Mi hermano y Evangelina

Me shoquea el alarido de placer de esa hembra desbordada por el deseo y el orgasmo que la está inundando junto con la leche de mi hermano que debe estar corriendo como un río de lava en su interior, aturdida por los gritos y alaridos de los dos que están sumidos en una descontrolada eyaculación…me invade un orgasmo en el que me dejo caer hasta quedar casi inconsciente.

Mi locura sexual con mi hermano Guillermo se desató porque… él… es un adonis. Morocho, casi moreno, a los 22 años tiene un cuerpo musculoso y viril de un hombre de 26 ó 28; como consecuencia de muchos años de jugar buen vóley, su aspecto es el de un deportista de alta competición. Su metro ochenta y siete de altura lo hace imponente cuando camina por el departamento que compartimos. Para colmo, lo copa andar todo el día solo con sus adorados slips strech brasileros, que usa también en la playa (y que hacen correr ríos de baba y otros jugos non-santos, de mis amigas más íntimas).

Mis compañeras de facultad se pelean por venir a estudiar conmigo, sobre todo a la noche que es cuando él esta. Vivimos los dos, aquí en Buenos Aires, en un departamento de estudiantes (somos de un pueblo de la provincia de Córdoba) que compartimos desde principios de este año en que inicié mi carrera de abogacía. La rutina diaria de Guille es muy simple. A la mañana trabaja en una Agencia de Publicidad donde ingresó como modelo hace dos años y ahora ya es Jefe (de no se que cosa). Desde allí, a las 14, se va a la facultad donde estudia Análisis de Sistemas y después directo al gimnasio donde practica por dos horas.

Luego viene a casa, casi siempre con alguna de sus hembritas, o las espera boludeando en su habitación hasta que ellas, solitas vienen a caer al matadero (nunca mejor aplicada la palabra, jejejejeje). Para su placer… y mi tortura (quejidos, jadeos, llantos, gritos…etc, etc) parece que necesita tener en permanente funcionamiento su descomunal aparato sexual (sus amigos en nuestro pueblo lo llamaban <burrito herniado>) A sus víctimas las <trabaja> dedicadamente por casi tres, o a veces hasta cuatro horas, hasta destruir por completo todas las resistencias físicas, anímicas, espirituales y viscerales de su “hembrita de turno”. Allí reduce sus inagotables reservas de sexo y después que termina la <faena> las despide desde la puerta o las deja un rato en su habitación para que se repongan y puedan caminar para irse. Se vuelve a poner su slip y viene a la cocina donde yo preparo siempre alguna cosa rica que compartimos hablando de temas generales sin ninguna relación con lo que, solo unos momentos antes, acaba de ocurrir.

Se que mi hermano es… un predador nato (no depredador, ¡Ojo!)…. es una fiera hasta que logra saciar lo que necesita -esto es asegurarse que su hembra ya no querrá sexo por lo menos por una semana- entonces se transforma en un dulce, cariñoso y hasta mimoso bebote que parece incapaz de espantar una simple mosca… por miedo a golpearla. A pesar de mi extremo cuidado en no interferir en la vida de Guille…. las cosas no me salen como deseo.

No entiendo que es lo que nos ha cambiado. Hace algún tiempo que ha comenzado a comportarse de manera extraña conmigo. Esta re-celoso y muy mezquino. Este ha sido un año en el que las relaciones con mi hermano se pusieron bastante tensas y difíciles siendo que siempre habíamos sido muy compinches en todo. A veces supongo que son celos ya que mi desarrollo como mujer ha provocado que (ya muy cerca de cumplir 19 años) mi figura se ha ido ¡reforzando! en forma notable.

Me cela con todo el mundo. Desde el portero del edificio (un negrazo azabache, brasilero, de 46 años que tiene un lomo espectacular) hasta el cigarrero que me vende los puchos (un dulce y tierno marido que tiembla como una hoja cuando me da el vuelto delante de su mujer).Él dice que a estos dos se le pone la vista vidriosa cuando, a media mañana, vuelvo con las calzas y remera empapadas de sudor, de mi rutinaria carrera de tres kilómetros.

Porque yo también tengo mi rutina. Desayuno con el Guille, a las 8 él se va, arreglo las dos habitaciones, me pongo mis calzas y me voy a correr. Si llueve tengo mi bicicleta fija en el baño que me hace transpirar como loca…. sin embargo, trato de no usarla porque me pone en un estado de calentura descontrolada….. Me deja….bufff. Es que sabiendo que no me conviene hacerlo me encanta pedalear apoyando mis antebrazos en el manubrio. El asiento se mete en mi entrepierna y frota mi clítoris a través de la calza (que casi siempre termino sacándola y sigo desnuda)…. y me pone como un volcán que ni la ducha posterior logra calmarme.

Para colmo de males Guille usa mi bicicleta fija para otros menesteres (que ya les contaré) lo que provoca que me ponga más caliente el pensar lo que en ella pasa con otras niñas arriba. Luego me visto y voy a clases de inglés. De ahí, a la facultad y regreso a casa al anochecer. Navego un rato en Internet y me preparo para el espectáculo de ese día (Guille y sus niñas). Mi relación con Guille tuvo una coyuntura un día muy preciso, que tengo muy presente. Fue hace dos meses.

Llegó muy nervioso a las 10 de la mañana (extrañísimo en él, andar por casa a esa hora). Yo sabía que volvía de acompañar al Aeropuerto de Ezeiza al presidente del directorio de su empresa que viajaba a Miami. Entró re-nervioso y se fue a su habitación, lo seguí extrañada y le pregunte que le pasaba. Me dijo que tenía que cambiarse de ropa porque iba a acompañar, por pedido del Presi, a su esposa a una reunión de beneficencia y su ropa sport no era adecuada. En eso sonó el timbre, fui a atender… Me quedé impactada de ver el monumento de mujer que había tocado timbre.

Desde el palier me miraba con una sonrisa una mujer madura (38 que aparentan 30) de una belleza… que me deslumbró (y eso que soy mujer). Tan alta como mi hermano, de tez bronceada por el sol (sin exageración) pelo color azabache, natural, suelto hasta los hombros y unos ojos color verde claro que no eran de lentes de contacto, estoy segura. Tenía puesto un trajecito de tela muy fina color miel que ajustaba un cuerpo escultural.

Como era un día caluroso de fines del verano se notaba claramente que debajo del saquito solo estaba el soutién que sostenía, sin contener, por lo menos 98 cm de pecho (como dicen los varones). Junto con su sonrisa entró decididamente al living… en ese momento pude apreciar tres cosas… dos de las cuales me llenaron de envidia. La cola que marcaba su ajustada pollera tubo no me dio envidia porque si bien esta mujer era un monumento no tengo nada que envidiar… yo tengo lo mío… ¡ y recién 19 añitos ! Pero los aros y las sandalias superaltas me hicieron poner verde. Esa mujer emanaba erotismo por todos los poros y si a eso le sumamos las impactantes sandalias superaltas con tiritas trenzadas en sus esbeltas piernas hasta casi la rodilla y un par de aros de antología…. bueno, que más les voy a contar!

Vos debes ser la hermanita de Guillermo, (sonrisa), encantada de conocerte, soy Evangelina, la esposa del ogro que hace tartamudear a tu hermanito (sonrisa). Sos más hermosa de lo que me habían comentado, yo no pude ir al brindis de Fin de Año porque estaba en Punta de Este. Pero los comentarios en la agencia, de tu presencia en esa fiesta, aún se escuchan, jajajaja- Claro, un prodigio de belleza masculina como la de tu hermano no puede tener una hermanita así nomás.

Tu nombre es Natalia… ¿verdad?… no te sientas incomoda, nena… sinceramente, así como estás… de “entre casa” me doy cuenta que tenés un cuerpo privilegiado… y con esa carita y mirada inocente…. mmmmmm….vas a hacer desastres cuando salgas al ruedo… (Sonrisas de las dos). En eso sale de su habitación el Guille “disfrazado” con un saco y una corbata de las que tiene aquí papá para cuando viene a Buenos Aires. Juaaaaaaaaaaa! La verdad que estaba re-pintón pero a mi me causó mucha gracia verlo con corbata y saco de papá. Me hecho con una mirada fulminante que me puso seria en el acto.

Cuando guste, señora, estoy listo (sonrisa nerviosa).- dijo Guille aprestándose a salir. Eva lo miró. Yo que estaba a un costado, pude ver un cambio impresionante en la expresión de la mujer. Se lo comía con la mirada. Guillermo esa corbata es muy seria para un joven como vos, ¿no es cierto Natalia?, y encarando decididamente hacia la habitación de Guille le dice -. A ver muéstrame las otras corbatas a ver si encontramos alguna que convine con tu saco y que sea más alegre.-

Entraron en la pieza de Guille y como el placard esta detrás de la puerta de entrada, al abrir el mueble quedó en la puerta de entrada una abertura de más o menos 10 cms. Curiosa como soy me lancé como una flecha a mirar por la pequeña apertura. La pared completa de espejo (es un perfeccionista mi hermanito… jijiji). Me daba una visión perfecta… tenía  todo el dormitorio al alcance de mi vista. Evangelina revisaba las corbatas colgadas en la puerta del placard y de allí paso a mirar la ropa colgada en la perchas.

-. ¡Guillermo! ¿Porqué no te pones este conjunto de saco azul y pantalón claro ?… te va a quedar mucho mejor… Vamos, dale, veamos como te queda… (y ante la duda de Guille) ¡Vamos… no seas tontamente vergonzoso… si es solo cambiarte de pantalones! Mientras Guille se sacaba el saco ella siguió buscando en el placard… – Ayyyyy!…esta camisa celeste es mucho mejor que la que tenés, veamos como queda el conjunto.

Guille comenzó a sacarse toda ropa hasta quedar solo con el slip brasilero que le encanta usar… Eva, con la ropa que había elegido en la mano… lo miraba como encandilada… Cuando mi hermano intento tomar el pantalón de sus manos ella los alejó y los puso en el estante. Tomo a mi hermano por los hombros y miraba con detenimiento su cara y torso. -. ¡Espera!…dejame que te vea un poco… este cuerpo es un cosa de locos!- dijo con la voz un poco enronquecida y entrecortada mientras recorría con sus manos el torso desnudo de Guille. Guille estaba duro como si le hubieran metido un palo en el culo. Ella pasaba sus manos temblorosas por la cara y el pelo de mi hermano y se iba acercando lentamente con su boca a la boca de mi hermano.

El estúpido no movía ni un pelo, Eva con una calentura que no podía ocultar lo tomó con ambas manos de la nuca y casi le comió la boca de un apasionado beso. Conozco a mi hermanito… estaba a solo segundos de que se le volara la locura…. pero se contenía bien. Esto fue la perdición de la mina. Pensando equivocadamente que el Guille no avanzaba amedrentado porque ella es la mujer del patrón, lo empujó suavemente, mientras lo besaba con furia, hasta ponerlo contra la pared y se dio vuelta de golpe apoyando la espalda y la cola contra él. Me llamó la atención ese movimiento pero en seguida me di cuenta la razón.

Mientras se refregaba lascivamente en el cuerpo de mi hermano apretándolo contra la pared se desabrocho el saquito y el gancho frontal del brassier. Dos espectaculares tetas saltaron hacia adelante. Tomando las manos de Guille que colgaban a ambos lados de su cuerpo las puso en sus tetas. Mi hermano comenzó a reaccionar apretándole con algo de furia los pezones (que me impresionaron por su tamaño y rigidez). Excitada y temblorosa la mina jadeaba como una loba en celo. Sus manos acariciaban las pantorrillas de mi hermano que estaba detrás. En un movimiento rápido desabrochó su pollera que cayó al suelo y la pateó lejos. Joder, ¡que cuerpazo escultural tiene esta guacha!

El Guille comenzó a bajar el saquito por la espalda, llevándose el brassier junto, mientras le besaba, lengüeteaba y mordía los hombros, la nuca y la espalda. Cuando le liberó los brazos Eva se prendió de sus propias tetas estrujándolas como para hacerla reventar.

Guille bajaba besando y lamiendo la espalda lentamente y con ambas manos se llevaba la tanga hacia abajo dejando a la vista el cuerpo desnudo más espectacular que he visto hasta hoy. Increíble el cuerpazo de esta veterana. Un pubis delicadamente recortado con dos terribles labios vaginales casi desproporcionados aún para un cuerpo de la talla de Evangelina. Cuando sintió la lengua que corría por entre sus nalgas se agachó casi en ángulo recto con el pelo largo colgando hacia adelante. Por el quejido que pegó supuse que la lengua había llegado a su culo o a su vulva. Tomando sus nalgas las separó para que mi hermano la comiera desde atrás con más comodidad. Sus tetas colgando eran simplemente espectaculares y muy firmes para una mujer de su edad.

Ella jadeaba, se quejaba y casi gritaba como si se la estuvieran clavando. Sabiendo lo que venía pensé: espero que esta mujer se guarde quejidos y lamentos para más adelante. Mientras le comía la vulva, con un ansia que hasta ruido hacía, el Guille le fue desatando las sandalias desde las rodillas… después se fue parando lentamente besando su espalda haciendo que ella se enderezara de nuevo. De improviso la dio vuelta y ahora sí, quedando frente a frente tomó todo el protagonismo, la abrazó con fuerza besándola en la boca con desesperación. Mi camiseta había desaparecido y mi short estaba hecho un nudo con mi tanga enrollada en mis pies. Tanto como ella, yo estaba caliente como una yegua. Mis dedos repartían electricidad por todo mi cuerpo. Al llegar a mi vulva… sentí el primer cortocircuito… y me acabé como loca frotando mi afiebrada vulva. Guille fue llevando lentamente a Evangelina hasta el borde de la cama e hizo que ella se sentara. A medida que bajaba, ella se llevaba el slip para abajo.

Cuando sus ojos, que venían mirando lujuriosamente a mi hermano a los ojos, bajaron la mirada hacia la verga de Guille… se abrieron desmesuradamente como si hubieran visto al mismísimo diablo. Mi vidaaaa… esto es algo que… por favorrrrr… nunca supuse… mmmmmm… esto es… ¡es una fantasía! La verga de Guille, aún sin estar en erección plena (lo he espiado en muchas oportunidades) ya había tomado proporciones alarmantes. Estaría recién en 22 cm y los 6 de diámetro que los toma apenas empieza la erección. Estoy segura que la lujuria de Evangelina no le permitía razonar las consecuencias… y mucho menos adivinar que mi querido hermano usaba esa herramienta como una verdadera arma mortal, sin piedad ni conmiseración alguna. Eso era lo más terrible que yo sabía y ella no.

Mientras ella tomaba con ambas manos la verga y comenzaba pasar la lengua por la cabezota salí corriendo por el pasillo, tiré mi ropa sobre la cama y busqué en el placard mi filmadora, con la que estoy armando un archivo interesantísimo. No volví a la puerta del pasillo sino al fondo de mi placard donde un paciente y minucioso trabajo personal de casi dos semanas, mientras mi hermano vacacionaba en Brasil, construyó el más espectacular visor (ocular y de filmación) que mi afiebrada mente pudo diseñar. Eva sentada en la cama tenía dificultades serias para chupar ese pedazo que ya estaba alcanzando su máximo tamaño.

Guille es muy aguantador en la mamada ya que siente un placer insano en la penetración salvaje. Eva chupaba con desesperación el glande pensando que lo haría acabar. Como también tenía los dedos de la otra mano en su clítoris terminó en un terrible orgasmo que la hizo sacudir como loca sin que al Guille se le moviera un solo pelo. Ahora si… ¡ Había llegado el momento de la verdad ! Humedecí con mucha saliva mi vibrador para que no irritara en demasía mi clítoris y lo puse paralelo a los labios vaginales tocando bien firme mi electrizante pijita (nunca me he penetrado por delante con el juguete… quiero hacerlo la primera vez como corresponde) Guille hizo parar a Eva frente a él y llevándola suavemente la ayudo a sentarse en el borde de la cómoda sobre una almohadilla (su lugar preferido). En ese lugar y posición el sexo de la hembra queda a la altura exacta de su verga, no importa la altura o el porte de la mina que lleve a ese santuario. Eva miraba hacia abajo la tremenda pija de mi hermano con una mezcla de lujuria, asombro, terror y pánico descontrolado.

-Despacio… por.. favor… mi amor…- suplicaba jadeante tomando la verga con sus manos como si quisiera detenerla.- Despacio… mi niño… que… soy un poco… estrecha… esto es… demasiado… grande…. Shhhh… Despacio mi amor… Guille con la calma que lo caracteriza entreabrió los dos primeros cajones laterales, dejando el del medio cerrado, y con mucho mimo… chupando los dedos de los pies de Eva… fue poniendo uno a uno los pies apoyados en los cajones (que están siempre dados vuelta al revés). Me enloquecía de morbo ver a Evangelina, con su tremendo cuerpazo, sentada sobre la cómoda con ambas piernas semi flexionadas sobre sus tetas y bien abiertas hacia los lados mostrando sus asombrosos labios vaginales muy separados, rojos y brillantes del flujo. El largo pelo negro revuelto y en algunas partes pegados a su cuerpo por la transpiración. Su mirada extraviada de lujuria y excitación con sus hermosos ojos claros casi salidos de las órbitas mirando lo que tanto deseaba y a la vez temía.

Guille agarró con una mano su verga y usándola como una paleta la empezó a agitar con una velocidad endiablada entre los labios vaginales de Eva que chorreaban flujo. La falsa rejilla de aire acondicionado, desde donde trabaja la filmadora, me permitía sentir el chapoteo del glande entre los labios y el clítoris. Eva se empezó a enloquecer y sacudía la cabeza hacia ambos lados en estado de trance y desesperación. -. No me… hagas así…guachoooo… que me … vas ha hacer…. acabar de nuevooo… ahhhhh… no la.. sacudassss…. por favor…. sssss… aaahhhhhh!

La cabezota pegaba sopapos en el charco de flujos que era la vulva. En su calentura descontrolada Eva empujaba un poco sus caderas hacia el borde de la cómoda para estar más cerca de Guille. En ese preciso momento él pegaba un pequeño golpe de caderas enterrando dentro de la vagina solo la cabezota… el grito y retroceso de Eva lo dejaba de nuevo en la posición de seguir con su enloquecedor frotamiento a mansalva. -Siii…como me haces gozar…pendejo… ssiiii….¡ Ayyyyyy!… ¡despacio!… hijo de puta…. ssssss…. es muy grande para mi… te dijeeee….ssssss…. mmmmm…. por favor… frota más despacio…que…me… vas…ha …hacer…acabarrrr…- Eva jadeaba pedía y rechazaba pero cada vez estaba más loca. Sabía que se debatía en una callejón sin salida Comenzó otro orgasmo que no pudo contener.- Tomaaa!…esto es…. lo que queressss…. guacho putoo…ahhhhh…ssss… que hermoso polvoo…. sssss… me vas a matar de gusto, poneme un poquito… sssss…. despacitooooo…. ayyyyyy! despacio me …estoy por acabar de nuevoooooo…

El ruido del chapoteo de flujo, por la cantidad de liquido aportado por el orgasmo de Eva, se hizo insoportable. Mi orgasmo comenzó a volcar flujo que sentía resbalar por mis piernas desnudas casi hasta las rodillas. Mojé mi mano y mis dedos llevando todo el líquido posible hasta mi cola.

Con mi dedo comencé a dilatar mi ano. La sensación de placer era indescriptible. Guille detuvo totalmente la enloquecida paja de verga que le estaba dando y mirándola muy fijo a los ojos tomo la cara Eva entre sus manos empapadas en flujo y le dio un profundo beso entrelazando sus lenguas con violencia. La verga había quedado en la puerta y una contracción característica de las nalgas de mi hermano me dio la pauta que había comenzado el martirio. Evangelina, con la boca semitapada por la lengua de Guille trataba, entre quejidos de dolor y jadeos de gozo, de detener… lo ya imparable!

-.Mmmm… esper… no..nno..ssss…aaaahhh… sssss…despac… ayyyy….mmmm… sssss….me…partis… en…dos…sssss….despacioo.

Las piernas levantadas de Eva y mi ubicación al costado de ellos me permitía ver como, inexorablemente, la barra de carne entraba… lenta… pero segura…estaba llegando a la mitad… solo podrían avanzar un poco mas… si seguían, la lastimaría. De todas las hembras que le conozco a mi hermano solo una, veterana de muy buena clase y estilo (de tanto o mayor tamaño y contextura física que Eva) soporta la tranca de Guille, por la vagina, ensartada hasta los pelos. Recuerdo que le llevó casi dos semanas de cogerla, casi todas las tardes, hasta que logró acostumbrarla a tragarse semejante chipote hasta el tronco. Evangelina lloriqueaba… jadeaba… se descontrolaba… pedía más… puteaba… gritaba de desesperación. Tomé el vibrador bien lubricado y lo comencé a meter muy despacio en mi cola.

Los sacudones eléctricos de mi cuerpo eran sublimes. Guille detuvo la penetración cuando habían entrado las dos terceras partes. Dejó su tranca muy quieta abrazando y besando con dulzura y ternura a Eva. Ella temblaba entera… sus caderas involuntariamente se movían pero, en el vaivén, llevaban también las caderas de mi hermano. Es que la verga estaba totalmente calzada como si fuera una cuña… no entraba ni salía. Eva, sintiendo que se movían juntos, creyó que estaba ensartada hasta el tronco… con mucha lujuria y morbo miro hacia abajo. Al comprobar que aún había casi 6 ó 7 cm fuera de su vagina, presa de un ataque de desesperación, se largó a lloriquear con resignación.
-Yo quiero tenerla toda… pero no voy a poder… es demasiado… me siento completa… no se va a dilatar más….. Ssss… Como la siento…palpita dentro miooo….. Sssss -.

Está bien, no temas Eva… más de allí no pasaremos. Ahora voy a empezar a moverla muy despacio. Si te hago mal, me decís, y vamos más despacio… ¿sí? Eva, mordiéndose el labio inferior apoyo su espalda en el espejo de la cómoda, puso sus brazos apoyados a ambos lados levemente hacia atrás para sostenerse y mirando con voluptuosidad los sexos ensartados se dispuso a mirar con el placer que su cara toda delataba. -. ¡Dale!… despacito, mi vida… sssss…siiiiiii…. pero no la saques del todo… ahhhhh…. como me frota las paredes… sssss…. siii… .asiii.. .despacito… mira como está de giganteee… está untada de crema…. ssssss…. no, no te detengas…ahora empezá a entrar…. asiiiiiii…..sssssss.

La calma y tranquilidad con que el Guille sacaba casi por completo su verga y luego muy despaciosamente la volvía a meter estaba desencadenando un doble orgasmo. Uno en mí que tenía  el vibrador en mi cola haciendo el mismo recorrido pausado de entrada y salida y el otro en Eva que ahora movía ella sus caderas para que sus labios vaginales masturbaran la tranca de mi hermano. -. Sos duro… guacho… esta….dura… como un… vidrio…hijo de putaaa… me estas… haciendo … volcar como.. un balde… y vos no te acabas…..sssss… toma… tomaaa… ayyyy…… como me gustaaa…. toma mi potro… te adoro… que hermosa acabadaaaa…..ssssss.

Quedaron abrazados por un par de minutos. Sin desprender la penetración separaron sus cuerpos y se miraron el uno al otro. Una carcajada surgió entre ellos. La imagen de Eva era… calamitosa… estaba hermosa en su papel de mujer recién cogida como corresponde pero tenía  todas las huellas de lo que había gozado, sufrido, transpirado, acabado, llorado, etc… Guille fue sacando muy despacio su verga totalmente erecta empapada en los flujos de las acabadas de Eva. Cuando terminó de salir quedó bamboleante apuntando al cielorraso. Eva bajó de la cómoda, se sentó en la cama y comenzó a lamerla toda hasta limpiarla por completo.

-. Que pasa, mi vida?… Porque no pudiste acabar?… ¿es que no te excito suficiente?.- preguntó quedadamente Eva con un tono de sincera preocupación, no, Eva. Me pones reloco de placer y de calentura. Pero esta es nuestra primera vez… y yo quiero estar seguro que no sea la última.- le contestó Guille con una frase que es muletilla en todas sus primeras veces con alguna mina. -. Me querés tener esclavizada sexualmente… ¡Terrible hijo de puta!…jajajaja. Te juro Guillermo que nunca había tenido tantos orgasmos juntos como en este momento. No se que me pasó hoy. Quiero pensar que es la novedad y esa cosa tan grande que nunca tuve… porque si no es así… estoy jodida, nene…y estas jodido vos también…jajajajaja… porque seré tu esclava… o vos el mío…jejejejeje. No temas, siempre me tendrás cuando me necesites.

Tengo algunas amigas… pero nunca una mujer como vos… -. Andaaaaa… a quien vas a engañarrr!. Si hace tres meses… cuando te ascendieron a Jefe de Sección, la mujer de tu Gerente de División… que juega casi todos los días al tenis con nosotras en el club… no vino por casi dos semanas… ¿que dijo que le pasaba? ayudando a su hija con una materia, ¿que investigamos nosotras? que su marido estaba haciendo un curso de perfeccionamiento en Nueva York… ¿que investigue yo? que el auto que la pasaba a buscar todas las tardecitas por la casa, era de la empresa… ¿el único Renault 19 que tiene la empresa lo usas vos, no?…jajajajajaja.

-¡Inventas! Vamos a darnos una zambullida en el yacuzzi, querés?.- dijo Guille con una sonrisa y yo me enteré quien era la veterana que, todas las tardes de casi dos semanas, tanto gritaba y tan puta parecía, hasta que logró que se la enterraran hasta el tronco. Apagué la filmadora y me quedé esperando.

Para fisgonear en el baño tengo que esperar que entren, porque mi atalaya está en la ventanita que da al lavadero y debo pasar por el pasillo sin ser descubierta. En casi todas las hembras que le conozco mi hermano despierta instintos maternales (entre los más suaves, obvio, jajajaja), siempre que las lleva al yacuzzi o a la ducha lo bañan como si fuera un bebe. Bebe que después se encarga de meterlas en el potro de los tormentos… (O sea mi bicicleta fija que guardo en el baño) hasta que quedan afónicas de gritar. Eva no fue la excepción de ninguna de las dos cosas. Jugaron como chicos un rato en el yacuzzi y luego lo hizo parar, semicubierto de espuma, para tomar el jabón y untarlo de espuma más espesa en todo el cuerpo. Como siempre Guille estaba con la tranca al rojo vivo.

Tomó a Eva entre sus brazos y mientras le traspasaba espuma de su jabón seguía enjabonando minuciosamente ese espectacular cuerpo de hembra madura. Cuando al principio de este encuentro Eva se quejó notoriamente cuando Guille llegó con la lengua a la zona de su cola, me hizo sospechar que esta señora tenía allí un punto débil. En el baño lo comprobé completamente. Salvo las caras y el pelo que no tenían jabón, los dos cuerpos en medio del baño, se abrazaban con morbo y lujuria cubiertos de blanca y espesa espuma. Guille tomó desde atrás a Eva y mientras con una mano sobaba sus impresionantes tetas enjabonadas, con la otra frotaba su vulva provocando que ella se retorciera como una anguila resbalosa. Fue bajando su mano de la tetas y pasándola hacia atrás comenzó a frotar el canal entre las nalgas. En un momento, al sentir un dedo entrando en su culo, Eva pegó un grito de placer y notoriamente abrió las piernas para facilitar las operaciones de la mano de Guille en su culo.

-Siiiiiiiii….. mi viiiiiida…. eso essss. .. lo que vuelve locaa… siiiiii….. asiiii… dos dedossss….siiiii…. massssss….me enloqueceeeeeee…

Guille sin sacar los dedos de su cola… la va llevando hacia mi bicicleta. Ahora si veo bien…. tiene dos dedos adentro y los mueve con fuerza entrando y saliendo con rapidez. Mientras Eva parece que esta perdiendo el control de sus articulaciones… se mueve espasmódicamente como en una danza extraña y desarticulada…

Saca por unos instantes los dedos y la hace sentar en la bici… pone una salida de baño doblada sobre el manubrio fijo… hace que ella apoye sus antebrazos en la toalla y su frente sobre los antebrazos para que quede bien agachada… desde el costado soba sus tetas con dureza apretando los pezones y repone los dedos en el culo… pero ahora son tres… Eva esta enloquecida gritando de placer… es evidente que la zona erógena de su culo es incontrolable para ella. Guille se va colocando lentamente detrás de ella y pasando la mano libre por la espalda de ella carga bastante espuma en la palma y unta bien todo el largo de su chipote que esta esperando la orden de entrada. Saca los dedos del culo de Eva y con las dos manos separa las nalgas al máximo calzando su verga en posición. Eva descubre que mirando hacia el costado puede ver, en el espejo del tocador, lo mismo que yo estoy viendo del otro lado… la más erotizante y enloquecedora de las enculadas que se puede imaginar en la fantasía más loca.

Eva grita pero no de dolor ya que Guille ha puesto solo la cabeza…es gozo desbordado por las cosas que dice… por la forma en que alienta a mi hermano a que avance… por como mueve las piernas en los pedales de la bicicleta fija para sentir que su cadera hace balancín sobre la terrible verga que la esta penetrando. Guille deja las nalgas y se toma de las caderas de Eva… estoy segura que ahora no va a parar ante nada… sin prisa y sin pausa, con los ojos entrecerrados mirando hacia el espejo él también, comienza a penetrar el culo de esa afiebrada mujer con una barra que no se hasta donde le va a llegar. -. ¡Entraa!..hijo de putaaa…. asiiiii… me enloquecee… me estoy acabandooo, sssss…. es un poco …. grrrrandeee….sssss…despacito por favorrrrr…. aaaajjjjjjj… turro de mierda que grande que la tenessssss…. espera… sssss… no…para… esperaaaa.!

Guillermito…por favor… hasta ahí esta bien… no más mi vidaaaaa….ayayayaya….que me duele… hijo de putaaaa…. me vas a desfondar…. me lastimassssss… .ayayayayay…. ssssss Eva boquea hacia adelante como intentando tomar aire… mira hacia el espejo como el boxeador seminoqueado que mira el reloj de la campana… ve que falta menos…traga aire en la desesperación y cuando abre muy fuerte la boca para adelante se le escapa un eructo gutural….. Su voz se pone ronca y las incoherencias que dice ya no se entienden para nada… en un momento dado se descontrola del todo y comienza a gritar desaforadamente como una loca… Guille lo sabe… es el momento del empujón final… se afirma bien y de un saque se lo entierra hasta que salta la espuma expulsada por el golpe de su pelvis contra las nalgas de ella.

Guille sabe lo que hace… ahora se queda totalmente quieto… la tiene ensartada hasta los pelos…. suavemente le acaricia las nalgas, las pantorrillas, la cintura y parte de la espalda… es como si le hiciera masajes para que afloje las tensiones. Como despertando de un largo letargo Eva se queja y lloriquea quedadamente… de a poco mueve apenas sus piernas… se siente terriblemente empalada y también siente (como yo cuando hago ejercicios) que el fino asiento de carrera de la bicicleta esta metido entre los labios de su vulva encajado por la terrible fuerza del empuje que soporto desde atrás.

Es clásico… ya lo he visto que les ha pasado a las otras…suelta las piernas para que queden colgando y sienten el contacto fuerte de su clítoris con el asiento… como su ano ya se dilató bastante y se amoldó a la barra de carne que la tiene clavada, comienza a balancear las piernas que están colgando… lo hace levemente hacia adelante y atrás…el asiento se mete y sale entre los labios apretando el clítoris… estos movimientos no son razonados (porque lo hacen todas)… esta es la señal para Guille… que comienza entrar y salir muy cortito y suavemente con su estaca. Cuando ella siente que la verga entra y sale sin causar ningún dolor pero si un intenso y desbordante placer se va soltando y dejando sus impulsos librados a su enloquecida lujuria.

La verga de Guille es una mole que avanza y retrocede utilizando casi todo su recorrido. Cada vez con mayor violencia y desenfreno. Eva se pone re-loca. Tira tan atrás sus piernas que mi hermano alcanza a manotearlas y tomándola de las rodillas, como una carretilla, la hace ir y venir por su verga y sobre el asiento…ella grita como posesa y dice no poder controlar más sus orgasmos… pide la leche de mi hermano… casi en el aire se toma del manubrio y tira un poco su cuerpo hacia adelante… al ser tirada por él hacia atrás baja deliberadamente la pelvis y la punta roma del asiento de plástico se entierra de un saque en su vulva casi al mismo tiempo que la verga se le mete hasta el tronco por su culo.

Me shoquea el alarido de placer de esa hembra desbordada por el deseo y el orgasmo que la está inundando junto con la leche de mi hermano que, después de tanta retención, debe estar corriendo como un río de lava en su interior erotizada por lo que veo (reconozco que esto de la penetración del asiento en la vulva lo veo por primera vez)… aturdida por los gritos y alaridos de los dos que están sumidos en una descontrolada eyaculación que parece no terminar nunca…me invade un orgasmo en el que me dejo caer hasta quedar casi inconsciente.

Después de un rato de estar totalmente desnuda en el suelo, siento que me vuelven las fuerzas y me recupero. Me levanto del piso del lavadero y siento que se están duchando. Me voy a mi habitación y dejando todo en orden me meto en la cama, así desnuda como estoy, para recuperar fuerzas. Al poco rato siento que entre risas salen del baño y entran en la habitación de Guille y empiezan a vestirse. Cuando estoy casi quedando dormida siento que los dos, ya vestidos, salen apurados pensando que excusa dar en la reunión a la que van a llegar para los aplausos. A partir de ese día algo cambió dentro mío… y no se explicar que cosa, ni porque.

Autora: Natalia

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El chico de la moto

David se puso a chupármela. Me calenté muchísimo con la escena que estaba mirando, el de la moto se puso al borde de la cama, el otro siguió chupando, de vez en cuando el de la moto le agarraba la cabeza, la acariciaba y la empujaba contra su cuerpo. Amigo, te diré que no aguanté mucho más, entre las chupadas de David y la chupada de ese tipo, mi verga empezó a latir mientras David aceleraba el ritmo le lancé toda mi leche en su garganta cosa que lo hizo gemir bastante.

Querido amigo: No sé que sucede, yo no busco las situaciones eróticas, pero siempre las encuentro, en el lugar menos pensado. Hoy te contaré lo que me sucedió el último domingo.

El domingo último a David se le ocurrió ir a visitar a una prima. Como era temprano y hacía mucho calor, dimos una vuelta por un parque cercano y alrededor de las 18 horas llegamos a la casa de su prima. Una casa dos pisos, de unos cincuenta años pero bien cuidados, con unos diez departamentos. Bajó a abrirnos el hijo de su prima, un chico de unos nueve años, nos hizo pasar a un amplio corredor, subimos las escaleras y nos hizo pasar a un departamento pequeño. Allí había un comedor con una cama marinera, una cocina regular, baño y un dormitorio, todas estas habitaciones daban a un pozo de aire.

Conversamos un rato, pero no pudimos seguir nuestra conversación por los ruidos impresionantes golpes y conversaciones que venían del pozo de aire. Me asomé a ver que sucedía y allí vi a un tipo de unos 25 años tirado en el suelo, martillo en mano tratando de arreglar una moto, y conversaba con alguien que estaba dentro y al cual yo no podía ver. El tipo estaba en short, y pude verle un cuerpo que no me excitó para nada, vulgar, un culo chato y sin forma pero lo que tenía muy hermoso y excitante eran unos pelos que le cubrían el pecho, eran justo lo que me gusta a mí, ni pocos ni muchos. Comenté que era una tipo con una moto y la prima de David, dijo que eso sucedía todos los días. Nos dijo que ya que habíamos venido, teníamos que quedarnos a cenar, se fue con su hijo a hacer las compras para al cena. David y yo quedamos solos en el depto.

Los golpes siguieron, yo me acerqué a la ventana a ver que sucedía aunque ya sabía a que se debían los golpes, pero lo hice más para poder contemplar ese pecho peludo que me había gustado tanto. El muchacho estaba tan ocupado con su moto que ni se dio cuenta de que era observado. Solamente tenía puesto un short de esos cortos, estaba descalzo, sus manos estaban negras por la grasitud de la moto. Se tiró en el piso para tratar de acomodar una tuerca y al separar las piernas por la pierna del short le vi todo su armamento de hombre. Una pija de tamaño regular y unas buenas bolas y mucho pelo ocultaba toda esa parte de su anatomía. Supongo que él ni cuenta se dio que por ahí se le veía todo y ni pensaría que alguien lo estuviera observando. Metió una mano por ahí y se rascó las bolas sin preocuparse de que le podía quedar engrasadas.

Amigo, ya te imaginarás, yo ni me separaba de la ventana y mi mano ya estaba en el bolsillo, acariciando mi pija dura. David me miraba y se reía de mí, pero ni se acercó a la ventana para ver por qué o por quién me había calentado. EL tipo seguía tirado de piernas abiertas mostrando todo, en una mano tenía una llave de esas de apretar tuercas y con la otra sujetaba la tuerca. Vi una sombra, era un tipo de su misma edad que salió por la puerta de la cocina, se dirigió a él, se agachó y por la pierna abierta le metió la mano y le agarró la pija. Yo de mi posición en la ventana podía ver y oír todo. -¡No jodás! que estoy recaliente con esta moto de mierda, no la puedo arreglar. Eso oí que el de la moto le decía al otro. Fue como hablarle a la pared, el otro siguió con su mano allí adentro. Lucharon un poco, el de la moto para quitárselo de encima y el otro para seguir tocándolo. Finalmente pudo bajarle un poco el short, quedaron sus pendejos al aire y la raíz de su pija, todo eso hacía juego con los hermosos pelos que ya le había visto en el pecho.

-¡Dejate de joder! ¡Dejame arreglar la moto tranquilo! Después si querés joda te la voy a dar. Más o menos esas fueron las palabras que oímos, porque David a una seña mía también se acercó a la ventana. Seguimos mirando y el otro tipo seguía cargoseando al de la moto y tironeaba del short. Finalmente el de la moto cedió. -Bueno, vamos al dormitorio, así te dejás de joder y me dejás terminar de arreglar la moto de una vez. Entraron por la puerta de la cocina, que era la única que daba a ese patio. Pero por suerte para mí la ventana del dormitorio daba a ese pozo de aire, desde la ventana del comedor se podía ver, pero de la ventana de la cocina se veía el dormitorio en su totalidad. Agarré a David de la mano y me siguió a la cocina. Desde allí tenía una gran panorámica del dormitorio, porque la ventana estaba casi enfrente y un piso más arriba.

El otro tipo era morocho, bajito, regordete, estaba de bóxer, se notaba un bulto bastante grande, el de la moto ya tenía el short por la mitad de las nalgas, así pude ver ese culo sin gracia y chato. El otro se tiró en la cama, levantó las piernas y se quedó en bolas, tenía una pija considerable, es decir muy gruesa pero corta, el de la moto otro se sacó el short y pude verle por primera vez todos sus pelos que le cubrían gran parte de la pija y las bolas. Dijo algo, pero fue tan bajo que desde el piso de arriba no lo pude oír, se puso arriba del otro y con la pija en una mano se acercó a la cara y se le golpeó la boca con ella. Logró meterla y empezó un ir y venir cogiéndole la boca, ¡te juro que desde esa cocina yo podía ver todo! Pude ver como la chupaba y al mismo tiempo se pajeaba, cuando se le puso dura, siguió igual corta pero muy gruesa.

Yo no aguantaba más, David me acariciaba la bragueta hasta que finalmente me la abrió y ¡se puso a chupármela! Me calenté muchísimo con la escena que estaba mirando, el de la moto se puso al borde de la cama con todo el cuerpo sobre la cama y las piernas apoyadas en el piso, y el otro se agachó en el piso entre sus piernas y siguió chupando, de vez en cuando el de la moto le agarraba la cabeza, la acariciaba y la empujaba contra su cuerpo. Amigo, te diré que no aguanté mucho más, entre las chupadas de David y la chupada de ese tipo, mi verga empezó a latir mientras David aceleraba el ritmo le lancé toda mi leche en su garganta cosa que lo hizo gemir bastante. Cuando me tranquilicé, seguí mirando y ¡me encantó lo que vi!

El de la moto seguía en la misma posición, pero el otro se puso de frente a la ventana o sea de espaldas a él y se fue corriendo hasta que se sentó sobre su pubis, le agarró la verga y pude ver claramente como la frotaba entre la suya y sus huevos, se notaba la gran diferencia tanto de largo como de grosor. Ignoro si no se dieron cuenta de que alguien podía verlos o no pensaron en nada, porque estaban tan entretenidos con lo suyo que ni miraban la ventana. Se mojó los dedos con saliva y humedeció la pija del de la moto, que no hacía nada, simplemente permanecía tirado en la cama. Vi perfectamente cuando con una mano levantó sus huevos y su pija, hasta que el de la moto se agarró la pija y la sostuvo firme, aunque parecía estar muy dura. Se levantó un poco y se dejó caer en esa pija que lo esperaba. Seguía con la mano levantando todo su instrumental, así que pude ver como descendía hasta que los pelos del de la moto tocaban sus nalgas. David ya había sacado su pija para afuera y quería que yo le retribuyera con una chupada igual a la que él me había hecho a mí. Pero yo estaba tan entretenido que no quería perderme nada.

Mi pija seguía afuera de mis pantalones y quería levantarse de nuevo. David se quejó un poco, se la sobó diciendo que él también tenía derecho a gozar, hasta que no aguanté más y no queriendo discutir porque quería ver en que terminaba el de la moto con el otro, me bajé los pantalones y le dije que hiciera lo que quisiera pero yo quería seguir mirando. Aceptó de mala gana y se puso atrás mío a lamerme el culo y con una mano me la empezó a tocar hasta que logró que se parara de nuevo. Bueno, no sé si por su mano o por ver como el tipo bajaba y subía de la pija del de la moto.

Ellos seguía en la misma pose, el de la moto había puesto sus manos bajo su cabeza, el trabajo lo hacía el otro. Subía, bajaba se agarraba la pija la descabezaba, se tocaba las bolas, se pellizcaba las tetillas. En fin todo, el otro simplemente se dejaba hacer. Sentí la cabeza de la pija de David apoyada en mi ano, y la metió sin avisarme, en realidad estaba tan absorto mirando que ni le presté atención a sus lamidas y ni noté cando me metió sus dedos ensalivados. Logró meter la mitad de su verga, es como la mía normal unos 20cm, pero un poco más gruesa. Sentí un estremecimiento y un cosquilleo en mi propia pija, que ya estaba bien dura. David me la agarró, empujó y creo que me la metió toda, porque empezó un mete y saca bárbaro.

Te diré que ni nos acordamos de que su prima y el hijo en cualquier momento llegarían y nos iban a encontrar casi en bolas y ensartados. Empecé a disfrutar, y la cabalgata de enfrente era cada vez más rápida, hasta que el de la moto lo agarró de la cintura y lo empujaba hacia arriba y hacia abajo el otro al tener las manos libres se pajeó a todo dar, no sentí su alarido pero vi como se abría su boca y una cantidad impresionante brotó de su verga y le cayó en las mano. David también gimió y sentí que se vaciaba dentro mío. Mi mano aceleró sus movimientos en mi pija y la poca leche que me quedaba pegó contra la cortina de la ventana. No vi más movimientos, quedó sentando sobre la pija del de la moto hasta que este lo tiró para un costado y se le salió. La agarró con su mano y seguía dura, el otro se puso a lamerla pero no se la puso en la boca. Vi las contorsiones de la cara del de la moto y miré otra vez a su pija, empezó a salir la leche mojando la cara y la lengua de su acompañante, que no dejó perder nada se la tragó toda.

David me la sacó, mejor dicho se salió cuando se le bajó, la lavó allí mismo en la pileta de la cocina, me limpió la mía con su lengua y nos vestimos. Yo seguía mirando por la ventana. No hubo besos, ni caricias, solo fue mecánico. Creo que el de la moto no estaba muy conforme con la situación o no tendría ganas en ese momento. Me di cuenta de que gozó pero muy perturbado, el otro sí lo disfrutó mucho.

Sentimos el timbre del portero eléctrico David lo atendió, era su prima que necesitaba ayuda para subir todas sus compras. Bajamos a ayudarle y cuando estábamos nuevamente en el depto. le pregunté a su hijo quien vivía abajo. Me contestó que un matrimonio, pero como yo le dije que había visto a dos hombres y a ninguna mujer. El chico dijo que estaban el marido y el hermano de ella, la mujer cuidaba enfermos y los domingos por lo general no venía. Ya me enteré de como era la relación de los dos tipos.

Cenamos tranquilamente el pollo al spiedo que trajo del super, y lo acompañó con arroz blanco y ensalada de lechuga y tomate. Antes de irnos miré otra vez por la ventana del comedor y vi luz pero no vi a nadie, me deslicé hasta el dormitorio y de allí sí podía ver la cocina. Allí estaba el de la moto lavando los platos, se ve que cenó con su cuñado y no sé si esperaría a la mujer o que iría a pasar.

Querido amigo, nos fuimos para casa, pero como David quedó muy caliente porque no lo quise coger, tuve que complacerlo en casa. Pero esa es otra historia. Recibe un abrazo de tu siempre amigo Omar. Ya sabes donde encontrarme para hacerme comentarios o contarme las cosas que te suceden o a tus amigos.

Autor: Omar

omarkiwi@yahoo.com

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