conté que había peleado con mi novio. Que me estaba presionando para hacerlo desde hace ya algún tiempo y como no le había dicho que sí, estuvo con otra.

Marce intentaba consolarme, me tendió el brazo y me lance sobre su hombro a llorar. “Calma pequeña, todo va a estar bien, shuuuu shuuuu ya, ya no llores” me decía pasando la mano suavemente por mi cabello y dando palmaditas en mi espalda.

Yo estaba tratando de calmarme entre sus cariños y el aroma de su delicioso perfume, que me encantaba. Y fue ahí donde se me ocurrió una tremenda idea.

Me tomó la cara con sus manos limpiando mis lágrimas. Lo miraba fijamente, con la expresión de niña indefensa y le pregunté “soy muy fea como para que un niño se fije en mí?” Me contestó “eres hermosa Gaby. Cualquier hombre desearía tenerte” Hombre? Le insistí. Marcelo aclaró su voz con una tos nerviosa y corrió “chico, quiero decir. De tu edad y que te quiera mucho” se acomodó rápidamente en el asiento, se abrochó el cinturón. Yo hice lo mismo. Le di las gracias por su apoyo y él arrancó hacia la avenida.

Mientras estábamos una cola de carros, noté que Marcelo estaba mirando mis piernas inconscientemente. Estaba ido de la realidad, por lo que yo me sentía muy agradada y empecé a humedecerme allá abajo. Sólo me pasaba cuando veía pelis porno o cuando escuchaba los gritos de mi mamá con Marcelo en su cuarto.

Irrumpí el silencio, él miró a otro lado y le cuestioné “por qué los hombres la tienen tan fácil?” A qué te refieres Gaby? “A que ustedes no tienen que pensar con quién se acuestan en su primera vez, nosotras sí. No es justo” Eso deberías hablarlo con tu mamá. “Estás loco? Mi mamá me mataría si sabe que estoy pensando en hombres así” Gaby, tu mamá entendería perfectamente que Marcos y tú están en esa edad. Sólo es importante que se cuiden y ya. “Tú no entiendes, quiero que mi primera vez sea especial, con alguien que me vea y pierda el sentido de la realidad. Como tú ahora, por ejemplo” Sonrió tímidamente, como sólo él sabe hacerlo y yo volví a mojarme. “No sé de qué hablas. Y por qué usas esos términos de mujeres” Contesté seria y mirándolo a los ojos sin pestañar “Porque soy una mujer y quiero que me tomes en serio” Gaby yo te tomó en serio. Me respondió con ternura y sobándome una mejilla con el dorso de la mano. Su toque me puso a mil. Le tomé la mano y la llevé rápidamente a mi entrepierna.

Marcelo abrió los ojos como dos platos porque estaba sintiendo el calor que me provocaba solamente con verlo. Se echó a reír con mucha picardía y me preguntó “estás así por mí?” Sonreí mientras mis mejillas se ponían color rosa y asentí varias veces con la cabeza. “Pues debo decir me que halaga tu valentía en confesarlo” y te puedo decir muchas cosas más si me dejas. “A qué te refieres? ” en las noches… He tenido sueños húmedos contigo.

Empezó a reír de nuevo y pegaba la frente del volante “Gaby…Gaby…Gaby, estás jugando con fuego y te quemarás” apreté los labios para no reírme y contesté “siento que me quemo por dentro y no siquiera me has tocado” le devolví la mano y siguió manejando.

A tiempo que avanzaba un poco en la cola, volteó y para preguntarme ” quiéres que yo sea el primero en probarte?” Sonreí de oreja a oreja, con expresión de aprobación porque había conseguido llevarlo al punto de perder la virginidad con Marcelo, el sexy amante orgásmico y muy bien dotado de mi mamá.

Giró el volante hacia una de las calles, y salimos de la cola a la carretera fuera de la ciudad. Marcelo no paraba de hablar y repetía “sólo lo haré para que sepas qué es un verdadero hombre en tu vida… no quiero que te crees falsas esperanzas… que quede claro: tú estás de acuerdo y yo no te estoy obligando a nada… si tu mamá llega a enterarse prometo que negaré todo… después de lo que haremos no quiero que estés con ese noviecito tuyo, búscate otro… estás escuchando?” Sí Marce, como tú digas” por dentro armaba una fiesta por lo que iba a ocurrir.

Entramos al motel. Súper misterioso todo. Yo había entrado con Marcos, mi novio, o ex novio a estas alturas. Pero no llegamos a hacer nada porque no me atreví. Entramos, él canceló la habitación, compro unos condones. Como un listón de 12 y yo sólo pensaba “espero que no los vayamos a usar todos”

Cruzamos la puerta, una cálida cabaña con calefacción, vista al río. Apenas escuchaba los carros. Marce prendió el Tv y sonrió. “Qué te da chiste? Al parecer esa peli es famosa. La primera vez que tuvimos sexo tu mamá y yo, estaba esa porno en el cuarto. “Te diviertes mucho con mi mamá verdad? ” no te mentiré, Valentina es una mujer con todas sus letras. Y tú en unos años serás tan o más guapa que ella” Me gustó eso. La humedad de mi panty lo demostraba.

Preparó unos tragos en el mini bar y se acercó a mí. “Toma, bebe un poco” No puedo, soy menor de edad y no bebo alcohol. “Gaby, estás a punto de perder tu virginidad con un hombre casi diez años mayor que tú, que te va meter 20cm y te hará vibrar de placer, aún así me dices que eres menor para un trago? BE-BE” y accedí porque todo lo que decía era cierto. Estaba nerviosa y muy excitada por el tamaño de Morgan, me tome el trago de una sola probada y trague fuerte.

“No tan rápido muchachita, tampoco te quiero emborrachar” me quitó el vaso y Los puso en la barra. Rápidamente se quitó la chaqueta y la camisa “ahora sí hermosa muñeca. Hora de conocer al Morgan” mientras sonreía con maldad y caminaba hacia mí. Me cargo en brazos y me lanzo en el mueble. “Veamos que tan caliente te pongo” subió mi falda y manoseo mi panty toda húmeda por los jugos que había estado botando.

“Que riiiiiica estás. Toda mojadiiiiiiiiita y calentiiiiita” me decía al paso que besaba mis muslos sin apartar su boca de mi piel. Marce estaba empezando a despertar a Morgan y yo sonreía de satisfacción porque lo tendría todo para mí. Bajó mi panty de encajes y dejó al descubierto mi coñito todo mojado. Se sorprendió al ver que la tenía podadita. Una vez escuché que le decía a mi mamá que le gustaba cuando se hacía la brasileña y yo aprendí a hacérmela a escondidas para estar lista un día. Ese momento era ahora.

Abrió mis piernas y clavó su lengua en mi coñito. Sus labios apretaban mi clítoris y sus dedos penetraron con facilidad gracias a tantos flujos. AAAAAAHHHHH!! Grité desesperada al sentir el corrientazo. “Te duele?” No, estoy bien, respondí entre dientes. “Grita todo lo que quieras pequeña diosa, nadie podrá escucharte” y tomó el control y subió el volumen del Tv. Una rubia estaba siendo garchada por un animal de unos 25 o 30 cm que me dejó lela sólo de verlo bombearla por el culo. “Quieres que te lo haga?” Nooo, eso debe doler” Marce sonrió como si conociera algo que yo no y continuó su labor entre lengua y dedos.

Continuo lamiendo, cada rincón. Pasaba su lengua, como un gato sediento, un perro hambriento y un hombre deseoso. Morgan estaba peleándose en su bragueta y apenas podía ver el bulto desde aquí. UUUUUUFFFFF ASIIIIIIII !!!! Aaaaaaahhhh!! Siiiiii!!!! Se escuchaba a la blondie de la peli. Quería imitarla, pero apenas me salió un murmullo y los lamidos de Marce se aceleraron. Empezó a chupar, morder, frotar mi clítoris y los labios de mi coñito. Al momento en el que yo sentía que me pegaban corriente de la cabeza a los pies.

MÁS DURO!!! Maaaaáss!!! Rogaba la mujer en la película. Yo entre agonía y placer que me estaba dando ese hombre con su lengua a toda máquina sólo solté un “Siií” ahogado. Empecé a brotar todo un chorro de flujo transparente, mi cuerpo se expresaba mejor que yo. Marce dio una pausa allá abajo y sus manos subieron por mis caderas. Rasgaron los botones de mi blusa del colé. Y se posaron en mis tetas. Dos pequeñas protuberancias adolescentes que estaban en pleno crecimiento.

“hola nenas, no saben cuánto las desee” dijo con tal sinceridad que no pude contener la risa y él también se contagió “No me hagas reír muñequita, que estoy en medio de una sesión de sexo muy caliente” y me flecho con un beso de lengua que se sentía muy resbaladizo. Era un poco ácido y recordé que eran mis jugos. Me dio un poco de repulsión pero al sentir a Morgan restregarse en mi muslo, sólo pensaba en tenerlo en mi boca. Posado ese hombre sobre mi, no tuve opción que abrazarlo y recorrer su enorme y tonificada espalda con mis manos. Delicioso.

“Y Morgan?” le dije entre besos. Posó sus manos a los lados de mi cara y al oído dijo “Morgan estará dentro de ti cuando estés lista. Y sí te portas bien, dejaré que lo pruebes, sólo si me prometes que te lo tragarás todo” dude por unos segundos, pero él restregaba todo su poderío. A mí se me hacia agua la boca y otras latitudes. Trato hecho, le dije “Como un helado?” De chocolate. “UUMMM muñequita traviesa, me estás tentando demasiado”

Empezó a recorrer mi cuerpo a besos, a medida que se deshacía de mi ropa. Por los aires volaron mis medias, el bra, la blusa y la falda junto a ella. Estaba desnuda ante él y me encantaba. El sofá era suave y perfecto para practicar varias posturas. Mientras fantaseaba, Marce reanudaba su trabajo manual con los dedos mientras le hacía el amor con la boca a mis pezones, que estaban muy rosados y duros como semillas.

Era un mar de orgasmos uno tras de otro. Mi cuerpo se electrocutaba de placer. “COGEME, COOOOOGEMEEEEE” pedía la chica de la película y yo lo quería quedarme atrás. Quería ordenarle “Morgan dentro de mi por favoooor” pero moría de vergüenza sólo con pensarlo. Para dar señal de mis deseos, empece a subir y bajar mis caderas a especie de “mete y saca” con sus dedos dentro. A lo que entendió a la perfección. Fue así como decidió liberar de su pantalón a la bestia. Anudó mis piernas a su cadera y me cargo en brazos. “Siempre he querido hacerlo así con tu mamá pero teme resbalar” y me pego en una esquina de la habitación, sacó del bolsillo rápidamente un condón y me dijo que lo destapara. Se lo puso con una tremenda agilidad y tirando sus pantalones a un lado dejó que Morgan se estirara en una presentación que rosaba mis nalgas en la entrepierna. La fría pared era mi soporte y amarrada a a su cuello me preparé para deleitarme.

Él Recargándome encima y yo enterrándome al Morgan despacito. “La puntica primero hermosa, para que no te duela” UUUUUUUNNNMMMM UUUUUFFFFF SIIIIIIII, me decía al oído “MOOOOOORGAN!!! Por FAVOOOR, todo él dentro de miiiiiiii” pedía mi mente a gritos de ruego desenfrenado, pero mi boca estaba muda. Sólo se me ocurrió besarlo con pasión desbordada, le llevé la lengua lo más lejos que pude. Empujado mi cadera y dejándome caer sobre ese falo firme y grueso que me estaba perforando por dentro. AAAAAAYYYYYY DUELE DUELE! Sentía anónimamente y un tímido quejido se reflejó en mi cara. “Aguanta muñeca, déjate llevar por en peso y te adaptarás al tamaño”

No sabía que lo tuviese tan grande. Trataba de mantener la calma pero estaba nerviosa. Sólo sabía que le gustaba que le dijera lo que sentía y si lo hacía en tono “rubia porno” se excitaría mucho más. No me salía palabra. Me dolía y a la vez me gustaba como me lo hacía. Ahora con más ganas quería chuparlo todo. “Cómo sé lo digo?” Eran unas ganas que salían no sé de dónde. Porque se sentía muuuuuy rico. “Suaaaaave, suaveciiito para que no te duela. Eso, ahí vamos abriendo tu coñito” me decía al oído al mismo instante que besaba el lóbulo de mi oreja y se encargaba de bombearme con muuuuchisima calma.

Comencé a correrme a borbotones por sus piernas y empezó a bombear más fuerte. “Así….annhhjjjj asiiiiiií… Que riiiica estás Gaby…Y eso que no me has tenido en tu boca… Ya verás cómo te va a gustar comerte a Morgan” y siguió metiendo y sacando ando aún más fuerte. Yo lo apretaba contra mí durísimo y temblaba con desesperación sobre su cuerpo. No decía ni una sola palabra aún, porque no quería estropear el momento.

Lo sentía. Me estaba reventando por dentro. Pegada a la pared, Marce me estaba dando la cojida de mi vida. “Vamos hermosa…aguanta para mí” me decía con la cara coloreada de la excitación e imprimiendo más fuerza en sus envestidas. Yo cerré los ojos y estaba tan ensimismada en el dolor-placer que estaba sintiendo que por segundos dejé de respirar, hasta que su buscado orgasmo apareció avasallando con todo a su paso. Un “Aaaaaaaahhhhhh…” Desgarraba la garganta de Marce y yo me desvanecí.

Caí en su brazos y él si retirar a Morgan de mi coñito. Me llevo cargada hasta la cama. Me tendió con ternura y se montó sobre mí. Cansadita? Preguntó jadeando. Me quedaban pocas energías y para recargarlas me colmó a besos delicados mientras volvía en mí.

“Sabes Gaby? -Uuunn?-Tienes el tamaño perfecto para jugar con Morgan en tus tetas” y se subió a horcajadas sobre mi pecho. Poso al “gran amigo”, aquel trozo de carne rojo y caliente en mis tetas, me pidió que las juntara y comenzó a moverse. Como sí se masturbara conmigo. Qué divinidad de hombreeeee, me decía a mi misma. Y estaba súper caliente, todas las venas brotadas me deban señal de que estaba a tope por mi.

“Gaby -decía entre jadeos- quiero que sepas… que lo que hemos hecho hasta ahora… es inicio de tu vida sexual. Quiero que la disfrutes y te cuides…Nunca permitas que un hombre sé dé placer… antes que dártelo a ti estamos?” Afirmé con la cabeza y -accidentalmente-3 roce a Morgan con la boca. Él pegó un respingo y sonrió. Volvió a acercar su verga a mi cara. Saqué la lengua y la lamí. Seguimos así varias veces. Cada vez que empujaba hacia mi cara, le daba una lengüeteadita. Era lo más osado que había hecho en la vida y Marce lo estaba disfrutando.

“Pequeña traviesa … como buena muñeca quiere jugar… vamos para que te comas un helado” dijo suspirando de placer y cansancio a la vez. Se bajó de mi, se acotó a un lado y dejó que disfrutase de ver Morgan. Era una figura gorda y apetecible. Lo miraba con deseo y miedo a la vez por hacerlo bien. Antes de arrancar, recordé un cuento de un amiga, decía que a su novio le gustaba que succionara y soplara. Me acerqué lentamente. Él tomó mi cabello y lo hizo una cola, flexionando un poco. Empecé a hacer “el succionar y soplar”, luego de probarlo como si fuese una paleta de helado dando besos con un poco de lengua. Lo tenía extremadamente caliente. Me estaba excitando aún más.

OOOOOOOHHHHH WOOOOWW !!! Habías hecho una mamada antes!???” Lo miré con una media sonrisa “No nunca! Contesté rápidamente, y seguí en mi faena de comerme todo su polla como si no existiera un mañana. Aaaaaahhh siiiiiii !!! Gaby me encantas!!! Lo haces hasta mejor que Valeria (mi madre)” eso me gustó muchísimo. Porque mi madre había aprendido a darle tanto placer que Marcelo sólo había estado con ella los últimos 2 años. Excepto ese día. Que yo me le metí en la bragueta a su hombre.

Pasaron unos minutos -deliciosos y eternos para mí- hasta que Morgan estallara escandalosamente. Cumplí mi palabra de tragarme todo, hasta la última gota al paso que veo como se desinflaba en mis manos. Chupe y chupé, todo cuanto pude y un poco más. Marce intervino “ya vampiresa, deja al Morgan quieto que ya le sacaste bastante leche. Ven acá ” y me arrimo a su regazo para darme un suave y delicioso beso que me hizo derretir en su pecho.

“Como te sientes?” Muy cansada, conteste con un susurro de voz. “Pues esto es apenas es el comienzo -puse los ojos abiertos y cara de angustia- tranquila, le escribí a tu mamá que estabas conmigo y que habías tenido un mal día con tu Marquitos, que te distraería y luego te llevaba más contenta a la casa. Eso voy a hacer. Darte tanto placer que te sientas como si volaras y nunca olvides este momento. Y tanto dolor al caminar por la cogida que hemos echado que quieras que te lleve cargada hasta el carro”

Sonaba muy tentadora su propuesta, un tanto dolorosa, pero qué más daba? Ya en sus brazos todo dolor se convertía en orgasmos. Iguales a los quejidos del sexo que estaba teniendo la rubia del Tv mientras la penetraban por el culo. Acto seguido Marce se amiló de nuevo, bajó su smanos empezó a masturbarme con una mientras con la otra se abría camino por mis nalgas, sobándolas con delicadeza, para llegar a mi ano. “Quiero que me des culito, que grites como ella y me pidas que te lo meta todo”

Me da miedo Marce, y si duele mucho?” Muñeca, soy yo quién te la va a meter, no te preocupes que será suavecito y el dolor pasará muy rápido porque estarás lo suficientemente excitada, está bien?? Noooo séeee, me da miedo. “No hay de qué, seré muy cuidadoso para que disfrutes” y me dio un beso largo para terminar de convencerme. “Está bien, pero si te digo que la saques, hazlo” Le dije seria. Él sonrió y no dijo nada.

Así fue cuando vi que Morgan tomaba forma nuevamente y se disponía a clavarse en mi otra vez. “Te cogeré el coño bastante, hasta que te corras, luego me darás culito y me correré adentro pero sólo sentirás el calor porque tendré el forrito” QUITATELO PORFA! Le ordené. Qué dijeeee??? No podía creer que eso había salido de mi boca. Así estaría de extasiada en placer que no me medía. “Estás segura?” -síii?- dije temerosa y sin quitar los ojos de la película. “Quiero que lo hagamos como te sientas cómoda” y en la pantalla la mujer hacía twerck encima del tipo, con las manos apoyadas en las rodillas.

Marcelo veía las ansias con las que miraba la escena que me reto “Si te gusta así, como en la película, sólo lo haré si te atreves a describirme lo que estás viendo” Titubeando un poco y con la cara colorada de la pena, lo miré y le dije “quiero que me llenes…de tu leche toda…” No, no, no. Sé especifica. A la rubia le están dando por el culo y las nalgas le tiemblan, quiero detalles” Esteeeee… Quiero que me acabes en la espalda. Como en esa película…lo riegues todo…después de haberme dado por mi culito…sin que me duela” y una voz ahogada de pena intentaba sonar como una puta. A MI HOMBRE le gustó mi osadía por lo que corrió a arrancar de el condón y penetrarme rueda libre. “Tus deseos son órdenes para mi”

“Toma… Toma …toma” AAAAAAHHH DAMEEEE DUUURO!! Hablaban en la película de blondie desarmada por el 30cm. “Clavamelo toooooodo…asiiií…dame DUUURO ” seguían en la faena. Marce cambió el ritmo con una sonrisa en su cara, me demostraba que sentía mis ganas de gritar y a la vez la pena de pasar por una actriz porno.

“Asiiiií es muchachita…córrete para mí…” Colocó mis piernas en sus hombros, tomó mis pequeñas caderas y empezó a follarme con desesperación “vamos…vamos…durooo…te voy a coger duro” y yo apretaba los dientes y estrangulaba la sábana con mis manos. SSIIIIIIIIÍ… Se siente ricoo!!! ASIIIIIÍ!!!!” Decía la mujer del Tv y yo sentía como si Morgan aumentara de tamaño XXX y me perforara como a la rubia. el dolor y la pena me cortaban el aliento y la respiración.

Él siguió, más y más fuerte. Las contracciones aumentaron. Mi cara daba muestras de que estaba a punto. Marce siguió su mete y saca hasta el fondo -Aguanta muñeca…AH VIEEEEENEEE- Y efectivamente mis jugos dilataron mi coño hasta niveles jamás alcanzados.

Él muy rápido aprovechó el momento, me volteo en peso, restregó mi culo con mis jugos y clavo a Morgan sin piedad. AaaaaaAAAAHHHHH NOOOOOOO !!! ASÍ NOOO… ME DUELE…SÁCALO POR FAVOR… ME DUELE!! Grite sin esperarlo. Pero Marcelo, mi amante secreto, me ignoró.

“Calma hermosa!!! Eso pasa!” Estaba dentro de mi con sus 20 cm instalados en mi culo y sin moverse me dolía. “Marce noooo!!! Y empecé a llorar del dolor” mi ano se estaba estirando y sentía molestia y gusto a la vez. Despacito empezó a moverse y sin mucho descanso siguió sacado un metiendo a Morgan hasta el fondo. “Dime que no te gusta? Ah? Dime que te lo saque ahora a ver?” Yo no contestaba porque tenía razón, me estaba gustando muuuuuuucho el dolor se sentía bien y mi coñito hacia fiesta corriendosé a chorros.

“Eres tan o más húmeda que tu mamá” Y eso es bueno? “Claro hermosa, eso cualquier hombre lo agradece porque quiere decir que estas excitada y sientes placer” me decía susurrándome en la nuca mientras cogíamos como perros en celo.

En un momento exacto, ya el ducto estaba abierto. Sentí como se dilataba dentro de mi aquel trozó gordo y venido escupiendo leche en mi culo. El recto se hizo pequeño para la cantidad, por lo que empezó a derramarse por mis nalgas y por las piernas. Él se apartó un poco. Se aferró a mi espalda con besos y cariñitos. Dejó que Morgan se desinflara dentro de mí. “Esto que sientes, es mi placer regarse en tus piernas” Teníamos muuuuchoo placer ambos. “Y todo me lo diste tú, te portaste como una reina del sexo y eso merece un premio” Se apartó del todo. Me dio vuelta, abrió mis piernas y lamió todo mi coño y mi culo. Al paso, me ordenaba que gritara “no te aguantes pequeña traviesa… VAMOS!!! Grita!! Quiero oirte…Griiiitaa” y empecé con un tímido AY! Que fue aumentando, y aumentando, y aumentando, gritaba como una actriz pornoo y él seguía lamiéndome. Mordía mi clítoris, entraba y salía de mi coñito con la punta de la lengua, chupo los restos de excitación hasta dejarlos séquitos, agradecía eso porque estaba en medio del limbo del orgasmo.

Paró de chuparme y follarme con los dedos. Besó mi vientre y empezó a subir diciendo entre beso y beso “hoy…me dejaste…muy satisfecho…y prometo…que sí te gustó…podemos jugar con Morgan… Cuando quieras” ahí llego a mis labios. Me beso con delicadeza y toda la cara “qué dices ? Jugamos otro día también?” Pasé mis brazos por su cuello y sonriente le plantó un beso apretado por segundos “me encantó y quiero que me enseñes más Marce ” le dije con voz de niña mimada haciendo arrumacos, así caímos en un descasado sueño.

Ya más relajados, empiernados entre besos adolescentes, pensaba que había tenido mi primera sesión de sexo por ambas partes, varias posturas, había dado y recibido oral, grité como una puta loca y todo me había gustado. A mis 17 me cogí al novio de mi madre y ME ENCANTÓ!!

Marcelo ese día fue mi paño de lágrimas, mi amigo, mi amante, mi novio y lo mejor de todo mi hombre. Desde esa vez, he estado activa sexualmente con chicos más grandes y con experiencia. Y de vez en cuando, nos damos una escapadita Marce y yo para darnos por todos lados.

 

 

 

 PD: Soy Eli Flores. Me encanta escribir historias eróticas y leer sus comentarios aquí. Si no están registrados pueden pasarme correos a elifloresbaez (gmail) para contarme lo que sintieron cuando leyeron mis historias. Por ahí también los veré y si mandan alguna de sus fantasías también podré contestarles. Besos ricos en donde lo prefieran.
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Reencuentro con un amigo de la infancia

La verga de Cavi ganaba terreno y esos 5 ó 6 centímetros de grosor hacían estragos en mi cola. Con sus manos me hacía la paja y me apretaba fuertemente los huevos hasta el dolor, que alcanzaba a confundirse con el dolor de la penetración, pero a mí no me importaba porque lo que estaba viviendo era la máxima sensación de placer.

Yo desde temprana edad sentí atracción por los muchachos, y eso entre juegos y juegos se volvió una relación real sexual con dos de mis vecinos de infancia y adolescencia, aunque más allá del manoseo y mucho morbo no pasó.

Pronto llegó la edad en que había que salir con chicas y tomé la decisión de incluirlas en mis planes, a diferencia de uno de mis amigos de aventuras, Cavi, que optó por declararse homosexual, aunque no oficial y abiertamente. Así, pronto los manoseos con Cavi los alternaba con los que le daba a Laura, Mechas o Ximena, nenas tan dispuestas a la experimentación como yo. Fue con Ximena finalmente con la chica que conocí la experiencia total del sexo. Con Cavi por aquellos tiempos derramamos mucho semen aunque nunca hubo una penetración.

Eso ocurrió un año después, en primer año de universidad, después de muchas chicas y alguno que otro chico. Cavi se había radicado en el exterior por causa del trabajo de su papá y una tarde apareció. Estaba de vacaciones donde su tía. No dudamos en vernos al otro día en la mañana. Era sábado y yo tenía jornada deportiva en la universidad, pero no iba a asistir. Llegué a casa de su tía. Pensaba en el reencuentro con esas personas después de tantos años, pero no fue así, puesto que se encontraba Cavi solamente, los tíos y el primo habían salido muy temprano a otro pueblo cercano. Regresarían por la noche. Eso apartó ahí mismo cualquier duda que tuviera sobre la posibilidad de estar de nuevo con Cavi y manosear su cuerpo.

Después de una trivial conversación estábamos en el cuarto, sin camisa y con las manos rumbo a los genitales. Luego estábamos desnudos y se hizo evidente el cambio que habíamos sufrido en esos años de alejamiento. Cavi puso frente a mí la verga más gruesa y grande que yo hubiera visto hasta ese momento, en una tremenda erección. Eran unos 19 cm de verga que cogí con mis manos y al poco tiempo entre mis labios. Eran tan gruesa que me costaba dificultad mantener mis labios alrededor de ese trozo.

Recuerdo como él se acostó en la cama y yo simplemente me deleité chupando y masturbándolo hasta que me dijo que iba a estallar. Con más empeño le manoseé hasta que no aguantó más. Mi cara y mis manos recibieron la descarga y entre sus gemidos me aventuré a saborear todo eso. Luego de eso Cavi se dedicó a hacérmela a mí también y pronto sus manos se apropiaron de mis genitales y recorrían mi verga. Lo mío eran 17cm de buen trozo de carne, aunque no tan gruesa como la de él. De todos modos Cavi también aplicó sus propias técnicas y entre manos y boca al cabo de un rato mi explosión no se hizo esperar.

Estábamos los dos tirados en la cama, de tal modo que ambos podíamos acariciarnos las vergas y los huevos a la vez. Yo recorría su pene con mi mano de arriba a abajo, pasando luego a tomarlo por los huevos y apretándoselos un poco hasta que él gemía y de nuevo me iba al pene. Mientras de nuevo Cavi se había ensañado con los míos y su mano eventualmente se aventuraba a explorarme un poco por los lados de mi ano. Era delicioso. Con pequeños movimientos de pelvis yo le ayudaba un poco a que sus dedos entraran en mí y con su saliva lo iba logrando. Primero uno y luego dos. Él notó mis movimientos y ganas y se dedicó a estimularme más. Pronto yo ya me había acomodado para que él alcanzara mi trasero de modo más fácil, así que cuando me preguntó si quería que ensayáramos a penetrarme yo estaba que se lo pedía. Me dijo que me pusiera boca abajo. Yo puse mi trasero bien levantado y de nuevo Cavi metió sus dedos en mi ya dilatado ano.

Esta vez sentí que llegaban un poco más adentro y eso me puso a mil. Mi verga igual estaba en máxima erección. Cavi con la otra mano apretaba mis huevos. Entonces sentí que apoyaba la cabeza de su verga en mi ano. Me dijo que estaba listo. Yo casi que le rogaba que la metiera ya. Era yo el que empujaba hacía atrás buscando el placer. Al fin Cavi empezó a empujar y yo a sentir como ese pene empezaba a separar mis carnes. El dolor no se hizo esperar y sentía que me rompía. A cada empujón la verga de Cavi ganaba terreno y esos 5 ó 6 centímetros de grosor hacían estragos en mi cola. Con sus manos me hacía la paja y me apretaba fuertemente los huevos hasta el dolor, que alcanzaba a confundirse con el dolor de la penetración, pero a mí no me importaba porque lo que estaba viviendo era la máxima sensación de placer.

Pronto toda esa verga estuvo dentro de mí, hasta el tope. Paró un momento y empezó el tren de puja. Al principio suavemente, retrocedía y adelantaba su pelvis en un mete y saca rítmico que poco a poco fue acelerando a medida que su pasión sexual se acrecentaba. Con gran fuerza y velocidad me empujaba su verga con violencia sintiendo yo que muy adentro de mí empujaba mis entrañas. Un dolor quemante consumía mi trasero, pero no podía hacer nada, sus manos tenían atenazada mi cadera y no tenía yo más opción que asumir esa follada que me estaba propinando mi amigo.

En medio de un bufido como de toro entonces sentí el ardiente volcán en mi interior, dándome las últimas embestidas con más violencia aún, clavando mi cara contra la cama mientras mi cuerpo era sostenido por él mismo. Finalmente sacó su tremenda verga de un golpe, supongo que dejando mi ano tremendamente abierto. Se paró rápidamente y la puso frente a mi boca. La intención era clara. Yo la vi milagrosamente limpia y abrí la boca para acabar de extraer unas pocas gotas de líquido que aún tenía. Estaba muy caliente y la sentí tocar el fondo de mi garganta. Luego se recostó a mi lado.

Necesité más de media hora para poder pararme. Mis músculos estaban tan tensos que no me podía mover. Al rato nos metimos en la ducha ambos y allí entre el agua que caía le chupeteé los huevos y la verga que otra vez la tenía empalmada y tiesa.

Quiso metérmela de nuevo, pero mi agujero estaba muy adolorido y me lastimaba, así que nos contentamos con un pajazo de cada uno. Al medio día salí de esa casa con una nueva experiencia entre mis haberes.

Después les cuento más historias.

Autor: JulioG

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