El hombre que la enseño a ser puta

Un ermitaño que odia la soledad, vagabundo y esclavo del deber calendario sin final semental de un cementerio, nadie sabe a dónde voy, soy un naufrago que navega por el internet, una noche que amenaza con ser un fracaso solo en completo estado pleno, sin una gota de alcohol en mis venas, mis sentidos no han sido alterados, mi libido es el malo, hace exactamente 22  horas mi novia me ha dejado  con todo el protocolo que debe ser, no falto ni la parte donde nos reprochamos todo, una mujer me está rogando desde hace tiene dos hijos de dos diferentes hombres y quiere el tercero conmigo está loca no necesito compromisos, camino como hace mucho tiempo no lo hago en la zona de putas de la zona a donde los hombres más asquerosos sacian sus ansias con mujeres de lo más variadas.

Esta es la historia de cómo convertí a una vendedora de discos en una puta, y comenzó esta noche en la que dios parece brillar por su ausencia es el amor, lo que mata y no la depresión.

Caminaba viendo la mercancía pura basura, unas muy viejas otras demasiado gordas no si quería una debía ser perfecta, por eso nunca salgo de putas pero mis amigas andaban en otros paseos y no quería batallar solo buscaba sexo, penetrar y sentirme fuerte desalojar mi semen violentamente en un depósito de esperma ya, pero tenía que ser guapa y delgada fina y bella como una “bratz” una puta elegante.

Caminaba y solo fiascos, miles de fiascos, solo prietas apestosas, mal fajadas, no era un desfile de desilusiones, hasta que en un negocio de discos piratas la vi estaba parada sobre un mostrador de pared, las películas estaban colgadas en mantas, y ella fulguraba de brillo, llevaba una blusa verde con muchos huecos y unos jeans entallados, su figura era muy bella aunque era chaparrita me despertaba bastantes sensaciones, su cabello lacio me recordaba al de una amante de tiempo atrás, la vi y bajo la mirada, entonces vino a mí la pregunta era sexo servidora?, o una vendedora o compradora del lugar, y no sé si fue por la noche o las cosas que me habían pasado en el día, o porque estaba más solo que nunca cansado y aburrido, le pregunte ¿estás en servicio?, ella me miro y me dijo: que te pasa, no soy prostituta vete de aquí trabajo en la películas imbécil, las cosas para mi abrían terminado pero no se si me estaba poniendo mas enfermo que de costumbre y además su jefe de las películas no hacia nada por defenderla la dije: ¿quieres ganar mas de lo que te paga este señor en 15 minutos?, es mas casi estoy seguro que se vendió poco, y tienes muchos gastos, ella tendría unos 19 años, llevaba unos tenis muy modernos y su esbelta figura la delataba como una chica amante del reggaetón.

Se cruzo de brazos y miro a su patrón, que permanecía en silencio se ve que estaba coludido con los proxenetas del hotel vecino (los padrotes), que me podía decir si estaba hundido en mierda, o eso parecía, ella dudo mucho pero no podía dejarlo pasar, sabia muy en el fondo que amaba el dinero, no obtuve ni una negativa ni un si, lo único que hice creo que es lo mas ilógico que uno puede hacer a veces pienso que estoy loco, la espere hasta el cierre del local, entre tantas putas algo se le abria pegado pensé, la deje caminar mucho hasta donde ya no hubiera mas chicas, ni nadie, entonces le dije: anda se que necesitas el dinero, compraras muchas cosas bonitas, son 500 pesos, es mas 700, ell’a aceleraba el paso no media el peligro, había policías mas delante, asi que me descorazone y sono su celular esto la hizo detenerse de golpe todos los negocios estaban cerrados exepto la farmacia, solo alcanze a escuchar, y de donde quieres que saque saldo hoy no me pagaron, entiende mama es muy cabron estar como estamos dile al flojo de mi hermano que aporte algo, y colgó, entonces de mi salieron palabras mágicas: mira enfrente hay una farmacia que te parece si recargas tu cel, ella me vio tenia una mirada melancolica, lastima que soy tan sentimental casi la dejaba ir, me acompaño a la farmacia y le pusimos 100 pesos a su cel, me miro y me dijo: lo que voy a hacer no quiero hacerlo pero necesito el dinero, nadie lo sabra verdad, la mire y sonreí para mis adentros, le conteste; ni siquiera se tu nombre, como podrían enterarse, asi podras ayudar a tu mama (que hipócrita no sabia ni la situación).

Ella me miro y me dijo: vamos al hotel pero a uno que no este cerca del trabajo, que van a pensar de mi, entonces cogimos camino, hacia al motel zaragoza uno pulguiento pero cercano, entramos muy distantes, pague la habitación, y nos sentamos a charlar al pie de la cama nos contamos muchas cosas, menos nuestros nombres y entonces comenze a besarle el cuello, ella se resistía por impulso, pero era imposible soltarnos, no ahora que había comenzado de cuando en cuando le preguntaba: ¿te gusta?, a lo que ella me contestaba con voz entre cortada ¡SI¡

Continuamos la estaba desvistiendo de apoquito, sin prisa palmo a palmo su piel olia a limpio desentonaba con las sabanas, tenia un poco de acné en la frente eso me exitaba pues no se le veía mal, su espalda tersa, sus cenos firmas y calientitos, y su culito, era un manjar, la tenia en tanga, sus anillos y  pulseras sonaban, mi camisa estaba en el piso, y mi cinturón casi me arranco el pantalón, salió mi pene erecto, brillante, se lo restregué por la pierna, le deslise la tanga por entre las rodillas ella se cubria tímidamente, en posición fetal, la vi y me enterneci quería consolarla y solo dije: no tengas miedo, lo vas a disfrutar además tengo condones, había comprado condones en la entrada del hotel, debi invitarle un trago, pensé, le pase el pene por la vaginita depilada, me había colocado el condon, entonces  la puse boca arriba, comenze a mover mi pelvis entro, y comenzó a gemir, yo le repetía en rictus de pasión: dime que te gusta, dime.

Ella gemia mucho, y se movia conmigo no se si lo disfrutaba o solo me daba gusto, paso un rato y sentí que se venia y asi fue su vagina hizo un sonido, salió algo de liquido, entonces la cambie de posición quería ver su culito en todo su esplendor, y la puse de perrito, me acomode y ella creo que seguía en trance no habría los ojos y permanecia, flojita y cooperando, me movia de nuevo y sentía venirme entonces, se la saque rápidamente me quite el condon y me viene afuera embarrándole la vagina y las nalguitas de esperma caliente.

Me deje caer al piso, las sabanas hacían de alfombra la pasión y la euforia me hizo tirarlas mi amante permaneció en silencio y exausta, me miro con cara de que hize, y al final alcanzo a decirme: era solo por una vez ya te viniste pagame.

Lo convenido es lo convenido le pague y le dije: vez no estuvo tan mal, ella me miro y me dijo, si siempre lo hize por placer me siento muy sucia al hacerlo por dinero, y que es lo primero que vas a hacer ahora que eres una puta profesional pregunte ella me contesto: ¿me voy a limpiar de tu porquería, voy a pedir un taxi y no quiero volver  a verte asqueroso.

Nos reimos ala par y cuando le pedi el taxi le dije: me dices en que esquina buscarte, Nancy (le había inventado un nombre para joderla) ella me dijo: la próxima ni aunque trabajes toda tu vida me vas a poder pagar pedro (asi me llamo será porque es un nombre común en mi país) llego su taxi y entregue las llaves, seguramente esta por ahí porque renuncio a la tienda de discos, pase al tercer dia, y si no encontró un trabajo honesto pues debe estar aquí en algún lado, y quien sabe a lo mejor alguien se la coge, y no debe olvidar al hombre que la enseño a ser puta.

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