La cena en mi agasajo

Tenía la verga en el culo, sentí una lengua en mi clítoris y otra pija penetraba en mi concha, estaba con una pija en cada uno de mis agujeros, una pija se metió en mi boca y la comencé a chupar.

Un día mi marido se enteró de mis infidelidades y ese día compartimos una bella fiesta donde los placeres sexuales fueron sublimes.

Voy a comenzar describiéndonos a mí y a mi marido.  Me llamo Romina, tengo 33 años, mido 1.75 de estatura, de piernas largas con 97 cm de busto, 65 cm de cintura y 96 cm de cadera, cabellos castaños claros y ojos verdes. Mi marido se llama Eduardo, tiene 35 años, mide 1.80 cm, cabellos castaños oscuros y su verga mide 21 cm x 3,5.

Hace 4 años que estamos casados.  Él es arquitecto y trabaja muy bien en sus espacialidad ya que está bien conceptuado dentro de la sociedad con mejor poder adquisitivo. Yo soy Licenciada en Administración, tengo varios posgrados y desde el 1º de septiembre soy la Gerente de la filial local de una empresa internacional con sede central en Londres.

Desde hace 3 años que cada 3 o 4  meses debo asistir a reuniones en las oficinas en Londres de la empresa y siempre había viajado sola hasta que el pasado mes de julio Eduardo y yo teníamos planificados 15 días de vacaciones, pero dos días antes me llegó un llamado urgente de Londres en el que solicitaban mi presencia, les dije de mis vacaciones y me dijeron que en compensación pagarían también el pasaje de mi esposo y los gastos de alojamiento, así que emprendimos juntos ese viaje que a la postre sería inolvidable por varios motivos.

Salimos de Buenos Aires el jueves a la noche y como la reunión en Londres era el martes decidimos hacer escala en París hasta el lunes.

El martes mientras yo fui a la oficina, Eduardo se dedicó a recorrer Londres y lo mismo hicimos el miércoles y ese día me enteré de mi ascenso a Gerente, ya que el anterior se retiraba por razones de salud y “Romina es la persona indicada para hacerse cargo de la Gerencia dado que varias veces ha reemplazado al actual gerente durante meses y ha actuado inmejorablemente” y agrega el presidente de la empresa “mañana invito a todo el personal jerárquico a una cena en casa y queda invitado el esposo de Romina”

El jueves salimos a comprar ropa para la ocasión con Eduardo y a la tarde pasé 2 horas en la peluquería del hotel donde me hicieron un tratamiento de belleza genial.

A las 18:30 llegamos a la casona de propiedad del presidente en uno de los barrios más exclusivos de Londres (allí las cenas comienzan temprano) y éramos en total 5 matrimonios.

Aquí debo confesar que no era la primera vez que iba a esa casa ya que en los cuatro viajes anteriores había estado invitada allí y había compartido (además de la cena) la cama con el presidente de la empresa y su esposa. El Presidente es un hombre de 44 años, con excelente físico de deportista y su esposa es una bellísima dama de 36 años de escultural cuerpo y en esas noches pasé momentos sumamente eróticos con ambos ya que conformamos un trío MHM donde por primera vez me inicié en la bisexualidad.

Pero volviendo a la cena en mi agasajo, todo transcurrió maravillosamente con un buffet excelente y un despliegue único. Terminada la cena, tal como allí se acostumbra, los hombres se fueron a un saloncito a fumar puros y a beber mientras las mujeres en otra sala tomábamos café, te y bebidas exóticas. Las conversaciones en la sala de las mujeres pasó de las generalidades a los temas sexuales y cada una fue contando sus gustos y sus “hazañas”.

Resultó que las cuatros éramos iniciadas en la bisexualidad y en un momento dado me encontré abrazada con una de las señoras (una joven delgada pero con buenas tetas) y nos besábamos apasionadamente y de besos en la boca pasamos a besarnos otras partes y en un momento dado yo estaba con la camisa y el corpiño desprendido con la boca de la chica aplicada a uno de mis pezones y mi mano había subido su pollera y andaba “investigando” con un dedo en la intimidad de su conchita, y las otras dos mujeres en ocupaciones similares pero la dueña de casa aplicada a chupar la conchita de la otra dama.

En eso estábamos cuando oímos que se abrió la puerta y un aplauso de los hombres que habían hecho su presencia en nuestro salón.

Mi marido me miraba sorprendido porque nunca se había imaginado ese gusto mío y me acerqué a él y lo abracé y lo besé (estaba yo semidesnuda), sentí su erección y busqué en su pantalón hasta dejar su verga al descubierto y allí fue la exclamación de la dueña de casa “que magnífico semental que tienes Romina” y se acercó a nosotros y arrodillándose se aplicó a chupar la verga de Eduardo que a esta altura no sabía ni donde estaba el pobrecito.

Dejé a Eduardo en boca de la dueña de casa y fui a saludar a mi jefe, obvio con un beso apasionado, y también me dediqué a chupar su verga, que si bien no es tan grande como la de Eduardo es hermosa.

Oigo batir de palmas y era la dueña de casa que parada y semidesnuda nos dijo.  “esta fiesta es para agasajar a Romina que será la nueva gerente y también es un agasajo a su esposo Eduardo así que para comenzar la fiesta propongo que las cuatro mujeres nos brindemos por entero a Eduardo mientras que los caballeros atenderán a Romina.

Y así comenzó la fiesta con las cuatro mujeres rodando a Eduardo, lo desvistieron y se lo llevaron para uno de los dormitorios, mientras que a mi me llevaron a otro dormitorio contiguo y entre todos terminaron de desvestirme y comenzaron a acariciarme y besarme.

Uno me besaba la boca y el cuello, otro aplicado a mis pezones, uno besando mis pies y otro metiendo la lengua en mi conchita.

Con el estilo inglés de aficionado a los deportes y a las apuestas sortearon entre ellos quien iba a ser el primero en agasajarme y el favorecido me tomó entre sus brazos y luego de besarme todo el cuerpo se subió sobré mi y me penetró suavemente y lo lindo fue que alcanzamos el orgasmo simultáneamente y sentí que su semen se derramaba dentro mío y luego uno tras otro los tres restantes me cogieron con destreza y amabilidad y al pararme noté que abundante semen chorreaba por mis piernas.

Los hombres llamaron a sus mujeres y a Eduardo y ahora los ocho estábamos en la misma habitación (la cama es uno de esos monstruos que miden más de dos metros) y las mujeres se dedicaron a chupar todo el semen que se escurría de mi conchita y una tras otra con sus lenguas me hicieron gritar de placer……

Allí fue cuando le pidieron a Eduardo que me agasajara y estaba tan excitado que tuvimos el mejor acto sexual de nuestras vidas ya que me llevó de orgasmo en orgasmo…
Pero no se detuvo allí ya que mientras los demás miraban yo comencé a chuparle la vergota y cuando la tuvo bien dispuesta me puse en “perrito” poniendo a su alcance mi dos agujeritos deseando que me penetrara por el culo. Sentí que su vergota entraba en mi concha y primero un dedo y después dos relajaban mi culo para en un momento me penetró por allí y sentí que sus huevos chocaban contra mi cuerpo…toda esa verga dentro mío me daba mucho placer y tuve varios orgasmos hasta que sentí que el semen de Eduardo llenaba mis intestinos.

Nuevamente las mujeres me chuparon y me limpiaron con sus lenguas. Pero faltaba más y entre los cuatro hombres comenzaron a besarme y uno de ellos metía su lengua dentro de mi culo…
Ese fue el que se acomodó boca arriba y entendiendo lo que querían me acomodé de tal manera que quedé yo también boca arriba sobre su cuerpo y sentí que una mano ayudaba a que la verga de ese hombre quedara dentro de mi culo…y mientras tenía esa verga en el culo mis piernas fueron abiertas y sentí una lengua jugando con mi clítoris para enseguida sentir el peso de un cuerpo sobre el mío y una pija penetrando en mi concha y así estaba con una pija en cada uno de mis agujeros pero faltaba algo y otra pija se metió entre mi boca y la comencé a chupar…fue lindo, algo doloroso pero lo bueno que yo tenía un orgasmo tras otro y que los tres hombres eyacularon simultáneamente en mis tres agujeros.

Me liberaron y al sentarme (un poco dolorida) tres de las mujeres se acercaron a besarme porque la dueña de casa estaba siendo cogida por Eduardo.

Más tarde los ocho nos zambullimos dentro de la piscina climatizada y nos relajamos y descansamos de la fiesta que habíamos disfrutado.

Autora: Tanita

Me gusta / No me gusta