Rompiéndole el culo a una extraña

La verga se hundió en su culo, se notaba que no era virgen, quedando fuera un poco que no pudo tragar su culito, mis testículos tocaban a veces su coñito, Toñi soltó un quejido de dolor, su culo se había acostumbrado a mi verga, la saqué y la volví a meter, así varias veces, hasta que a los pocos minutos mi polla entraba y salía de aquel agujero, su culito aceptaba fácilmente mi polla.

Seguidamente os narro lo que me sucedió un día del principio del verano en la playa, ese día me desperté y decidí irme solo a la zona costera a tomar un poco el sol y darme un baño, aun no había mucha gente en la playa porque todavía no había comenzado la época fuerte estival, me dirigí a la playa que está entre el cruce y Punta Umbría, que suele ser más tranquila que las demás, aunque la verdad que ese día como era laboral no había mucha gente allí, más bien la población en la zona arenosa era escasa.

Ese día estaba aislado de la gente, no había casi nadie por los alrededores, y además me puse en la zona más cercana a las dunas y árboles que se encuentran en el lugar. Estuve tomando el sol durante un tiempo hasta que decidí ir a darme mi primer baño, cuando regresé a mi toalla, a pocos metros de donde estaba situado, se había situado una mujer, con su sombrilla, su toalla y su bolso playero, había mucha playa donde ponerse sin estar cerca de nadie, pero eligió estar muy próximo a donde yo estaba, ella era rubia, tendría sobre unos treinta y poco años, ojos marrones, tenía buen aspecto físico, los pechos se veía medianos, el culo era respingoncito, estatura media, delgada, guapa, y algo atlética, se notaba que le gustaban los deportes, pues aunque no estaba musculada, si se le notaban marcados los brazos y piernas, tenía puesta una camiseta holgada blanca y una toalla alrededor de su cintura.

Yo me tumbé en mi toalla y me puse a tomar el sol, hasta que minutos después ella captó mi atención, se quitó la camiseta, y lució un minúsculo bikini amarillo, con dos rayas blancas horizontales, apenas le tapaban los pezones, era bastante provocador, aunque supuestamente ella lo usaba para que le dejase menos marcas, posteriormente se quitó la toalla y mostró el tanga a juego con la parte superior, lo tenía incrustado entre sus hermosas nalgas, por delante se tapaba lo imprescindible.

Al verla, fingí naturalidad, me puse boca abajo, con la cabeza girada hacia ella, con esta maniobra pude ocultar la realidad, ya que tenía una gran erección que a duras penas lograba disimular con mi bañador cuando estaba boca arriba. Poco después ella empezó a expandirse la crema protectora por delante de su cuerpo, por la dura barriga, por los senos, por los hombros, por las piernas, estuvo durante un rato embadurnándose su cuerpo, hasta que finalizó la parte delantera, entonces para sorpresa mía, la chica me dijo que si le hacia el favor de ponerle crema protectora en la espalda, mi erección llegó a tope, fue total de golpe, me quedé pasmado, hasta que cuando reaccioné le respondí que sí.

Me acerqué a ella, nos presentamos, me dijo que se llamaba Toñi, hablamos un poco sobre la tranquilidad y hermosa que estaba la playa, y se puso bocabajo, le esparcí la crema, y mientras lo hacía pude masajear las generosas formas de su cuerpo, ella estaba relajada, amasaba su espalda, y ella tenía cara de gustarle, después pasé a sus recias piernas, las cuales cubrí con la protección, habiendo terminado en las partes menos comprometidas estuve pensando unos instantes si se la esparcía por sus glúteos, hasta que decidí que lo iba a hacer, así que subí hacia su culo, y emprendí mi tarea de darle crema por esa zona, ella al notarlo levantó la cabeza, me miró fijamente, y me preguntó si me gustaba hacerlo, seguidamente retomó su anterior postura con total relax, al ver la naturalidad con la que tomaba eso, le dije que sí me estaba gustando, que era muy hermoso, ella no respondió a lo dicho por mí, y continuó disfrutando del masaje.

Tras finalizar la tarea, regresé a mi toalla, permanecimos los dos tomando el sol durante un tiempo, hasta que ella captó de nuevo mi atención, se levantó y se fue a bañar, pude ver todo su cuerpo moverse acompasadamente, su culo era impresionante, lo pude contemplar en su totalidad, ya que su tanga no tapaba nada, se introdujo en el agua y empezó a nadar de un lado a otro, pasando continuamente por delante mía, me quedé sorprendido, estuvo alrededor de veinte minutos braceando en el agua, hasta que se salió, y volvió a su toalla, por el camino de vuelta pude contemplar su encantos de la zona delantera, más aun con lo minúsculo de su bikini, que casi no dejaba nada a la imaginación en su parte superior, pudiéndose contemplar sus redonditos pechos, en la parte inferior se podía averiguar de que estaba rasurada, tapando su tanga lo imprescindible.

Nuevamente permanecimos en la toalla un rato, hasta que ella se incorporó y me dijo esta vez que se iba a bañar, para seguir preguntándome si me iba con ella al agua, además de estar ya bastante acalorado e ir pegando un baño, su propuesta era irrechazable, acepté y estuvimos un buen tiempo dentro, después nos salimos y volvimos a nuestras toallas y otra vez nos pusimos a tomar el sol, el cual cada vez iba quemando más, se aproximaban las horas del mediodía que son las más abrasan.

Al poco tiempo de estar cada uno en su toalla, Toñi me llamó de nuevo para que fuera nuevamente a echarle la crema que se le había quitado ya con los baños, yo me levanté y fui a donde estaba, pero esta vez cuando apreté el bote, no había casi nada de loción, ella al contemplarlo, buscó otro en su bolso, pero no lo encontró, así que sacó un bote de aceite, y me dijo que le echase eso mismo tumbándose boca abajo a continuación, lo cogí y se lo expandí en primer lugar por las piernas, después subí hacia su culo, y lo mojé por completo de aceite, comencé a masajearlo con la excusa de esparcirle el aceite, estando así, no pude aguantarme, y le retiré con una mano la tirilla que cubría su culo, y seguidamente se lo comencé a untar con aceite, ella al notar esto levantó la cabeza, me miró, y me preguntó si me gustaba masajearle el ano, me quedé un poco cortado, pero instantes después Toñi otra vez retomó su anterior postura, yo le respondí que sí, que me gustaba todo su culo y ella con cara de satisfacerle lo que sucedía no respondió.

Lubriqué más aun sus nalgas y su rajita, con el ano incluido, y después continué recorrido hasta su coñito, el cual encontré bastante mojado, ella no se inmutaba por nada de lo que le hacía, lo mojé un poco de aceite, y le acaricié todo lo que iba pasando por mi mano, su clítoris, sus labios, su entrada en la vagina, todo quedó muy bañado con el aceite, después subí mi mano hasta su ano de nuevo, el cual bordeé con mi dedo llenó de aceite, hasta que lo introduje lentamente y progresivamente, Toñi protestó levemente haciendo una mueca con su cara, pero continuó tumbada, mi dedo y su ano estaban perfectamente engrasados, repitiendo la introducción de mi dedo varias veces más, yo miraba a los alrededores de la playa, y no se observaba a nadie por las cercanías.

Sin decir nada y antes de darle tiempo a una posible reacción, me quité mi bañador, le eché a un lado su tanga, le abrí un poco las piernas y apunté mi polla hacia su coño, una vez estaba el glande en su mojada entrada, le empecé a penetrar su vagina desde atrás, pues Toñi seguía bocabajo sin decir nada, no me costó metérsela en su cavidad, pues se hallaba lubricada por el aceite y por sus propios jugos, pronto le la introduje entera, se la volví a sacar y nuevamente se la metí hasta el fondo, ella ni se inmutó, solo soltó un leve gemido, posteriormente la agarré con mis manos de sus muñecas, le cerré las piernas, y comencé a metérsela y sacársela, a un ritmo medio, ella ya gemía, seguía tumbada, su mirada estaba perdida mirando el horizonte de la playa, la posición de las piernas, cerradas, hacía que cada introducción de mi miembro fuera con más fricción, sintiendo los dos cada penetración con sumo gusto, con gran placer, así, con mi polla en su vagina desde atrás y con mis manos tirando de sus brazos hacia mí continué durante un largo tiempo, follándomela a veces más rápido, y otras más lentamente, ella continuaba sin inmutarse mucho, solo soltando leves gemidos.

Tras transcurrir un gran rato perforando su vagina, saqué mi pene del interior, le solté las manos, quedando estas a la altura de su cabeza, refregué mi miembro por toda su rajita y posteriormente la encaucé hacia su lubricado ano, colocando mi glande en su ano, haciendo círculos sobre él, ella no se inmutaba, permanecía sin decir nada, con la boca semi abierta y soltando  cada cierto tiempo algún gemido poco sonoro, momentos después conseguí introducir la cabeza de mi miembro, provocando quejidos en Toñi, la cual agarró con fuerza con una de sus manos la toalla, salvo esto ella seguía igual, con la mirada perdida no decía nada, me fui dejando caer progresivamente, y mi polla súper lubricada fue entrando en su culo mojado, se notaba que no era virgen, tenía el culito algo flexible, con mi propio peso la verga se hundió imparablemente en su culo, hasta que dejó de entrar, ya estaba en su interior, quedando aun fuera un poco que no pudo tragar su culito, mis testículos tocaban a veces su coñito…

Una vez así, Toñi soltó un quejido de dolor, agarró con más fuerza aún la toalla, y tras esto ya no hizo nada más, siguió aceptando lo que le hacía, cuando vi que su culo se había acostumbrado a mi verga, la saqué y la volví a meter lentamente, así varias veces, hasta que a los pocos minutos mi polla entraba y salía de aquel agujero fácilmente, su culito aceptaba fácilmente mi polla, ella con las manos debajo de su cara, y mirando hacia el mismo lado de siempre sin quejarse, con los ojos semi cerrados, pero con cara de dolor y placer, yo continuaba metiéndosela y sacándosela lentamente, ella no paraba de gemir suavemente con cada penetración, introduciéndose a veces uno de sus dedos en la boca, su culito se podía observar como se ponía cada vez más rojizo, y mi polla iba entrando y saliendo con más facilidad, lo que hacia que Toñi aumentara su disfrute con esto, a mí me encantaba follarme ese culito tan hermoso, le agarraba las caderas y la atraía hacia mí, yo me agarraba la polla mientras se la metía para hacerle la penetración un poco menos profunda, continuaba dándole por el culo a esa casi desconocida…

Ella continuaba boca abajo, con las piernas casi cerradas, con sus manos debajo de su cara, agarrando la toalla, con su mirada puesta en el horizonte de la playa, y soltando gemidos acompañados con algún gritito, su cara denotaba dolor, pero también mucho placer, estaba exhausta de tanto gemir y disfrutar, en esta postura estuvimos un rato, yo le preguntaba si le gustaba, ella asentía con la cabeza, le decía que era una zorrita a la que le gustaba follar en público, y nuevamente asintió con la cabeza, le dije que tenía un culo rico, que me encantaba partirle el culo a las perritas como ella, y no dijo ni hizo nada, continuó disfrutando de mi polla en su culo.

Pasado un rato, se la saqué, y la coloqué a cuatro patas, Toñi tenía la cara desencajada por el placer, le introduje varias veces un dedo en su culo, follándome su culito con mi dedo, a ella le gustaba, incluso echaba su culo hacia atrás para tener más dedo dentro, noté que estaba chorreando, así que le puse de nuevo la punta de mi pene en el ano, fácilmente entró otra vez, seguí taladrándole el culo, abriéndoselo cada vez más con cada envite, sus tetas botaban, no paraba de gemir, llegando incluso a ser ella la que se penetraba su culo, moviendo su culo hacia atrás rítmicamente, mientras ella realizaba el trabajo, le quité la parte superior del bikini, dejándoselo puesto pero sobre el cuello, pudiendo contemplar el movimiento de sus pechos de forma majestuosa, después posé mis manos en su culo, y la dejé hacer por un rato, hasta que ella empezó a desfallecer en el ritmo…

La agarré de la cintura y comencé a penetrarle el culito a un ritmo medio, ella hizo caer su parte superior del cuerpo sobre la toalla, quedando solo su culo elevado, yo continué, ella tenía los ojos cerrados, no paraba de gemir, jadeaba aceleradamente, a veces soltaba algún quejido, y otras se metía algún dedo en la boca, continué cada vez más salvajemente, ella no paraba de soltar gemidos, cada vez más sonoros, a la vez que con una de sus manos, se tocaba su coñito, acariciándose su clítoris, su coñito, masturbándose su vagina incluso, todo esto mientras yo seguía taladrando su ano.
Seguimos así un tiempo más, hasta que sus gemidos auguraban que estaba llegando al orgasmo, entonces aceleré la enculada, ella inmediatamente llegó al orgasmo, yo estaba casi, así que cuando noté que me iba a correr, saqué la polla, y comencé a soltar mi semen en su ano y en sus nalgas, quedando blancas al momento, cuando terminé me puse en pie, miré alrededor, y no se observaba a nadie por la zona aparentemente, ella quedó tumbada boca abajo en la toalla, aún jadeaba de la acción, se podía contemplar su culito enrojecido y abierto debajo de la película de semen que lo cubría.

Momentos después, Toñi sacó de su bolso unas toallitas húmedas y se limpió, quitándose mi semen de su cuerpo, acto seguido se colocó bien de nuevo el tanga, aunque no llegaba a tapar su aun dilatado culo, seguidamente se puso la parte superior del bikini, después miró la hora, eran las dos del mediodía, me dijo que se iba a marchar a comer, que había quedado con sus padres para almorzar en Punta Umbría, yo le respondí que me quedaría un poco más y después también me iría, Toñi estaba aun boca abajo, se giró y se sentó, dando un brinco rápida e inesperadamente, me quedé mirándola sin saber que le pasaba, cogió la camisa, se la puso de nuevo y me dijo que le dolía un poco el culo, sonreí tímidamente, y le respondí que lo sentía, ella cogió su falda, se la puso y me replicó que no pasaba nada, que a ella le había gustado, que por eso me la había follado por ahí, porque le gustaba, me quedé más tranquilo, la ayudé a recoger la sombrilla y la toalla, y tras esto me dijo que se iba, que ella a veces iba a esa zona de la playa, que a ver si nos veíamos otro día, le dije que de acuerdo, nos dimos un beso y se fue, ya no andaba igual que antes, se notaba que tenía molestias en su culo, lo hacía con sumo cuidado para no frotárselo mucho al caminar.

Cuando pude comprobar que ya se había ido, empecé a recoger, no dejaba de pensar en Toñi, en como sin buscar nada me la había follado por sus dos agujeros, no se me olvidaba el como le había dejado el culo, lo dilatado que había quedado, después me fui para mi casa, y algunos días salteados volví a la zona, pero nunca más coincidí con ella.

Autor: Fary

pabloeresmas@hotmail.com

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Ten cuidado por si te graban

Raúl le puso la polla en la boca y yo la senté encima mío, aprovechando un movimiento para encularla y echarla hacia atrás y dejarle todo el coño libre a Raúl, que tardó poco en ocupar el sitio, haciendo la primera doble penetración a mi mujer, que después me ha confesado que ha sido el mayor placer de su vida, pues ya estaba en un punto que se abandonó al placer y gemía como una loca.

Estoy casado desde hace 8 años y mi vida sexual es bastante activa, mi mujer de 33 años es muy guapa y tiene un cuerpo atractivo, y a la hora de la cama no es nada tímida, le encanta hacerlo viendo una película porno y su primer orgasmo siempre se produce mientras le chupo el clítoris y mantengo moviéndose un dedo en su ano y otro en su vagina y ella se chupa las tetas.
Lo que voy a contar ocurrió hace dos meses cuando una pareja de amigos vinieron a visitarnos y a quedarse el fin de semana, él se llama Raúl y ella Rosi, que en esos momentos se encontraba embarazada en las últimas semanas, para estar más a gusto dejamos a mi hijo en casa de mi suegra y dejamos a la pareja la cama de matrimonio, repartiéndonos, yo en mi despacho y mi mujer en la habitación de al lado, que es la de mi hijo.

Con todo arreglado nos dispusimos a salir a cenar y la conversación giró en torno a la cuarentena y al tiempo que llevaba Raúl sin echar un polvo, pues el embarazo se había complicado en el 5º mes, mi mujer empezó con el cachondeo diciendo “estarás como un toro”, “ten cuidado Rosi, o Raúl te partirá el día que te eche un polvo”, tomamos unas cuantas copas y regresamos a nuestra casa.
Al poco rato escuché la puerta de la habitación del matrimonio y me pareció oír la de la habitación de mi hijo seguidamente, no le di importancia pues pensé que era alguien que había ido al servicio, pero al poco tiempo a través de la ventana vi el resplandor de la luz de la habitación y me picó la curiosidad, así que salí a la terraza, desde la que si te inclinas un poco puedes ver el interior de la habitación contigua y encima sin ser visto, pues las cortinas semitransparentes dejan ver y la luz en el interior impide la visión hacia afuera.

Pues lo que vi, me dejó de piedra, mi mujer de rodillas en la cama chupándole la polla a Raúl, mientras éste la sujetaba del cuello, pero lo que más me sorprendió fue mi reacción interior, no me sentí celoso, pero noté una excitación fuera de lo común y procedí a coger mi cámara de video y grabar toda la faena, por si acaso, los dos comenzaron un polvo de campeonato…

La golfa de mi mujer mordía la almohada (supongo para no gritar) y Raúl la follaba a lo bestia, con otra faceta desconocida de mi mujer, pues no se que le decía al oído que ella parecía que se iba a correr, en un momento dado ella se dio la vuelta y se abrió las nalgas, con lo que Raúl, le metió una enculada a lo salvaje, (al contrario que mí, que cada vez que la daba por culo, se quejaba si me movía más de la cuenta), hasta que se derrumbó encima de ella, (cuando se corrió imagino), se salió de ella se limpió con sus bragas y se fue de la habitación dejando a mi mujer boca abajo, tocándose el clítoris y el ano y con la boca abierta, yo, estaba flipado, no me había imaginado la faceta de adúltera golfa que acababa de ver.

Me hice una paja de la ostia y me puse a maquinar que hacer con lo que tenía en mis manos, porque al día siguiente mi mujer disimulaba de maravilla y se comportaba como si no hubiera pasado nada, creo que es lo que más me jodió, por lo que me puse manos a la obra.

Uno de los defectos de mi mujer son los celos, pues no me deja hacer un comentario sobre una chica del gimnasio, yo preparé la cinta de video y cuando se cambió y se sentó al lado mío, momento en el que al salir una presentadora, dije “vaya morritos para hacer mamadas tiene esa loba”, empezando ella:

“¿Pero que pasa, te estás pasando ¿que estás haciendo?, ¿estás enrollado con otra o que?, te veo muy raro y me empiezas a cabrear”, yo le contesté diciendo que mirase la tele, presionando el play, fue buenísimo, pues salió un primer plano de su cara mamando la polla de Raúl, un poco borroso pero perfecto, entonces le empecé yo a preguntar”¿No es para estar un pelín celoso?” “creo que tu madre se alegrara de que hayas salido en la tele, pero el micrófono es un poco diferente, ¿no?”, ella solo decía, perdóname fue una locura…etc…

Empecé a desnudarme, mientras el video seguía emitiendo las imágenes y le dije despelótate, ponte a cuatro patas y empieza a chupar, y eso hizo, con lágrimas en los ojos, la agarré de las orejas y empezar a follarla por la boca, mientras Raúl sin hacer ruido se acercaba por detrás y empezaba a lamerle el chocho (eso no entraba en el programa, mi instrucción era que la follase directamente, pero a él le daba pena, al cabrón), mi mujer intentaba girarse para ver quien era pero yo no la dejaba.

Cuando pudo mirar no salía de su asombro y me preguntó que a que jugaba, pero la aticé un bofetón que le quitó las ganas de discutir y dijo “haz conmigo lo que quieras”, Raúl le puso la polla en la boca y yo la senté encima mío, aprovechando un movimiento para encularla y echarla hacia atrás y dejarle todo el coño libre a Raúl, que tardó poco en ocupar el sitio, haciendo la primera doble penetración a mi mujer, que después me ha confesado que ha sido el mayor placer de su vida, pues ya estaba en un punto que se abandonó al placer y gemía como una loca…

Continuamos cambiando de posturas y de agujeros, pero con el denominador común de que yo llevaba la batuta y dirigía “métesela por el culo, bien, más ritmo, pon cara de vicio putita, ¿vas a tener bastante?”

Raúl se corrió bastante rápido la primera vez encima de sus tetas, yo me corrí dentro de su boca y se lo hice dejar que resbalara por sus comisuras, como en las películas y no se le ocurrió rechistar, por la noche hicimos otro maratón sexual, con alguna tímida protesta de mi mujer, por el escozor de su ano.

Ahora a Raúl le he presionado para que introduzca a su mujer en nuestro rollete, no sabemos como, pero todo se andará, según mi mujer es un poco bisexual y ella va a intentar un acercamiento, que será grabado y si no Raúl va a tener que poner toda la carne en el asador, pues no va a estar follándose a mi mujer sin poner nada de su parte, así que si hay alguna sugerencia será bien aceptada.

Autor: campeador_2001

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